{"id":599,"date":"2013-03-15T16:28:26","date_gmt":"2013-03-15T16:28:26","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/?p=599"},"modified":"2013-03-15T16:28:26","modified_gmt":"2013-03-15T16:28:26","slug":"su-nombre-es-francisco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/2013\/03\/15\/su-nombre-es-francisco\/","title":{"rendered":"Su nombre es Francisco"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2013\/03\/1363079960-460aa82519fc35f1b82380b2c85e49ff.jpg\"><img loading=\"lazy\" src=\"\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2013\/03\/1363079960-460aa82519fc35f1b82380b2c85e49ff.jpg\" alt=\"\" title=\"1363079960-460aa82519fc35f1b82380b2c85e49ff\" width=\"200\" height=\"300\" class=\"alignright size-medium wp-image-600\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2013\/03\/1363079960-460aa82519fc35f1b82380b2c85e49ff.jpg 432w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2013\/03\/1363079960-460aa82519fc35f1b82380b2c85e49ff-200x300.jpg 200w\" sizes=\"(max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Su nombre es Francisco<\/p>\n<p>La salida del cardenal Bergoglio al balc\u00f3n principal del Vaticano como nuevo Papa parec\u00eda la escenificaci\u00f3n de una obra largamente ensayada; tal me pareci\u00f3 la sencillez de los modos. Y sin embargo no era as\u00ed. Aquel punto de timidez y humildad no era ficticio sino bien cierto. Por un momento sent\u00ed que la situaci\u00f3n le iba a desbordar. Pero no, no hubo tal. Cuando tom\u00f3 la palabra y supe su nombre, Francisco, pens\u00e9 que algo nuevo en la Iglesia pod\u00eda suceder.<br \/>\n\tNo es la senda de la apolog\u00e9tica lo que aqu\u00ed voy a recorrer. El c\u00f3nclave ha elegido a un cardenal que no es joven, &#8211; me ha parecido que est\u00e1 torpe cuando camina -, que viene de Am\u00e9rica Latina, que es jesuita (religioso), que ya fue la alternativa a Benedicto XVI, y que combina una posici\u00f3n doctrinal conservadora, &#8211; dicen -, con una pr\u00e1ctica muy probada de cercan\u00eda a los pobres y a la gente sencilla. Cuentan que no le falta firmeza en el ejercicio de la autoridad, que es perseverante y decidido, por m\u00e1s que, a la vez, sepa escuchar y sumar en la diversidad. Comprender\u00e1 quien esto lea que tengo que hablar de o\u00eddas.<br \/>\n\tLas c\u00e1balas sobre c\u00f3mo han sucedido las cosas dentro del c\u00f3nclave, y si representa un consenso posible entre contrarios, o una cesi\u00f3n de confianza a alguien que la despierta entre ellos a raudales, no lo s\u00e9. Si quieren digo que esta forma de hablar no es justa con la intervenci\u00f3n del Esp\u00edritu. Pero los caminos de Dios son inescrutables. El caso es que este hombre, el papa Francisco, est\u00e1 en el centro de una tarea que es ya irrenunciable para la Iglesia: Aligerar la Curia y hacerla una mediaci\u00f3n eclesial, servidora y transparente; el carrerismo, las camarillas, la burocracia y la opacidad econ\u00f3mica, &#8211; cuando no el fraude y la corrupci\u00f3n  -, son un mal end\u00e9mico que est\u00e1 arruinando a la Iglesia. Esclarecer y asumir las situaciones de responsabilidad y encubrimiento eclesial en los delitos pasados o presentes de pederastia. Desarrollar el concepto y la pr\u00e1ctica de la evangelizaci\u00f3n, tan expl\u00edcita sobre Jesucristo, como comprometida con la centralidad de la justicia para con los m\u00e1s pobres y vulnerables del mundo en ella. Sin ellos, sin oportunidades de vida digna para ellos, no hay dignidad para los dem\u00e1s, ni las sociedades democr\u00e1ticas merecen bien el nombre que les damos. Implementar la colegialidad episcopal, mostrando que el Papa se sabe y se siente Obispo con los Obispos, y con las iglesias locales, para favorecer la creatividad de todas ellas en su lugar y cultura, y la \u00f3smosis de los frutos del Esp\u00edritu que por doquier se reciban. Por fin, dialogar con el mundo para mostrar lo que la Iglesia piensa sobre la verdad y el bien, y aprender sobre ellos de otras experiencias humanas; todos debemos asegurarnos de que no ignoramos derechos humanos fundamentales en ning\u00fan caso. Donde est\u00e1 en juego la dignidad de la persona, &#8211; partiendo de los m\u00e1s pobres -, nunca est\u00e1 dicha la \u00faltima palabra sin esfuerzo en com\u00fan. Es el signo de los tiempos por excelencia, y la Iglesia no puede fallar en esto, ni dentro, ni fuera, ni en clave de libertad ni en clave de justicia social.<br \/>\n\tBenedicto XVI, mucho m\u00e1s intelectual y te\u00f3logo que pastor y hombre de acci\u00f3n, lo ha intentado, y ha dejado entreabierta la puerta que apenas cruz\u00f3. Pero lo ha visto y ha dicho, por aqu\u00ed. Yo no puedo, pero por aqu\u00ed. El papa Francisco parece que puede, y que sabe, y que quiere. No pienso en mitos. Algunos hablan de que no fue claro contra la dictadura argentina. No lo s\u00e9. Yo conf\u00edo en que fue honesto, a la medida de los humanos, y conf\u00edo en que va a abordar algunas reformas cristianas de la Iglesia. Tiene pocos a\u00f1os por delante, pero el surco puede ser muy profundo. Hay tiempo y hay ganas en muchos. No faltar\u00e1n adversarios. Pero el nombre, Francisco, ya es una declaraci\u00f3n de intenciones. Mi confianza est\u00e1 ah\u00ed.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Ignacio Calleja<br \/>\nProfesor de Moral Social Cristiana<br \/>\nVitoria-Gasteiz     <\/p>\n<p>El Correo, 15 de Marzo de 2013<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Su nombre es Francisco La salida del cardenal Bergoglio al balc\u00f3n principal del Vaticano como nuevo Papa parec\u00eda la escenificaci\u00f3n de una obra largamente ensayada; tal me pareci\u00f3 la sencillez de los modos. Y sin embargo no era as\u00ed. Aquel punto de timidez y humildad no era ficticio sino bien cierto. 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