{"id":414,"date":"2012-09-18T14:54:09","date_gmt":"2012-09-18T14:54:09","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/?p=414"},"modified":"2012-09-18T14:54:09","modified_gmt":"2012-09-18T14:54:09","slug":"estructuras-o-personas-un-falso-dilema-social","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/2012\/09\/18\/estructuras-o-personas-un-falso-dilema-social\/","title":{"rendered":"Estructuras o personas, un falso dilema social"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2012\/09\/utah.jpg\"><img loading=\"lazy\" src=\"\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2012\/09\/utah.jpg\" alt=\"\" title=\"utah--253x140\" width=\"253\" height=\"140\" class=\"alignright size-f\n\u00bfPor qu\u00e9 hablamos de crisis moral los que no sufrimos de crisis material? \n\nSobre si tenemos que cambiar las personas para cambiar el mundo a mejor, y esto de manera absoluta y primera, me parece una verdad de Perogrullo, pero es una abstracci\u00f3n imposible. Se suele formular en sencillo as\u00ed: \u201ccambia t\u00fa, y cambiar\u00e1s el mundo\u201d; \u201csi cada uno cambiamos a mejor, el mundo cambiar\u00e1 a la vez\u201d. O con m\u00e1s profundidad: \u201cSi no modificamos nuestras convicciones m\u00e1s profundas, ya podemos cambiar todas las estructuras, que no lograremos vivir como humanos\u201d. Esto es cierto, - digo -, pero es demasiado escol\u00e1stico pensar que pueda darse la sociedad m\u00e1s perfecta en sus estructuras con una mayor\u00eda de inmorales y canallas por doquier, con gentes sin convicciones humanas profundas.\n\nPensemos un poco. \u00bfQui\u00e9n la habr\u00e1 construido, entonces? \u00bfQui\u00e9n habr\u00e1 pensado estructuras perfectas si no ama ni sufre con nadie? \u00bfD\u00f3nde radicar\u00e1 su perfecci\u00f3n? No es posible. A veces interesa subrayar m\u00e1s la importancia de lo personal o lo estructural, seg\u00fan el caso o la coyuntura, pero la verdad no est\u00e1 en un todo o nada a cada lado. Las dos realidades del ser humano, - conciencia y estructuras -, plasman siempre en una dial\u00e9ctica tan inseparable como precaria; en todos los supuestos de la vida personal y social, aparece este equilibrio de lo espiritual y lo estructural. Con crisis y sin crisis, una dial\u00e9ctica de equilibrio fr\u00e1gil pero indisoluble. \u00bfUn ejemplo? Si yo me desvivo por la ayuda social y me importan muy poco la estructura de propiedad de mi pa\u00eds, o las leyes fiscales y laborales, o la desregulaci\u00f3n total de sector financiero, me salvo en las intenciones, pero ser\u00e9 un juguete roto en manos poderosas. \n\nSi personalmente insisto tanto en las estructuras de justicia social, es por parecerme que los sectores sociales m\u00e1s conservadores, y gran parte de las iglesias en ellos, apelan una y otra vez a la p\u00e9rdida y recuperaci\u00f3n de los valores morales y espirituales, sin discernirlos en su uso y abuso espiritualista, - en lo religioso -, y excluyente, - en lo social -. Con la mejor intenci\u00f3n, - voy a suponerla siempre -, el discurso sale terrible en tantos y tantos. Por el contrario, si alguien pone por delante este discernimiento social de la injusticia contra tantos inocentes y d\u00e9biles, - a partir de estructuras sociales de poder tan claras y de gentes que las copan a su favor -, nadie va a callar, - o muy pocos y equivoc\u00e1ndose -, sobre el condicionamiento inigualable de las personas concretas y de sus convicciones buenas para el logro de esa misma sociedad justa. Pero hay que hacerlo, siempre y a la vez.\n\nCon toda certeza, la discusi\u00f3n de si cambiar \u201cconciencias o estructuras\u201d, como alternativa para la justicia social, ya no existe. Y volver a ella tampoco. Es un enredo que nos distrae de lo fundamental y nos paraliza. Si esta conexi\u00f3n se ignora o minusvalora, queriendo recuperar los sujetos del cambio social justo, estamos entreg\u00e1ndolos como corderos al matadero, y lo que venga detr\u00e1s de este capitalismo puede ser a\u00fan peor, nosotros culpables en \u00e9l. \n\nPropongo un ejercicio personal bien pr\u00e1ctico. No voy al caso de pobreza m\u00e1s extremo. Podr\u00eda hacerlo. Imaginemos cada uno de nosotros que perdemos el trabajo y el salario, y que nos queda un paro de seis meses, a 900 euros, tenemos 60 a\u00f1os, un alquiler de 500, una salud normal y dos hijos, uno trabajando, y el otro, en paro, con familia, y a punto de ver extinguidas toda clase de \u201cprestaciones\u201d por desempleo. Olvid\u00e9monos, los eclesi\u00e1sticos y religiosos, - hombres y mujeres -, de residencias, obispados, estipendios, conventos, o lo que sea. Y ahora, \u00bfc\u00f3mo escuchar\u00edamos el discurso de otros, bien arropados y con trabajo, que dijeran: la crisis es ante todo moral y espiritual, de p\u00e9rdida de valores, y a su recuperaci\u00f3n no entregamos en cuerpo y alma? Les dir\u00edamos, - y \u00bfqu\u00e9 es de las estructuras sociales de justicia a partir de los m\u00e1s d\u00e9biles y vulnerables, es decir, la propiedad, las rentas, los dividendos, los bonos, la fiscalidad, las leyes sociales, la asistencia, el desempleo, la educaci\u00f3n gratuita, la sanidad universal\u2026? \u00bfQui\u00e9n admitir\u00eda por respuesta?: \u201cDe esto no entendemos, es muy complejo\u201d, \u201cnosotros sabemos de valores ignorados y de conciencias maleadas\u201d, y a esto nos entregamos; adem\u00e1s es lo primero\u201d \n\nPues eso es lo que estamos haciendo y queremos que nos entiendan. No hay un primero y un segundo real e hist\u00f3rico entre conciencias malas y estructuras injustas. Que cada uno se ponga en el caso descrito, u otros m\u00e1s cercanos y graves, y diga si puede seguir con esa distinci\u00f3n escol\u00e1stica, y que saque consecuencias en la Iglesia. Paz y bien.\null wp-image-415\" \/><\/a><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":56,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/414"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/users\/56"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=414"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/414\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=414"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=414"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=414"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}