{"id":291,"date":"2012-05-31T12:45:16","date_gmt":"2012-05-31T12:45:16","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/?p=291"},"modified":"2012-05-31T12:45:16","modified_gmt":"2012-05-31T12:45:16","slug":"victimas-del-terrrorismo-y-nacion-en-la-reconciliacion-social","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/2012\/05\/31\/victimas-del-terrrorismo-y-nacion-en-la-reconciliacion-social\/","title":{"rendered":"V\u00edctimas del terrrorismo y naci\u00f3n en la reconciliaci\u00f3n social"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong><em><\/em><\/strong>\u00a0<\/p>\n<p align=\"center\"><strong><em><a href=\"\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2012\/05\/Iglesia-Navaridas.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-292\" title=\"Iglesia Navaridas\" src=\"\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2012\/05\/Iglesia-Navaridas.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"231\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2012\/05\/Iglesia-Navaridas.jpg 848w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2012\/05\/Iglesia-Navaridas-300x231.jpg 300w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2012\/05\/Iglesia-Navaridas-768x592.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong><em>El servicio de la Iglesia vasca a la reconciliaci\u00f3n social, hoy y ma\u00f1ana<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En lo que sigue voy a desarrollar la tesis de que la Iglesia vasca en su prop\u00f3sito de servir a <em>la reconciliaci\u00f3n social<\/em>, cuando se atisba el final del terrorismo, tiene ante s\u00ed dos grandes retos; <em>uno<\/em> mira hacia el pasado y hacia el hoy m\u00e1s inmediato, y se concreta en <em>verdad<\/em> y <em>justicia<\/em> para con las <em>v\u00edctimas<\/em>, y desde ellas, en compromiso por la reconciliaci\u00f3n social de los vascos; \u00e9ste es el m\u00e1s evidente y ahora mismo tratado por todos. El <em>otro<\/em>, m\u00e1s difuso pero vital, mira hacia el futuro a medio y largo plazo, y se concreta en <em>relativizar<\/em> los absolutos pol\u00edticos identitarios que recobrar\u00e1n m\u00e1s fuerza en poco tiempo. \u00bfM\u00e1s? S\u00ed, m\u00e1s, en cuanto ETA desaparezca del escenario pol\u00edtico. No le perdamos la pista a esta clave de la reconciliaci\u00f3n futura.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por supuesto, esta posici\u00f3n <em>cr\u00edtica<\/em>,la de Iglesia en materia de reconciliaci\u00f3n social, obedece a motivaciones \u00e9ticas y la entiendo como factor destacado de su misi\u00f3n propia, la evangelizaci\u00f3n del mundo; es una parte del anuncio de la fe en Jesucristo y de la justicia que ata\u00f1e al Reino. Nobleza obliga, ello no supone pensarse en cuanto Iglesia como un sujeto que los dem\u00e1s no puedan tambi\u00e9n valorar y denunciar. Al contrario, es leg\u00edtimo y necesario.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Veamos la cuesti\u00f3n con unos argumentos mejor desarrollados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; El anuncio por ETA del <em>cese definitivo de la lucha armada<\/em>, lo que la mayor\u00eda de los vascos hemos visto como \u201c<em>terrorismo pol\u00edtico<\/em>\u201d, ha tra\u00eddo a primer plano la cuesti\u00f3n de la <em>verdad<\/em> del relato de lo que ha sucedido y de la <em>justicia<\/em> para con las <em>v\u00edctimas<\/em> de una violencia absolutamente injusta. <em>Memoria, dignidad y justicia<\/em>, decimos, en relaci\u00f3n a las v\u00edctimas del terror de ETA, y, lo decimos de cualquier otro caso en que haya primado una violencia absolutamente injusta contra una persona. Y, por en\u00e9sima vez, si todos los sufrimientos del ser humano merecen compasi\u00f3n, no se pueden <em>equiparar<\/em> por eso mismo los dolores, las causas, las responsabilidades y, en fin, la condici\u00f3n misma de <em>v\u00edctima<\/em> del <em>terrorismo<\/em> entre nosotros. Hay que conocer todos los casos, se ha dicho con raz\u00f3n, y, a\u00f1adimos ahora, las v\u00edctimas no se comparan ni menos a\u00fan se compensan entre s\u00ed. Las <em>v\u00edctimas<\/em>, como las pobrezas, son magnitudes que no admiten ser intercambiadas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Este modo de contar las cosas lo vemos repetido por doquier, y, hablando desde el mundo eclesial y cristiano, hemos hecho muy nuestra la voluntad de <em>dignificar<\/em> la memoria, <em>revalorizar<\/em> el perd\u00f3n y <em>acercar<\/em> la reconciliaci\u00f3n como gran tarea social. Ah\u00ed estamos los cat\u00f3licos vascos, con ganas y muchos, recreando una reflexi\u00f3n religiosa y \u00e9tica que aporte consistencia y cura a una convivencia tan <em>honesta<\/em> con el pasado como <em>justa<\/em> y <em>tolerante <\/em>para el futuro.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En este contexto de atenci\u00f3n primordial al perd\u00f3n y la reconciliaci\u00f3n social, objetivos tan queridos en el mundo cat\u00f3lico, creo que debemos recordar sin ingenuidad, lo que era y va a seguir siendo una clave muy conflictiva de nuestra convivencia: que <em>hay problema pol\u00edtico para rato<\/em>; o si lo llamamos conflicto pol\u00edtico, que lo hay para rato, con el Estado, y entre los vascos. Por supuesto, si se expresa sin terrorismo, todo cambia, pero no hay que olvidar que <em>la reconciliaci\u00f3n<\/em> social seguir\u00e1 teniendo esta dificultad a\u00f1adida a lo que ya es com\u00fan como <em>conflicto de intereses<\/em> en cualquier sociedad democr\u00e1tica. Por tanto, el lenguaje y el dise\u00f1o pastoral del aporte cristiano a la reconciliaci\u00f3n, tiene que ser optimista en cuanto al momento <em>social<\/em> que estamos viviendo, pero no ha de olvidar que esa reconciliaci\u00f3n tiene <em>un debe<\/em> hacia el pasado,\u00a0 las <em>v\u00edctimas, <\/em>todas las que lo son, y otro m\u00e1s oculto hoy hacia el futuro, la cerraz\u00f3n en las identidades culturales y pol\u00edticas, y su vivencia como <em>enemistad<\/em> insuperable. Considero que <em>este debe<\/em> crecer\u00e1 en el futuro y nos har\u00e1 sufrir mucho en cuanto a la reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; En muchos c\u00edrculos del mundo cat\u00f3lico, (dejo de lado la pol\u00edtica en sentido estricto), se conf\u00eda en que la <em>autodeterminaci\u00f3n<\/em> resolver\u00e1 los conflictos del Pa\u00eds Vasco con relativa facilidad; y no, no es as\u00ed; la autodeterminaci\u00f3n, resuelve lo que resuelve; si se entiende como definici\u00f3n por la mayor\u00eda de una identidad nacional uniforme, es un desastre; y si no se entiende as\u00ed, y no debe serlo, sigue habiendo un problema muy hondo y duradero para encajar esa diversidad identitaria, a medida que crece su presencia pol\u00edtica democr\u00e1tica. Este problema hoy permanece oculto en el proceso de paz, pero est\u00e1 ah\u00ed y emerger\u00e1 en cuanto ETA desaparezca de la vida p\u00fablica vasca. (Por supuesto, me planteo esta hip\u00f3tesis de \u201cla autodeterminaci\u00f3n\u201d en abstracto, pues no s\u00e9 cu\u00e1ndo y c\u00f3mo llegar\u00e1 a darse; digo que muchos lo perseguir\u00e1n como objetivo e instrumento pol\u00edtico prioritario, y, por eso mismo, el problema de su vivencia y articulaci\u00f3n sigue ah\u00ed, y quien piense en el futuro de la paz, perd\u00f3n y reconciliaci\u00f3n, no debe olvidarlo nunca).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Abundando en esta clave social, la <em>reconciliaci\u00f3n<\/em> que mira hacia el pasado de violencia y terror, es imprescindible, pero estoy convencido de que si en el origen y la b\u00e1rbara historia de ETA ha tenido tanto que ver \u201cuna ideolog\u00eda nacionalista absolutizada\u201d, en el futuro que llega, esa \u201c<em>absolutizaci\u00f3n<\/em> de las ideolog\u00edas nacionalistas\u201d, \u00a1lo digo en <em>plural<\/em>!, ser\u00e1 un problema pol\u00edtico y moral decisivo; y por tanto, un problema pastoral indudable. Tanto en lo que siga pol\u00edticamente a ETA, heredando sus objetivos nacionales, como en lo que siga a los nacionalismos democr\u00e1ticos de uno u otro signo (vasco y espa\u00f1ol, y sus mezclas), en la nueva situaci\u00f3n, no es f\u00e1cil pensar que van a ser nacionalismos <em>moderados<\/em>; los unos, espoleados por la creciente presi\u00f3n electoral de la izquierda abertzale en la democracia vasca, y los otros, temerosos de la desventaja social que les acarrear\u00eda una Euskadi independiente, la <em>absolutizaci\u00f3n<\/em> extrema de las \u201cidentidades nacionales\u201d me parece un reto de primer orden en cuanto a la <em>reconciliaci\u00f3n<\/em> social como tarea pastoral de la Iglesia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; Retomando el futuro de otro modo, el <em>problema pol\u00edtico vasco<\/em> est\u00e1 pervertido por la existencia de ETA, pero, desaparecida ETA, seguir\u00e1 manifest\u00e1ndose como conflicto pol\u00edtico de car\u00e1cter nacional o identitario. De hecho, desde hace a\u00f1os, y ahora mismo, todos los vascos de todas las tendencias competimos democr\u00e1ticamente por la misma pretensi\u00f3n de liderazgo social; la <em>mayor\u00eda<\/em> hemos visto amenazadas las distintas pretensiones y posiciones, por el <em>terrorismo<\/em>; en cuanto \u00e9ste ha prometido terminar,\u00a0 engorda el conflicto en torno a una <em>concepci\u00f3n<\/em> nacionalista del pueblo y del poder, que a unos excluye como aspirantes potenciales y efectivos, y a otros encumbra. Seg\u00fan cu\u00e1l gane, esos ganan m\u00e1s y los otros pierden en proporci\u00f3n parecida. La idea tan \u201ccat\u00f3lica\u201d de que todos vamos a ganar en el futuro, es demasiado simple; ser\u00eda factible si se pensara la democracia en t\u00e9rminos de pacto social, tan provisional como sea\u00a0 necesario, pero pacto para acoger a todos en lo fundamental. Pero no es f\u00e1cil que la pol\u00edtica haga esto, sino al contrario; lo previsible es que cada parte intente por v\u00eda de mayor\u00edas ajustadas ocupar todo el edificio social. Por eso mismo, y de cara a la tarea de <em>reconciliaci\u00f3n<\/em> que adviene, no se puede pecar de ingenuos sobre lo que hay en juego en el final de ETA. La lucha por el final de ETA es una exigencia de dignidad moral y pol\u00edtica de primera magnitud, pero no puede ocultar, lo queramos o no, que el modo de entender \u201cel problema pol\u00edtico vasco\u201d, sin reducirlo a ETA, es una baza estrat\u00e9gica de primer orden para todas las posiciones, y una dificultad a\u00f1adida en t\u00e9rminos \u00e9ticos para la democracia y la fe cristiana. Hay <em>mucha tarea reconciliadora para la justicia de la fe<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Los que nos movemos en clave de lucha por la dignidad democr\u00e1tica para todos, al no tener esa apetencia de poder social <em>directivo<\/em> sobre nuestra sociedad (naci\u00f3n), les parecemos a los dem\u00e1s grupos \u201csociales\u201d unos compa\u00f1eros de viaje poco fiables, ingenuos, necios incluso. Es l\u00f3gico, dado que nuestra posici\u00f3n, m\u00e1s moral que pol\u00edtica, los avala tanto en su legitimidad democr\u00e1tica contra el terror, como los cuestiona en su estrategia post-nacional. Y si no provocamos este tipo de reacci\u00f3n, algo falla en la aportaci\u00f3n moral cristiana. Mucha gente en la pol\u00edtica, en la lucha por la dignidad de las <em>v\u00edctimas<\/em> contra ETA, se pone \u201cmala\u201d al o\u00edr esto. Creen que al decirlo, les traicionamos, y no es verdad. Puede que por prudencia no sea el momento de contar esto, pero m\u00e1s pronto que tarde hay que hacerlo. Desde luego, desde la mayor\u00eda de los sectores de la izquierda abertzale estas distinciones sobran, porque es obvio, para ellos, que el final de ETA es el comienzo de su proyecto nacional por v\u00edas pol\u00edticas. Aqu\u00ed, al catolicismo ni est\u00e1 ni se le espera como sujeto de peso en la reconciliaci\u00f3n. Para muchos de ellos, la reconciliaci\u00f3n como <em>pacto duradero de identidades en libertad<\/em>, es traici\u00f3n a un <em>pueblo<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Durante mucho tiempo, la cuesti\u00f3n era acabar con ETA; y hoy tambi\u00e9n lo es. M\u00e1s que nunca si cabe, por la oportunidad hist\u00f3rica que tenemos. Y en ello vivimos concentrados muchos. Pero a la vez, <em>la cuesti\u00f3n pol\u00edtica m\u00e1s concreta<\/em> sigue siendo si vivimos los vascos una situaci\u00f3n de nacionalismo opresivo que, qui\u00e9rase o no, y amparado en el terrorismo, hace antidemocr\u00e1tico y perverso cualquier planteamiento moral y pol\u00edtico que no sea el final del terrorismo de ETA y, de ello se derivar\u00eda, que s\u00f3lo es justo pensar en un tiempo largo en el que ya se ver\u00e1 si hay problema pol\u00edtico vasco; <em>o si no hay tal opci\u00f3n<\/em>, y la pol\u00edtica vasca, nos guste o no, va a jugar sus cartas para que no haya m\u00e1s <em>v\u00edctimas<\/em> del <em>terrorismo<\/em>, primero, y de inmediato, para que el <em>problema pol\u00edtico<\/em> <em>nacional<\/em> pueda plantearse democr\u00e1ticamente, sin dar m\u00e1s derechos a nadie por el terror, ni perder los propios por eso mismo. Este segundo camino es el que la mayor\u00eda de los vascos tiene en su mente, y el que la Iglesia vasca tendr\u00e1 que discernir, no s\u00f3lo ella, para preservar la reconciliaci\u00f3n social en sus vaivenes pol\u00edticos. El mayor <em>riesgo<\/em> es olvidarlo por una visi\u00f3n de la reconciliaci\u00f3n que mire s\u00f3lo al pasado de terror, y, en el futuro, caer acr\u00edticamente en el papel de iglesia nacional vasca.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Por tanto, y para concluir, la Iglesia cat\u00f3lica vasca tiene que recordar que en la presente situaci\u00f3n de <em>cese definitivo del terrorismo<\/em>, la cuesti\u00f3n \u00e9tica y social que tanto nos preocupa como <em>reconciliaci\u00f3n<\/em> desde las <em>v\u00edctimas<\/em>, no puede separarse del problema de las ideolog\u00edas pol\u00edticas y nacionales <em>absolutizadas<\/em>, y de su traducci\u00f3n en desgarro social. Ser\u00eda prudente, una vez que desaparezca ETA, no dar por bueno <em>demasiado pronto<\/em> que somos un pueblo fundamentalmente bien cohesionado, que lo somos con evidencia en las principales expresiones culturales, que lo quieren as\u00ed todos los ciudadanos, y que ya est\u00e1 el <em>bien com\u00fan <\/em>en marcha con un poco de buena voluntad. Creo que hay mucha ingenuidad en esto, y es muy tentador, pero no es un buena asunci\u00f3n de la realidad para prolongar la <em>reconciliaci\u00f3n<\/em> social de hoy, al final del terror, y llevarla hasta la leg\u00edtima <em>diversidad nacional compleja<\/em>, ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y esto no es comparable a la cuesti\u00f3n de las v\u00edctimas, ni lo mismo, pero s\u00ed tiene que ver con ello en cuanto a la reconciliaci\u00f3n y los quilates de la paz en el futuro.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 El servicio de la Iglesia vasca a la reconciliaci\u00f3n social, hoy y ma\u00f1ana &nbsp; En lo que sigue voy a desarrollar la tesis de que la Iglesia vasca en su prop\u00f3sito de servir a la reconciliaci\u00f3n social, cuando se atisba el final del terrorismo, tiene ante s\u00ed dos grandes retos; uno mira hacia el [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":56,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/291"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/users\/56"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=291"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/291\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=291"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=291"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=291"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}