{"id":271,"date":"2012-05-09T09:19:16","date_gmt":"2012-05-09T09:19:16","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/?p=271"},"modified":"2012-05-09T09:19:16","modified_gmt":"2012-05-09T09:19:16","slug":"lumen-vitoria-gasteiz-por-un-cristianismo-justo-samaritano-y-creyente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/2012\/05\/09\/lumen-vitoria-gasteiz-por-un-cristianismo-justo-samaritano-y-creyente\/","title":{"rendered":"Lumen (Vitoria-Gasteiz). Por un cristianismo justo, samaritano y creyente"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p align=\"center\"><strong><em>En la crisis, por un cristianismo justo, samaritano y creyente<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong><em><\/em><\/strong>\u00a0<\/p>\n<p align=\"center\"><strong><em><a href=\"\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2012\/05\/1335946376_636749_1335946955_portada_normal.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-272\" title=\"1335946376_636749_1335946955_portada_normal\" src=\"\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2012\/05\/1335946376_636749_1335946955_portada_normal.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"165\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2012\/05\/1335946376_636749_1335946955_portada_normal.jpg 418w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2012\/05\/1335946376_636749_1335946955_portada_normal-300x165.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong><em>Editorial de la Revista de Teolog\u00eda LUMEN <\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong><em>(Facultad de Teolog\u00eda. Sede de Vitoria)<\/em><\/strong><em><\/em><\/p>\n<p align=\"center\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"center\">\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al llegar la crisis econ\u00f3mica, social y moral, al punto en que se encuentra, Marzo de 2012, la revista <strong><em>LUMEN<\/em><\/strong> propone que es la hora eclesial y cristiana de entrar en la realidad por el costado de sus <em>v\u00edctimas<\/em> m\u00e1s <em>desvalidas<\/em>. En este sentido, ofrecemos esta relaci\u00f3n de reflexiones y llamadas:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Llamamos a ser <strong><em>honestos<\/em><\/strong><em> <\/em>ante nosotros mismos, y ante el mundo, como Iglesia, para decirle una vez m\u00e1s: no conocemos, ni nos corresponde propiamente, una alternativa social al modelo de econom\u00eda de mercado capitalista para ponerla al alcance soberano de todos, pero la pregunta es si queremos implicarnos en su b\u00fasqueda, o al menos si vamos a sumarnos a la correcci\u00f3n social de lo m\u00e1s injusto, o si por el contrario, concluimos de un hecho social, (\u201cnos falta una alternativa\u201d), una creencia o ideolog\u00eda inaceptable, (\u201cno puede existir\u201d). Creemos que este pesimismo absoluto sobre la historia humana, hoy, es incompatible con los conocimientos sociales, y sobre todo, para nosotros y con toda seguridad, <em>es incompatible con la fe en el Dios de Jesucristo<\/em>, que ha dado a la vida humana oportunidades ciertas de mejora. Hay un margen para la libertad siempre; es nuestra condici\u00f3n \u00e9tica y, para nosotros, la fe cristiana lo corrobora de forma inigualable; esto nos permite y exige activar las b\u00fasquedas humanas en esa direcci\u00f3n, la de <em>bien com\u00fan<\/em> o de la justicia de una vida digna para todos. Echarse a un lado al hablar de algo nuevo y mejor para todos, con un realismo social exasperante, suena a enga\u00f1o de quienes m\u00e1s tienen o a sometimiento de quienes viven (vivimos) amenazados. Pero el miedo no es un buen juez en la causa de la justicia social y la fe debe ayudarnos a entenderlo y superarlo. De hecho, denunciamos que los medios de comunicaci\u00f3n est\u00e1n llenos de <em>expertos<\/em> que explican lo que pasa y lo presentan, de inmediato, como justificaci\u00f3n de su postura pol\u00edtica. Explicar algo no es justificar eso mismo o su contrario. La \u201ccosa\u201d requiere \u00e9ticamente m\u00e1s esfuerzo. Ha habido y hay una enorme pereza intelectual en la pol\u00edtica y en el an\u00e1lisis de la crisis, que m\u00e1s parece inter\u00e9s que desconocimiento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211;\u00a0 Nos reclamamos por tanto hijos de la <strong><em>esperanza<\/em><\/strong> para salir de esta situaci\u00f3n juntos, de la esperanza religiosa en Dios y de la esperanza razonable en los hijos e hijas de la historia humana, \u00a1van juntas!; porque hay medios conocidos, eso s\u00ed, a sabiendas de que se requieren <em>sacrificios<\/em> de todos en <em>proporci\u00f3n<\/em> a las posibilidades y responsabilidades. En este sentido, todos somos necesarios, pero algunos son tan <em>poderosos<\/em> y <em>ricos<\/em> (personas, empresas o pa\u00edses\u2026), que resultan imprescindibles. Ninguno, sin embargo, podemos delegar en otros, ni siquiera en el Estado, nuestra cuota parte de responsabilidad. Ninguno puede valorar la suya al margen de los dem\u00e1s.\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Cualquier salida requiere tambi\u00e9n de <strong><em>pol\u00edtica<\/em><\/strong>; pol\u00edtica profesional y movimiento social con significado pol\u00edtico; no se trata del juego de partidos, hablamos del <em>bien com\u00fan<\/em>. Nadie regala nada sin presi\u00f3n, nadie se aviene a un pacto social porque s\u00ed, por mor del <em>bien com\u00fan<\/em> ensalzado desde distintas fuerzas morales y religiosas. Las ideas morales no mueven el mundo solas, y sin ellas el movimiento del mundo es perverso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Conocemos las dificultades, los intereses econ\u00f3micos en juego y la lucha partidista por gobernar, pero nosotros creemos firmemente en el <strong><em>bien com\u00fan<\/em><\/strong> y exigimos con realismo su operatividad como <em>pacto social<\/em>; hoy se dice por todos lados que pas\u00f3 el tiempo del pacto social en el mundo y en cada pa\u00eds; que los <em>mercados<\/em> han impuesto su ley, sin margen para las medidas sociales; \u201cs\u00e1lvese quien pueda\u201d, parece una m\u00e1xima pol\u00edtica inapelable; creemos, como bien apunta la <em>Caritas<\/em><em> in veritate<\/em>, y lo hacen Organismos Internacionales, Centros de Estudios Sociales y L\u00edderes con responsabilidad pol\u00edtica de primer rango,\u00a0 nada sospechosos, que son posibles medidas fiscales, sociales, laborales, comerciales y pol\u00edticas que nos sit\u00faen en l\u00ednea con un <em>bien com\u00fan<\/em> digno de nuestra vida en com\u00fan. Creemos en esto, y sabemos que requiere una mediaci\u00f3n democr\u00e1tica adecuada y m\u00ednima, en cada pa\u00eds, en comunidades de pa\u00edses y en el mundo, por lo que hemos de preguntarnos, \u00bfla democracia ha cambiado de naturaleza ante el creciente poder de los mercados financieros, o d\u00f3nde est\u00e1 el poder soberano, hoy? \u00bfNo se parte de una soberan\u00eda pol\u00edtica de los <em>mercados<\/em> <em>financieros<\/em> como factor indiscutible en cuanto al mundo posible y su justicia? Y esto, \u00bfqu\u00e9 <em>justicia<\/em> es?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; No vamos a ocultar que ese <em>bien com\u00fan<\/em> lo entendemos con preferencia inequ\u00edvoca de <strong><em>los m\u00e1s pobres y d\u00e9biles del mundo<\/em><\/strong>, y de nuestra sociedad, desde la que modestamente hablamos. Desde ellos, desde la dignidad de su vida, exigimos que se plantee lo m\u00e1s <em>urgente<\/em> y hasta lo que es <em>irrenunciable<\/em> como personas. De nuevo decimos, quim\u00e9ricos, no, pero justos, siempre. La cr\u00edtica de idealismo que este planteamiento merece, no es rid\u00edcula, ciertamente, pero no es definitiva y, hoy, mucho menos. No hay mayor idealismo que el realismo llevado hasta el silencio: lo que dec\u00edamos, la explicaci\u00f3n t\u00e9cnica convertida en justificaci\u00f3n \u00e9tica. Parece claro que la mayor\u00eda de los que provocaron la crisis, y m\u00e1s se lucraron de ella, son los que ahora imponen sus soluciones. \u00bfHemos de callar por <em>realismo<\/em>?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Nuestra mejor aportaci\u00f3n ha de ser ciertamente <strong><em>religiosa<\/em> y <em>moral<\/em><\/strong>, abriendo nuestra conciencia sobre la vida y su sentido al Dios del amor incondicional, reordenando a partir del pr\u00f3jimo m\u00e1s d\u00e9bil nuestra jerarqu\u00eda de valores, reinterpretando la vida en com\u00fan desde los pueblos y personas m\u00e1s necesitados, mejorando nuestra disposici\u00f3n a la justicia y la solidaridad en cada uno de los creyentes y en las instituciones dela Iglesia; transmitiendo esta confianza enla Vida a todos los hombres y mujeres, a tiempo y a destiempo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; En concreto, la Iglesiaes titular de <strong><em>Centros de Estudio Universitarios <\/em><\/strong>de primer nivel, y de medios de comunicaci\u00f3n de no escasa importancia. Es necesario que en ellos ocupe un lugar destacado la formaci\u00f3n, informaci\u00f3n y pr\u00e1ctica m\u00e1s honesta posible. Y ante la crisis, parece que esos Centros Universitarios debieran primar la pregunta por las medidas pol\u00edticas, t\u00e9cnicas y \u00e9ticas, que podr\u00edan mejorar nuestro mundo y pa\u00eds. Dar a conocer lo que ya se sabe en cuanto a posibles medidas, y valorar honestamente las tomadas, ser\u00eda un servicio imprescindible. A ellos les toca esa tarea social, m\u00e1s si cabe que a otros, y no s\u00f3lo brindar los mejores profesionales al sistema econ\u00f3mico en un sentido t\u00e9cnico, y\u00a0 a lo sumo, con una cuidada moral privada y familiar. La moral <em>p\u00fablica<\/em> y la moral <em>privada<\/em> son dos caras de una misma y \u00fanica realidad. La educaci\u00f3n m\u00e1s cualificada para mejor reproducir el mismo sistema, tan injustamente desigual, no puede dejar satisfecho a ning\u00fan cristiano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Debemos poner al servicio de la sociedad, en sus mayores urgencias, la <strong><em>caridad social<\/em> <\/strong>que organizada desde la comunidad, &#8211; y sin renunciar a la denuncia por la justicia que falla, pues la caridad no sustituye a la justicia, sino que la exige, la anima y la prolonga -, hace todo lo que puede por sumarse a una vida digna para todos. Tenemos personas y medios, limitados ambos, pero muy importantes, que estamos poniendo y debemos multiplicarlos, al\u00a0 servicio dela sociedad. Admitimos las cr\u00edticas, porque podemos y debemos mejorar en generosidad y eficiencia humana. Si algunas son injustas, la verdad siempre acaba saliendo a flote. La caridad es gratuita, y nadie nos debe alabanza alguna. Somos humanos, y s\u00ed agradecemos el apoyo moral y material.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Queremos de los cristianos, tambi\u00e9n de nosotros mismos, una percepci\u00f3n m\u00e1s atrevida y exigente de la vida en com\u00fan. En ese debate creemos que no debe evitarse esta verdad, \u201c<strong><em>con menos y de otro modo, es posible vivir humanamente todos<\/em><\/strong>\u201d. Es, por tanto, concienciaci\u00f3n sobre la austeridad como modo de vida. Y no para guardar m\u00e1s, sino para compartir m\u00e1s. Cuando se condiciona la justicia social al mismo modelo de crecimiento, y este crecimiento se presenta como necesario si se quiere crear empleo y competir, seguramente se est\u00e1 diciendo que quienes m\u00e1s pueden y tienen jam\u00e1s van a renunciar\u00a0 a su modo y nivel de vida, ni aqu\u00ed ni en ning\u00fan lado. S\u00f3lo nos queda entonces callar sobre qu\u00e9 crecimiento, c\u00f3mo, d\u00f3nde, por cu\u00e1nto tiempo, para qu\u00e9 y qui\u00e9nes\u2026 En este camino, si los grupos sociales m\u00e1s d\u00e9biles son una r\u00e9mora, millones y millones de personas en el Sur ser\u00e1n poblaci\u00f3n sobrante, superflua\u2026 y la <em>justicia social o el bien com\u00fan<\/em> un principio moral a la medida de los ciudadanos de mi Estado, y esto mismo, cada vez con m\u00e1s dudas. El Estado Social de Derecho, se viene diciendo, es econ\u00f3micamente insostenible. No negamos sus dificultades e ineficiencias econ\u00f3micas, pero hay que aclarar muy bien eso de que es \u201c<em>insostenible<\/em>\u201d y por qu\u00e9. A lo mejor, m\u00e1s que insostenible, sucede que ya no le interesa al \u201cdinero\u201d porque \u201cen cualquier lugar hay alguien dispuesto a hacer por menos y sin derechos el trabajo corriente\u201d. Nosotros creemos que el camino del mismo crecimiento financiero y economicista que traemos hasta aqu\u00ed es insostenible, e injusto, con meridiana claridad. Creemos que se puede corregir para mejorar y que ha llegado el d\u00eda de pensar en vivir de otro modo y con menos, todos juntos, y que bajo esta pauta habr\u00eda que hacer \u201c<em>pol\u00edtica<\/em>\u201d y \u201c<em>pacto<\/em> social\u201d.\u00a0 Repetimos que \u201ccon menos y de todo modo, es posible vivir humanamente todos\u201d. Y en la perspectiva m\u00e1s estrictamente cristiana, decimos que \u201c<em>cuando se comparte lo propio, llega y sobra\u201d<\/em>. Sabemos por experiencia c\u00f3mo cuesta, y cu\u00e1n idealista suena, pero el Evangelio de Jes\u00fas, idealismo con pies en el suelo, est\u00e1 pre\u00f1ado de esta sabidur\u00eda y ejemplos. La misma moral civil b\u00e1sica niega que sin ese concepto de bien com\u00fan podamos seguir hablando de vida moral democr\u00e1tica en serio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Queremos mostrar, para el caso de la sociedad espa\u00f1ola, que o hacemos un reparto justo de los <strong><em>sacrificios<\/em><\/strong> para el <em>bien com\u00fan<\/em> o, en su caso, la realidad financiera y econ\u00f3mica internacional nos los impone de mala manera, \u00a1c\u00f3mo est\u00e1 ocurriendo!; es decir, sin pactar, sin compartir, de prisa y con un p\u00e9simo reparto en los esfuerzos. Los m\u00e1s d\u00e9biles, expulsados del trabajo, endeudados y sin futuro cierto, y sus familias, aguantan lo m\u00e1s duro del esfuerzo para ver si volvemos a crecer del mismo modo. Es una expectativa cruel que poco tiene de esperanza humana y cristiana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Queremos mostrar la riqueza <strong><em>humanizadora<\/em><\/strong> de la fe en su significado \u00e9tico y espiritual para la dignidad de la vida humana en com\u00fan. Entendemos la persona como dignidad incondicional y como <em>relacionalidad<\/em> constitutiva, porque as\u00ed es Dios en Jesucristo (<em>DCE-CiV)<\/em>, y as\u00ed se nos manifiesta <em>connaturalmente<\/em> el ser humano.<em> Nadie es digno en solitario, sino solidariamente, con los otros. <\/em>Lo dicta la raz\u00f3n com\u00fan y la fe lo corrobora con valor <em>definitivo<\/em>. Cuando nos alejamos de esta vertebraci\u00f3n moral sustantiva para la vida social, el individualismo posesivo y solitario tiene todas las de ganar, a veces con la forma de personas \u201c<em>poderosas<\/em>\u201d, a veces de corporaciones e instituciones, a veces de grupos de presi\u00f3n, y a su lado, millones de <em>v\u00edctimas<\/em> que lo son <em>materialmente<\/em>, porque viven excluidas, y <em>espiritualmente<\/em>, porque creen que su \u00fanica \u201c<em>salvaci\u00f3n<\/em>\u201d est\u00e1 en esas mismas estructuras. Y entonces, ya nadie cree en nada tangible, y la fe se pronuncia en un \u201ccampo\u201d des\u00e9rtico. Del nihilismo del sentido de la vida, a menudo, al nihilismo pr\u00e1ctico para con la justicia social. Dos nihilismos, a veces, en distintos sectores sociales. Nos negamos a esto. Los cristianos somos tan realistas como lo reclama la experiencia cotidiana sobre el ser humano, pero es irrenunciable, \u00a1en la misma fe!, nuestra confianza en que es posible y debido mejorar la conciencia y las estructuras de la vida en com\u00fan, el <em>bien com\u00fan.<\/em> Sabemos algo sobre esto, podemos intentarlo y necesitamos quererlo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Queremos apelar y animar a la fe hecha caridad personal, y en lo que ahora destacamos, \u201c<strong><em>caridad social<\/em><\/strong>\u201d, como denuncia por la justicia siempre, como suplencia temporal de la justicia en aquello que no puede esperar m\u00e1s, y como donaci\u00f3n gratuita de lo que no es de justicia exigible, al menos hoy por hoy, y, sin embargo, el <em>amor<\/em> tiene claro que puede ofrecerlo, y lo ofrece. Ojal\u00e1 acertemos a traducir en compromisos sociales bien concretos estas intenciones. Desde luego, respetando carismas y sensibilidades en lo concreto, pero a sabiendas de que la caridad real, en relaci\u00f3n con la <em>justicia<\/em> seg\u00fan lo dicho, no es <em>opcional<\/em> para las personas ni para la misma Iglesia. Nadie lea esto como una lecci\u00f3n social o moral desde <strong><em>Lumen<\/em><\/strong>, \u00a1qui\u00e9n puede darla!, sino como una llamada a prolongar en la historia un cristianismo <em>samaritano, justo y creyente<\/em>, el de Jesucristo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"right\"><strong><em>Mayo de 2012<\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"right\"><strong><em>Editorial de la Revista de Teolog\u00eda LUMEN, 61 (2012) <\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"right\"><strong><em>(Facultad de Teolog\u00eda. Sede de Vitoria)<\/em><\/strong><em><\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 En la crisis, por un cristianismo justo, samaritano y creyente \u00a0 \u00a0 Editorial de la Revista de Teolog\u00eda LUMEN (Facultad de Teolog\u00eda. 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