{"id":116,"date":"2012-01-21T13:32:02","date_gmt":"2012-01-21T13:32:02","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/?p=116"},"modified":"2012-01-21T13:32:02","modified_gmt":"2012-01-21T13:32:02","slug":"los-olvidos-sociales-del-cristianismo-un-libro-iii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/2012\/01\/21\/los-olvidos-sociales-del-cristianismo-un-libro-iii\/","title":{"rendered":"Los olvidos sociales del cristianismo. Un libro. (III)"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2012\/01\/1325896715_862818_1325897167_album_normal1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-117\" title=\"1325896715_862818_1325897167_album_normal\" src=\"\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2012\/01\/1325896715_862818_1325897167_album_normal1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"207\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2012\/01\/1325896715_862818_1325897167_album_normal1.jpg 980w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2012\/01\/1325896715_862818_1325897167_album_normal1-300x207.jpg 300w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2012\/01\/1325896715_862818_1325897167_album_normal1-768x531.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>7\/ \u00bfCat\u00f3licos de presencia o de mediaci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pues creo que los dos caminos son posibles cuando se confrontan con <em>dos exigencias<\/em>; <em>una<\/em> es el <em>Evangelio<\/em>, vivido y pensado con muchos otros, buscando hacerlo en comuni\u00f3n, desde la experiencia del Amor de Dios y el Amor por los \u00faltimos, sin ignorar las causas sociales. La <em>otra<\/em> exigencia es el respeto de la mayor\u00eda de edad de la sociedad democr\u00e1tica, en el pueblo de los iguales en derechos y deberes. Si no sabemos ser bien \u201claicos\u201d, no podemos bien ser cristianos; y si no sabemos ser bien cristianos, seremos testigos en la laicidad de experiencias cristianas pobres. Parece sencillo, pero comprendo que no lo es. Hoy, los <em>movimientos<\/em> m\u00e1s reconocidos en la Iglesia, no saben ser bien laicos, y seg\u00fan creo, seleccionan demasiado en el cristianismo, pareci\u00e9ndome una espiritualidad neoplat\u00f3nica y un seguimiento de Jesucristo tan emotivo como alicorto; se puede mejorar mucho; reciben tantos reconocimientos que van a morir ensimismados y su politizaci\u00f3n de fondo es tan neoconservadora que no es de recibo. A su vez, lejos de ellos, los <em>movimientos<\/em> m\u00e1s <em>alternativos<\/em> en la Iglesia, y los particulares, tienen que depurar su concepto de laicidad, para no entregarse (entregarnos) an\u00f3nima o acr\u00edticamente al mundo moderno, y tienen (tenemos) que afinar en el reconocimiento m\u00e1s \u00edntegro del Evangelio para depurar que la pobreza de esp\u00edritu no es una pobreza m\u00e1s, sino la meta que hace plenamente evang\u00e9licas a todas ellas, y, seg\u00fan creo, para participar en los cauces eclesiales comunes, con todo el sentido cr\u00edtico que ser requiera.\u00a0 \u00a0<br \/>\n<strong><br \/>\n8\/ \u00bfLa jerarqu\u00eda espa\u00f1ola est\u00e1 demasiado politizada y &#8216;derechizada&#8217;?<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>S\u00ed, los que entienden de esto, as\u00ed lo dicen. No me hago <em>el loco<\/em>. Yo entiendo menos. Yo s\u00ed que veo que el Episcopado espa\u00f1ol en los \u00faltimos veinte a\u00f1os, en aquellos que conozco, se nutre de sacerdotes muy conservadores moral y pol\u00edticamente; lo veo claro; el tratamiento religioso, moral y social de los \u201ctemas\u201d es entre idealista y\u00a0 neoconservador; las cosas, comos son; si no te mueves, alguna vez dar\u00e1s bien la hora, pero\u2026 Es verdad que la palabra de caridad social y la denuncia no faltan en su boca, ocasionalmente; no me atrevo a decir que no sean personas solidarias; pero su palabra suena muy fr\u00e1gil; denuncian, y barren para casa, porque la culpa de todos los males es el vac\u00edo religioso y moral; presentan por delante la acci\u00f3n de <em>c\u00e1ritas<\/em> pero nunca se sabe qu\u00e9 piensan del modelo social capitalista; dan por buena la lectura posibilista de la salida de la crisis y se toman para hablar m\u00e1s cautelas que el gobernante de turno. Han extendido la idea de que estar <em>contra el aborto<\/em> y <em>el divorcio <\/em>es ser contracultural como Jesucristo, el no va m\u00e1s del testimonio martirial cristiano, pero nunca arriesgan una posici\u00f3n firme y p\u00fablica, como Jesucristo, contra las injusticias sociales m\u00e1s graves y ante los grupos sociales m\u00e1s responsables; el cuidado de los <em>propio<\/em> es consustancial a su <em>prudencia<\/em> pol\u00edtica. S\u00ed, hay un conservadurismo galopante en la Iglesia, y el que se mueve, no sale enla foto. Y no es cuesti\u00f3n de ideas, s\u00f3lo, sino de lectura integral del Evangelio y acogida del Jes\u00fas de Dios. No s\u00f3lo de Jesucristo, sino del Jes\u00fas de Dios, su Cristo, en los signos del Reino y en este tiempo y lugar.<br \/>\n<strong><br \/>\n9\/ \u00bfHemos pasado de una Iglesia excesivamente temporalista a otra demasiado espiritualista?<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Yo no creo que la cuesti\u00f3n recaiga sobre el \u201c<em>excesivamente<\/em>\u201d, sino sobre la <em>calidad<\/em> de ese temporalimo y de ese espiritualismo. Cuesta buscar la madurez en un proceso de cambio personal e institucional, y la respuesta no es \u201c<em>en medio<\/em>\u201d. Hay que <em>trascender<\/em> ambos conceptos y llenarlos de un significado m\u00e1s rico. Es lo que ahora habr\u00eda que hacer. Yo creo que la Iglesia, con Benedicto XVI, est\u00e1 recuperando con mucha inteligencia y fuerza el valor m\u00e1s profundamente cristiano de la espiritualidad; la teolog\u00eda y la fe como espiritualidad del Amor de Dios hecho vida, alabanza y testimonio. Pero falla, a mi juicio, que nace <em>desencarnado<\/em>, sin cuerpo hist\u00f3rico y social, sin acoger la historia en sus <em>estructuras de pecado<\/em> social, y as\u00ed, aspira a llegar a Dios sin pasar por esa historia, y a volver a ella con las respuestas de gracia hechas. Es un atajo sobre la Encarnaci\u00f3n. (A mi juicio). Y antes, a muchos, cada uno sabe a qui\u00e9n, no nos perdi\u00f3 el exceso de temporalidad sino de una temporalidad demasiado aislada de la <em>trascendencia<\/em> que le da significados muy nuevos en la fe, y que reclama modelos de compromiso social que evangelizan de obra y palabra. Se trata, tambi\u00e9n, de que la Encarnaci\u00f3n opere como justicia <em>hist\u00f3rica<\/em> y, <em>a la vez<\/em>, como anuncio de la Buena Nueva del Reino de Dios que crece en lo m\u00e1s humano del mundo, \u201cya s\u00ed-todav\u00eda no\u201d. El concepto \u201c<em>mezcla\u201d<\/em> de las dos dimensiones de la \u00fanica historia de la salvaci\u00f3n, es fundamental. En esto pienso al decir, \u201c<em>trascender<\/em>\u201d el significado de temporalismo y espiritualismo. Por supuesto toda evangelizaci\u00f3n se quiere completa, pero sabe distinguir lugares y tiempos, sabe que es una oferta a la libertad humana y sabe que donde algo humano crece, crece la salvaci\u00f3n de Dios.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>7\/ \u00bfCat\u00f3licos de presencia o de mediaci\u00f3n? &nbsp; Pues creo que los dos caminos son posibles cuando se confrontan con dos exigencias; una es el Evangelio, vivido y pensado con muchos otros, buscando hacerlo en comuni\u00f3n, desde la experiencia del Amor de Dios y el Amor por los \u00faltimos, sin ignorar las causas sociales. 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