{"id":112,"date":"2012-01-19T10:11:45","date_gmt":"2012-01-19T10:11:45","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/?p=112"},"modified":"2012-01-19T10:11:45","modified_gmt":"2012-01-19T10:11:45","slug":"los-olvidos-sociales-del-cristianismo-un-libro-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/2012\/01\/19\/los-olvidos-sociales-del-cristianismo-un-libro-ii\/","title":{"rendered":"Los olvidos sociales del cristianismo. Un libro (II)"},"content":{"rendered":"<p><strong>4\/ La defensa de los Derechos Humanos nos hermana con la sociedad. \u00bfSe respetan ad intra como se proclaman ad extra?<\/strong>\u00a0<a href=\"\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2012\/01\/68004_439391708201_38051523201_5419567_464276_n.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-114\" title=\"68004_439391708201_38051523201_5419567_464276_n\" src=\"\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2012\/01\/68004_439391708201_38051523201_5419567_464276_n.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"282\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2012\/01\/68004_439391708201_38051523201_5419567_464276_n.jpg 720w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2012\/01\/68004_439391708201_38051523201_5419567_464276_n-300x282.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00ed, esta defensa nos hermana. Hace tiempo que la Iglesia es una de las voces institucionales m\u00e1s perseverante en el discurso de los derechos humanos. Siempre con el lenguaje curial o diplom\u00e1tico que nos caracteriza, pero es un valor. Su credibilidad est\u00e1 muy mermada, pero es un valor. A veces, chocamos con sectores del \u201c<em>mundo<\/em>\u201d en la interpretaci\u00f3n de algunos derechos humanos en el \u00e1mbito de la bio\u00e9tica. No tantas como parece, pero s\u00ed en varios supuestos muy graves. Si hacemos bien el esfuerzo de dar nuestras razones, \u00e9ticas y de fe, yo creo que es un servicio moral inapreciable para la sociedad. Pero hay que hablar y actuar con honestidad, no con ideas de brocha gorda. Por su parte, los derechos sociales no tienen el eco debido en la palabra eclesial, porque tampoco lo tienen en la sociedad, y vivimos en una relaci\u00f3n de vasos comunicantes. Adem\u00e1s, los derechos sociales suenan peor en los o\u00eddos de los Estados y las Corporaciones Multinacionales, y en no pocos cristianos, lo que unido a su apariencia de \u201c<em>pol\u00edtica<\/em>\u201d, ah\u00ed est\u00e1n, renqueantes, casi como coletilla final al hablar de la caridad cristiana. Para asomarse en serio a los derechos sociales hay que tener una mentalidad fuertemente cr\u00edtica del \u201cstatu quo\u201d y la Iglesia en esto no es maestra, desde luego. No es la \u00faltima de la clase, pero muy atr\u00e1s, s\u00ed. Y luego, los derechos humanos <em>dentro de la Iglesia<\/em>, yo creo que esto hay que reflexionarlo en serio; el puesto actual de la mujer en la Iglesia, no es de recibo; ni en cuanto al gobierno, ni en cuanto al sacerdocio; por su parte, el celibato obligatorio en el sacerdocio, no tiene la claridad doctrinal que se le atribuye, ni de lejos; adem\u00e1s, los caminos \u201cabiertos\u201d a la opini\u00f3n p\u00fablica en la Iglesia, la corresponsabilidad en la elecci\u00f3n de su jerarqu\u00eda, el conocimiento de la gesti\u00f3n ordinaria y extraordinaria, la publicidad general y en los procesos conflictivos, el control y la transparencia reglados, todo esto deja mucho que desear. Con la cl\u00e1sica respuesta de que la Iglesia no es una democracia, no se resuelve nada, porque la Iglesia es m\u00e1s que una democracia, y el oscurantismo reina por doquier en las decisiones m\u00e1s importantes, el seudo-amiguismo es ley en los nombramientos principales y faltan reglas claras en los casos de conflicto. No s\u00e9 por qu\u00e9 hay tanto miedo a la transparencia reglada, si todo es obra del Esp\u00edritu y nadie se mueve por otros intereses que el servicio. Digo yo. Pero en fin, <em>lo de la mujer en la Iglesia<\/em>, me parece lo m\u00e1s grave de todo. Y de resolverse <em>bien<\/em>, mejorar\u00edan mucho las dem\u00e1s carencias en derechos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>5\/ \u00bfEl derecho natural, interpretado por la Iglesia, est\u00e1 por encima del Estado de Derecho y de sus leyes?<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El derecho natural est\u00e1 por encima de las leyes del Estado de Derecho, s\u00ed, pero ni la Iglesia tiene el don divino de interpretarlo para todos, pues lo har\u00eda a la luz de la raz\u00f3n, y no se ve por qu\u00e9 en ello ha de tener ventaja democr\u00e1tica; o lo har\u00eda, por la fe, y no se ve por qu\u00e9 en ello puede sacar mejor que otros conclusiones <em>laicas<\/em>. As\u00ed que al derecho natural accedemos todos como seres humanos, y no como <em>dioses<\/em>; accedemos a la verdad natural, <em>a la medida de los humanos<\/em>; todos. Como fuera que la Iglesia piensa que la raz\u00f3n <em>iluminada por la fe<\/em> da buena cuenta de esa ley moral natural, es leg\u00edtimo anunciarla as\u00ed, pero reconociendo que nos fiamos de la experiencia humana com\u00fan y<em> de la fe<\/em>; por tanto, que esa palabra eclesial es una muy importante en el concierto social, sobre todo cuando viene llena de experiencia y sabidur\u00eda, pero no es la \u00fanica ni es suprema para todos fuera de la comunidad de los creyentes; si el Estado ha legislado contra natura, la mayor\u00eda democr\u00e1tica se lo reprochar\u00e1 y echar\u00e1 al gobierno; si no lo hace, esa ley democr\u00e1tica, as\u00ed respaldada, es ley com\u00fan y hay que cumplirla; quienes la vean radicalmente <em>injusta<\/em> tienen derecho a contestarla. Con condiciones: apelando a una ley de objeci\u00f3n de conciencia, v\u00edas pac\u00edficas, no causando mayor mal social del que se quiere evitar, cumpliendo claramente las dem\u00e1s leyes democr\u00e1ticas, y seguramente padeciendo los efectos de la ley vigente mientras lo est\u00e9. (Esto \u00faltimo es objeto de una prolija discusi\u00f3n). Y por cierto, este derecho de objeci\u00f3n de conciencia en casos de amenaza de la ley o dictamen a valores fundamentales, tambi\u00e9n rige enla Iglesia. No deber\u00edamos callarlo.<\/p>\n<p><strong>6\/ Asegura que la jerarqu\u00eda espa\u00f1ola hace una &#8220;denuncia moral desequilibrada&#8221;: insiste demasiado en la moral sexual y se olvida de la moral social.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Absolutamente, s\u00ed. Muy desequilibrada. En realidad la bio\u00e9tica y la \u00e9tica sexual atrapan casi todas los pronunciamientos morales de la Iglesia; o, quiz\u00e1, mejor, destacan en el conjunto sobremanera; primero porque es m\u00e1s f\u00e1cil y tienen m\u00e1s recorrido en la historia; tenemos m\u00e1s claridad en esos temas y hasta la sociedad nos ha especializado en esa respuesta. A menudo pienso que hay un juego de roles, que si la Iglesia fallara a la cita de la sexualidad y la bio\u00e9tica, dir\u00edan que no nos reconocen. Por su parte, cada palabra en \u00e9tica social levantaba antes alguna acusaci\u00f3n de \u201cintromisi\u00f3n pol\u00edtica\u201d, pero, ahora, el mundo es m\u00e1s sutil, nos ignora. Y eso que, en moral social y econ\u00f3mica, hacemos muchos distingos en el supuesto y en la valoraci\u00f3n. N\u00f3teseque todo va en condicional y subjuntivo, expresado como un <em>deseo<\/em>, mientras que en moral sexual, todo es m\u00e1s directo y rotundo, expresado como una <em>m\u00e1xima<\/em>. Es la consecuencia de un planteamiento antropol\u00f3gico y salv\u00edfico que piensa as\u00ed: Al final, son la conciencia moral y el alma lo que est\u00e1n en juego en el pecado, el juicio y la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>4\/ La defensa de los Derechos Humanos nos hermana con la sociedad. \u00bfSe respetan ad intra como se proclaman ad extra?\u00a0\u00a0\u00a0 S\u00ed, esta defensa nos hermana. Hace tiempo que la Iglesia es una de las voces institucionales m\u00e1s perseverante en el discurso de los derechos humanos. 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