{"id":1086,"date":"2018-09-21T12:41:39","date_gmt":"2018-09-21T12:41:39","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/?p=1086"},"modified":"2018-09-21T12:41:39","modified_gmt":"2018-09-21T12:41:39","slug":"nosotros-primero-y-solo-nosotros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/2018\/09\/21\/nosotros-primero-y-solo-nosotros\/","title":{"rendered":"Nosotros primero y s\u00f3lo nosotros"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2013\/05\/muro-di-israele-2_720x241.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-634\" src=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2013\/05\/muro-di-israele-2_720x241-300x100.jpg\" alt=\"muro-di-israele-2_720x241\" width=\"300\" height=\"100\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2013\/05\/muro-di-israele-2_720x241-300x100.jpg 300w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2013\/05\/muro-di-israele-2_720x241.jpg 720w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong><em>Nosotros primero y s\u00f3lo nosotros<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Recuerdo que el viejo profesor de la Facultad me corrigi\u00f3 al punto cuando yo dijera aquello de \u201cvamos a resolver el problema de una vez por todas y para siempre\u201d. Ya no importa cu\u00e1l era el problema, quiz\u00e1 ni lo recuerdo, pero he entendido bien lo que ense\u00f1aba. La marcha del mundo, de la ciudad, de la familia o de la Iglesia, la marcha de la propia vida no se resuelve de una vez por todas y para siempre, \u00a1qu\u00e9 va! Yo entonces lo entend\u00ed como <em>disculpas<\/em> que la edad nos impone, pero \u00a1qu\u00e9 va! Yo quer\u00eda, entonces y hasta hoy, cambiar el mundo cuanto antes y de una vez, pero \u00a1qu\u00e9 va! Tampoco hab\u00eda que ser un sabio para entender esto, pero la mayor\u00eda de las cosas las aprendemos a su tiempo; si te adelantas sobre las dificultades de la realidad, envejeces en plena juventud; si te retrasas en demas\u00eda, puede que te refugies en el cinismo. Nada que cualquiera no sepa con los a\u00f1os.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Atendiendo a esta experiencia de cambiar el mundo, hay gente que propone principios y a fe que son fundamentales. Mirar siempre <em>desde <\/em>las <em>v\u00edctimas<\/em> para ver lo imprescindible; <em>responsabilizarnos<\/em> unos con otros en la casa com\u00fan que es la Tierra; <em>acoger<\/em> sinceramente al otro <em>diferente<\/em> y, a la vez, igual a nosotros en la condici\u00f3n humana; <em>cuidar<\/em> de los peque\u00f1os, enfermos y desvalidos porque en ello nos va el sentido m\u00e1s hondo del ser humano; pasar de la distribuci\u00f3n de los bienes sobrantes a la <em>inclusi\u00f3n<\/em> de las personas como <em>sujetos<\/em> de su propio sustento; pensar qu\u00e9 \u201c<em>progreso\u201d<\/em> est\u00e1 a nuestro alcance hoy y, sin embargo, cu\u00e1l nos podemos permitir responsablemente para ma\u00f1ana. Y as\u00ed varias formulaciones de lo que nos es irrenunciable. Un sue\u00f1o tan <em>pr\u00e1ctico<\/em> como que no podemos decir \u201cesto es m\u00edo y de mi pa\u00eds, resp\u00e9tame\u201d, sin reconocerlo igualmente de todos los dem\u00e1s. En fin, conf\u00edo en que este camino est\u00e9 <em>trillado<\/em> para todos y no haya que recordar por qu\u00e9 es tan <em>oscuro<\/em> tu derecho si lo limitas a unas fronteras y unas leyes, las de tu Estado. O \u00bfes por la fuerza que invocas contra tus adversarios? Acab\u00e1ramos, se trata de qui\u00e9n tiene m\u00e1s misiles y d\u00f3lares, y ah\u00ed arranca tu apelaci\u00f3n al <em>derecho<\/em>. Acab\u00e1ramos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pues esto es lo que est\u00e1 sucediendo. No es que el pasado, hasta los a\u00f1os noventa del siglo veinte, fuera un mar de justicia internacional, pero hab\u00eda cierta verg\u00fcenza en el compromiso con unos principios y el discurso pol\u00edtico lo reconoc\u00eda. Pero ahora mismo, \u00bfqu\u00e9 representan Trump o Putin, y sus m\u00e1ximas de conducta, \u201cprimero Am\u00e9rica y primero Rusia\u201d? No faltan diferencias entre ellos, pero el hilo conductor de fondo es el mismo: el <em>derecho internacional<\/em> es un fracaso para conquistar y retener el papel de una gran potencia. Se dice que uno y otro, Trump y Putin, alcanzan el poder en sus Estados por razones muy distintas; se alega que la Am\u00e9rica profunda y amenazada en la globalizaci\u00f3n neoliberal capitalista, se ha puesto en manos de Trump para que la salve frente a las econom\u00edas emergentes y en particular China. Se dice que Putin se ha hecho con el poder, recuperando el orgullo de la Rusia profunda y amenazada en la globalizaci\u00f3n capitalista que la desnud\u00f3. Se dice esto y se dice menos, y m\u00e1s importante, que uno y otro dirigente y pa\u00eds con ellos se sit\u00faa al margen de las reglas del derecho internacional y los organismos multilaterales y pone sobre la mesa \u201c<em>s\u00ed o s\u00ed<\/em>\u201d sus pretensiones de gran Estado y potencia \u00fanica si posible es. Los acuerdos convenidos, las pr\u00e1cticas democr\u00e1ticas mal que bien observadas, la mirada al mundo como un responsabilidad com\u00fan, declina sin tapujos ante el principio de \u201c<em>quien paga, decide<\/em>\u201d, \u201c<em>quien puede, impone<\/em>\u201d, \u201c<em>quien nace y vive en el lugar equivocado, no cuenta<\/em>\u201d. A rebufo de Trump y Putin, y en la misma l\u00f3gica, China, y en su estela todo el que puede o si pudiera. Y si todo el que puede hace lo mismo, entonces \u00bfes que no hay motivo para la cr\u00edtica social? Si cualquier demagogo, encumbrado por el ego\u00edsmo m\u00e1s que el miedo del cuerpo electoral de su pa\u00eds, tiene derecho a hacer de su fuerza bruta la ley com\u00fan y a desgarrar vidas, haciendas y pueblos, all\u00ed donde encuentra un l\u00edmite a las pretensiones de \u201cnosotros, primero\u201d, entonces \u00bfqui\u00e9n guardar\u00e1 razones morales para reclamar lo justo, interpretar la ley sin enga\u00f1o, desear el bien a todos los humanos o compadecerse de la desgracia ajena? Y <em>para no ir tan lejos<\/em>, si alguien puede hacer da\u00f1o a sus adversarios, con la ley o sin la ley, con buenas palabras o con fraude en las intenciones, \u00bfqui\u00e9n se atendr\u00e1 a unos m\u00ednimos de convicci\u00f3n en los principios y responsabilidad en las consecuencias? El contagio es general en la pol\u00edtica y, por la pol\u00edtica, a la vida social, o su contrario en el orden, pero de todos modos la <em>incredulidad<\/em> se instala en entre la gente y todo se manipula para la causa previa que el que habla defiende. Los pol\u00edticos profesiones en esto han perdido ya cualquier reparo y contenci\u00f3n. Estoy pensando en Espa\u00f1a por ejemplo, y en Europa, tambi\u00e9n. Ya no tengo miedo absoluto de qu\u00e9 va a pasar, porque en el peor de los casos una ruptura del proyecto espa\u00f1ol, o del europeo, seguramente duro de asimilar en p\u00e9rdida de nivel de vida, lo paga la generaci\u00f3n a quien le toca y a caminar. Los intelectuales a lamerse las heridas <em>\u00e9ticas<\/em> por tiempo, hasta la siguiente p\u00e9rdida de la <em>Cuba<\/em> de cada generaci\u00f3n. Me duele la gente de a pie, ellos y ellas, los excluidos y amenazados de exclusi\u00f3n, que en el l\u00edmite son carne de ca\u00f1\u00f3n, aqu\u00ed o en Mediterr\u00e1neo. La sociedad de <em>los satisfechos y situados en el sistema<\/em>, no tan pocos como se dice, otra vez rehaciendo el reparto, pero, de nuevo, entre los mismos, y con la misma l\u00f3gica: <em>nosotros, primero<\/em> y para ello vale todo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Jos\u00e9 Ignacio Calleja <\/em><\/p>\n<p><em>Profesor de Moral Social Cristiana<\/em><\/p>\n<p><em>Vitoria-Gasteiz<\/em><\/p>\n<p><em>El Correo <\/em>5 de septiembre de 2018<a href=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2013\/05\/muro-di-israele-2_720x241.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-634\" src=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2013\/05\/muro-di-israele-2_720x241-300x100.jpg\" alt=\"muro-di-israele-2_720x241\" width=\"300\" height=\"100\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2013\/05\/muro-di-israele-2_720x241-300x100.jpg 300w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2013\/05\/muro-di-israele-2_720x241.jpg 720w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Nosotros primero y s\u00f3lo nosotros &nbsp; Recuerdo que el viejo profesor de la Facultad me corrigi\u00f3 al punto cuando yo dijera aquello de \u201cvamos a resolver el problema de una vez por todas y para siempre\u201d. 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