{"id":1008,"date":"2017-12-02T13:06:02","date_gmt":"2017-12-02T13:06:02","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/?p=1008"},"modified":"2017-12-02T14:25:26","modified_gmt":"2017-12-02T14:25:26","slug":"1008","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/2017\/12\/02\/1008\/","title":{"rendered":"\u201cPaz y reconciliaci\u00f3n ahora. Nuestra contribuci\u00f3n como cristianos\/as e Iglesia del Pa\u00eds Vasco y Navarra, (Navidad de 2017)\u201d"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2017\/08\/20160825_134926-112.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-977\" src=\"\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2017\/08\/20160825_134926-112-300x264.jpg\" alt=\"20160825_134926-11\" width=\"300\" height=\"264\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2017\/08\/20160825_134926-112-300x264.jpg 300w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2017\/08\/20160825_134926-112.jpg 507w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>\u201cPaz y reconciliaci\u00f3n ahora. Nuestra contribuci\u00f3n como cristianos\/as e Iglesia del Pa\u00eds Vasco y Navarra, (Navidad de 2017)\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Sumario<\/em><\/strong><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong> A vueltas con la fe cristiana, la paz y la reconciliaci\u00f3n despu\u00e9s de ETA<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong> 1. Vengo ahora a lo concreto del tema que tratamos: \u00bfqu\u00e9 <em>nuevos Hechos y Retos<\/em> hay que tener en cuenta como Iglesia, hoy, en nuestra <em>pacificaci\u00f3n y reconciliaci\u00f3n<\/em>, pensando como estamos en el Pa\u00eds Vasco y Navarra? Hablo todav\u00eda de <em>hechos y retos<\/em> nuevos, pues el <em>hacer<\/em> depende mucho de esos hechos y retos. <\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong> 2. Vistas todas estas claves, vengamos <em>por fin<\/em> a los que parec\u00eda objeto \u00fanico de vuestra invitaci\u00f3n, es decir, la <em>aportaci\u00f3n<\/em> de los cristianos y su iglesia a la paz y reconciliaci\u00f3n de nuestras sociedades, despu\u00e9s del final de ETA como terrorismo. Hablemos de esa <em>APORTACI\u00d3N<\/em>.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Para concluir<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>__________________________<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Introducci\u00f3n<\/strong><strong>: <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Quisiera decir en este primer momento que el <em>lenguaje<\/em><\/strong><strong> es muy importante pero que no voy a plantear una batalla en torno a <em>t\u00e9rminos<\/em> como conflicto vasco, los vascos, los navarros, el terrorismo de ETA, el pueblo, la sociedad, etc. Considero que para el objetivo de esta conferencia ser\u00eda imposible avanzar si a cada paso entramos en sentidos y matices. Lo advierto porque s\u00e9 todo lo que en el lenguaje est\u00e1 en juego y no quiero imponeros el m\u00edo. Lo utilizar\u00e9 adem\u00e1s con mucha libertad y cambios en \u00e9l.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Entre nosotros hay excelentes lecturas cristianas sobre la reconciliaci\u00f3n y la paz, despu\u00e9s de ETA; yo me fijar\u00e9 m\u00e1s en c\u00f3mo <em>ordenar nuestra conciencia \u00e9tica ante los conflictos sociales<\/em>, en general, adem\u00e1s del <em>terrorista<\/em>, para hacer posible esa paz y reconciliaci\u00f3n que a\u00f1oramos. La m\u00eda es una mirada muy <em>social<\/em>, que se suma a la m\u00e1s directamente <em>eclesial<\/em> sobre el mismo problema, y que est\u00e1 m\u00e1s trabajada. En los dos casos se trata de una <em>mirada cristiana.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Insisto, <\/strong>s\u00e9 que me hab\u00e9is invitado a hablar de la aportaci\u00f3n de los cristianos como Iglesia en Navarra y el Pa\u00eds Vasco a la <em>paz<\/em>\u00a0 y la <em>reconciliaci\u00f3n<\/em> de nuestra sociedad y, si posible fuera, al <em>perd\u00f3n<\/em> entre enemigos. Sobre esto se ha escrito y hablado tanto que parece f\u00e1cil sintetizar. Todos tenemos delante la experiencia extrema que nosotros y aqu\u00ed hemos conocido como \u201cel conflicto vasco\u201d, \u201cel terrorismo\u201d que dec\u00edamos, pero os propongo no aislarlo de las violencias y conflictos sociales en que vivimos. No lo es lo mismo, lo s\u00e9, pero no est\u00e1 bien aislarlo. Distinguir, siempre, separar, no. Adem\u00e1s, del famoso conflicto vasco lo que duele y pesa en la conciencia es su expresi\u00f3n como violencia terrorista, porque en s\u00ed mismo en todas las expresiones civilizadas, y despu\u00e9s de lo vivido en Catalu\u00f1a, ya no puede verse como un drama.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; Al final importa saber que <strong><em>actitudes<\/em><\/strong> habr\u00edan de ayudarnos a pacificar y reconciliar una sociedad de violencias<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, y reci\u00e9n salida de la violencia en su expresi\u00f3n terrorista<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>; terrorismo de intenci\u00f3n pol\u00edtica, pero terrorismo al cabo; y la finalidad, <strong><em>la acci\u00f3n<\/em><\/strong>, es decir, <em>hacer memoria en verdad de lo sucedido y hacer justicia<\/em>, y sobre esta base, <em>pacificar y reconciliar<\/em>; en fin, <em>avanzar<\/em> hacia una convivencia donde las diferencias m\u00e1s profundas adquieran formas de expresi\u00f3n no-violentas y democr\u00e1ticas; por tanto, no s\u00f3lo las diferencias pol\u00edticas m\u00e1s profundas, sino tambi\u00e9n las sociales, econ\u00f3micas y culturales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong> A<\/strong><strong> vueltas con <em>la fe cristiana<\/em>, la paz y la reconciliaci\u00f3n despu\u00e9s de ETA<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cierto que le damos muchas vueltas a esta cuesti\u00f3n. Algunos entre nosotros han tenido una palabra muy pensada y reconocida (el Obispo Uriarte, por ejemplo) sobre lo que podr\u00edamos aportar los cristinos a la paz y la reconciliaci\u00f3n entre nosotros, despu\u00e9s de ETA. (Otras voces eclesiales no lo han visto igual; el Obispo Fernando Sebasti\u00e1n, por ejemplo). Yo os ofrezco el modo en que me he ocupado de este asunto de vez en cuando.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Primera parte<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>4.1. <\/strong>Vengo ahora a lo concreto del tema que tratamos: \u00bf<strong>qu\u00e9 <em>nuevos Hechos (son retos)<\/em> tener en cuenta como Iglesia, hoy, en nuestra <em>pacificaci\u00f3n y reconciliaci\u00f3n<\/em>, pensando como estamos en el Pa\u00eds Vasco y Navarra<\/strong>? Hablo todav\u00eda de <strong><em>hechos y retos<\/em><\/strong> <strong>nuevos<\/strong><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hace a\u00f1os que contamos con reflexiones cuya lectura recomiendo vivamente<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>, pero todo est\u00e1 cambiando a marchas forzadas. Si tuviese que citar algunos <em>hechos <\/em>y <em>retos<\/em> nuevos, dir\u00eda lo siguiente en relaci\u00f3n a la Iglesia del Pa\u00eds Vasco.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; Cuando ETA anunci\u00f3 el cese definitivo de su violencia terrorista en el 2011, mi alegr\u00eda fue inmensa, y confiado en que iba en serio, alcanc\u00e9 esta convicci\u00f3n: <strong>el cosido <em>pol\u00edtico<\/em> de la paz tiene otros actores leg\u00edtimos y competentes; a nosotros, <em>en cuanto Iglesia<\/em>, nos toca hacer ahora un servicio \u00e9tico y religioso de primera magnitud, pero poco vistoso<\/strong>. As\u00ed lo he pensado hasta hoy.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; <strong>Ten\u00eda y tengo la convicci\u00f3n de que la sociedad democr\u00e1tica vasca y navarra contaba con sujetos pol\u00edticos perfectamente capaces y legitimados para conseguir una salida justa al final de terrorismo. <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>&#8211; M\u00e1s todav\u00eda, el protagonismo de la Iglesia en el proceso de negociaci\u00f3n s\u00f3lo podr\u00eda obedecer a cierto <em>neoconfesionalismo<\/em>. <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>-Me pes\u00f3 y pesa, adem\u00e1s, la idea de que entre <em>una cosa y otra<\/em> el catolicismo vasco se vaciaba de <em>voceros<\/em> de la fe en sentido estricto.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; <strong>Nunca he cre\u00eddo, sin embargo, que la atenci\u00f3n a la paz y la justicia nos hayan distra\u00eddo de Dios; al contrario, son factores definitorios del camino de la fe y su anuncio; s<\/strong>in ellos, todo termina en ideolog\u00eda religiosa sin <em>encarnaci\u00f3n<\/em>. <strong>Pero es l\u00f3gico analizar si la atenci\u00f3n de horas sin cuento al logro del final del terrorismo y el comienzo de la paz, nos ha mermado posibilidades de evangelizaci\u00f3n dirigidas m\u00e1s expl\u00edcitamente a la confesi\u00f3n de fe. Por desgracia, la <em>gente<\/em> tenemos ideas fijas sobre qu\u00e9 es <em>la fe<\/em>.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; Por cierto, <strong><em>la significaci\u00f3n p\u00fablica de la fe<\/em><\/strong> que defiendo siempre, en un contexto tan conflictivo, <strong>ha hecho parecer que estamos muy politizados<\/strong>, pero m\u00e1s bien cabr\u00eda decir que son <strong>otras Iglesias las que est\u00e1n poco politizadas<\/strong>, o <strong>poco <em>problem\u00e1ticamente<\/em> politizadas<\/strong>. En fin, la significaci\u00f3n p\u00fablica del evangelio es real, lo cual no gusta ni a la derecha, ni a la izquierda; en esto, <strong>las dos son hijas de la cultura laica que entiende la fe como algo privado y en los templos. Craso error, porque ni debe ser as\u00ed siempre, ni luego nos libramos de las \u201creligiones\u201d de sustituci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; Durante a\u00f1os, la iglesia vasca (y <em>navarra<\/em>) defendi\u00f3 la necesidad de cuidar los espacios de encuentro y las actitudes que facilitan <em>que \u201cla sociedad\u201d o \u201cel pueblo\u201d no se rompa<\/em> en su <em>convivencia. <\/em><strong>El valor de \u201c<em>la convivencia popular<\/em><\/strong><em> <strong>lograda<\/strong>\u201d <\/em><strong>sigue ah\u00ed<\/strong>, sin duda, dec\u00edamos una y otra vez. <strong><em>La iglesia ha cre\u00eddo siempre que el pueblo, la convivencia popular<\/em><\/strong>, no estaba rota; sobre todo, que no hab\u00eda dos comunidades y dos culturas frente a frente; cuidar esa convivencia popular pensaba que era <strong>su aportaci\u00f3n m\u00e1s moral y evang\u00e9lica<\/strong>. \u00bfHa sido algo ingenua? Yo creo que s\u00ed. Veremos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; Por lo dem\u00e1s, <strong>no deber\u00eda <em>confundirse<\/em> este valor y su cuidado<\/strong>, con lo que se conoce como <strong><em>proceso de<\/em> <em>construcci\u00f3n nacional<\/em> de un pueblo<\/strong>. De hecho, si algo aporta el cristianismo cat\u00f3lico a la cuesti\u00f3n nacional es una sensibilidad muy intensa para distinguir cultura particular y pol\u00edtica partidista, s\u00edmbolos de la tradici\u00f3n popular y \u201ccuesti\u00f3n\u201d nacional, derechos de una colectividad y terrorismo en la lucha pol\u00edtica, legalidad democr\u00e1tica y abuso de poder<strong>.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>&#8211; Antes he dicho lo de la Iglesia \u201c<em>algo<\/em> ingenua\u201d <\/strong>en cuanto a su presupuesto de <em>una convivencia popular fundamentalmente lograda y a preservar como un tesoro<\/em> en plena situaci\u00f3n de violencia; y s\u00ed, es verdad, \u2026 <em>pero<\/em> era una visi\u00f3n algo artificial y amable de quienes simpatizaban con la idea de un <em>pueblo<\/em> <em>vasco<\/em> que conviv\u00eda en armon\u00eda social <em>en los c\u00edrculos en que ellos se mov\u00edan<\/em>; en mi opini\u00f3n, ha sido <em>un presupuesto moral de mucho valor<\/em> para la convivencia, <strong>pero bastante forzado respecto a la realidad social del pueblo vasco (y navarro) en su complejidad.<\/strong> Ser\u00eda prudente, a medida que desaparece ETA, <strong>no dar por bueno <em>demasiado pronto<\/em> que somos un pueblo poco complejo y bien cohesionado, que lo somos con evidencia en las principales expresiones culturales, que lo quieren as\u00ed todos los ciudadanos, y que ya est\u00e1 el <em>bien com\u00fan <\/em>en marcha con un poco de buena voluntad de todos<\/strong>. Creo que hay bastante ingenuidad en esto, y es muy tentador, pero no es un buena asunci\u00f3n de la realidad para prolongar la <em>reconciliaci\u00f3n<\/em> social de hoy, al final del terror, y proseguirla como respeto de la leg\u00edtima <em>diversidad popular compleja<\/em>, ma\u00f1ana, si as\u00ed lo quiere <em>la gente.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; <strong>Me importa mucho <em>traducir esta intuici\u00f3n para el futuro <\/em>en lo que sigue<\/strong>. Pienso que todos debemos <strong>rebajar el peso <em>metaf\u00edsico<\/em> que le damos a la conciencia nacional y a la historia de cada uno<\/strong> -pueblo y personas- y mirar a <em>c\u00f3mo<\/em> hacemos ahora pol\u00edtica democr\u00e1tica y justa, que no es siempre lo mismo<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. <strong>A medio y largo plazo, se concreta en <em>relativizar<\/em> los absolutos pol\u00edticos <em>identitarios<\/em> que pueden recobrar m\u00e1s fuerza en poco tiempo.<\/strong> <strong>El mayor <em>riesgo<\/em> es olvidarlo por una visi\u00f3n de la <em>reconciliaci\u00f3n<\/em> que mire s\u00f3lo al pasado de terror y que, superado, la Iglesia cat\u00f3lica acoja <em>acr\u00edticamente<\/em> el papel de iglesia nacional del lugar (vasca, navarra o catalana\u2026 o espa\u00f1ola, que ya es). <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>&#8211; As\u00ed situada socialmente ante el pasado y el futuro -repito la misma idea por su importancia-, la Iglesia cat\u00f3lica vasca (y navarra) tiene que recordar que, <strong>en la presente situaci\u00f3n de <em>cese definitivo del terrorismo<\/em>,<\/strong> la cuesti\u00f3n \u00e9tica y social que tanto nos preocupa <strong>como <em>paz<\/em> y <em>reconciliaci\u00f3n<\/em> desde las <em>v\u00edctimas<\/em>, no puede separarse del problema de las ideolog\u00edas pol\u00edticas y convicciones nacionales <em>absolutizadas<\/em>, y de su traducci\u00f3n en desgarro social<\/strong>. De otro modo dicho, tiene que haber una convicci\u00f3n firme y \u00faltima de que una cosa es la causa pol\u00edtica del \u201cpueblo\u201d -la que sea en <em>justicia<\/em> y se exprese en <em>democracia<\/em>&#8211; y otra, la vida, la dignidad y la libertad de los ciudadanos, que es un absoluto moral para todos por encima de las convicciones nacionales. El servicio reconciliador de la iglesia tiene aqu\u00ed una <strong><em>tarea prepol\u00edtica ineludible<\/em><\/strong><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; Quiz\u00e1, ideol\u00f3gicamente, el empe\u00f1o por <strong><em>depurar<\/em><\/strong> conceptos como <strong>\u201c<em>sociedad<\/em>\u201d, \u201c<em>pueblo<\/em>\u201d, \u201c<em>naci\u00f3n<\/em>\u201d, \u201c<em>gente<\/em>\u201d; o los <em>derechos humanos<\/em> como<\/strong> realidad indivisible, interdependiente e hist\u00f3rica, con el eje en la vida digna de cada persona en su pueblo y en comunidad de vida con todos los pueblos y con todo lo creado, la madre Tierra, <strong>bien podr\u00eda atemperar la pol\u00edtica <\/strong>que se asienta <strong>en el equ\u00edvoco de hablar<\/strong> de \u201clos vascos\u201d, \u201clos navarros\u201d, \u201clos catalanes\u201d, \u201clos espa\u00f1oles\u201d, \u201cla gente\u201d, mediante <strong>conceptos cortados a la medida de una parte de la sociedad<\/strong>, y <strong>pensados como \u201c<em>obligantes<\/em>\u201d \u00e9ticamente para<\/strong> <strong>todos<\/strong>. Este lenguaje es period\u00edstico, no de \u00e9tica y pol\u00edtica. Todo es m\u00e1s sutil en \u00e9tica pol\u00edtica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; Opino, de todos modos, que si a la Iglesia vasca o navarra, o la que esa, <strong>las pensamos en un contexto de identidad indiscutida<\/strong>, es decir, donde <strong><em>no se cuestione la unidad nacional del pueblo<\/em><\/strong>, su problem\u00e1tica no difiere del propio de una Iglesia en una sociedad europea y en la cultura \u201cl\u00edquida\u201d del comienzo del tercer milenio. Su principal tarea y dificultad es <strong>c\u00f3mo hacer significativo el Evangelio<\/strong>, en el sentido de culturalmente vigente en una sociedad que lo ignora como referencia religiosa para las personas. El encuentro del Evangelio con la cultura es el problema de los setenta hasta hoy, y su asunci\u00f3n siquiera como interrogante vital para muchos, otra forma del mismo reto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>Segunda parte:<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong> 2. Con todas estas claves (hechos\/retos), vengamos <em>por fin<\/em> a los que parec\u00eda objeto \u00fanico de vuestra invitaci\u00f3n, es decir, la <em>aportaci\u00f3n<\/em> de los cristianos y su iglesia a la paz y reconciliaci\u00f3n de nuestras sociedades, despu\u00e9s del final de ETA como terrorismo. Hablemos de esa APORTACI\u00d3N. Pues bien:<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>&#8211; Para m\u00ed, desde el \u00e1mbito cristiano vasco, destaca el reto que <strong>mira hacia el pasado y hacia el hoy m\u00e1s inmediato<\/strong>, y se concreta en la voluntad de <strong>hacer <em>memoria<\/em> en <em>verdad y dignidad<\/em> en <em>justicia<\/em> a las <em>v\u00edctimas<\/em><\/strong>; lo cual comienza, <strong>desde ellas<\/strong>, por <strong><em>un relato veraz<\/em><\/strong> y <strong>justo<\/strong> de lo que ha sucedido, y prosigue con un <strong><em>compromiso<\/em><\/strong> por compartirlo <strong><em>los m\u00e1s posibles<\/em><\/strong> como primera piedra de <strong>la <em>reconciliaci\u00f3n<\/em> social entre todos<\/strong>; \u00e9ste es el reto m\u00e1s evidente y ahora mismo tratado por muchos, y por nosotros aqu\u00ed. Esto es dif\u00edcil, pero no imposible. (A la vez, est\u00e1 el <strong>mirar hacia un futuro<\/strong> que, <strong>en realidad, ya est\u00e1 aqu\u00ed<\/strong>, nunca se fue, y para m\u00ed se concreta -lo hemos visto- en <strong><em>relativizar<\/em><\/strong> los absolutos pol\u00edticos <em>identitarios<\/em> que pueden recobrar m\u00e1s fuerza en poco tiempo<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>. Dicho queda. No vuelvo a esta clave). Atender ahora al reto del<strong><em> relato veraz<\/em><\/strong> no es f\u00e1cil; sabemos que es un <em>proceso multicausal, multidimensional y complejo<\/em> por <em>enredado<\/em>, pero hay que intentarlo, pues si se instala que <em>\u201ccada cual tiene su relato, todos igual de v\u00e1lidos\u201d,<\/em> la pacificaci\u00f3n nace muy viciada de origen y la reconciliaci\u00f3n es imposible.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; <strong><em>Nosotros podemos colaborar mucho a ese relato<\/em><\/strong> por aquello de la libertad evang\u00e9lica, pero estamos igual de pr\u00f3ximos a la <strong><em>tentaci\u00f3n<\/em><\/strong> de la desmemoria particularista. Nunca olvidemos que <strong>en el <em>secreto<\/em> de cada corriente social<\/strong> est\u00e1 la idea de preservar y hacer triunfar un relato que salve a \u201clos nuestros\u201d y nuestra <em>ideolog\u00eda<\/em> de base<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>. Tambi\u00e9n en el nuestro.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>&#8211; He dicho hacer memoria, verdad y justicia <strong><em>desde las v\u00edctimas<\/em><\/strong>. Ni \u00e9tica ni evang\u00e9licamente cabe otra opci\u00f3n. <strong>Luego la cuesti\u00f3n de <em>qui\u00e9nes son las v\u00edctimas<\/em> tiene mucha <\/strong>importancia. Mi punto de partida es que todos los seres humanos que <em>sufren<\/em> son dignos de <em>compasi\u00f3n<\/em> por el hecho mismo de sufrir, pero esto no significa que las personas que sufren sean en rigor y sin m\u00e1s <em>v\u00edctimas<\/em>, y que los sufrimientos deban <em>equipararse <\/em>en su <strong><em>causa<\/em><\/strong> y en las <strong><em>responsabilidades<\/em><\/strong> implicadas. <strong>Propiamente<em>, la v\u00edctima<\/em><\/strong>, y la v\u00edctima del terrorismo en particular, <em>siempre lo es porque padece un sufrimiento gravemente injusto<\/em>; es decir, que padece en este caso la injusticia de un grupo terrorista (ETA, la mayor\u00eda de las veces, pero no s\u00f3lo ETA) o, algunas veces, demasiadas siempre, del Estado utilizando la fuerza al margen de la ley. Por tanto, toda persona que sufre, merece compasi\u00f3n, pero no es propiamente v\u00edctima del terrorismo cuando padece las consecuencias <em>regladas<\/em> de la ley com\u00fan contra el delito. Todo esto dicho en sencillo. En la pr\u00e1ctica, las cosas se complican. De hecho, alguien puede ser terrorista y, a la vez, v\u00edctima de la peor violencia: v\u00edctima de la tortura estatal y verdugo de otras v\u00edctimas inocentes; o haber sido antes torturador y luego v\u00edctima del terrorismo. Los casos dan para mucho y se complican en cada persona, pero lo fundamental creo que est\u00e1 en el concepto primero: <strong><em>sufrimiento gravemente injusto<\/em><\/strong>, <strong><em>infligido a una persona por otras<\/em><\/strong>. Habr\u00e1 que valorar, por tanto, todos los casos, se ha dicho con raz\u00f3n, y hacerlo con esas diferencias en el concepto: hay <em>cr\u00edmenes, grados y responsabilidades personales ineludibles e incomparables, <\/em>y de todo esto hay que discernir. Y \u00bfqu\u00e9 hacer si hay v\u00edctimas en ambos lados? O \u00bfno pocas lo ser\u00e1n como v\u00edctimas y verdugos? \u00bfC\u00f3mo tratar esto, por d\u00f3nde salir? Las <em>v\u00edctimas<\/em> no se comparan ni menos a\u00fan se compensan entre s\u00ed. Las <em>v\u00edctimas<\/em>, como las pobrezas, son magnitudes que no admiten ser intercambiadas. De una en una y con los criterios \u00e9ticos claros.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>&#8211; Como <strong><em>siguiente <\/em>aporte eclesial-cristiano a la pacificaci\u00f3n<\/strong> y reconciliaci\u00f3n en que pensamos, saco consecuencias de lo dicho. Nuestra\u00a0 aportaci\u00f3n <em>pol\u00edtica<\/em> <strong>es ante todo <em>\u00e9tica y religiosa<\/em><\/strong>, es decir, <strong><em>facilitar unas actitudes <\/em><\/strong>(1) <strong>justas<em> (derechos humanos y asunci\u00f3n del da\u00f1o causado), <\/em><\/strong>(2) <strong>pacificadoras<em> (empat\u00eda, solidaridad, compasi\u00f3n, di\u00e1logo, escucha, silencio, perd\u00f3n humano\u2026),<\/em><\/strong> y (3) <strong>religiosas<em> (anuncio del Dios de la compasi\u00f3n radical, hasta el perd\u00f3n del enemigo, adelantado y gratuito, esc\u00e1ndalo para los jud\u00edos y necedad para los griegos) <\/em><\/strong>(\u00bfpor qu\u00e9 no?) y (4) hacerlo a la par de la <strong><em>denuncia<\/em><\/strong> de las estructuras sociales m\u00e1s injustas con los m\u00e1s d\u00e9biles, porque la paz, nuestra paz, es un hilo en el conjunto de una injusticia global contra millones de personas sin vida digna. Prefiero una <strong><em>iglesia<\/em><\/strong> muy implicada en<em> el sustento \u00e9tico del proceso de paz<\/em> (verdad, justicia, reconocimiento, generosidad, respeto, fraternidad, libertad\u2026), traducido a <strong><em>procesos de concienciaci\u00f3n<\/em><\/strong> y <strong><em>presencia social<\/em><\/strong> muy depurados de pol\u00edtica partidista, que no una presencia directa de los <em>eclesi\u00e1sticos<\/em> en la mesa de los acuerdos. Lo he dicho. Y esto, dentro de su acci\u00f3n pacificadora a fondo, prop\u00f3sito principal donde los haya.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; Obviamente, <strong>la<\/strong> <strong>condici\u00f3n de posibilidad de este servicio \u00e9tico-religioso<\/strong> de los cristianos y la Iglesia a la paz y la reconciliaci\u00f3n deriva de su capacidad para <strong>pedir <em>perd\u00f3n<\/em> por sus errores, omisiones y acciones del pasado y el presente contra las v\u00edctimas<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>&#8211; Los que nos movemos en clave de lucha por la dignidad democr\u00e1tica para todos, al no buscar <strong><em>el poder de gobierno<\/em><\/strong> sobre nuestra sociedad (naci\u00f3n), <strong>les parecemos a los dem\u00e1s grupos \u201csociales\u201d unos compa\u00f1eros de viaje <em>poco fiables y<\/em><\/strong> escurridizos, necios incluso. Es l\u00f3gico, dado que nuestra posici\u00f3n m\u00e1s moral que pol\u00edtica, <strong>los avala<\/strong> en su legitimidad democr\u00e1tica contra el terror, pero l<strong>os cuestiona en su estrategia partidista y nacional<\/strong>. Y en el caso de las v\u00edctimas y sufrientes<strong> -que por su dolor reclaman adhesi\u00f3n total a su causa, \u00a1sin distingos ni matices!-, tambi\u00e9n.<\/strong> Y si no provocamos este tipo de reacci\u00f3n<strong>, asumiendo el dolor de todos pero distinguiendo en las causas y responsabilidades de cada caso, algo falla en la aportaci\u00f3n moral y religiosa cristiana.<\/strong> Desde luego, desde la mayor\u00eda de los sectores del nacionalismo radical (de todos) estas distinciones sobran (y en la catalana y espa\u00f1ola lo mismo), porque es obvio, para ellos, que el final de ETA es el comienzo de un proyecto nacional <strong><em>uniforme <\/em><\/strong>por v\u00edas pol\u00edticas (Espa\u00f1a vs. EH). Aqu\u00ed, al catolicismo ni est\u00e1 ni se le espera como <strong>sujeto de peso<\/strong> en la reconciliaci\u00f3n. En el caso de la izquierda abertzale, la reconciliaci\u00f3n como <em>pacto duradero de identidades en libertad<\/em>, es traici\u00f3n a un <em>pueblo unitario.<\/em> \u00bfQu\u00e9 diremos? Lo he adelantado.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>&#8211; <strong><em>Vuelvo a la tarea reconciliadora<\/em><\/strong>. <strong>A la Iglesia le toca<\/strong>, no s\u00f3lo a ella pero ella lo tiene por vocaci\u00f3n y misi\u00f3n como tarea primera, el empe\u00f1o por <strong>depurar, extender y practicar todos los significados de la <em>reconciliaci\u00f3n<\/em><\/strong>. <strong>Promover esta reconciliaci\u00f3n<\/strong>, \u201calma de la paz\u201d, dec\u00eda el Obispo Uriarte, significa <em>respetar a las individuos y sus procesos de conciencia sicol\u00f3gica y moral<\/em>, y respetar las reglas mismas de una <em>reconciliaci\u00f3n sana e integral<\/em> <strong><em>entre las personas<\/em><\/strong>, y no ignorar la dimensi\u00f3n <em>estructural<\/em> de una reconciliaci\u00f3n con cimiento de justicia social, etc. Su relaci\u00f3n con la <em>verdad hist\u00f3rica<\/em> (la <em>memoria<\/em>), y con la <em>justicia<\/em> reparadora, ya est\u00e1 dicha.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; <strong>Y el <em>perd\u00f3n como posibilidad <\/em>antropol\u00f3gica<em> y como propuesta <\/em>cristiana<em> irrenunciable<\/em>. <\/strong>El perd\u00f3n es una tarea \u00fanica, necesitada de tiempo, y sometida a la libertad de las persona, pero, sin duda, para la Iglesia es irrenunciable y, para la sociedad, para una convivencia humana verdadera, valiosa y bien razonada.<em> <strong>Perdonar<\/strong><\/em><strong> y <em>reconciliarse<\/em><\/strong> no son <em>normas<\/em> de moralidad universal, pero s\u00ed son valores <em>antropol\u00f3gicos<\/em> muy razonables, y, en <em>cristiano<\/em>, una <strong><em>meta<\/em><\/strong> como <em>signos de perfecci\u00f3n <\/em>para una vida <em>santa<\/em>. Por supuesto, nadie se hace con el perd\u00f3n que gratuitamente se le ofrece, sin entregar a la vez el suyo. Para la comunidad eclesial y para los cristianos, una preocupaci\u00f3n, <em>dolorosa<\/em> en lo personal, pero innegociable.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>&#8211; En el desarrollo de la <strong><em>labor reconciliadora<\/em><\/strong>, es claro que la Iglesia no va a renunciar a su libertad para desarrollar <strong>una tarea <em>misericordiosa<\/em><\/strong> con las v\u00edctimas del terror de ETA, con las v\u00edctimas de los abusos del Estado de Derecho, y, en general, con los que m\u00e1s han sufrido de cualquier modo en ese r\u00edo de violencia. Creo, por supuesto, que la Iglesia <strong>no puede conducirse en esto por un an\u00e1lisis pol\u00edtico selectivo<\/strong>, los inocentes y los culpables, las v\u00edctimas y los verdugos. Y<em>, a la vez,<strong> tampoco puede hacer un an\u00e1lisis ingenuo<\/strong><\/em> y dar a su acci\u00f3n misericordiosa la impronta uniformadora de \u201caqu\u00ed, lo pasado, pasado, y todos culpables e inocentes, seg\u00fan se mire\u201d. <strong>Algo de esto ha de lograrse acerc\u00e1ndose a todos desde la compasi\u00f3n m\u00e1s gratuita, viendo en cada caso la ayuda requerida, <em>escuchando<\/em> y <em>eligiendo<\/em> ella, la Iglesia, el modo peculiar de la ayuda<\/strong> y, sobre todo, <strong><em>la palabra o el silencio que la acompa\u00f1ar\u00e1<\/em><\/strong><em>,<\/em> en aras de mantener <strong>la libertad \u00e9tica y pol\u00edtica necesarias<\/strong><a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>. A veces, el <em><strong>silencio<\/strong><\/em> ante la <strong><em>v\u00edctima<\/em><\/strong> es una manera de aceptar mi pasado personal de omisiones o un desacuerdo particular en algo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; Habr\u00e1 que atender a <strong>la <em>humanizaci\u00f3n<\/em> de las situaciones de los <em>presos<\/em><\/strong>, siempre, y <strong>facilitar una salida de <em>justicia<\/em> <em>restaurativa<\/em>, y no s\u00f3lo <em>punitiva<\/em>, a los que la buscan<\/strong>, e indagar en el <strong>potencial de la propia ley <\/strong>cuando el terrorismo organizado de ETA se disuelve. No podemos obviar esta cuesti\u00f3n en la reconciliaci\u00f3n y la paz. Reducir la violencia y el sufrimiento humano, siempre es motivo suficiente para indagar en la justicia <em>restaurativa<\/em>. <em>Humanizar<\/em> tambi\u00e9n significa <strong>reconocer el mal causado y lo injusto del proceder violento, y vivirlo como un logro moral inigualable para quien lo reconoce. <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>&#8211; <strong>La <em>Iglesia<\/em> puede y debe proclamar el significado <em>RELIGIOSO<\/em><\/strong> del <strong><em>perd\u00f3n<\/em><\/strong>, con su lugar tan original en la fe cristiana y con la pl\u00e9yade de razones y experiencias que lo acompa\u00f1an, en relaci\u00f3n a la raqu\u00edtica forma de concebirlo en el realismo de la \u00e9tica civil <em>cotidiana<\/em>. Esta <strong><em>contraculturalidad<\/em><\/strong> del <strong><em>perd\u00f3n<\/em><\/strong> cristiano, originariamente regalado por Dios en su forma de experiencia radical del creyente, (que de tenerla lo cambia todo en la vida personal), no puede hacerse ley democr\u00e1tica com\u00fan, ni puede exigirse como regla moral externa, (\u00a1ni siquiera es regla moral cristiana, sino vocaci\u00f3n de santidad cristiana, que es m\u00e1s, pero es otra cosa que la \u00e9tica!), <strong>pero s\u00ed puede proponerse, en la fe<\/strong>, como aquello que sit\u00faa las relaciones humanas en <em>conflicto<\/em> en una perspectiva que, sin escapar del mundo, <strong>las ilumina desde Dios<\/strong>, el que nos hace <strong><em>entender a Jes\u00fas en su perd\u00f3n<\/em><\/strong>, \u201chasta setenta veces siete\u201d, en su <em>no violencia activa<\/em>, \u201chasta la muerte de cruz injusta donde las haya\u201d, y <strong>en su <em>compasi\u00f3n<\/em><\/strong>, \u201chasta hacerse pr\u00f3jimo del sufre, s\u00f3lo por su estado de necesidad y sufrimiento\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><strong>[10]<\/strong><\/a>. Y por cierto, pasar de la justicia punitiva, sin m\u00e1s, al perd\u00f3n y la reconciliaci\u00f3n siempre conlleva sufrimiento personal.<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>&#8211; En este sentido, <strong>al apelar ahora a Jes\u00fas, creo que al cristianismo<\/strong> m\u00e1s evang\u00e9lico (\u00a1otros, ni lo intentan!), le falta h\u00e1bito para establecer conexiones y diferencias entre las <strong><em>actitudes de Jes\u00fas y su significado<\/em> <em>pol\u00edtico<\/em> <\/strong>en la vida social de hoy. A mi juicio, tiende a la mezcla indiferenciada, cuando no al olvido de la <em>pol\u00edtica<\/em>. Por eso es tan dif\u00edcil la comunicaci\u00f3n <em>pol\u00edtica<\/em> del cristianismo <em>evang\u00e9lico<\/em>, porque los cristianos con id\u00e9nticas palabras no siempre hablamos de lo mismo. (El cristianismo conservador no tiene este problema, porque su lenguaje es fundamentalmente el mismo de la <em>pol\u00edtica<\/em>). As\u00ed, v<em>\u00edctimas, perd\u00f3n, memoria, justicia o reconciliaci\u00f3n, di\u00e1logo, pacto, pueblo, <strong>a la luz del Evangelio<\/strong><\/em>, tienen <em>significados<\/em> <em>teologales <\/em>como m\u00ednimo <em>peculiares<\/em> con respecto al com\u00fan en la <em>pol\u00edtica<\/em>. Esto hay que evaluarlo bien y tenerlo muy en cuenta, pues, en caso contrario, <strong>si no hablamos de la diferencia y su fundamento<\/strong>, <em>pol\u00edticamente<\/em> es como tomar un <em>atajo<\/em> en las responsabilidades y la valoraci\u00f3n. (El caso de muchos biblistas me parece muy significativo: su sabidur\u00eda b\u00edblica a menudo no garantiza su experiencia pol\u00edtica).<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>&#8211; <strong><em>En cuanto Iglesia de Jesucristo en el Pa\u00eds Vasco y Navarra<\/em><\/strong> es l\u00f3gico pensar que su <strong>propia <em>reconciliaci\u00f3n interna<\/em> ha de ser el primer servicio<\/strong> social que de ella cabe esperar en un proceso de paz. Cierto que entre nosotros la sangre no ha llegado al r\u00edo, pero, es igual de cierto, que el conflicto social y pol\u00edtico, y <strong><em>las formas (casi) antag\u00f3nicas <\/em><\/strong>de <strong><em>juzgar<\/em><\/strong> su expresi\u00f3n como <strong><em>violencia<\/em><\/strong>, sobre todo en cuanto a la violencia terrorista de ETA, ha sido el modo m\u00e1s normal de <strong>convivir en la \u201ccomuni\u00f3n eclesial\u201d.<\/strong> <strong>Todos sabemos la dif\u00edcil convivencia de los cristianos pol\u00edticamente distintos en la Iglesia y el recelo, la desconfianza, si no ignorancia, con que nos hemos mirado unos a otros en los bien nutridos extremos. <\/strong>As\u00ed que la tarea es inmensa y, el caso catal\u00e1n y espa\u00f1ol, buena prueba de la dificultad objetiva que tiene. Porque el choque de identidades nacionales, en los extremos de la \u00fanica Iglesia (como del \u201cpueblo\u201d), es un choque casi <em>religioso<\/em>; y es tocar hueso hablar del choque eclesial y social en torno a las <em>v\u00edctimas<\/em>, <strong>y las razones de por qu\u00e9 \u00e9stas<\/strong>, en general, participan de una legitimidad moral peculiar con respecto a otras <em>personas que tambi\u00e9n han sufrido<\/em> en el mismo conflicto, \u00a1que no por la misma causa!, siendo todas dignas de misericordia pero, seg\u00fan creo y repito, de modo acomodado a cada supuesto para no dejar de lado la justicia en la misericordia.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>&#8211; La <strong><em>Iglesia<\/em><\/strong> <strong>puede ser creadora de espacios de reconciliaci\u00f3n claramente inclusivos<\/strong>, como corresponde a la vida cristiana, y fuertemente expansivos en ella y, desde ella, en la sociedad. Hay una <em>red<\/em> de presencia de <em>lo cristiano<\/em> en la sociedad que sin duda puede hacer un servicio reconciliador importante. Pienso en todos los movimientos eclesiales de base, en la ense\u00f1anza y en la acci\u00f3n pastoral de la iglesia en general. Quiz\u00e1 peco de optimista. \u00bfM\u00e1s en Navarra que en el Pa\u00eds Vasco?, no lo s\u00e9, porque en Catalu\u00f1a parec\u00eda que la Iglesia estaba fuera del juego social y bien que la han solicitado en el proceso hasta hoy, y hasta como <em>facilitadora<\/em> del di\u00e1logo pol\u00edtico.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>&#8211; Y <strong>cada uno de los creyentes est\u00e1 obligado a revisarse como agente de verdad, reconciliaci\u00f3n y paz.<\/strong> Hemos hablado mucho en t\u00e9rminos sociales y eclesiales, pero, al final, importan sobremanera las <strong><em>personas<\/em><\/strong>. Una vida <em>reconciliadora<\/em> requiere de personas con el temple moral de quien \u201c<strong><em>espera<\/em><\/strong>\u201d en cada ser humano siempre, sabe de la <strong><em>necesidad<\/em><\/strong> de la justicia social, la comprende <strong><em>desde<\/em><\/strong> el lugar de las v\u00edctimas, la exige desde la <strong><em>no-violencia activa<\/em><\/strong>, vigila el uso <em>justo<\/em> de la <strong><em>fuerza<\/em><\/strong> del Estado democr\u00e1tico, comparte un <strong><em>modo de vida y consumo<\/em><\/strong> sostenibles con la vida de los pobres, y cree en el <strong><em>perd\u00f3n<\/em><\/strong> como experiencia moral que dignifica a quien lo ofrece y a quien lo acepta. Pero esto, el <em>perd\u00f3n<\/em>, es algo muy personal y siempre de conciencia. No se puede forzar, s\u00f3lo contar como lo m\u00e1s <em>interpelante<\/em> de Jes\u00fas. As\u00ed de sorprendente y gratuito se revela Dios en la fe de Jes\u00fas y en el Jes\u00fas de Dios. Siga cada uno su reflexi\u00f3n reconciliadora, es decir, la que <em>acoge <\/em>al otro, <em>reconoce<\/em> la <em>verdad<\/em>, realiza <em>oportunidades<\/em> sociales y <em>perdona<\/em> \u201c<em>hasta setenta veces siete<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Para concluir.<\/strong> Hemos visto que <em>la opci\u00f3n fundamental de la Iglesia vasca<\/em> y <em>navarra<\/em>, y de cualquier otra, pasa por <em>acompa\u00f1ar<\/em> un <em>relato<\/em> verdadero y digno con las <em>v\u00edctimas<\/em> y todos los que <em>sufren<\/em>; por <em>humanizar<\/em> este proceso con el ejercicio de llamadas y acciones de <em>reconocimiento<\/em> <em>justo<\/em> del <em>otro<\/em>; con el <em>perd\u00f3n<\/em> pedido y ofrecido por quienes tengamos responsabilidades m\u00e1s claras y variadas; por la denuncia de la <em>ruina<\/em> que son siempre el odio y la venganza; por la <em>humanidad<\/em> de todos y el valor a\u00f1adido que la <em>fe<\/em> cristiana ofrece a las personas en su vida y a la sociedad en su pol\u00edtica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; No est\u00e1 dem\u00e1s decir que <strong><em>la oraci\u00f3n<\/em><\/strong>, la oraci\u00f3n por nosotros, por la paz de todos y por nuestra paz en ella, ha de ser una necesidad muy sentida de aqu\u00e9llos que cuenten m\u00e1s hondamente con una experiencia verdaderamente religiosa y cristiana. Ya s\u00e9 que no hay eucarist\u00eda ni celebraci\u00f3n lit\u00fargica sin una oraci\u00f3n por la paz, pero hablo de algo m\u00e1s radical y comprometedor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Intentado concretar esto, hemos visto que:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(1) Habr\u00e1 que trabajar-participar en la construcci\u00f3n-escucha de <em>un relato lo m\u00e1s veraz posible<\/em> de lo que ha sucedido, desde las v\u00edctimas y quienes m\u00e1s directamente han sufrido (no son los mismo).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(2) Habr\u00e1 que cuestionar las <em>ideolog\u00edas pol\u00edticas<\/em> y sus <em>absolutizaciones<\/em> de partido y nacionales, ayer y ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(3) Habr\u00e1 que empe\u00f1arse en <em>definir<\/em> y <em>compartir<\/em> un cuerpo de <em>valores<\/em> <em>\u00e9ticos<\/em> en clave de paz y reconciliaci\u00f3n (profundamente cristianos, por supuesto)<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>: la verdad, la justicia, el di\u00e1logo, el respeto, la compasi\u00f3n, la fortaleza, el coraje, la no-violencia, la perseverancia, la prudencia, el perd\u00f3n\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(4) Habr\u00e1 que <em>ofrecer<\/em>, c\u00f3mo no, las claves de <em>la sabidur\u00eda moral cristiana<\/em>, \u00a1sin duda!, para la conversi\u00f3n y reconciliaci\u00f3n<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>; pienso en las bienaventuranzas, y pienso en nuestro aprecio de la gratuidad y el don, la conversi\u00f3n, la oraci\u00f3n, la reconciliaci\u00f3n y el <em>perd\u00f3n radical y adelantado<\/em> siempre<em>, \u201cporque Dios es as\u00ed\u201d.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(5) Habr\u00e1 que hacer revisi\u00f3n cr\u00edtica de la trayectoria eclesial, pedir <em>perd\u00f3n<\/em>, y escuchar especialmente a las <em>v\u00edctimas<\/em>, y acercarse a ellas con empat\u00eda fraternal.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(6) Habr\u00e1 que atender a la <em>humanizaci\u00f3n<\/em> de las situaciones de los presos, siempre, y facilitar una salida de <em>justicia<\/em> <em>restauradora<\/em> a los que la buscan, e indagar en el <em>potencial reconciliador <\/em>de la propia ley cuando el terrorismo organizado desaparece.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(7) Y habr\u00e1 que recordar que pedir perd\u00f3n y aceptarlo siempre ser\u00e1 un acto moral libre, pero, sin duda, pleno de sentido en lo <em>humano<\/em> e irrenunciable por valioso en <em>cristiano<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Jos\u00e9 Ignacio Calleja S\u00e1enz de Navarrete<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Facultad de Teolog\u00eda de Vitoria-Gasteiz<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><a href=\"mailto:jigcalleja@gmail.com\">jigcalleja@gmail.com<\/a><\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>25 de noviembre de 2017<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Pamplona, (Parroquia \u201cSan Alberto Magno\u201d)<\/em><\/strong><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Cfr., G\u00d3NZALEZ CARVAJAL, L., <em>En defensa de los humillados y ofendidos. Los derechos humanos ante la fe cristiana, <\/em>Santander, Sal Terrae, 2005, 331-336.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Otros la llaman \u201cviolencia de motivaci\u00f3n pol\u00edtica\u201d. Cfr., El <em>Informe sobre \u201cvulneraciones de derechos humanos\u201d ocurridas desde 1960-201, \u00a0elaborado por cuatro expertos por encargo del Gobierno Vasco<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <strong>Entre los hechos y retos remito al reci\u00e9n tratado en el apartado anterior:<\/strong> <strong>c\u00f3mo entendemos, aqu\u00ed y ahora, la <em>relaci\u00f3n de un pueblo que reclama soberan\u00eda pol\u00edtica <\/em>(libertad) con la <em>solidaridad<\/em> debida a <em>otros pueblos<\/em> (responsabilidad), particularmente a los m\u00e1s cercanos en <em>pactos, historia o cultura<\/em>. <\/strong><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Pienso en lo publicado por el Obispo Juan Mar\u00eda URIARTE. Muy recomendables en el tema son diversos trabajos de Galo BILBAO y de Jos\u00e9 Luis ACHOTEGUI del IDTP de Bilbao.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Cfr., VOEGELIN, E., <em>Las religiones pol\u00edticas, <\/em>Madrid, Trotta, 2014: sobre c\u00f3mo los s\u00edmbolos pol\u00edticos modernos se configuran religiosamente, sustituyendo \u201c<em>lo trascendente<\/em>\u201d de la fe por \u201c<em>una ideolog\u00eda<\/em>\u201d de an\u00e1loga pretensi\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Recu\u00e9rdese que, en el caso catal\u00e1n, recientemente, <em>Hilari Raguer,<\/em> consideraba que reconocer la naci\u00f3n catalana y su derecho a decidir es una cuesti\u00f3n <em>prepol\u00edtica<\/em>, de democracia sin m\u00e1s; lo mismo pensaba el obispo <em>Xabier Novell<\/em>, por eso vot\u00f3 en el refer\u00e9ndum ilegal; <em>Salvador Pi\u00e9-Ninot<\/em>, pensaba sin embargo que eso de la naci\u00f3n es una cuesti\u00f3n ya de pol\u00edtica partidista, y por ende, en la que la Iglesia no deber\u00eda elegir. Yo pienso como este \u00faltimo. Como tal Iglesia, <em>ella no sabe de naciones donde hay una poblaci\u00f3n que lo discute.<\/em> Estas cuestiones, la Iglesia, en cuanto Iglesia, yo creo que la tiene que recibir resueltas por la sociedad pol\u00edtica democr\u00e1tica. Y si no es as\u00ed, ella no tiene una palabra obligatoria para los cristianos.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Lo he desarrollado antes, en la relaci\u00f3n de retos y hechos nuevos, y conclu\u00eda que corremos el <em>riesgo<\/em> de olvidarlo por una visi\u00f3n de la <em>reconciliaci\u00f3n<\/em> que se concentre en el pasado de terror y que, superado, acojamos <em>acr\u00edticamente<\/em> el papel de iglesia nacional del lugar (vasca, navarra o catalana\u2026 o espa\u00f1ola, que ya es).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> En el <strong><em>p\u00f3rtico<\/em><\/strong> de la reconciliaci\u00f3n est\u00e1 (1) cuestionar el relato de \u201clos nuestros\u201d, (2) hacer memoria de las v\u00edctimas (todas pero sin uniformarlas) y (3) cuestionar las <em>ideolog\u00edas<\/em> nacionales y sociales que amamos de manera (casi) absoluta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Como he dicho y reitero, siendo cierto que el sufrimiento acerca y define a todas las v\u00edctimas, <em>no las unifica<\/em> en cuanto a la valoraci\u00f3n de las causas directas del sufrimiento, ni en cuanto a la memoria de los hechos y la justicia reparadora que se les debe, ni en cuanto a los requisitos personales y p\u00fablicos de la reconciliaci\u00f3n. En cristiano, su derecho moral a la compasi\u00f3n es <em>incondicional<\/em>, por <em>v\u00edctimas<\/em> y <em>sufrientes<\/em>. Pero esa exigencia de compasi\u00f3n, <strong><em>absolutamente gratuita<\/em><\/strong>, sabemos que tiene naturaleza estrictamente religiosa y moral, y expresi\u00f3n p\u00fablica no partidista, y nada m\u00e1s. Todo esto es sutil, pero no puede ser inapreciable.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> <strong>Antes he escrito que el <em>amor cristiano<\/em> es, sin duda, <em>gratuidad<\/em> en las relaciones humanas, \u201cporque si s\u00f3lo trat\u00e1is bien a los que os aprecian, \u00bfqu\u00e9 hac\u00e9is distinto de los paganos? (Mt 5, 46-48); es <em>confianza<\/em> en que Dios ha dado ya posibilidades in\u00e9ditas a sus criaturas en esta historia; y es <em>perd\u00f3n<\/em> siempre ofrecido, \u201chasta setenta veces siete\u201d (Mt 18, 21-22), como oportunidad universal, que llega \u201chasta los enemigos\u201d (Lc 6, 27-38).<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> ETXEBERRIA, Xabier, <em>Virtudes para la paz,<\/em> Bilbao, Bakeaz, 2011 (Escuela de Paz, 24).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Imprescindibles las reflexiones del Obispo, <em>Juan Mar\u00eda Uriarte<\/em>, y en momentos anteriores, <em>Jos\u00e9 Antonio Pagola<\/em>.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 &nbsp; \u201cPaz y reconciliaci\u00f3n ahora. Nuestra contribuci\u00f3n como cristianos\/as e Iglesia del Pa\u00eds Vasco y Navarra, (Navidad de 2017)\u201d \u00a0 &nbsp; \u00a0 Sumario \u00a0 A vueltas con la fe cristiana, la paz y la reconciliaci\u00f3n despu\u00e9s de ETA \u00a0 1. Vengo ahora a lo concreto del tema que tratamos: \u00bfqu\u00e9 nuevos Hechos y Retos [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":56,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1008"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/users\/56"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1008"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1008\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1010,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1008\/revisions\/1010"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1008"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1008"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1008"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}