{"id":10,"date":"2011-11-30T22:43:21","date_gmt":"2011-11-30T22:43:21","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/?p=10"},"modified":"2011-11-30T22:43:21","modified_gmt":"2011-11-30T22:43:21","slug":"un-adviento-programatico-en-este-lugar-en-cristiano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/2011\/11\/30\/un-adviento-programatico-en-este-lugar-en-cristiano\/","title":{"rendered":"Un Adviento &#8220;program\u00e1tico&#8221;, &#8220;en cristiano&#8221;"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2011\/11\/Uvas.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-15\" title=\"Uvas\" src=\"\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2011\/11\/Uvas.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2011\/11\/Uvas.jpg 1600w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2011\/11\/Uvas-300x225.jpg 300w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2011\/11\/Uvas-768x576.jpg 768w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2011\/11\/Uvas-1024x768.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Comienzo por una petici\u00f3n; se trata de un poco de pausa y calma para\u00a0pensar en algunos aspectos del <strong>Adviento<\/strong> reci\u00e9n estrenado; es una osad\u00eda, claro est\u00e1;\u00a0\u00a0pero vayamos a ello, y\u00a0propongo hacerlo en el horizonte de esta intenci\u00f3n evangelizadora: \u201c<em>Proponer el anuncio del Evangelio de Jesucristo, de modo significativo, a los hombres y mujeres de nuestro tiempo<\/em>\u201d.<\/p>\n<h1>1. Tres grandes anhelos espirituales y pr\u00e1cticos del Adviento<\/h1>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es un lugar com\u00fan decir que el ADVIENTO es un tiempo de espera activa, por tanto, de preparaci\u00f3n a la <em>venida<\/em> del Ni\u00f1o-Dios en Bel\u00e9n y, como insistir\u00e9, a su <em>presencia <\/em>perenne en la historia. Porque el Ni\u00f1o-Dios que viene, ya est\u00e1 aqu\u00ed, siempre est\u00e1 aqu\u00ed.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esa <em>preparaci\u00f3n <\/em>o espera activa, se traduce para m\u00ed en tres grandes anhelos espirituales y pr\u00e1cticos:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es <em>renovar<\/em> nuestra <em>confianza en la promesa<\/em> de Dios y, por ende, alimentar y celebrar nuestra esperanza: \u201cConfiad siempre en el Se\u00f1or\u201d, en palabras del profeta Isa\u00edas 26, 1-6.\u00a0<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es <em>renunciar<\/em> a todo aquello que se nos ha pegado al \u201cesp\u00edritu\u201d y nos hace vivir sin tensi\u00f3n cristiana alguna, perfectamente acomodados al \u201cesp\u00edritu\u201d del tiempo y su insoportable levedad: \u201cNosotros esper\u00e1bamos que \u00e9l fuese el liberador de Israel,&#8230; pero, hoy, son ya tres d\u00edas que ocurri\u00f3\u201d (Lc 24, 21).<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es <em>acoger<\/em> una misi\u00f3n que nos sobrepasa, la de testigos, de palabra y obra, dela Buena Nueva del Reino de Dios, \u201cun tesoro que llevamos en vasijas de barro\u201d y que quisi\u00e9ramos responder con un \u201cproclama mi alma la grandeza del Se\u00f1or&#8230; porque se ha fijado en la humillaci\u00f3n de su sierva\u201d (Lc 47-48).<\/p>\n<h1>2. A la espera del que ya est\u00e1 aqu\u00ed, aunque todav\u00eda no en plenitud<\/h1>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero, amigos y amigas, vivir el ADVIENTO es m\u00e1s que una espera activa a la venida del Ni\u00f1o-Dios en Bel\u00e9n, Jes\u00fas. Nosotros creemos que ese Ni\u00f1o-Dios, en Jes\u00fas de Nazaret, ya entr\u00f3 en la historia para siempre, se encarn\u00f3 en ella y la recuper\u00f3 como Historia Universal de Salvaci\u00f3n. Creemos y decimos que en ella permanece por su Esp\u00edritu. Por tanto, no esperamos en Navidad s\u00f3lo un acontecimiento festivo, la memoria de un nacimiento, el nacimiento por excelencia, sino que ADVIENTO, la fe misma, es reconocer, y por ende convertirnos a ello, que Jes\u00fas, el Cristo, por el Esp\u00edritu, est\u00e1 ya y \u201cestar\u00e1 con nosotros hasta el final de los tiempos\u201d. \u00c9l est\u00e1 aqu\u00ed por siempre. ADVIENTO es, as\u00ed, acogida activa de lo que \u201cya s\u00ed\u201d es y no s\u00f3lo se espera.<\/p>\n<p>&#8211; Y, amigos y amigas, ADVIENTO es, tambi\u00e9n, una espera activa de lo que un d\u00eda llegar\u00e1 a ser en plenitud, y respecto a lo que hemos de mantenernos despiertos y preparados, porque \u201cno sab\u00e9is cu\u00e1ndo va a llegar el Se\u00f1or de la casa&#8230; no sea que, al llegar de improviso, os encuentre dormidos\u201d (Mc 13, 35-36). El cristianismo, nuestra fe, si algo es, es una fe en tensi\u00f3n escatol\u00f3gica, es decir, totalmente pendiente de la promesa de la plenitud, cuando vuelva el Hijo del Hombre y \u201cDios sea todo en todas las cosas\u201d (1 Cor 15, 28). Somos, por encima de todo, creyentes en una promesa que busca su perfecto cumplimiento, pero que ya est\u00e1 aqu\u00ed cumpli\u00e9ndose.<\/p>\n<h2>3. Un cristianismo en tensi\u00f3n escatol\u00f3gica con el presente<\/h2>\n<p>&#8211;\u00a0 Y si ADVIENTO es <em>acogida<\/em> renovada del Cristo presente \u201cya s\u00ed\u201d, y expectaci\u00f3n por el Cristo esperado, \u201ctodav\u00eda no\u201d en plenitud, y es fiesta renovada de la memoria de su nacimiento en Bel\u00e9n, la cuesti\u00f3n es si vivimos de verdad esa presencia, esa memoria y esa promesa de plenitud.<\/p>\n<p>Recuerdo haber le\u00eddo que el cristianismo actual tiene su tal\u00f3n de Aquiles, antes de nada, en la p\u00e9rdida de tensi\u00f3n escatol\u00f3gica. Me qued\u00e9 perplejo en su momento. Siempre hab\u00eda pensado que su d\u00e9ficit ser\u00eda m\u00e1s concreto y social. Pero, no. Es cierto, aunque pensemos a menudo lo contrario. Porque, pensemos, \u00bfqui\u00e9n vive, hoy, expectante de la vuelta definitiva del Se\u00f1or, convencido de su posible inminencia? Y, por ende,\u00a0 \u00bfqui\u00e9n vive con la libertad, el coraje, la gratuidad y la misericordia de esta confianza existencial? Quien no espera algo absolutamente nuevo, no puede arriesgarse a perder lo absoluta o relativamente viejo. Es lo de \u201csi tan largo me lo f\u00edas&#8230;\u201d.<\/p>\n<p>Es cierto que un cristianismo que s\u00f3lo mira al futuro de Dios, suele convertir el futuro en un cielo espiritual, desencarnado y ahist\u00f3rico; pero, no es menos cierto, que un cristianismo sin tensi\u00f3n con la plenitud de la promesa de Dios, es un cristianismo plano, religi\u00f3n a la carta, al gusto de los comensales de turno. Por eso es tan vital la tensi\u00f3n interior a la fe entre el ya s\u00ed de la promesa cumplida enla Encarnaci\u00f3ny el todav\u00eda no de su plenitud posthist\u00f3rica. Este juego interior de la promesa es el secreto de la fe cristiana.<\/p>\n<p>&#8211; Amigos y amigas, no quiero meterme, ya, por los caminos evang\u00e9licos de lo que deber\u00eda ser la perfecci\u00f3n cristiana, la que vive en tensi\u00f3n escatol\u00f3gica. Temo que nos desazonemos antes de tiempo. El cristianismo es una \u201cbuena noticia\u201d, el evangelio de la salvaci\u00f3n de Dios ofrecida a todos los hombres y mujeres y, muy especialmente, a los pobres y pecadores; es mensaje de que Dios es siempre noticia buena para los hombres y mujeres que se saben necesitados de amor y de perd\u00f3n, porque tienen experiencia de pobrezas y de pecado, de sencillez y de bondad. \u00bfHabr\u00edamos de desfallecer al descubrirnos, en su caso, pecadores e insensibles a las pobrezas?, o \u00bfal sabernos miedosos y muy interesados? Al contrario, si sabernos pecadores y ego\u00edstas nos hunde, es que sumamos a la falta de fe, el orgullo de no confiar en la gracia del Dios dela Misericordia, el que espera como un Padre la vuelta del hijo cada jornada, d\u00eda y noche, y nos impele a gritar, \u201ccantar\u00e9 eternamente las misericordias del Se\u00f1or\u201d (Salmo 82, 2-5). Sin esta experiencia personal es dif\u00edcil que la buena nueva resuene con sentido. Si no sabemos de la bondad inconmensurable de Dios, de qu\u00e9 Dios hablaremos: \u201cPero este tesoro lo llevamos en vasijas de barro, para que todos vean que una fuerza tan extraordinaria procede de Dios y no de nosotros&#8221; (2 Cor 4,7).<\/p>\n<h1>4. La esperanza escatol\u00f3gica en una cultura antiut\u00f3pica<\/h1>\n<p>&#8211; Amigos y amigas, hoy vivir el ADVIENTO y vivir en ADVIENTO, no es f\u00e1cil; es dif\u00edcil. El mundo en el que somos ciudadanos, nuestro querido mundo, no invita a expectativas como la de Jes\u00fas y su Dios. Sus esperanzas son de corto alcance y plazo. Se tienen que sustanciar en salud, dinero, ocio y familia. Con todo, el mundo, nuestro querido mundo, merece muchas cr\u00edticas, pero no nos ensa\u00f1emos con \u00e9l y menos verlo como si nos fuera ajeno. Estamos llamados a reconocerlo en tantas y tantas cosas, y, a la vez, a compartir sincera y cada vez m\u00e1s atrevidamente lo que no vemos bien. Pero eso s\u00ed, desde dentro, sin creernos con un listado de valores y normas que, \u201ccual nuevas filacterias y orlas\u201d distinguir\u00edan nuestro vestir y utilizar\u00edamos para imponer pesadas cargas a la gente sencilla (Mt 23, 1-12). \u00a1C\u00f3mo nos ronda la religi\u00f3n de \u201cla ley y el clericalismo\u201d a la hora de comprendernos!<\/p>\n<p>Y es que \u201cte doy gracias, Se\u00f1or del Cielo y dela Tierra, porque has revelado estas cosas a la gente sencilla\u201d (Lc10, 21-24). Por eso evangelizar es vivir y contar el misterio de la misericordia de Dios como buena noticia ofrecida, regalada, celebrada y consoladora: \u201cSi el afligido invoca al Se\u00f1or, \u00c9l lo escucha\u201d (Salmo 32, 2-3).<\/p>\n<p>\u00a0&#8211; Amigos y amigas, en medio de las idas y venidas diarias, nuestro cristianismo no espera en serio al Hijo, y el mundo no espera a menudo m\u00e1s que el pr\u00f3ximo puente festivo. Se pod\u00eda leer en el metro de Par\u00eds, y dec\u00eda eso mismo, \u201cen un mundo tan absurdo, lo \u00fanico verdaderamente importante consiste en pensar d\u00f3nde pasaremos las pr\u00f3ximas vacaciones\u201d. En medio de la insoportable levedad del mundo, rememorando a Milan Kundera, y con todas las condiciones propias de una sociedad neoliberalmente gestionada, el anuncio del Evangelio,la Buena Nuevadel Reino de Dios, el anuncio significativo de la persona, la vida y las palabras de Jes\u00fas, el Cristo, las bienaventuranzas, constituyen un anacronismo cultural. Y, sin embargo, para nosotros\u00a0 sigue siendo el meollo de la misi\u00f3n evangelizadora. Debemos reconocer este conflicto de fondo, antes de pensar en otras causas reales, pero menos decisivas a la hora de valorar las posibilidades y dificultades de la evangelizaci\u00f3n. Por eso decimos que el Concilio Vaticano II, el genial Vaticano II, no percibi\u00f3 esta novedad cultural. Nosotros debemos hacerlo y, tras considerarla, confiar sin titubeos en que anunciarla Buena Nuevade Jesucristo, \u00edntegra y significativamente, al hombre y la mujer de hoy, es un reto hermoso e inexcusable. Reconocida aquella dificultad, lo hacemos con nuestra sinceridad y coherencia de vida, y con coraje, libertad y sencillez, con el atrevimiento de la sencillez: \u201cTe doy gracias, Se\u00f1or del cielo y de la tierra, porque has revelado estas cosas a la gente sencilla\u201d (Lc 10, 21). Esta fuerza interior va a ser m\u00e1s necesaria que nunca. Tengo para m\u00ed que estamos ante uno de los momentos m\u00e1s dif\u00edciles para la evangelizaci\u00f3n. Os acabo de decir por qu\u00e9. Porque nos encontramos, por primera vez, ante destinatarios que, en muchos casos, no tienen conciencia religiosa, no la reconocen en su intimidad. En el inicio mismo del cristianismo, tan dif\u00edcil, los destinatarios eran jud\u00edos o paganos, pero siempre con una conciencia religiosa, Por primera vez estamos ante gente que, culturalmente, no aprecia la respuesta religiosa ni como inquietud social ni personal. S\u00f3lo quer\u00eda mencionar esta dificultad tan nueva, no conduciros al des\u00e1nimo. \u201cBendito seas, porque si has ocultado estas cosas a los sabios y entendidos, se las has revelado a la gente sencilla\u201d. Pero hay que saberla, para no dar palos de ciego y creer que de modernizar un poco la cara del clero y otro poco las eucarist\u00edas, esto ser\u00eda otra cosa. No, el asunto es distinto. Algunos huyen hacia el pasado, y no les va mal, pero \u00bfson cristianismo de Jes\u00fas, o tambi\u00e9n, y m\u00e1s, religi\u00f3n a la medida de la nueva burgues\u00eda?; \u00bflos mueve la fe y la pasi\u00f3n cristiana o, en buena medida, una ideolog\u00eda religiosa\u00a0 referida a Jesucristo y poco o nada discernida en \u00c9l?<\/p>\n<p>5. \u00bfSabemos del mundo? \u00bfSabemos de Jes\u00fas? \u00bfTenemos confianza de ni\u00f1os?<\/p>\n<p>&#8211; Ahora bien, amigos y amigas, y antes de echar a correr a la calle para practicar el anuncio que se nos encomienda, vamos a pensar en sus andaderas. Y, as\u00ed, \u00bfcreemos saber del Dios de Jes\u00fas, con libertad interior para contarlo? Y, \u00bfcreemos saber del mundo con cercan\u00eda para entenderlo? Y, por fin, \u00bfcreemos con tanta confianza en Dios, que nada ni nadie podr\u00e1 despojarnos de este tesoro, de manera \u201cque no caigamos en la tentaci\u00f3n\u201d de abandono en tiempos de descr\u00e9dito de la fe?<\/p>\n<p>Vamos a ver esto. <em>Conocer<\/em> el mundo parece cosa de iniciados y hasta cierto punto es as\u00ed. Pero el mundo tambi\u00e9n se conoce desde el sentido com\u00fan y la experiencia cotidiana. Hay que saber discernir. Lo importante es dar con el lugar y la experiencia adecuada. Y, en esto, la cosa es clara: Mirar desde abajo, desde los \u00faltimos, para ver lo m\u00e1s posible, para ver lo imprescindible. Abajo, siempre m\u00e1s abajo y m\u00e1s al fondo, porque Dios es as\u00ed: \u201cOs digo que, de igual modo, habr\u00e1 m\u00e1s alegr\u00eda en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no tengan necesidad de conversi\u00f3n\u201d (Lc 15, 4-7).<\/p>\n<p><em>Conocer<\/em> al Jes\u00fas de Dios, segunda reflexi\u00f3n, pues de esto se trata, de conocer al Jes\u00fas de Dios y no otra figura m\u00e1s a nuestro gusto, es asumir sus preferencias, sensibilidades y mirada ante la vida: Intimidad radical con Dios, como Padre de Misericordia; y los pobres, los \u00faltimos de todo signo, los enfermos y los pecadores, como \u201cla ni\u00f1a de sus ojos\u201d. De ah\u00ed la pregunta de los disc\u00edpulos de Juan Bautista, y de Juan mismo. \u201cLos env\u00edo para preguntarle: \u00bfEres t\u00fa el que ten\u00eda que llegar o esperamos a otro? &#8230; Jes\u00fas contest\u00f3 a los enviados&#8230; Id a informar a Juan de lo que hab\u00e9is visto y o\u00eddo&#8230; Y \u00a1dichoso el que no se escandalice de m\u00ed\u201d (Lc 7, 20-23). No nos enga\u00f1emos en esto. No es f\u00e1cil creer en Dios, pero es imposible saber del Dios cristiano sin saber de Jes\u00fas, y no se puede saber de Jes\u00fas, sin captarlo en su relaci\u00f3n con el Padre y en sus acciones de misericordia, de perd\u00f3n y de indignaci\u00f3n a partir de los \u00faltimos. Es cierto que Jes\u00fas se acerca a todos, pero nunca deja a los poderosos y ricos, a la vez,\u00a0 ricos, poderosos y evangelizados. Los pobres no son sus predilectos por ser necesariamente mejores, sino por ser m\u00e1s d\u00e9biles y sufrir m\u00e1s los males naturales y, sobre todo, los abusos ajenos; por haber sido educados en que su pobreza es merecida y en que es la prueba fehaciente de que ni Dios mismo los ama.<\/p>\n<p>Si alguien quiere vivir el ADVIENTO dejando a un lado este exceso amoroso de Jes\u00fas, o tom\u00e1ndolo como un complemento caritativo de la fe, \u00bfc\u00f3mo podr\u00e1 llegar al Dios cristiano sin domesticarlo?: \u201cEres t\u00fa el que ten\u00eda que llegar o esperamos a otro\u201d. Seamos serios en esto. La caridad no es s\u00f3lo una consecuencia de la fe, sino su condici\u00f3n de posibilidad. Toda su entra\u00f1a es caritativa o diaconal. Seamos serios para no evitar este reto, sin temerlo, pero sin evitarlo. Nadie es de Juan, de Pedro o de Santiago, sino de Jes\u00fas. Ni siquiera vale decir, siempre y a secas, \u201cyo dela Iglesiaen todo caso\u201d; porque s\u00ed, es principal referencia, pero tambi\u00e9nla Iglesiatoda est\u00e1 al servicio del Reino y juzgada por \u00c9l. Por tanto, cuidado con la pereza, con ponerse a refugio de todo discernimiento compartido con los que nos son de mi tendencia o renunciando a la mayor\u00eda de edad de conciencia; cuidado con renunciar a la m\u00ednima libertad interior. Debemos evitar infantilismos sicol\u00f3gicos, dependencias pol\u00edticas, trayectorias familiares, intereses dela Congregaci\u00f3n, miedos propios de la edad&#8230; Decimos, \u201cen mis tiempos\u201d. Pero tus tiempos son estos. Est\u00e1s aqu\u00ed y ahora, \u00bfno? O, \u201cmi familia siempre fue&#8230;\u201d, pero estamos hablando de ti; o \u201cel fundador dijo&#8230;\u201d, pero, pero \u00bfdijo bien? Y, \u00bfc\u00f3mo lo dir\u00eda hoy? O, \u201ca mi Pueblo se le debe&#8230;\u201d, y \u00e9l qu\u00e9 debe, \u00bfdebe algo?<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfd\u00f3nde pondr\u00e1, pondremos, un mundo de ricos la esperanza en nuestro Dios? Pues, desde luego, no es f\u00e1cil, pero hay modos justos, desde luego, de conseguir y administrar la riqueza, el poder de gobierno, la inteligencia natural y la religi\u00f3n. En todo caso que la gente sepa que Dios es justicia y misericordia entra\u00f1able, coraz\u00f3n compasivo, Padre con perd\u00f3n siempre ofrecido. El que no tenga esta experiencia personal, \u00bfc\u00f3mo podr\u00e1 compartirla? Si no tenemos la experiencia de ser perdonados y amados gratuitamente por Dios, pero de verdad, no de boquilla, \u00bfc\u00f3mo podremos anunciar significativamente al Dios de Jes\u00fas? En realidad, es imposible que estemos entendiendo qui\u00e9n es Dios y c\u00f3mo vive la gente sus pecados. \u201cTe doy gracias, Se\u00f1or, por haber ocultado estas cosas a los sabios y entendidos, y haberlas revelado a la gente sencilla\u201d. Por eso que el mundo sepa, que el mundo rico sepa, que s\u00f3lo estamos al servicio de la causa de Dios, y que no somos sus propietarios, sino sus servidores. Y servidores con modos, palabras y acciones firmes, pero siempre benignos y muy democr\u00e1ticos, m\u00e1s nunca instrumentos de sus planes sociales, econ\u00f3micos o pol\u00edticos.<\/p>\n<p>6. \u00bfHabla nuestra boca de lo que abunda en nuestro coraz\u00f3n?<\/p>\n<p>&#8211; Y, por fin, tras saber del Dios de Jes\u00fas en el Jes\u00fas de Dios; y tras saber del mundo por implicaci\u00f3n afectiva y vital, \u00e9sta era la <em>tercera pregunta<\/em>, \u00bfcreemos con confianza de ni\u00f1os en que Dios es nuestro tesoro, el Dios de Jes\u00fas, y lo contamos significativamente?<\/p>\n<p>Si creemos y cu\u00e1nto, y con qu\u00e9 intensidad y confianza, lo dejo a vuestro discernimiento \u00edntimo. Si lo contamos, esto es m\u00e1s claro reclamarlo. Sinceramente, es tiempo de comunicar la fe fuera de la Iglesia, pero tambi\u00e9n dentro de la Iglesia, en la comunidad. Los de dentro necesitamos del testimonio expl\u00edcito de la fe tanto o m\u00e1s que los de fuera; necesitamos o\u00edr y contar la fe. Tenemos muchas celebraciones de la fe, pero se puede salir del paso con poca cosa. Una celebraci\u00f3n fiel a las r\u00fabricas y unas palabras m\u00e1s o menos convencionales y con buen gusto, y adelante. Sin embargo, necesitamos o\u00edr la voz (y el silencio) de gente con una fe adulta, equilibrada, practicada y festiva: \u201cProclama mi alma la grandeza del Se\u00f1or&#8230;\u201d (Lc 1, 46). Las acciones de la <em>misi\u00f3n<\/em> son muchas, el anuncio expl\u00edcito de Jes\u00fas, la celebraci\u00f3n de la fe, la creaci\u00f3n de comunidad con comuni\u00f3n en lo imprescindible, libertad en lo opinable, y siempre con caridad; el servicio a los necesitados, propios y ajenos, con promoci\u00f3n de las personas y con denuncia social. Cada uno de nosotros tiene su sensibilidad peculiar. Hay muchos carismas y algunos ministerios. Deber\u00eda haber m\u00e1s carismas y ministerios. Carismas de todos y ministerios de servicio para todos en la comunidad; comunidad de hombres y mujeres iguales por el Bautismo. Dec\u00eda que hay entre nosotros muchas sensibilidades, sicol\u00f3gicas y pastorales, m\u00e1s intimistas o m\u00e1s p\u00fablicas, y desde ellas, hay distinta atenci\u00f3n a las diversas acciones de la Iglesia. No podemos ir contra nuestra naturaleza, me refiero a nuestra personalidad, al elegir en qu\u00e9 acci\u00f3n evangelizadora estamos m\u00e1s naturales. Pero todos debemos cuidar la\u00a0 proporci\u00f3n e identidad de estas acciones en la misi\u00f3n eclesial; y, para m\u00ed, su proporci\u00f3n o equilibrio identitario est\u00e1 no s\u00f3lo en no deformar nuestra expresi\u00f3n de la fe en una sola direcci\u00f3n, lit\u00fargica, m\u00edstica o social, es igual, sino en unificarlas todas en torno al Dios de Jes\u00fas y al Jes\u00fas de Dios. Es decir, impregnarlas en la experiencia personal de Dios como misericordia radical con lo m\u00e1s d\u00e9bil de cada ser humano y de la vida como tal. Hablo de la espiritualidad de la misericordia encarnada, es decir, de la intimidad con Dios, s\u00ed, pero sin saltarse\u00a0 a los hombres y mujeres de carne y hueso, sin flotar en el espacio de lo espiritual, de lo vaporosamente espiritual; no, no es posible esto; hay que llegar a \u00c9l, o mejor, permitir que \u00c9l nos llegue por su camino, por el camino en que \u00c9l nos sale al encuentro, es decir, preferentemente por el rostro de los \u00faltimos, es decir, el rostro de los m\u00e1s necesitados y sencillos que provoca una oraci\u00f3n que se sumerge en la Palabra y la Vive desde esa experiencia; es decir, all\u00ed donde mejor se refleja, como primer sacramento, el rostro de Dios (Padre-Madre), su rostro hecho humanidad y perd\u00f3n para todos los hombres y mujeres que lo necesitan y, en primer lugar, para nosotros mismos,\u00a0 pues quien no siente el perd\u00f3n de Dios y no se perdona a s\u00ed mismo o misma, no puede perdonar a los dem\u00e1s. \u00c9sta espiritualidad de la confianza en el Dios de los Necesitados es el quicio de nuestra teolog\u00eda y acci\u00f3n pastoral, de nuestra vida familiar, y hasta de nuestra vida c\u00edvica y pol\u00edtica. No me extra\u00f1a que Gustavo Guti\u00e9rrez respondiera a sus cr\u00edticos, cuando le preguntaban por su modo de hacer teolog\u00eda, que \u201cnuestro m\u00e9todo teol\u00f3gico es nuestra espiritualidad\u201d, es decir, la vida de fe entre los necesitados como acto primero del pensamiento teol\u00f3gico y de la pastoral. Y es que en ella arranca una lectura del Evangelio y una experiencia de vida cristiana claramente peculiares. Hay gente que quiere comenzar el anuncio significativo de Jesucristo por la moral sexual cat\u00f3lica o por la espiritualidad intimista; y hasta lo hace con algunos resultados sociales, pero yo no veo respondida la cuesti\u00f3n de Dios desde el Dios de Jes\u00fas y el Jes\u00fas de Dios. Pero, me dicen, \u00a1mira qu\u00e9 resultados tienen hablando con esa <em>rotundidad<\/em>! S\u00ed, tal vez, rotundos, s\u00ed, pero <em>claridad<\/em> es otra cosa; adem\u00e1s, \u00bfes el Dios de Jes\u00fas? \u00bfEse fundamentalismo exitoso es claramente cristiano? Para m\u00ed, no, no puedo con \u00e9l. Y es que, \u201cno basta decir, \u00a1Se\u00f1or, Se\u00f1or!, para entrar en el Reino de Dios; no, hay que poner por obra el designio de mi Padre del cielo\u201d (Mt 7, 21). En todo caso, entre hermanos, siempre sinceridad al discernir, y, a la vez, siempre caridad<a title=\"\" href=\"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-admin\/post-new.php?post_type=post#_ftn1\">[1]<\/a>.\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dec\u00eda que necesitamos de testigos adultos, equilibrados, festivos, coherentes. Alguien ha dicho, en referencia al orden social, que hoy es el tiempo de las minor\u00edas ejemplares y no de las vanguardias que lo saben todo para todos. Necesitamos de esos testigos, cerca unos de otros, en las comunidades familiares y locales que formamos, en los lugares de trabajo y ocio, en los medios y en la cultura, necesitamos esto para que Jesucristo resuene significativo enla Iglesiay en este mundo. M\u00e1s a\u00fan, para que pase lo que pase en este mundo y con las formas institucionales conocidas enla Iglesia, la fe en Dios, por todos los caminos de las religiones, siempre al servicio de los \u00faltimos, siga apareciendo como una noticia que aclara al hombre y a la mujer esto: Si escuchas en tu interior el anhelo de vivir y ser feliz, de que todo y todos sobrevivamos m\u00e1s all\u00e1 del final humano de la historia, de que la injusticia no sea la \u00faltima palabra de la historia para las v\u00edctimas, ese anhelo no es un sue\u00f1o o ideolog\u00eda, sino tu vocaci\u00f3n, la huella en ti de Dios, su llamada. Piensa que tambi\u00e9n de ti se puede decir, \u201cAl\u00e9grate, llena de gracia, el Se\u00f1or est\u00e1 contigo\u201d (Lc 1, 28).\u00a0<\/p>\n<p>Nosotros creemos y apostamos por que ese anhelo por tantos compartido, nuestro anhelo, es el eco de quien nos llama a la plenitud de su Vida, al regazo dela Vidaen cuanto tal, Dios. As\u00ed lo percibi\u00f3 y vivi\u00f3 Jes\u00fas con hondura inigualable. Cristo, el Se\u00f1or, ya est\u00e1 en ella.. Quien viva como \u00c9l, quien lo desee honestamente, conocer\u00e1la Vida, porque Dios es Vida. Jes\u00fas, en la conciencia humana que comparti\u00f3 con nosotros, sinti\u00f3 tan \u00edntimamente este Misterio de Vida y Amor, que lo reconoci\u00f3 as\u00ed: Mi PADRE; y Dios se vio tan profundamente reconocido por la conciencia humana de Jes\u00fas que lo reconoci\u00f3 como \u201cmi HIJO\u201d: \u201cHijo m\u00edo eres t\u00fa, yo hoy te he engendrado\u201d (Lc 3, 22) y \u201cT\u00fa eres mi Hijo, el amado, en ti he puesto mi favor\u201d (Mc 1, 11). \u00c9sta es nuestra fe y nuestra esperanza, la que pone nombre, rostro y palabra en Jesucristo al anhelo de vida y plenitud que reconocemos al fondo de nuestra existencia. \u00bfQuieres hacer el camino interior y vital con nosotros? La llamada de Dios resuena para todos, y respeta la libertad de todos; s\u00f3lo pide, desde ese respeto a la libertad, que \u201cno acall\u00e9is la voz de Esp\u00edritu\u201d, es decir, que no metamos la cabeza en la tierra reseca de mi dinero, mi belleza, mi viaje, mi partido, mi naci\u00f3n, mi doctorado, mi sexualidad, mi noche de juerga, mi equipo de f\u00fatbol, mi parroquia, mi colegio, mi religi\u00f3n&#8230;\u00a0<\/p>\n<p>7. El Reino de Dios crece de tantas maneras que debemos cuidar no impedirlas<\/p>\n<p>&#8211; Amigos y amigas, para creer y evangelizar, dentro y fuera de la Iglesia, vamos a recuperar lo mejor de la fe, en confianza existencial, sinceridad, fiesta y solidaridad y, el mundo, no s\u00e9 si reaccionar\u00e1 alg\u00fan d\u00eda, pero, sin duda, que lo habremos servido en lo que tanto necesita, \u201cDios como sentido, exigencia de justicia y oferta de amor\u201d, y su mejora y dicha, la del mundo, en todo y en todos, es ya y siempre Reino de Dios que crece. Por tanto, \u201cdad raz\u00f3n de la esperanza que os anima\u201d, cuando de <em>palabra<\/em>, palabra que no agrede, sino que aclara, toma posici\u00f3n y anima; cuando de <em>obra<\/em>, mano que apoya y cura; cuando con las <em>actitudes<\/em>, con una sencillez que atrae; cuando con la <em>m\u00edstica<\/em>, ojos y pies en la tierra de los pobres y pecadores; quien con la <em>denuncia<\/em>, con la esperanza de quien cree en la vuelta del hijo que se \u201cperdi\u00f3\u201d; quien desde la <em>rebeld\u00eda<\/em> social y eclesial, amplio de miras y con pedagog\u00eda; quien lleno de firmeza en sus <em>convicciones<\/em>, cuidadoso ante la leg\u00edtima diversidad; quien convencido de <em>lo natural de las cosas<\/em>, con sentido cr\u00edtico para fundamentar y con sensatez para diferenciar actuaciones, opiniones y personas; el que con fina sensibilidad <em>social<\/em>, presto al silencio y la oraci\u00f3n que conecta la vida con el coraz\u00f3n de Dios&#8230; Que todo el mundo sepa que s\u00f3lo Dios est\u00e1 en el secreto absoluto de cu\u00e1les son sus caminos finales para ofrecer su salvaci\u00f3n al mundo, pero, pase lo que pase, los hay y habr\u00e1, y ning\u00fan empe\u00f1o sincero, justo y benigno se perder\u00e1 y ser\u00e1 en vano. No pidamos por ello tanto el Esp\u00edritu, cuanto que no lo acallemos en cada uno y en la comunidad, y que acertemos a obedecerlo con generosidad: \u201c Yo os he bautizado en agua, \u00e9l os bautizar\u00e1 con Esp\u00edritu Santo\u201d (Mc 1, 8).<\/p>\n<p>He dejado entrever hace un instante que las formas institucionales conocidas hoy enla Iglesiapueden pasar; seguramente est\u00e1n ya pasando muchas de ellas; alg\u00fan colega habla de \u201cdesplome\u201d en cuanto a esas formas; he dicho que lo primero ha de ser una Iglesia toda ella de hermanos y hermanas iguales en dignidad, la dignidad \u00fanica y primera de los bautizados. El futuro dela Iglesiano s\u00e9 por d\u00f3nde ir\u00e1, ni con cu\u00e1ntos, una fe m\u00e1s personal y comunitaria, parece seguro; una cristianismo menos numeroso, parece que tambi\u00e9n; pero, sin duda, un cristianismo con ministerios ordenados menos solemnes y acartonados.La Iglesiatoda est\u00e1 en ebullici\u00f3n, por obra del Esp\u00edritu y por obra del cambio en los tiempos, (\u00bftendr\u00e1n algo que ver?); es importante que quienes tienen el ministerio de gobierno reconozcan junto a s\u00ed a quienes tienen el carisma de la profec\u00eda y el discernimiento, pues Dios sabr\u00e1 por qu\u00e9\u00a0 no siempre coinciden, pero, en todo caso, est\u00e1 en nuestra mano el hacer que se reconozcan y ayuden. Pero, aqu\u00ed, hay tanto que corregir en instituciones, organizaciones y personas, que s\u00f3lo cabe decirlo mil veces y otras tantas perseverar sin desmayo en la esperanza y la paciencia.\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; ADVIENTO, tiempo de acogida sin reservas al Esp\u00edritu que grita, \u201cya est\u00e1 aqu\u00ed, salid a recibirlo, que llega el esposo\u201d. Y \u201cle entregaron el volumen del profeta Isa\u00edas y, desenrollando el volumen, dio con el pasaje donde estaba escrito: El Esp\u00edritu del Se\u00f1or est\u00e1 sobre m\u00ed, porque \u00c9l me ha ungido. Me ha enviado a dar la buena noticia a los pobres, a proclamar la libertad a los cautivos, y la vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos, a proclamar el A\u00f1o del Gracia del Se\u00f1or (Is 61, 1-2). Enroll\u00f3 el volumen&#8230; y empez\u00f3\u00a0 a hablarles: Hoy se ha cumplido este pasaje que acab\u00e1is de o\u00edr. Todos se declaraban en contra&#8230; Pero, \u00bfno es \u00e9ste el hijo de Jos\u00e9?\u201d (Lc 4, 14-22).<\/p>\n<p>Que crezca en nosotros la confianza de que acoger el Evangelio de Jesucri es nuestra dicha y que anunciarlo est\u00e1 pre\u00f1ado de sentido, humaniza y salva, y que crezca la conciencia samaritana que reconoce a Dios en cada uno de los hermanos m\u00e1s peque\u00f1os y en cada una de las situaciones que reclaman de su gracia sanadora, porque al cabo, Se\u00f1or, cu\u00e1ndo te vimos con hambre, o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la c\u00e1rcel, y te ayudamos?: \u201cOs lo aseguro, cada vez que lo hicisteis con uno de esos hermanos m\u00edos tan insignificantes lo hicisteis conmigo\u201d Mt 25, 40. Hermanos y hermanas, conciudadanos de un mundo de satisfechos, y vosotros, tambi\u00e9n, los m\u00e1s pobres y excluidos, cada uno seg\u00fan su peculiar situaci\u00f3n, \u201cno acall\u00e9is al Esp\u00edritu\u201d.<\/p>\n<p>Am\u00e9n. \u201cH\u00e1gase en nosotros, Se\u00f1or, seg\u00fan tu Palabra\u201d. Muchas gracias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>Jos\u00e9 Ignacio Calleja<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Vitoria-Gasteiz<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Noviembre de 2011<\/em><\/strong><\/p>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-admin\/post-new.php?post_type=post#_ftnref1\">[1]<\/a> Por lo general, pienso que quienes presumen de \u201c<em>yo al pan, pan, y al vino, vino<\/em>\u201d, m\u00e1s bien suele ser que llaman \u201c<em>al pan, pan, y al vino, pan tambi\u00e9n<\/em>\u201d; o sea, siempre lo mismo, con lo cual la complejidad de la vida y sus matices,\u00a0 no los ven, o no los quieren ver.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Comienzo por una petici\u00f3n; se trata de un poco de pausa y calma para\u00a0pensar en algunos aspectos del Adviento reci\u00e9n estrenado; es una osad\u00eda, claro est\u00e1;\u00a0\u00a0pero vayamos a ello, y\u00a0propongo hacerlo en el horizonte de esta intenci\u00f3n evangelizadora: \u201cProponer el anuncio del Evangelio de Jesucristo, de modo significativo, a los hombres y mujeres de [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":56,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/users\/56"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}