<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Ja-jacervantes &#8211; Ja-ja</title>
	<atom:link href="https://blogs.elcorreo.com/jesus-zulet/category/cervantes/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.elcorreo.com/jesus-zulet</link>
	<description>Por Jesús Zulet</description>
	<lastBuildDate>Thu, 08 Aug 2019 08:11:40 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>Cervantes proclamó su apuesta por el sistema heliocéntrico</title>
		<link>https://blogs.elcorreo.com/jesus-zulet/2009/12/31/cervantes-proclamo-su-apuesta-el-sistema-heliocentrico/</link>
		<comments>https://blogs.elcorreo.com/jesus-zulet/2009/12/31/cervantes-proclamo-su-apuesta-el-sistema-heliocentrico/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 31 Dec 2009 00:44:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jesús Zulet</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[cervantes]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.elcorreo.com/jesus-zulet/?p=70</guid>
		<description><![CDATA[Se nos acaba 2009, año dedicado a la Astronomía. La mirada del hombre hacia el firmamento ha conformado su postura más profunda y radical desde una triple dimensión, en un sentido ético y de trascendencia (que puede considerarse como religiosa o no), en un sentido científico y de conocimiento y en su dimensión creativa y [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><IMG src="/jesus-zulet/wp-content/uploads/sites/15" id="img_0" class="imgizqda" height="722" width="330">Se nos acaba <strong>2009, año dedicado a la Astronomía</strong>. La mirada del hombre hacia el firmamento ha conformado su postura más profunda y radical desde una triple dimensión, en un sentido ético y de trascendencia (que puede considerarse como religiosa o no), en un sentido científico y de conocimiento y en su dimensión creativa y artística. Han sido numerosas las actividades desarrolladas en este año y muy enriquecedor el camino abierto. Pero hay un detalle que quiero plantear como broche final de esta celebración. Cervantes el autor universal del Quijote, una de las obras más leídas de la historia (sin métodos rigurosos de contabilidad no me parece adecuado precisar una clasificación de lecturas) explicita su opinión sobre la cuestión clave de la historia de la astronomía, sobre la centralidad en el movimiento de la Tierra y el Sol. Es una cuestión que me parece muy importante por la trascendencia del autor.</p>
<p>En la dedicatoria de la última parte del Quijote de 1615 Miguel de Cervantes nos anuncia la inmediata conclusión de la obra más importante jamás escrita en español: <strong>el Persiles.</strong> Cervantes muere en 1616 y el anunciado trabajo se publica a título póstumo en <strong>1617</strong> con el título de <em>Los trabajos de Persiles y Sigismunda, historia septentrional.</em> </p>
<p>La crítica ha despreciado casi siempre la consideración del propio autor. Menéndez Pelayo llegó en 1882 a reducir su categoría a un fruto de la debilidad senil cervantina. Se acentuaba así una valoración que ha venido atribuyendo una excepcional inteligencia al personaje quijotesco y una inconsciencia irrelevante a su creador. Mucho se ha escrito y se continuará generando sobre esta gigantesca obra. Frente a una mayoritaria atribución del Persiles como obra hija de la contrarreforma española se han levantado algunas tesis y en especial la obra de<strong> Michael Nerlich</strong>  publicada por Ediciones Hiperión en el pasado centenario del Quijote en 2005. Nerlich doctor por la Universidad de Colonia y catedrático titular de filología románica presenta un minucioso estudio titulado<em>El Persiles descodificado, o la “Divina Comedia” de Cervantes</em>. Como ya se percibe en el título, recupera sobre todo la consideración atribuida a la obra por el propio Cervantes. El segundo rasgo principal es <strong>el fundamento astronómico que subyace en el Persiles</strong>. El tema central de la obra se desarrolla como peregrinación a Roma, la ciudad santa del catolicismo. La peregrinación simboliza el carácter más universal y permanente de la condición del hombre. Nerlich define este caminar como un viaje histórico y cósmico a través del tiempo y el espacio. Remarca la precisión septentrional como referencia a la estrella polar y a las siete estrellas de la Osa menor.</p>
<p>Asumo  las tesis centrales de esta obra de Michael Nerlich. Quiero añadir algunos apuntes. </p>
<p>1-La consideración de Trabajos es una referencia extendida a las muy populares obras del medievo y de carácter calendario definidas como <strong>Los Trabajos y los Días</strong>. Insisto una vez más en la consideración básica de la creación humana: el ser humano establece desde el principio de los tiempos una <strong>simetría entre lo de arriba y lo de abajo</strong>, entre las manifestaciones del firmamento y los ciclos de la vida terrestre. La peregrinación vital del hombre en la tierra se corresponde con los ciclos de los movimientos que ocurren en los cielos. Cervantes marca esta premisa de manera fundamental. </p>
<p>2-Cervantes juega con las <strong>dobles lecturas</strong>, con el sentido inverso, con el doble sentido de toda dirección. Lo importante del viaje no es <strong>la</strong> <strong>ida a Roma</strong>, lo importante es <strong>el camino del Amor</strong>. Amor es la lectura simétrica de Roma. Este juego inocente es la crítica más común y conocida de todos los movimientos heterodoxos <strong>críticos con el poder de la Iglesia</strong> frente a los que se levanta la inquisición.</p>
<p>3-Cervantes coloca como elemento central el sentido del movimiento de la vida humana. He señalado en apuntes anteriores la importancia del <strong>juego de andante o arriero</strong> en la aventura quijotesca.<br />
Estamos en una época histórica de plena represión inquisitorial y en pleno debate astronómico sobre la centralidad del sol y de la consideración de los movimientos de la tierra. Roma está conmocionada por la <strong>ejecución de Giordano Bruno en 1600</strong> apasionado defensor del heliocentrismo y de la infinitud del universo. El proceso que duró ocho años fue dirigido por el cardenal Belarmino, el mismo personaje que llevaría el <strong>proceso posterior de Galileo a partir de 1611</strong>. Defender abiertamente esas posturas era jugarse el tipo. Pero no puede plantearse una reflexión sobre el sentido de la vida y su dinámica, como lo hace Cervantes, sin tener en cuenta este debate.</p>
<p>Si nos centramos en la cuestión del debate del  sistema heliocéntrico vamos a detenernos en el significado de los nombre de los protagonistas que dan título a la obra: <strong>Auristela y Periandro son los nombres falsos que adoptan durante todo el viaje para no ser reconocidos</strong>. Sólo al final de la obra se descubrirá su verdadera identidad:<strong>Persiles y Sigismunda</strong>.<br />
<strong>Auristela significa estrella áurea, estrella dorada</strong>.  Se refiere al astro rey, la única estrella denominada así es el sol. <strong>Periandro es: en torno al hombre, alrededor del hombre</strong>. Por tanto, si son falsos los nombres también lo es la realidad que definen. Cervantes nos está diciendo que es una pura apariencia, una impostura la consideración del movimiento o giro de la estrella dorada alrededor del hombre. <strong>Es una apariencia falsa el movimiento del sol a nuestro alrededor</strong>. Es una genial y sutil manera de decir lo que se piensa cuando está la espada de la Inquisición colocada sobre su cabeza. Ya está dicho. A partir de esa incuestionable descripción literal se puede jugar con la sonoridad del título. Es muy conocido el refrán: el que sigue la persigue.  Podemos leer:  alrededor sí les sigue el mundo; alrededor del sol (per soles) sigue el mundo (sigis munda).<br />
No es el sol el que gira de este a oeste, somos nosotros los que nos movemos en sentido contrario, en dirección Lisboa-Roma, del oeste hacia el este y esa es la ruta de la peregrinación del libro. Genial Don Miguel. Y muchos han dicho que eras un reaccionario acomodado a las verdades oficiales ya caducas, ja-ja.</p>
<p>Cervantes en la defensa de estas tesis copernicanas bromeó: <em>Bien podía intitular el libro del peregrino español: Historia peregrina sacada de diversos autores, y dijera verdad.</em><br />
Y así se nos despidió: <em>Pero no son todos los tiempos unos: tiempo vendrá, quizá, donde, anudando este roto hilo, diga lo que aquí me falta, y lo que sé convenía. ¡Adiós, gracias; adiós, donaires; adiós, regocijados amigos; que yo me voy muriendo, y deseando veros presto contentos en la otra vida!</em></p>
<p>Aquí en el final del año de la astronomía podemos anudar aquellos hilos. Yo como simple caricaturista que llevo treinta años buscando el lado oculto de las cosas, empeñado en mirar cada día más allá de las apariencias y que tengo esta deformación profesional puedo decir lo que le faltaba a Don Miguel de Cervantes allí por pura conveniencia, por mor de supervivencia: La Tierra se mueve, ¡cuántas vueltas da la vida!. Feliz año nuevo.</p>
<p>PD:Los trabajos: textos, fotografías y dibujos tienen en internet los mismos derechos de propiedad que en los medios impresos. (Aunque algunos interesados pretendan ignorarlos). Se pueden aludir y comentar las creaciones siempre con cita del autor.</p>
<p>En este año he dibujado (esto sí bajo licencia de Creative Commons) las constelaciones de Ptolomeo para el programa Stellarium. Pueden <A href="http://www.divshare.com/download/8061210-d11" title="http://www.divshare.com/download/8061210-d11" id="link_0">descargarlas</a> e <A href="../jesus-zulet/2009/7/5/como-dibujar-las-estrellas-1" title="http://blogs.elcorreodigital.com/jesus-zulet/2009/7/5/como-dibujar-las-estrellas-1" id="link_0">instalarlas en el programa</a>  de simulación.<br />
http://blogs.elcorreodigital.com/jesus-zulet/2009/7/5/como-dibujar-las-estrellas-1</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.elcorreo.com/jesus-zulet/2009/12/31/cervantes-proclamo-su-apuesta-el-sistema-heliocentrico/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>70</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Los nombres de El Quijote</title>
		<link>https://blogs.elcorreo.com/jesus-zulet/2009/12/19/los-nombres-el-quijote/</link>
		<comments>https://blogs.elcorreo.com/jesus-zulet/2009/12/19/los-nombres-el-quijote/#respond</comments>
		<pubDate>Sat, 19 Dec 2009 22:05:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jesús Zulet</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[cervantes]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.elcorreo.com/jesus-zulet/?p=67</guid>
		<description><![CDATA[Cada vez más, parece imponerse la costumbre de eludir la atención al significado de las cosas y de los nombres. Las prisas de la vida actual y los modelos o paradigmas culturales se desentienden de una mirada detenida y profunda. La creación visual debe resultar mucho más atractiva que significativa. Es una moda, y sólo [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><IMG src="/jesus-zulet/wp-content/uploads/sites/15" id="img_0" class="imgcen">Cada vez más, parece imponerse la costumbre de eludir la atención al significado de las cosas y de los nombres. Las prisas de la vida actual y los modelos o paradigmas culturales se desentienden de una mirada detenida y  profunda. La creación visual debe resultar mucho más atractiva que significativa. Es una moda, y sólo es pura moda, gravemente castradora.</p>
<p>En los diversos talleres de dibujo que realizamos en Alcalá me gusta jugar con los nombres de El Quijote. Es algo a lo que prestamos especial atención los dibujantes porque todo nombre sirve para identificar una singularidad y para definir una realidad. Nos brinda un juego interesante. Cervantes  de manera especial y abundante va a divertirse con ello. Al comienzo de su obra siembra el equívoco del nombre del personaje principal y escribe:<br />
<em>Quieren decir que tenía el sobrenombre de “Quijada”, o “Quesada”, que en esto hay alguna diferencia en los autores que deste caso escriben, aunque por conjeturas veri</em>o<em>símiles se deja entender que se llamaba “Quijana”.</em></p>
<p>Para mayor complejidad en unas ediciones aparece como “Quexana” y en otras “Quisana”. Esto ha generado interminables debates sobre las verdaderas intenciones del autor y sobre las sucesivas correcciones de la obra original. Al final de la obra el Quijote se llamará: Alonso Quijano, el Bueno.</p>
<p>Con el otro personaje inseparable: Sancho Panza se repite la broma:</p>
<p><em>Tenía, a lo que mostraba la pintura, la barriga grande, el talle corto y las zancas largas, y por  esto se le debió de poner de nombre de Panza o de Zancas, que con estos dos sobrenombres le llaman algunas veces la historia.</em></p>
<p>Yo animo a dibujar esos nombres y a ver sus cualidades. Y nos encontramos con un fascinante juego de dualidades. ¿Les parecen casualidades o errores de imprenta? Yo creo que estamos ante la reflexión del proceso de construcción de la identidad. Y eso es precisamente la clave de nuestro trabajo como caricaturistas, la búsqueda del parecido, de la identidad y la múltiple apreciación desde la mirada de los otros. Todo cambio de un nombre implica una metamorfosis, un cambio del ser. No es un pasatiempo para despistar al lector, estamos ante la propuesta de la construcción del yo y de la interrelación con los otros.<br />
Hay tres fases en la construcción de esta identidad:<br />
-Una primera aproximación a nuestra propia condición: o quijada o quesada.<br />
-Una lectura de lo que dicen los demás, que resulta cambiante. Unos optan por el comienzo del “qui” y otros por el “que”, con igual terminación “xana” leída o bien como sana o jana.<br />
-Un final que nos desvela la perfecta definición de Quijano  conformada tras las múltiples peripecias de una larga obra.</p>
<p><IMG src="/jesus-zulet/wp-content/uploads/sites/15" id="img_0" class="imgcen">Todos los lectores comparten el carácter dual, contradictorio y complementario de ambos personajes principales y muchos destacan su profunda interferencia: se “quijotiza” Sancho y se “ensancha” el Quijote. </p>
<p><IMG src="/jesus-zulet/wp-content/uploads/sites/15" id="img_0" class="imgcen">Yo creo que este proceso es todavía  más intenso. En la definición de esos sobrenombres hay un desdoblamiento del carácter de cada uno de ellos. Una parte del Quijote, aquel que alude a su condición de queso se corresponde con el ser de Sancho. Y a la inversa, el mote de Zancas encaja mas bien con la dimensión quijotesca. Somos parte de los demás y los demás configuran nuestro yo en un proceso dinámico. El andante es el que anda y el arriero quien hace andar. ¿Quién es quién?.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.elcorreo.com/jesus-zulet/2009/12/19/los-nombres-el-quijote/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>67</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>La imagen y El Quijote</title>
		<link>https://blogs.elcorreo.com/jesus-zulet/2009/11/21/la-imagen-y-quijote/</link>
		<comments>https://blogs.elcorreo.com/jesus-zulet/2009/11/21/la-imagen-y-quijote/#respond</comments>
		<pubDate>Sat, 21 Nov 2009 15:30:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jesús Zulet</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[cervantes]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.elcorreo.com/jesus-zulet/?p=64</guid>
		<description><![CDATA[Los dibujantes vinculados a las actividades del Humor Gráfico de la Universidad de Alcalá nos encontramos enseguida con la obra cervantina. Te das de narices y más si te pilla la celebración de un centenario como el pasado aún reciente. Es el único año en el que he participado de jurado en la comisión de [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><IMG src="/jesus-zulet/wp-content/uploads/sites/15" id="img_0" class="imgcen">Los dibujantes vinculados a las actividades del Humor Gráfico de la Universidad de Alcalá nos encontramos enseguida con la obra cervantina. Te das de narices y más si te pilla la celebración de un centenario como el pasado aún reciente. Es el único año en el que he participado de jurado en la comisión de selección de las obras presentadas: Centenares de dibujos y chistes sobre el universal personaje. Además desde tiempo atrás casi todos los autores veníamos haciendo múltiples trabajos con motivo de tal evento cultural. Era un tema muy trillado. Pero me llevé una monumental sorpresa al dar con una idea que además se repetía al menos en cuatro viñetas: la clásica arremetida del Quijote contra los molinos pero esta vez se sustituían las aspas características por agujas de reloj. La mayoría provenían de países del Este. Me gusto mucho y seleccioné uno de ellos. El día de la puesta en común la mayoría de mis compañeros opinaban que eso no decía nada. Me hizo pensar. Tuve que insistir para que aceptarán uno de esos dibujos porque si era la idea que contaba con más adeptos entre los dibujantes que se decidían a participar no se podía eliminar por las buenas. No entré en más. Y pasó.</p>
<p>Pero aquella anécdota me sacudió, representó mi caída del caballo. Cómo era posible que esa imagen tan repetida, tan extendida y tan popularmente conocida no me abriera los ojos. Cómo era posible que después de llevar treinta años tratando de comunicar la noticia de cada día con imágenes, no me hubiera dado cuenta de todo lo que hay detrás de esa locura del ingenio quijotesco.</p>
<p>Me abrió la puerta a una lectura  sobre el profundo significado de la obra de cervantina y en especial el Quijote visto desde la lectura de las imágenes. Cervantes ha logrado crear en la conciencia colectiva unas imágenes sobre los personajes que todo el mundo conoce aunque pocos hayan leído su obra, al menos al completo. Y en particular ha conseguido focalizar nuestra mirada en la escena de los molinos. Sí, los relojes que marcan el tiempo, ahí están. La ciencia nos dice que todo movimiento es una relación espacio temporal, es una ecuación del tiempo. La mitología nos ha dibujado a Saturno, ese Tiempo Monstruoso y devorador, el mayor triturador. La pretensión más profundamente humana que convierte la vida en una actitud de contra-el-tiempo. Sí ahí está, detrás de los simples molinos que la cotidianidad nos presenta se esconde desafiante<strong> el Gigante del Tiempo</strong>. Ese combate que no podemos eludir, frente al que no podemos escapar, porque es él, el Tiempo quien nos ataca sin tregua. Los molinos y el reloj: ¡Cómo no lo había visto antes!. Me asaltó al instante la gran pregunta escrita en ese dibujo. Entonces: ¿Quiénes son los más locos, los que viven atrapados en la niebla cotidiana y sólo son capaces de ver los molinos o quiénes son capaces de ver más allá de las apariencias, aquellos que sí son capaces de desarrollar los procesos de <strong>simbolización</strong> y pueden ver los auténticos gigantes?.</p>
<p><IMG src="/jesus-zulet/wp-content/uploads/sites/15" id="img_0" class="imgcen">Esas son las dos formas de interpretar el mundo del ser humano, la <strong>mirada histórica</strong> que ve el continuo pasar el agua y la <strong>mirada poética</strong> que además es capaz de ver los reflejos que se proyectan sobre ella. La imaginación no es la loca de la casa, la que nos hace ver lo que no existe. La imaginación es la gran herramienta, la capacidad más radicalmente humana que nos permite descubrir la auténtica realidad. La llave que nos permite abrir las puertas a lo que todavía no conocemos. Amigo Sancho&#8230;¡hemos topado!. Tenemos que revisar ese monumental tratado del ingenio.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.elcorreo.com/jesus-zulet/2009/11/21/la-imagen-y-quijote/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>64</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
