{"id":20,"date":"2011-02-10T14:33:00","date_gmt":"2011-02-10T14:33:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/influencias\/?p=20"},"modified":"2011-02-10T14:33:00","modified_gmt":"2011-02-10T14:33:00","slug":"la-s-nueva-s-mujer-es-segun-consultores-marketing","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/influencias\/2011\/02\/10\/la-s-nueva-s-mujer-es-segun-consultores-marketing\/","title":{"rendered":"La(s) nueva(s) mujer(es) seg\u00fan los consultores de marketing"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"entry\"> Transcribo libremente algunas de laos principales an\u00e1lisis que los consultores de marketing, tendencias y publicidad ofrecen en privado a sus clientes corporativos: <\/p>\n<p>La mujer ya no se limita a buscar la igualdad con el var\u00f3n, sino  cuestiona el mismo modo de cultura dominante de la masculinidad, para  comenzar una nueva era de feminizaci\u00f3n de la cultura.<br \/>\n Hay una consideraci\u00f3n globalizadora, por ejemplo sobre la mujer y la  publicidad, sin embargo se olvida que la mujer lo es dentro de un  contexto vital, y en este orden han de distinguirse varias mujeres: a) la  chica o mujer prefamiliar, b) la mujer con familia propia, en la que hay  que distinguir la que trabaja y la que no trabaja (voluntariamente), y  aun dentro del grupo trabajador tenemos c) la mujer de alto salario frente a  la de salario \u201ccomplementario\u201d, formando trabajadoras y no trabajadoras,  dos grupos a menudo con valores opuestos, y d) la mujer en la  poscincuentena con hijos que ya han marchado del hogar. La primera  percibe un futuro ideal, la que trabaja obtiene un sentido de  independencia y valor propio, pero tambi\u00e9n de incapacidad de llegar bien  a todos los frentes que tiene abiertos, familiar y laboral, d\u00e1ndose dos  actitudes pr\u00e1cticas prioridad de la carrera profesional o prioridad de  los hijos. La mujer de nido vac\u00edo es la m\u00e1s plena de todas ellas, pero  tambi\u00e9n la de valores m\u00e1s conservadores, que relativiza mucho m\u00e1s, dada  su experiencia y la cercan\u00eda de la mortalidad. Tambi\u00e9n abierta a nuevas  actividades que no hab\u00eda podido practicar. Es la m\u00e1s liberada a no ser  que haya asumido cubrir huecos asistenciales bien en su comunidad o en  la familia de sus hijos.<br \/>\n La liberaci\u00f3n femenina ahora se entiende de modo diverso al pasado, no  es ya el primer valor absoluto, sino el de la realizaci\u00f3n personal, lo que pasa precisamente por  cambiar las estructuras de la dependencia.<br \/>\n Si bien la mujer considera que la publicidad en general falta a la verdad, esto  no se traslada a la percepci\u00f3n de anuncios particulares, como lo  demuestra el hecho de las ventas que \u00e9stos consiguen. En la cr\u00edtica  social a la publicidad se mantiene que defiende valores socialmente  contraproducentes, sin embargo, hay una l\u00f3gica de progresi\u00f3n que parece  constitutiva de las aspiraciones humanas y que la publicidad se encarga  simplemente de canalizar; lo que queremos decir, es que una vez lanzados  por la senda del bienestar al que la sociedad tiende por naturaleza, el  proceso ya no se puede parar, los pros y los contras van en el mismo  convoy. Este recorrido se aprecia perfectamente en los productos otrora  llamados de belleza, que empezaron como maquillajes o cremas limpiadoras,  siguieron como productos hidratantes y contin\u00faan como productos de  reparaci\u00f3n celular y en general de enmascaramiento de la edad. Es decir, la b\u00fasqueda  y anhelo de perennidad, combatiendo hasta el fin la disoluci\u00f3n corporal  en una lucha permanente por ampliar el espacio de la vida sana.<br \/>\n Hay nuevas recomendaciones sobre qu\u00e9 no debe hacer la publicidad si  quiere colaborar al triunfo de la nueva mujer, no aquella simple  consumidora, sino la que abre nuevos tiempos de control social en veta  no masculina. Hasta ahora, conforme a Goffman (soci\u00f3logo) hab\u00edamos descubierto las  f\u00f3rmulas de la sumisi\u00f3n, las impl\u00edcitas miradas masculinas a las que  deb\u00eda servir la imagen publicitaria, pero ahora las cosas deben ir m\u00e1s  lejos pues los nuevos tiempos exigen superar la mism\u00edsima contradicci\u00f3n  hombre-mujer, deshaciendo las mismas ra\u00edces de aquello que sustentaba la  diferencia. La publicidad ahora debe ser educadora del var\u00f3n, debe  hacerle entender que una mujer no es un ser diferente, sino de igual  categor\u00eda y m\u00e1s a\u00fan debe pasar a ocupar el lugar vacante dejado por la  mujer en la iconograf\u00eda publicitaria: ser representado para utilidad de  la mirada femenina. Hasta ahora se han analizado las miradas masculinas  impl\u00edcitas, siguen escribi\u00e9ndose tesis doctorales para \u201cdescubrir\u201d el  imperativo masculino, y poder combatirlo mejor, pero no hay un  desarrollo equivalente para vertebrar las demandas de la mirada  femenina.<br \/>\n Pero venimos cometiendo un error de perspectiva geogr\u00e1fica, en nuestro pa\u00eds  llevamos un desfase de diez a\u00f1os de momento con respecto a la nueva  mirada femenina, que en otros pa\u00edses ha descubierto hace tiempo que debe  distinguirse entre \u201cel\u201d var\u00f3n y \u201cmi\u201d var\u00f3n, y ambos dos deben ser  disociados, y si la comunicaci\u00f3n los funde es entonces cuando se  producen los problemas: la mujer no quiere f\u00e1ciles mensajes  antimasculinos generalistas .<\/p><\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Transcribo libremente algunas de laos principales an\u00e1lisis que los consultores de marketing, tendencias y publicidad ofrecen en privado a sus clientes corporativos: La mujer ya no se limita a buscar la igualdad con el var\u00f3n, sino cuestiona el mismo modo de cultura dominante de la masculinidad, para comenzar una nueva era de feminizaci\u00f3n de la [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/influencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/influencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/influencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/influencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/influencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/influencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/influencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/influencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/influencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}