{"id":13,"date":"2010-02-08T12:50:00","date_gmt":"2010-02-08T12:50:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/influencias\/?p=13"},"modified":"2010-02-08T12:50:00","modified_gmt":"2010-02-08T12:50:00","slug":"la-influencia-colectiva-del-resentimiento-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/influencias\/2010\/02\/08\/la-influencia-colectiva-del-resentimiento-2\/","title":{"rendered":"La influencia colectiva del resentimiento"},"content":{"rendered":"<p><meta http-equiv=\"Content-Type\" content=\"text\/html; charset=utf-8\"><meta name=\"ProgId\" content=\"Word.Document\"><meta name=\"Generator\" content=\"Microsoft Word 12\"><meta name=\"Originator\" content=\"Microsoft Word 12\"><link rel=\"File-List\" href=\"file:\/\/\/D:%5CDOCUME%7E1%5Ccyplesaj%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_filelist.xml\"><link rel=\"themeData\" href=\"file:\/\/\/D:%5CDOCUME%7E1%5Ccyplesaj%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_themedata.thmx\"><link rel=\"colorSchemeMapping\" href=\"file:\/\/\/D:%5CDOCUME%7E1%5Ccyplesaj%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_colorschememapping.xml\">\n<p class=\"MsoNormal\"><u><span style=\"font-size: 12pt; line-height: 115%;\"><\/span><\/u><meta http-equiv=\"Content-Type\" content=\"text\/html; charset=utf-8\"><meta name=\"ProgId\" content=\"Word.Document\"><meta name=\"Generator\" content=\"Microsoft Word 12\"><meta name=\"Originator\" content=\"Microsoft Word 12\"><link rel=\"File-List\" href=\"file:\/\/\/D:%5CDOCUME%7E1%5Ccyplesaj%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_filelist.xml\"><link rel=\"themeData\" href=\"file:\/\/\/D:%5CDOCUME%7E1%5Ccyplesaj%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_themedata.thmx\"><link rel=\"colorSchemeMapping\" href=\"file:\/\/\/D:%5CDOCUME%7E1%5Ccyplesaj%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_colorschememapping.xml\">\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; line-height: 115%;\">Adam Smith es conocido sobre todo por su obra \u201cLa riqueza de las naciones\u201d donde expon\u00eda un saber econ\u00f3mico de primera magnitud, pero es mucho menos conocida su obra \u201cTeor\u00eda de los sentimientos morales\u201d, uno de cuyos aspectos, la teor\u00eda del resentimiento, puede explicar bien buena parte de los fen\u00f3menos de influencia social actuales, incluso cu\u00e1l es el quid del \u00e9xito-fracaso de algunos partidos y porqu\u00e9 resisten la erosi\u00f3n de la realidad econ\u00f3mica volviendo a resurgir una y otra vez en plan f\u00e9nix.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; line-height: 115%;\">Smith y pensadores posteriores como Nietzsche daban gran importancia al resentimiento como fuerza social, y como mecanismo de explicaci\u00f3n global. Sus ideas pueden aplicarse para entender fen\u00f3menos de toda \u00e9poca y tambi\u00e9n de la nuestra actual.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; line-height: 115%;\">La democracia tiene una dimensi\u00f3n positiva en negativo (perd\u00f3n por la aparente contradicci\u00f3n), es decir, que surgi\u00f3 tambi\u00e9n para limitar el efecto del resentimiento de grupos sociales con capacidad de poder y excluidos anteriormente de su ejercicio. En este sentido habr\u00eda dos tipos de componentes en todo partido, el positivo que propone soluciones, y el negativo que convierte a un partido en depositario del resentimiento social de amplias capas sociales.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; line-height: 115%;\">En la medida, en que un partido sea depositario sobre todo de la simb\u00f3lica del resentimiento, est\u00e1 m\u00e1s preparado para aguantar la erosi\u00f3n del ejercicio pol\u00edtico y la p\u00e9rdida de votantes haci\u00e9ndolos temporales.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; line-height: 115%;\">Nuestro pa\u00eds sufre en buena medida la anti\u00e9tica del resentimiento, es la que explica nuestro escaso agrado por los triunfos o m\u00e9ritos de nuestros coterr\u00e1neos. Ese estatus psicol\u00f3gico crea sus propias organizaciones. Y al ser una pasi\u00f3n irracional se explica que ideolog\u00edas basadas en ella resistan eficazmente la l\u00f3gica, los argumentos, las informaciones ciertas.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; line-height: 115%;\">Gregorio Mara\u00f1\u00f3n diagnosticaba a Tiberio como un emperador bajo el s\u00edndrome del resentimiento que, a grandes rasgos incluye estos componentes: irritaci\u00f3n contra s\u00ed mismo por no alcanzar ciertos objetivos marcados por s\u00ed mismo o por su entorno, deseo compensatorio de superioridad moral, de triunfo para compensar la mediocridad social, deseo de venganza contra las menores humillaciones del pasado, generalizaci\u00f3n a enteros grupos sociales de ese deseo de venganza y ejecuci\u00f3n cruel de la venganza una vez alcanzado el poder. Y sinuosidad infinita para alcanzar sus objetivos, cayendo en cualquier clase de adulaci\u00f3n personal y colectiva.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; line-height: 115%;\">Clases bajas frente a clases altas, fue slogan que triunf\u00f3 en las d\u00e9cadas pasadas, hoy ha pasado a transformarse en la lucha contra el m\u00e9rito por los advenedizos, que sustentan ideas redentoras para ocultar la incapacidad meritoria, que usan la pr\u00e9dica redentora social para justificar sus exterminios particulares, aplicados sobre personas y sobre completos modos de organizaci\u00f3n social.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; line-height: 115%;\">Esta sistem\u00e1tica del resentimiento, una vez arraigado en el imaginario personal y colectivo es el que puede explicar la pervivencia de algunas ideolog\u00edas y partidos; son un marco de identidad, una v\u00e1lvula de escape para el deseo de da\u00f1ar a colectivos muy simbolizados, un seguro de malversaci\u00f3n hist\u00f3rica y un amparo fratricida.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; line-height: 115%;\">Posiblemente se necesite el paso de una entera generaci\u00f3n para deshacer los efectos perversos del resentimiento que se aplica desde muchos \u00e1mbitos del poder educativo, cultural, pol\u00edtico, que cuenta incluso con clase funcionarial propia a su servicio (<\/span><span style=\"font-size: 12pt; line-height: 115%;\">cuando mejor se aprecia el triunfo del resentimiento es cuando se ha institucionalizado). Es la variable sin la cual no se pueden explicar buena parte de nuestros ya sonados fracasos y la incapacidad de aprender de ellos.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p>  <i style=\"\">  <\/p>\n<p><\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adam Smith es conocido sobre todo por su obra \u201cLa riqueza de las naciones\u201d donde expon\u00eda un saber econ\u00f3mico de primera magnitud, pero es mucho menos conocida su obra \u201cTeor\u00eda de los sentimientos morales\u201d, uno de cuyos aspectos, la teor\u00eda del resentimiento, puede explicar bien buena parte de los fen\u00f3menos de influencia social actuales, incluso [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/influencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/influencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/influencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/influencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/influencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/influencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/influencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/influencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/influencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}