{"id":8170,"date":"2014-04-20T10:19:07","date_gmt":"2014-04-20T09:19:07","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/?p=8170"},"modified":"2014-04-20T10:19:07","modified_gmt":"2014-04-20T09:19:07","slug":"el-sermon-de-las-tres-palabras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/2014\/04\/20\/el-sermon-de-las-tres-palabras\/","title":{"rendered":"El serm\u00f3n de las tres palabras"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"color: #008000;\"><strong>MOBILIARIO URBANO por \u00c1NGEL RESA<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><a href=\"\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2014\/04\/mourbano20-04-14blog.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone  wp-image-8171\" title=\"mourbano20-04-14blog\" src=\"\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2014\/04\/mourbano20-04-14blog.jpg\" alt=\"\" width=\"597\" height=\"463\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2014\/04\/mourbano20-04-14blog.jpg 665w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2014\/04\/mourbano20-04-14blog-300x232.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 597px) 100vw, 597px\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Evasi\u00f3n local, invasi\u00f3n (pac\u00edfica) de visitantes e introspecci\u00f3n de quienes mantienen el apellido santo de la semana<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Estamos a punto de cerrar la semana que cabe definir con el serm\u00f3n de las tres palabras. Las terminadas en \u00f3n sin que supongan, necesariamente, t\u00e9rminos aumentativos. A saber: evasi\u00f3n, invasi\u00f3n (pac\u00edfica) e introspecci\u00f3n. Por si se nos quedaba corta le hemos metido un d\u00eda m\u00e1s \u2013el lunes de Pascua- al calendario para estirar las benditas jornadas de asueto. Y queda un ciclo curioso: aut\u00f3ctonos que tienen a Vitoria muy vista y buscan nuevos paisajes, for\u00e1neos que reparan en la existencia de la capital alavesa cuando no hace tanto ni siquiera la fijaban en un mapa y lugare\u00f1os que a\u00fan mantienen el concepto santo de la pasi\u00f3n. Que hay gente para todo ya lo advirti\u00f3 el Guerra y tal sentencia lo mismo sirve para un roto que a la hora de zurcir un descosido.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Algunas pruebas evidentes arropan la teor\u00eda de la (gran) evasi\u00f3n. Encontrar el ascensor en el mismo piso tiempo despu\u00e9s de haberlo utilizado significa que en el bloque no queda ni el Tato para inquietud de quienes piensan que algo malo ocurrir\u00e1 sin nadie para socorrerles. Apagar la luz fija del portal a media ma\u00f1ana tambi\u00e9n ofrece una pista como las de Gila. Ya saben, alguien ha fumado aqu\u00ed o alguien ha matado a alguien. Otra muestra de la insularidad humana, rodeada de nada por todas partes en estas fechas de toma las vacaciones y corre. Si no basta con estos ejemplos a\u00f1adan los abundantes huecos vac\u00edos en el garaje comunitario y los inauditos lugares donde aparcar en las calles c\u00e9ntricas de la ciudad. Las abuelas se extra\u00f1an de que el personal l\u00ede el petate a la primera ocasi\u00f3n en plena crisis, pero la verdad es que aqu\u00ed nos quedamos quienes no tenemos otro remedio.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Vayamos ahora con la tranquila invasi\u00f3n. Visitantes provistos de planos y menos c\u00e1maras fotogr\u00e1ficas que antes por el triunfo incontestable de esos m\u00f3viles plenipotenciarios. Quien no se retrata delante del seto vegetal en la Virgen Blanca es que ha confundido las coordenadas a la salida del hotel y tira hacia Salburua o Zabalgana en lugar de emprender la peregrinaci\u00f3n a la almendra. Lo mismo puede aplicarse a los que regresan a sus or\u00edgenes sin haber posado junto a Celed\u00f3n en la balconada de San Miguel. Los turistas rulan por el Casco Viejo entre palacios de gran valor y murales urbanos que alegran las c\u00f3rneas. Eso si no est\u00e1n enviando \u2018guasaps\u2019 para contar a sus amistades lo que dejar de ver en el momento por la convulsa fiebre del teclado. El colmo de la modernidad mal entendida lo encarna esa pareja que no se cruza palabras ni miradas, volcados sus dos miembros en el sentido t\u00e1ctil para decir al resto lo que no se comunican entre ambos. Parecido a contemplar el Central Park neoyorquino desde las alturas a trav\u00e9s de un visor.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Pret\u00e9ritos quedaron los tiempos en los que acud\u00edamos \u2013Jueves Santo, me suena- a recorrer siete iglesias donde musit\u00e1bamos las mismas jaculatorias que, por la fuerza mec\u00e1nica de la reiteraci\u00f3n, sab\u00edan a proclamas espirituales huecas. Tal vez esa costumbre haya volado al desv\u00e1n et\u00e9reo del olvido, pero quedan ritos religiosos que muchos creyentes alimentan cada a\u00f1o con todo el derecho del mundo. Siempre que mande la voluntad clara y no la imposici\u00f3n oscura de otras \u00e9pocas. La escenificaci\u00f3n callejera queda para las procesiones que parten desde los Desamparados y San Vicente, compuestas de penitentes que perpet\u00faan las tradiciones con un orgullo leg\u00edtimo. La introspecci\u00f3n se resguarda dentro de los templos que acogen estos d\u00edas a los fieles que intuyen trascendencia donde otros apenas divisamos la inevitable l\u00ednea de meta.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Aqu\u00ed permanecemos quienes no hemos podido unirnos a la comitiva de la gran evasi\u00f3n. Bajo este sol extra\u00f1o y agradable apetece repasar alguna de las obras maestras de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez. Gabo no resucitar\u00e1 al tercer d\u00eda, pero sus obras jam\u00e1s caer\u00e1n en las garras carcelarias de la muerte porque jam\u00e1s abandonar\u00e1n el valle de las l\u00e1grimas. Los hay que no creen en el para\u00edso, pero s\u00ed en la tierra prometida de Macondo. El sitio literario de las piedras como huevos prehist\u00f3ricos.<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; MOBILIARIO URBANO por \u00c1NGEL RESA Evasi\u00f3n local, invasi\u00f3n (pac\u00edfica) de visitantes e introspecci\u00f3n de quienes mantienen el apellido santo de la semana Estamos a punto de cerrar la semana que cabe definir con el serm\u00f3n de las tres palabras. Las terminadas en \u00f3n sin que supongan, necesariamente, t\u00e9rminos aumentativos. 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