{"id":7124,"date":"2013-10-06T17:34:18","date_gmt":"2013-10-06T16:34:18","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/?p=7124"},"modified":"2013-10-06T17:34:18","modified_gmt":"2013-10-06T16:34:18","slug":"esperando-a-la-nada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/2013\/10\/06\/esperando-a-la-nada\/","title":{"rendered":"Esperando a la nada"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>MOBILIARIO URBANO por \u00c1NGEL RESA<\/strong><\/span><\/p>\n<p><a href=\"\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2013\/10\/mo-urbano06-10-13blog.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone  wp-image-7125\" title=\"mo urbano06-10-13blog\" src=\"\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2013\/10\/mo-urbano06-10-13blog.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"464\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2013\/10\/mo-urbano06-10-13blog.jpg 665w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2013\/10\/mo-urbano06-10-13blog-300x232.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p>La estaci\u00f3n de Dato acoge a gente que corta cada d\u00eda el cup\u00f3n de una vida solitaria<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">De entre todos los medios de transporte existentes hace ya d\u00e9cadas que la literatura abraz\u00f3 el ferrocarril como un manantial de inspiraci\u00f3n perenne. Me palpo hacia adentro tratando de encontrar esa fibra sensible que distingue a los escritores, pero no me encuentro el pulso l\u00edrico que se alimenta de v\u00edas y vagones. Ser\u00e1 que uno no est\u00e1 a la altura o que ha viajado poco en tren, lo cual debe resultar una adversidad. Tengo entre mis autores de referencia a Antonio Orejudo, un tipo fresco y brillante que compone obras divertid\u00edsimas. Una de ellas se titula \u2018Ventajas de viajar en tren\u2019 y su descacharrante iron\u00eda me recuerda al estilo del maestro Eduardo Mendoza, a quien el dios de las letras guarde por muchos a\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Definitivamente he de tomar lecciones en las materias troncales del sentimiento y la emoci\u00f3n. Porque ahora me viene a la memoria -en realidad siempre guardo un desv\u00e1n para las canciones de Serrat- su oda a Pen\u00e9lope, esa mujer que se sienta en un banco del and\u00e9n a la espera de la siguiente locomotora. Una creaci\u00f3n bell\u00edsima, como casi todas las que nacen en el \u00e1nimo delicado del \u2018noi del Poble Sec\u2019. Pero claro, tambi\u00e9n me detengo en \u2018Asesinato en el Orient Express\u2019, una de las numerosas entregas de intriga que factur\u00f3 Agatha Christie. Y entonces -lo siento, Orejudo- ya no halla tantas ventajas al hecho de desplazarme en un tren.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Busco la espiritualidad perdida en la estaci\u00f3n de Vitoria, al fondo de la calle Dato. No vaya a ser que la tenga oculta entre los pliegues de las v\u00edscera sin apercibirme de ello. Bueno, la verdad, acudo all\u00ed para recoger a alguien que llegaba de Madrid con la puntualidad casi brit\u00e1nica del Alvia.. Pasan las ocho de la tarde, esa hora en la que la noche avisa de su inminente entrada por la v\u00eda dibujando tonos preciosos y anaranjados. Minutos antes me he topado con la bonita fachada a la que lavaron el rostro hace a\u00f1os y, ya en el interior, esas vidrieras en lo alto de reminiscencias eclesiales. He llegado lo suficientemente pronto como para esparcir la vista al hallazado de costumbres humanas.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">El bar mantiene abierta la puerta que lo comunica con el and\u00e9n y aprovecha la anchura de la calzada para montar una terracita de cuatro veladores donde solo un hombre agarra el vaso de cerveza con la mirada perdida, absorta o dispersa. Pero el decorado habitual no se encuentra ah\u00ed, en esas mesas flanqueadas por sillas de director cinematogr\u00e1fico. Est\u00e1 en los bancos corridos de madera oscura donde se sientan septuagenarios que parecen no aguardar nada. Van a echar la tarde a la estaci\u00f3n, sin ning\u00fan pasajero en su horizonte al que remitir un saludo de bienvenida. No se trata de versiones masculinas de Pen\u00e9lope, simplemente se aposentan ah\u00ed cada jornada para contemplar c\u00f3mo pasa la vida a la vera de v\u00edas y andenes.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Cuatro comparten charla resignada y silencios abundantes. Uno del grupo apoya en la mand\u00edbula la empu\u00f1adora del bast\u00f3n. Los mira uno con cierto cari\u00f1o -igual resulta que el universo del ferrocarril me despierta la ternura-, distinto a la impresi\u00f3n de desamparo y tristeza que generan otros tres mayores tomandos de uno en uno. Cada cual sentado en su sitio, solo consigo mismo, cort\u00e1ndole a la vida otro cup\u00f3n igual al de la v\u00edspera y probablemente calcado al de ma\u00f1ana. Estos no oyen voces ajenas a sus propias introspecciones mudas. \u00danicamente la megafon\u00eda biling\u00fce les rescata de su ensimismamiento, o no, al anunciar la llegada inmimente de un tren por la v\u00eda 3. O la salida inmediata de otro convoy en la 2 que toma Vitoria como un punto m\u00e1s de su itinerario.Del vag\u00f3n desciende la persona a la que espero y nos alejamos al ritmo lento de la \u2018trolley\u2019 camino de la calle Dato. Antes vuelvo a ojear el decorado humano del and\u00e9n, veo las estatuas de sal y cierta sensaci\u00f3n de derrota. Creo en las ventajas de viajar en tren, pero me aflige ese espect\u00e1culo de gente a la espera de nada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; MOBILIARIO URBANO por \u00c1NGEL RESA La estaci\u00f3n de Dato acoge a gente que corta cada d\u00eda el cup\u00f3n de una vida solitaria De entre todos los medios de transporte existentes hace ya d\u00e9cadas que la literatura abraz\u00f3 el ferrocarril como un manantial de inspiraci\u00f3n perenne. 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