{"id":7041,"date":"2013-09-22T22:10:25","date_gmt":"2013-09-22T21:10:25","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/?p=7041"},"modified":"2013-09-22T22:10:25","modified_gmt":"2013-09-22T21:10:25","slug":"de-ilusion-tambien-se-vive","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/2013\/09\/22\/de-ilusion-tambien-se-vive\/","title":{"rendered":"De ilusi\u00f3n tambi\u00e9n se vive"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>MOBILIARIO URBANO POR \u00c1NGEL RESA<\/strong><\/span><\/p>\n<p><a href=\"\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2013\/09\/mourbano22-09-13blog.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone  wp-image-7042\" title=\"mourbano22-09-13blog\" src=\"\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2013\/09\/mourbano22-09-13blog.jpg\" alt=\"\" width=\"601\" height=\"474\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2013\/09\/mourbano22-09-13blog.jpg 665w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2013\/09\/mourbano22-09-13blog-300x237.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 601px) 100vw, 601px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Magialdia y la feria del libro viejo nos ayudan a sobrellevar las llanezas terrenales<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Resulta agradable pasear de ma\u00f1anita, aunque no la cante el rey David, por el centro de Vitoria. Sobre todo si al sol le da por aparecer el d\u00eda en que el verano entrega el relevo al oto\u00f1o eterno de esta ciudad que gasta temperaturas recias. Comprobar la calma de San Antonio o la tranquilidad relativa de Postas sin eslalom de bicicletas serena el \u00e1nimo. Tambi\u00e9n entender que Dato es una calle peatonal a salvo de furgonetas de reparto y dem\u00e1s veh\u00edculos de la dichosa movilidad que la convierten entre semana en un ramal de la A-68. Observar sin prisas los miradores hermosos que jalonan el Ensanche tiene lo suyo. Hasta se agradece ver rostros relajados en las mismas caras que suelen te\u00f1irse de muecas hura\u00f1as. Como que la vida transcurre a c\u00e1mara lenta y esa velocidad reducida permite disfutar de matices que a menudo ignoramos.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Por ejemplo, avanzar tres pasos y detenerse ante los mostradores que ense\u00f1an libros viejos a precios antiguos. La plazuela de Correos ya es el h\u00e1bitat propio de esta feria peculiar donde siempre aparece algo rescatable. Vol\u00famenes manoseados a tres euros la unidad o cinco la pareja, estrategia de t\u00f3mbola que nos recuerda el soniquete de \u2018lo estamos dando, lo estamos regalando\u2019. Hay m\u00e1s variedad que en el trasfondo de una botica, desde cl\u00e1sicos imperecederos hasta los tomos benditos de Mortadelo. Larga vida a Ib\u00e1\u00f1ez. Arte y gastronom\u00eda, pensamiento y ensayo, novela negra e hist\u00f3rica, biograf\u00edas y autoayudas cuyos consejos parecen la purga del t\u00edo Benito&#8230;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">El sudamericano que atiende uno de los puestos recuerda la necesidad de ser un buen comercial hasta para vender esos libros de miniatura que entran holgadamente en el hueco de la mano. Se dedica a los dichos y los refranes, a camelar a la clientela con frases de ingenio estudiado que incitan a entablar conversaciones con \u00e9l. \u201cEste para su pareja. El otro para la ex\u201d, dice al joven acompa\u00f1ado de una chica. \u201c\u00bfC\u00f3mo que no, hombre? Donde fuego hubo cenizas quedaron\u201d, remata este hombre que podr\u00eda impartir clases de mercadotecnia sin necesidad de convalidar t\u00edtulos rotulados en ingl\u00e9s.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Siempre he pensado que leer alimenta ese \u00e9ter intangible que vive entre m\u00fasculos, tendones y huesos. Alma lo llaman algunos; esp\u00edritu, indican otros. Tambi\u00e9n creo que la lectura nos induce a observar la vida como un dodecaedro, a movernos entre diferentes puntos de vista. Y nos genera ilusi\u00f3n, que buena falta hace en estos tiempos de n\u00fameros amenazadoramente menguantes. De ah\u00ed que convenga saludar con afecto, por ejemplo, la nueva edici\u00f3n de Magialdia, otro de esos cert\u00e1menes veteranos que tienen a Vitoria apuntalada en el mapa de las citas obligatorias. Frecuent\u00e9 en mi juventud a amigos que asombraban con sus ilusiones \u00f3pticas de cerca y a todos se nos ha alegrado la cara tras ver esta misma semana en im\u00e1genes del peri\u00f3dico la inocencia divertida de los chavales envueltos por las telas suaves de la prestidigitaci\u00f3n. Todo escenario vale para sorprender. Lo mismo el escaparate de una tienda que la parada del tranv\u00eda, ejemplo de ilusionismo para una ciudad que hace a\u00f1os desde\u00f1\u00f3 el metro ligero.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">S\u00ed, nos viene bien la esperanza que procuran magos o escritores con la que sobrellevar las llanezas terrenales de la vida cotidiana. Por ejemplo, el retorno impune de las dobles y largu\u00edsimas filas a las puertas de los colegios, que servidor denunci\u00f3 el domingo pasado y Bizikleteroak ha censurado estos d\u00edas. Tenga cuidado con sobrepasar un rato el tal\u00f3n de la OTA, pero tranquilo si estaciona el coche irregularmente media hora delante del centro escolar. Que obstaculiza a quien quiere salir, peor para el otro. Que surge un ni\u00f1o de la nada que separa dos parachoques, mala suerte para todos. Eso s\u00ed, al mismo tiempo se celebra la semana de la movilidad que criminaliza el coche y concluye la bendici\u00f3n que suponen las bicis y el transporte p\u00fablico. Con un par.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; MOBILIARIO URBANO POR \u00c1NGEL RESA Magialdia y la feria del libro viejo nos ayudan a sobrellevar las llanezas terrenales Resulta agradable pasear de ma\u00f1anita, aunque no la cante el rey David, por el centro de Vitoria. 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