{"id":5614,"date":"2013-02-10T11:52:59","date_gmt":"2013-02-10T10:52:59","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/?p=5614"},"modified":"2013-02-10T11:52:59","modified_gmt":"2013-02-10T10:52:59","slug":"luchar-a-cantaros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/2013\/02\/10\/luchar-a-cantaros\/","title":{"rendered":"Luchar a c\u00e1ntaros"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><span style=\"color: #800000;\">Mobiliario urbano por \u00c1ngel Resa<\/span><\/h2>\n<p><a href=\"\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2013\/02\/mourbano10-02-13blog.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone  wp-image-5615\" title=\"mourbano10-02-13blog\" src=\"\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2013\/02\/mourbano10-02-13blog.jpg\" alt=\"\" width=\"599\" height=\"475\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2013\/02\/mourbano10-02-13blog.jpg 651w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2013\/02\/mourbano10-02-13blog-300x237.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 599px) 100vw, 599px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Semblanzas agridulces de la Copa en una jornada de muerte y de vida<\/p>\n<p>Nueve temporadas como cronista me permitieron cubrir siete ediciones del torneo m\u00e1s excitante, una p\u00edldora de baloncesto concentrado que depara emoci\u00f3n y camarader\u00eda, t\u00e9cnica y tragos, tertulias y t\u00e1ctica, reuni\u00f3n de aficiones sin miedo a altercados, reencuentro con gente a la que se ve una vez al a\u00f1o coincidiendo con esta bacanal deportiva. Cuando alguien deja ese mundo sigue unido a \u00e9l por el cord\u00f3n umbilical de la nostalgia. Se resiste a entender que ha salido de la rueda, que los protagonistas de ese universo naranja ya no lo tienen como uno de los suyos. Al personaje del pasado le gusta creer que, en el fondo y aunque sea por un hilo, siempre permanecer\u00e1 cosido a la Copa.<br \/>\nEl baloncesto espa\u00f1ol necesita ir de copas un fin de semana largo de febrero para tributarse un homenaje. Algo se har\u00e1 bien aqu\u00ed cuando han copiado el formato las ligas de otros pa\u00edses con voz y voto en torno a la canasta. Combates donde el k.o te devuelve a casa y el vencedor se apresta a subir de nuevo y casi sin reposo al ring. Personajes animados de ayer y de hoy que rondan por el vest\u00edbulo de los hoteles narrando batallitas, rememorando aquella final ganada o ese puto rebote que separa el jolgorio del llanto. Es el esp\u00edritu del torneo, que dispara la tensi\u00f3n y acelera el ritmo card\u00edaco.<br \/>\nMe levant\u00e9 el viernes con el \u00e1nimo de reeditar a\u00f1oranzas, pensando envolverme por un rato en una atm\u00f3sfera tan grata. Pero encend\u00ed el ordenador y el esp\u00edritu se encogi\u00f3 con un tic helador. Por la bit\u00e1cora de Mikel Cuadra -malabarista de palabras- conozco la muerte de Paco Rengel, un hombre pol\u00edgamo por su matrimonio con Rosi, el baloncesto y el periodismo. Crueles bichos de mierda, que se han llevado en meses al hombre de 52 a\u00f1os con quien compart\u00ed en M\u00e1laga un arroz de los montes, el tipo dispuesto a presentarte siempre en la sociedad de la cesta y puntos con una introducci\u00f3n elogiosa. Veo el d\u00eda a trav\u00e9s de los cristales repletos de vaho y entiendo que est\u00e1 te\u00f1ido de gris marengo, a juego con la mala nueva.<br \/>\nYa salgo tocado de casa con la intenci\u00f3n de asomarme al Canciller Ayala con un objetivo claro: charlar siquiera un momento con Manel Comas. Ah\u00ed est\u00e1, a punto de entrar al desayuno con I\u00f1aki Iriarte, el \u2018Iri\u2019 de toda la vida. Aquel pelo rubio y abundante con raya en medio de quien toca la bater\u00eda es ahora una gorra que oculta una alopecia forzosa. Nos tendemos la mano y casi sin par\u00e9ntesis los brazos viajan a la espalda. Confiesa el \u2018sheriff\u2019 que se encuentra unos d\u00edas mejor que otros, que la jornada inaugural del partido eterno entre Real Madrid y Barcelona le dej\u00f3 un poco machacado. Cruce de manos en la despedida. \u201cNos vemos\u201d, dice. Claro que s\u00ed, Manel, que tienes que luchar a c\u00e1ntaros como cae el el agua inclemente al otro lado del ventanal.<br \/>\nDemasiadas emociones para lo que preve\u00eda una jornada alegre en el primer caf\u00e9 de la ma\u00f1ana. Aguanieve como \u2018deferencia\u2019 a la afici\u00f3n grancanaria mientras me desplazo al hotel Lakua, n\u00facleo de operaciones alejado del centro urbano. Ignoro si la vida es puro teatro, s\u00ed me parece el esp\u00edritu de la contradicci\u00f3n, una paradoja continua. Sergio Vegas y Rub\u00e9n Gazapo, dos enamorados del baskonismo, muestran en forma de 53 entrevistas sus desvelos por recopilar la historia de un club nacido en 1959. Es d\u00eda de deceso y alumbramiento, el recuerdo amargo de Paco y el nacimiento de un libro.<br \/>\nEl vest\u00edbulo del hotel representa la encarnaci\u00f3n humana del sentimiento granate y azul. Huertas, Oleson y Mickael est\u00e1n igual, pero con otro escudo. Llega el Valencia de la sesi\u00f3n de tiro y saludamos a Perasovic, que algo ha debido pactar con el diablo porque se burla del tiempo con una mueca carnavalesca. Saludo a colegas de batallas deportivas pret\u00e9ritas y con ese pellizo de nostalgia finjo que sigo perteneciendo a este mundo. Deseo larga vida a la Copa. Y, sobre todo, a Manel, el hombre que lucha a c\u00e1ntaros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Mobiliario urbano por \u00c1ngel Resa Semblanzas agridulces de la Copa en una jornada de muerte y de vida Nueve temporadas como cronista me permitieron cubrir siete ediciones del torneo m\u00e1s excitante, una p\u00edldora de baloncesto concentrado que depara emoci\u00f3n y camarader\u00eda, t\u00e9cnica y tragos, tertulias y t\u00e1ctica, reuni\u00f3n de aficiones sin miedo a altercados, [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":41,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[168,871,1934,4299],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5614"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-json\/wp\/v2\/users\/41"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5614"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5614\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5614"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5614"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5614"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}