{"id":5351,"date":"2012-12-30T16:58:27","date_gmt":"2012-12-30T15:58:27","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/?p=5351"},"modified":"2012-12-30T16:58:27","modified_gmt":"2012-12-30T15:58:27","slug":"el-dia-siguiente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/2012\/12\/30\/el-dia-siguiente\/","title":{"rendered":"El d\u00eda siguiente"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<h5><span style=\"color: #333333;\">Mobiliario urbano por \u00c1ngel Resa<\/span><\/h5>\n<p><a href=\"\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2012\/12\/mourbano30-12-12blog.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone  wp-image-5352\" title=\"mourbano30-12-12blog\" src=\"\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2012\/12\/mourbano30-12-12blog.jpg\" alt=\"\" width=\"520\" height=\"491\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2012\/12\/mourbano30-12-12blog.jpg 679w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2012\/12\/mourbano30-12-12blog-300x284.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 520px) 100vw, 520px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Tomamos el A\u00f1o Nuevo con la falsa ilusi\u00f3n de cambiar abruptamente nuestras vidas<\/p>\n<p>Llegan las fechas de las listas escritas o guardadas con m\u00e1s o menos convicci\u00f3n en la memoria. Se trata del \u00edndice de los buenos deseos aprovechando que la puerta batiente se encuentra a punto de desahuciar a 2012 para franquear la entrada a 2013. Al que, por cierto, nos lo pintan tan oscuro como el bet\u00fan que embadurnaba el rostro de Baltasar en la cabalgata de Reyes antes de la afluencia de inmigrantes. Ya saben: dejar de fumar, volver al gimnasio, recurrir al coche de San Fernando, moderar el alcohol, controlar nuestros prontos, entendernos con los hijos, visitar a las madres&#8230; Como si cada biograf\u00eda terminase abruptamente a la hora de Cenicienta en la noche de San Silvestre para inaugurar una vida nueva con el a\u00f1o reci\u00e9n estrenado. Como si pudi\u00e9semos volvernos del rev\u00e9s a modo de camiseta reversible y no estuvi\u00e9ramos maleados por el peso de las experiencias anteriores.<br \/>\nPoco despu\u00e9s de que los animados atletas populares, algunos disfrazados en un pr\u00f3logo del carnaval, recorran las calles c\u00e9ntricas de Vitoria la ciudad trapasar\u00e1 a Nantes la banda verde de la ecolog\u00eda europea. Es el momento de reflexionar sobre los r\u00e9ditos que hemos sacado a nuestro reinado, algunos tan incuestionables como una imagen de marca internacional o la dosis de autoestima necesaria para dejar de considerarnos una isla gris en un oc\u00e9ano de vanidades. El foco abandonar\u00e1 la capital, pero quiz\u00e1 consigamos que no huya de la provincia. A\u00f1ana, con su esot\u00e9rico paisaje de salinas en terrazas superpuestas, puede colgarse en 2013 la medalla de patrimonio protegido que reparte la Unesco en su podio del meritoriaje.<br \/>\nPor lo dem\u00e1s, no hay que albergar demasiadas esperanzas. M\u00e1s propio de la magia que de la l\u00f3gica ser\u00eda que terminase la bronca permanente en el Ayuntamiento o que decidi\u00e9ramos dejar de quejarnos por todo. Avanzar\u00e1n las peatonalizaciones, la Corporaci\u00f3n inflar\u00e1 el pecho por el incremento de kil\u00f3metros de bidegorris aunque algunos se dibujen de aquella peligrosa manera, proseguir\u00e1n las dobles filas, la Polic\u00eda Local continuar\u00e1 su labor recaudadora en multas para alimentar las flacas arcas del municipio y as\u00ed sucesivamente. Pero, sobre todo, el personal continuar\u00e1 sobrecogido por esa manaza de la econom\u00eda que le tiene el cuello estrangulado. El desencanto parece ganar la partida a la rabia tras o\u00edr cada a\u00f1o como el de la recuperaci\u00f3n ser\u00e1 el siguiente. Demasiados locales en venta o puestos al alquiler, proliferaci\u00f3n de tasadores de oro y tambi\u00e9n ahora de plata, angustia para pagar la hipoteca, empleos perdidos y otros en el aire&#8230;<br \/>\nTal vez por todo ello, quienes pueden buscan una v\u00e1lvula de escape para exhalar por ella la combusti\u00f3n de malos humos que llevan dentro. El viernes hab\u00eda gente para formar escuadrones en los bares. Incluso fuera de ellos, aprovechando este diciembre ins\u00f3lito de temperaturas casi primaverales durante el d\u00eda y noches secas bajo un manto de estrellas visibles. Cervezas en las manos, y vinos, y caldos. Mesas ocupadas para el picoteo que rematan el caf\u00e9 y el orujo de hierbas. Ciudadanos peregrinando a los grandes almacenes, templos laicos del consumo, para los regalos de Reyes que no gastaron con Olentzero.<br \/>\nHoy es la noche del cava, de las uvas, de desear buen a\u00f1o incluso a quienes peor nos caen, de los petardos -pirot\u00e9cnicos y humanos-, de la deserci\u00f3n de los j\u00f3venes camino del encuentro con los amigos, de los cotillones que deber\u00edan cumplir el filtro indispensable de la seguridad, de las l\u00e1grimas por los huecos vac\u00edos en la mesa, de los brindis que amenazas con\u00a0 rasgar los cristales, de los veh\u00edculos subidos a la acera, de los controles de alcoholemia&#8230; Es la noche programada para el jolgorio, natural en unos casos y forzado para no dar la velada a los dem\u00e1s en otros. Ma\u00f1ana ser\u00e1 otro a\u00f1o, aunque realmente el 1 de enero no sea sino el d\u00eda siguiente al de San Silvestre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Mobiliario urbano por \u00c1ngel Resa Tomamos el A\u00f1o Nuevo con la falsa ilusi\u00f3n de cambiar abruptamente nuestras vidas Llegan las fechas de las listas escritas o guardadas con m\u00e1s o menos convicci\u00f3n en la memoria. 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