{"id":4820,"date":"2012-10-14T10:07:19","date_gmt":"2012-10-14T09:07:19","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/?p=4820"},"modified":"2012-10-14T10:07:19","modified_gmt":"2012-10-14T09:07:19","slug":"la-senda-de-los-centauros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/2012\/10\/14\/la-senda-de-los-centauros\/","title":{"rendered":"La senda de los centauros"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<h5><span style=\"color: #333333;\">Mobiliario urbano por \u00c1ngel Resa<\/span><\/h5>\n<p><a href=\"\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2012\/10\/mo-urbano15-10-12blog.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone  wp-image-4821\" title=\"mo urbano15-10-12blog\" src=\"\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2012\/10\/mo-urbano15-10-12blog.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"567\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2012\/10\/mo-urbano15-10-12blog.jpg 679w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2012\/10\/mo-urbano15-10-12blog-300x284.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Andamos cortos de sentido c\u00edvico como peatones, ciclistas y conductores<\/p>\n<div>Tendemos a sentir admiraci\u00f3n por aquellas personas que tienen el valor del que nosotros carecemos para cualquier actividad imaginable. Es un sentimiento humano natural restar m\u00e9rito a quienes hacen lo mismo igual o peor que uno y ensalzar las virtudes de los que llevan a cabo acciones vetadas a las limitaciones propias. Por ejemplo, siento envidia (de la \u00fanica, que la sana no existe) de los modernos centauros que se mueven por la ciudad a lomos del sill\u00edn y aferrados (a veces) al manillar. Adem\u00e1s, queda pol\u00edticamente correcto ponderar a los ciclistas en esta Vitoria que cada vez les cede m\u00e1s espacios a costa de arranc\u00e1rselos al coche.<\/div>\n<div>\nLo escribo por esos extra\u00f1os y peligrosos carriles-bici nuevos que se vienen pintando en el asfalto de las carreteras urbanas. Antes se mord\u00eda anchura a las aceras de los peatones para habilitar sendas a los veh\u00edculos de dos ruedas. Ahora se dibujan rayas sobre la brea que reducen plazas de aparcamiento -\u00bfqu\u00e9 raro, \u00bfno?- y permiten que los ciclistas le vengan al conductor de frente y a escasos metros de distancia. El riesgo se reduce a la luz del d\u00eda, ya menguante en la capital alavesa, y aumenta bajo el manto oscuro de la noche. Sobre todo cuando el centauro avanza sin luces y vestido de colores negros que lo asimilan al ocaso.<\/div>\n<div>\nUrge un reglamento municipal que aborde el uso de las bicis, ese medio de transporte que gana adeptos cada d\u00eda por tantos motivos elogiables, sin duda. Cuenten con los dedos el n\u00famero de ciclistas que se cubren la tapa de los sesos y ver\u00e1n la mano igual que antes de empezar a enumerarlos. F\u00edjense en la cantidad excesiva de quienes no portan una sola se\u00f1al lum\u00ednica que advierta su presencia. Por no mencionar a adolescentes y j\u00f3venes que convierten cada trayecto en una prueba de eslalom alpino para mayor miedo del peat\u00f3n que no sabe si quedarse quieto como Don Tancredo o moverse al ritmo de la yenka para evitar la embestida.<\/div>\n<div>\nNo cabe distribuir a la poblaci\u00f3n en compartimentos estancos. Todos, salvo quienes carecen del carn\u00e9 de conducir, atravesamos la ciudad de maneras diferentes. Somos las mismas personas al andar, pedalear o manejar un carro en terminolog\u00eda argentina. Pero nos comportamos de modos muy diferentes, siempre con el ego\u00edsmo propio que supone interpretar las normas seg\u00fan el medio de locomoci\u00f3n del momento. Se trata, indudablemente, de un d\u00e9ficit c\u00edvico que nos afecta a todos. El libre de pecado que tire la primera rueda o se desatornille la pierna para lanzarla. Quien se salta un sem\u00e1foro en rojo a bordo del autom\u00f3vil puede coincidir con el que rueda sobre la bici por el espacio reservado a los caminantes y en zig-zag o quien como peat\u00f3n invade el carril-bici y se mantiene en \u00e9l antes de cruzar la carretera por donde le viene en gana bajo el lema aragon\u00e9s del chifla-chifla.<\/div>\n<div>\nAlgo as\u00ed como la Sant\u00edsima Trinidad. Pilotos, centauros y paseantes pueden, perfectamente, coincidir en el mismo ser que se cree supremo y escoge las reglas del juego en funci\u00f3n de su tipo de traslado en ese instante. Por cierto, los conductores de coches deben ceder el turno a los peatones en los pasos de cebra, no as\u00ed a los ciclistas que se sienten caminantes a horcajadas sobre un sill\u00edn cuando son veh\u00edculos de dos ruedas. \u00a1Ah! Y tambi\u00e9n, en los propios carriles-bici existen esas deferencias \u2018acebradas\u2019 para los paseantes que se saltan a la torera demasiados ciclistas.<\/div>\n<div>\nSi lo redactado anteriormente parece un alegato en contra de la bici ser\u00e1 por la incapacidad del juntaletras para expresarse. Se trata, sin m\u00e1s ni tampoco menos, de un canto al sentido c\u00edvico del que andamos escasos al desplazarnos por Vitoria. Por lo dem\u00e1s bien parece la afici\u00f3n creciente por reeditar la imagen del centauro, pol\u00edticamente bendecida, para surcar el camino al cielo a base de pedaladas. Como hac\u00eda ET en la pel\u00edcula de Steven Spielberg, que ya es un cl\u00e1sico de reposici\u00f3n.<\/div>\n<div><\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Mobiliario urbano por \u00c1ngel Resa Andamos cortos de sentido c\u00edvico como peatones, ciclistas y conductores Tendemos a sentir admiraci\u00f3n por aquellas personas que tienen el valor del que nosotros carecemos para cualquier actividad imaginable. 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