{"id":4000,"date":"2012-05-20T10:30:37","date_gmt":"2012-05-20T09:30:37","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/?p=4000"},"modified":"2012-05-20T10:30:37","modified_gmt":"2012-05-20T09:30:37","slug":"atraco-a-papeleta-armada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/2012\/05\/20\/atraco-a-papeleta-armada\/","title":{"rendered":"Atraco a papeleta armada"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<h5><span style=\"color: #333399;\">MOBILIARIO URBANO por \u00c1NGEL RESA<\/span><\/h5>\n<p>Entre los afanes disuasorio y recaudador, la OTA es un impuesto revolucionario<\/p>\n<div>Las calzadas de Vitoria est\u00e1n pintadas como un retablo policromado. Nuestro h\u00e9roe an\u00f3nimo, cualquiera de nosotros,\u00a0 tuvo que identificar en su d\u00eda el blanco con el aparcamiento gratuito (y escaso); el rojo, como se\u00f1al de v\u00eda preferente donde la doble fila (con raz\u00f3n) transita del pecado venial al mortal; el azul, reservado a los estacionamientos en rotaci\u00f3n; y el verde, feudo de gente censada por la zona. La vida en sociedad obliga a ciertos aprendizajes y bien parece asumirlos. El caso es que nuestro protagonista, uno de esos 241.130 que pueblan Vitoria, circula en coche por la calle Manuel Iradier. Y encuentra un hueco libre por esos azares que surgen de vez en cuando. Marcha atr\u00e1s, maniobra sinuosa y medio metro hacia adelante. El hombre quiere tomar un caf\u00e9 y piensa en sacar una papeleta de la OTA que no vale dinero a cambio de un cuarto de hora de falsa tregua.<a href=\"\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2012\/05\/mobi-urbano-20-05-12blog1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-4002\" title=\"mobi urbano 20-05-12blog\" src=\"\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2012\/05\/mobi-urbano-20-05-12blog1.jpg\" alt=\"\" width=\"384\" height=\"362\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2012\/05\/mobi-urbano-20-05-12blog1.jpg 679w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2012\/05\/mobi-urbano-20-05-12blog1-300x284.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 384px) 100vw, 384px\" \/><\/a><\/div>\n<div>Busca con la mirada la m\u00e1quina expendedora, verde como no pod\u00eda ser de otro modo en la capital europea del ramo. Entre ida, extracci\u00f3n y vuelta pierde tres minutos. Coloca la garant\u00eda en un lugar visible del coche a trav\u00e9s del cristal. Entra en el bar repleto de clientes acodados en la barra frente a un comarero como Gary Cooper, solo ante el peligro. Primera ojeada al reloj, a esas manecillas que avanzan de forma implacable. Despu\u00e9s de un rato le ponen delante la bebida incandescente. Se quema la misma lengua que usa para maldecir. Pero los problemas no han concluido. Toda la pe\u00f1a se empe\u00f1a en pagar al mismo tiempo y el turno de nuestro personaje se demora. Extiende el billete y a\u00fan debe aguardar las vueltas. Ya entonces sabe que ha rebasado el l\u00edmite temporal del aparcamiento.<\/div>\n<div>Acelera el paso con la incertidumbre de quien ignora si el limpiaparabrisas sujetar\u00e1 o no el castigo amarillo, consecuencia del af\u00e1n recaudatorio. Y ah\u00ed est\u00e1, no la puerta de Alcal\u00e1, sino la multa del Excelent\u00edsimo Ayuntamiento que le acoge. La boca le sabe al gusto amargo y liberador del taco verbal. Regresa al monolito esmeralda para eliminar la sanci\u00f3n a cambio de seis euros, el doble de lo que se pagaba antes de que el anterior Gobierno municipal -con las bendiciones de Salvador Rueda- trucase en terror la \u2018T\u2019 de OTA que se refiere al tr\u00e1fico. Seis euracos de vell\u00f3n. \u00a1Cu\u00e1nto ha subido el caf\u00e9!<\/div>\n<div>Nuestro h\u00e9roe apaleado mueve el veh\u00edculo medio kil\u00f3metro y lo estaciona m\u00e1s arriba en la misma calle. Le tocan gestiones bancarias y una desagradable visita a las oficinas municipales de Hacienda. Llega de nuevo a la m\u00e1quina con el miedo de que en el intervalo un dedo r\u00e1pido apriete el gatillo de otra multa. Empieza a meter monedas como si no hubiera ma\u00f1ana y se cisca en pagar casi tres euros por hora y media de nada. Recuerda entonces que ninguna ciudad como Vitoria subi\u00f3 la tarifa un 209% y que solo cuesta menos el ticket que en Barcelona y San Sebasti\u00e1n. S\u00f3lo faltaba, si aqu\u00ed el mar no se divisa ni con prism\u00e1ticos.<\/div>\n<div>En fin, porca miseria. Los recados en la capital alavesa salen por un ojo de la cara, piensa el protagonista sin conocer a\u00fan lo que todav\u00eda le espera. Tras la visita a tres entidades financieras toma n\u00famero para ser atendido en Hacienda. Vaya, qu\u00e9 gent\u00edo por delante. El tiempo corre que es una barbaridad y los noventa minutos futbol\u00edsticos se aproximan peligrosamente. Sabe que en estos partidos rara resulta la pr\u00f3rroga. Terminadas las gestiones, el personaje retorna al lugar de autos, nunca mejor escrito. Y la mand\u00edbula se le desencaja como si hubiese recibido un crochet ascendente en el ment\u00f3n. Otra hoja amarilla que nada tiene que ver con el oto\u00f1o. Esta vez la pu\u00f1alada asciende a trenta euros. En menos de dos horas ya ha pagado 36 m\u00e1s el caf\u00e9. Se desespera mientras resuena en sus o\u00eddos la cantinela de un eslogan propio de pabell\u00f3n deportivo. Cree escuchar una voz que le propone \u2018suelte usted las manos del volante\u2019. Y piensa que, efectivamente, esto es un atraco.<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; MOBILIARIO URBANO por \u00c1NGEL RESA Entre los afanes disuasorio y recaudador, la OTA es un impuesto revolucionario Las calzadas de Vitoria est\u00e1n pintadas como un retablo policromado. 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