{"id":3309,"date":"2012-01-29T19:15:24","date_gmt":"2012-01-29T18:15:24","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/?p=3309"},"modified":"2012-01-29T19:15:24","modified_gmt":"2012-01-29T18:15:24","slug":"ausencias-que-son-clamores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/2012\/01\/29\/ausencias-que-son-clamores\/","title":{"rendered":"Ausencias que son clamores"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<h5><span style=\"color: #808080;\">Mobiliario Urbano por \u00c1ngel Resa<\/span><\/h5>\n<p><a href=\"\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2012\/01\/murbano29-01-12blog.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-3310\" title=\"murbano29-01-12blog\" src=\"\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2012\/01\/murbano29-01-12blog.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"567\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2012\/01\/murbano29-01-12blog.jpg 679w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2012\/01\/murbano29-01-12blog-300x284.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p>No se trata de imitar a Sabina, que de las comparaciones acostumbra cualquiera a salir trasquilado. El poeta de asfalto bajo el sombrero de hongo escribi\u00f3 \u201cEra un sitio con mar, una noche, despu\u00e9s de un concierto\u201d. Dif\u00edcil superar tal enmarque de geograf\u00edas, tiempos y estados de \u00e1nimo. Pero puede valer como esquema para explicar la an\u00e9cdota de hace una d\u00e9cada que define formas de pensar y desprecios. Era una ma\u00f1ana ventosa, a miles de metros de altura, metido el pasaje dentro de una nave zarandeada por los eructos potentes de Eolo.<\/p>\n<p>El avi\u00f3n en el que viajaba quien suscribe por motivos laborales deb\u00eda aterrizar en la pista de Loiu, hondonada entre montes con vistas al camposanto de Derio, terminal de demanda elevada y s\u00f3lidos apoyos p\u00fablicos. Pero el aire adopt\u00f3 \u00ednfulas de hurac\u00e1n y el comandante escuch\u00f3 las recomendaciones de los controladores, gremio tan bien retribuido como antip\u00e1tico para los pasajeros varados en tierra. La orden no admit\u00eda debate: el aparato tendr\u00eda que aterrizar en la explanada vasta de Foronda, mucho menos expuesta a los violentos embates del vendaval. Se oyeron imprecaciones propias del fastidio. Despu\u00e9s, el silencio que acompa\u00f1a a la resignaci\u00f3n. Ya sobre Vitoria, a vista de p\u00e1jaro en un mediod\u00eda limpio, una mujer se dirigi\u00f3 a su pareja: \u201cMira, Patatolandia\u201d.<\/p>\n<p>Parece casi incuestionable que nuestra sociolog\u00eda se ha alimentado tradicionalmente con algunas cucharadas de victimismo. Padecemos cierto complejo de inferioridad al que reaccionamos con agravios territoriales, en parte justificados y otros francamente gratuitos. Pero tambi\u00e9n entendemos que a \u00e9l contribuyen desdenes ajenos, hechos constatables. Y en apenas una semana se han agolpado dos cuestiones que cimentan nuestro sentimiento de territorio menor, de vag\u00f3n prescindible en el engranaje del convoy.<\/p>\n<p>El primero alquil\u00f3 como escenario la capital de la villa y corte, en concreto los pabellones donde Fitur mete bondades tur\u00edsticas a martillazos sutiles por los ojos. Euskadi, como es natural, acudi\u00f3 a la segunda feria mundial m\u00e1s importante del sector con su propio decorado y continente. (Obs\u00e9rvese el largo regate para sortear el anglicimo \u2018stand\u2019). All\u00ed Bizkaia, Gipuzkoa y \u00c1lava vendieron sus productos, muy buenos todos por cierto, para qu\u00e9 nos vamos a enga\u00f1ar. Era el lugar id\u00f3neo y el momento adecuado donde y cuando proclamar a los cuatro puntos cardinales de Ifema nuestro reconocimiento internacional de que lavamos m\u00e1s verde que nadie.<\/p>\n<p>Pero he ah\u00ed que Bilbao coloc\u00f3 su propio puesto, desde el que sus responsables pol\u00edticos advirtieron de que todo turista venido por ac\u00e1 tiene como estribillo la capital vizca\u00edna. \u201cSin m\u00ed no sois nada\u201d, ven\u00eda a decir El Botxo en relaci\u00f3n a los territorios hermanos. \u00bfO hermanastros? El mismo d\u00eda que le\u00ed la noticia escuch\u00e9 por la radio a la mujer encargada de promocionar esta jerarqu\u00eda. No se cort\u00f3 la melena para definir la villa de don Diego L\u00f3pez de Haro como capital del universo conocido. Son\u00f3 al c\u00e9lebre chiste del que pide en la tienda un mapamundi de Bilbao. Los expertos reclaman \u2018sinergias\u2019 (qu\u00e9 horror de palabra) entre las tres capitales y una grita su diferencia.<\/p>\n<p>Segundo asunto, la presentaci\u00f3n en Bruselas del Hiriko. Nada menos que el presidente de la Comisi\u00f3n Europea, Durao Barroso, ensalz\u00f3 el min\u00fasculo veh\u00edculo el\u00e9ctrico que meter\u00e1 los impuestos de la gasolina por el tubo de escape. Elogi\u00f3 el modelo alav\u00e9s, coche plegable cuya carrocer\u00eda incita a la ternura. La representaci\u00f3n del Gobierno vasco en el acontecimiento se redujo a la presencia de un director. \u00bfSe imaginan el veh\u00edculo diminuto de nombre con fon\u00e9tica japonesa \u2018made in Bizkaia\u2019? Ya vemos al lehendakari a la vera de Barroso. Pues eso, que el victimismo nos puede venir de serie, pero hay quienes se encargan de nutrirlo. Y la victimitis, como el sufijo indica, es una inflamaci\u00f3n. De unos \u00f3rganos en el caso de los hombres; de otros, si hablamos de mujeres.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Mobiliario Urbano por \u00c1ngel Resa No se trata de imitar a Sabina, que de las comparaciones acostumbra cualquiera a salir trasquilado. El poeta de asfalto bajo el sombrero de hongo escribi\u00f3 \u201cEra un sitio con mar, una noche, despu\u00e9s de un concierto\u201d. Dif\u00edcil superar tal enmarque de geograf\u00edas, tiempos y estados de \u00e1nimo. 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