{"id":3224,"date":"2012-01-15T11:01:35","date_gmt":"2012-01-15T10:01:35","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/?p=3224"},"modified":"2012-01-15T11:01:35","modified_gmt":"2012-01-15T10:01:35","slug":"los-tambores-de-la-caridad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/2012\/01\/15\/los-tambores-de-la-caridad\/","title":{"rendered":"Los tambores de la caridad"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<h5><span style=\"color: #666699;\">MOBILIARIO URBANO por \u00c1NGEL RESA<\/span><\/h5>\n<p><a href=\"\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2012\/01\/mobiliario-urbano15-01-12blog.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-3225\" title=\"mobiliario urbano15-01-12blog\" src=\"\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2012\/01\/mobiliario-urbano15-01-12blog.jpg\" alt=\"\" width=\"599\" height=\"566\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2012\/01\/mobiliario-urbano15-01-12blog.jpg 679w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2012\/01\/mobiliario-urbano15-01-12blog-300x284.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 599px) 100vw, 599px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Me lo dec\u00eda esta semana una mujer entregada, por vocaci\u00f3n y oficio, a mejorar las condiciones de vida de los dem\u00e1s. \u201cEl estado del bienestar ha pasado a la historia. Volvemos a la \u00e9poca de la beneficiencia\u201d. Una afirmaci\u00f3n agria y real, pr\u00f3xima al s\u00e1lvese quien pueda, el relevo de derechos tercamente luchados por el concepto caprichoso de la caridad. Se refer\u00eda a los movimientos de repliegue en el tablero de los asuntos sociales. Me basta con repasar el ejemplar que este peri\u00f3dico public\u00f3 el mi\u00e9rcoles. En apenas dos p\u00e1ginas informaba del riesgo de desaparici\u00f3n de Bizitzi Berria, de los usuarios de cursos sobre cocina saludable despedidos a la francesa y de los talleres para prevenir el enganche juvenil a productos tan t\u00f3xicos como la mierda virtual que han vendido los bancos. De otra manera, pero tambi\u00e9n nocivos para la salud.<\/p>\n<p>Las malas nuevas que afectan a quienes m\u00e1s ayuda necesitan no admiten una tregua. Se unen a las advertencias sombr\u00edas que C\u00e1ritas ya hab\u00eda avanzado, al dr\u00e1stico recorte del programa Gauekoak y al paso a peor vida de servicios como Norabide (inmigrantes) y Erdu, la contrata municipal que aglutinaba toda la informaci\u00f3n relativa a las asociaciones y el voluntariado. O sea, grupos que merecen la pena porque se arremangan la camisa para meter los brazos en el fango mientras el resto aplaudimos su bonhom\u00eda y nos sacudimos una mota de polvo en la hombrera. Por cierto, en las mismas p\u00e1ginas de la edici\u00f3n del mi\u00e9rcoles se colaba una columna sobre familias que, sin pistola en la sien que valga, acogen en sus domicilios a \u2018menas\u2019 que han dejado de serlo.<\/p>\n<p>Por motivos profesionales tuve hace unos a\u00f1os la recompensa humana de elaborar un reportaje con cuatro mujeres y hombres volcados en la tarea de reducir el flujo de llanto en este valle de l\u00e1grimas. Eran voluntarios, especialistas en la transmutaci\u00f3n de los versos. En lugar de entender su cesi\u00f3n de tiempo como un \u2018gasto\u2019 lo asumen como una \u2018inversi\u00f3n\u2019. Hay que distinguir la sensibilidad de lo \u00f1o\u00f1o, estos semejantes prestan cari\u00f1o y eficacia a inter\u00e9s nulo y fijo sin cursiler\u00edas de tipo alguno. Ahora pierden el paraguas de Erdu, una empresa que apretaba el interruptor para ver la filantrop\u00eda, un grupo que comunicaba noticias opuestas al ego\u00edsmo de los mercados, el avance de un bulldozer llamado desempleo y los caprichos de deportistas que meten sus cuerpor atl\u00e9ticos en palacios de cristal.<\/p>\n<p>Me cuenta un amigo conocedor del tema que la generosidad de la gente aumenta en la misma proporci\u00f3n que crecen las adversidades. Cuanto peor es el bache social m\u00e1s paisanos se apuntan a echar dos manos en vez de una. Que existen registradas en \u00c1lava m\u00e1s de dos mil asociaciones sin \u00e1nimo de lucro, de las que casi mil permanecen activas como esos volcanes empe\u00f1ados en vomitar. Y que la demanda de informaci\u00f3n para ayudar no deca\u00eda. Dir\u00e1n en el Ayuntamiento que el servicio permanece, pero resulta inimaginable pensar que un solo t\u00e9cnico podr\u00e1 abarcar su trabajo y el de otros siete compa\u00f1eros arrojados al paro.<\/p>\n<p>Y se lamentan decenas de asociaciones de madres y padres escolares por el uso de la tijera para podar un programa consolidado. S\u00e9 de primer o\u00eddo que el AMPA del colegio siente en lo m\u00e1s profundo la desaparici\u00f3n de esas charlas que mostraban crudamente sobre la mesa de conferencias las drogas que tal vez en ese mismo momento estaban consumiendo los hijos. Conozco que las jornadas de algunos funcionarios municipales se dilataban hasta bien entrada la noche para prevenir, sin alarmismos ni lo contrario, sobre sustancias que perjudican seriamente la salud, escrito en lenguaje pol\u00edticamente correcto. Es cierta la escasez del dinero, pero tambi\u00e9n la existencia de prioridades que van de lo imprescindible a lo superfluo. Y recuerdo la presencia de Mario Vaquerizo en la lata (iba enlatado) programa de Nochevieja. Por ejemplo.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; MOBILIARIO URBANO por \u00c1NGEL RESA Me lo dec\u00eda esta semana una mujer entregada, por vocaci\u00f3n y oficio, a mejorar las condiciones de vida de los dem\u00e1s. \u201cEl estado del bienestar ha pasado a la historia. Volvemos a la \u00e9poca de la beneficiencia\u201d. Una afirmaci\u00f3n agria y real, pr\u00f3xima al s\u00e1lvese quien pueda, el relevo [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":41,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[769,5932,6676],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3224"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-json\/wp\/v2\/users\/41"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3224"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3224\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3224"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3224"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3224"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}