{"id":3059,"date":"2011-12-18T13:43:49","date_gmt":"2011-12-18T12:43:49","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/?p=3059"},"modified":"2011-12-18T13:43:49","modified_gmt":"2011-12-18T12:43:49","slug":"sonrisas-y-lagrimas-de-mister-green","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/2011\/12\/18\/sonrisas-y-lagrimas-de-mister-green\/","title":{"rendered":"Sonrisas y l\u00e1grimas de M\u00edster Green"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<h5><span style=\"color: #666699;\">Mobiliario urbano por \u00c1ngel Resa<\/span><\/h5>\n<p><a href=\"\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2011\/12\/mobiliariourbano-18-12-11blog.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-3060\" title=\"mobiliariourbano 18-12-11blog\" src=\"\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2011\/12\/mobiliariourbano-18-12-11blog.jpg\" alt=\"\" width=\"601\" height=\"568\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2011\/12\/mobiliariourbano-18-12-11blog.jpg 679w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2011\/12\/mobiliariourbano-18-12-11blog-300x284.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 601px) 100vw, 601px\" \/><\/a><\/p>\n<div>Supongo que somos tan extra\u00f1amente normales o tan corrientemente raros como el resto de personas que pueblan\u00a0 ciudades del mundo entero. Aunque los contornos en Vitoria siempre parecen m\u00e1s difusos y las diferencias no se presentan como pelda\u00f1os insalvables, tambi\u00e9n vivimos de paradojas. Nos aqueja la misma ansiedad que turba a los moradores de cualquier sitio pero, dentro de la semana, mostramos el j\u00fabilo contenido que no han disfrutado en otros lugares. Me refiero, por supuesto, al t\u00edtulo de capital ecol\u00f3gica de Europa que nos han entregado en el coraz\u00f3n pol\u00edtico del Viejo Continente.<\/div>\n<div>\nEso ocurri\u00f3 el jueves. Sin embargo, dos d\u00edas antes la sala Luis de Ajuria revent\u00f3 las costuras de sus paredes para contener a tanta gente interesada por una charla concreta. La ofrec\u00eda Rafael Santandreu, un psic\u00f3logo barcelon\u00e9s que ha vendido ejemplares de su libro \u2018El arte de no amargarse la vida\u2019 como reparten churros las freidur\u00edas en Mendizabala durante las fiestas de La Blanca. Cuentan quienes nacieron antes que nosotros que el bienestar material guarda relaci\u00f3n directa y absurda con las nuevas necesidades creadas y el incremento de nuestra angustia. Antes la gente pensaba en la comida. Ahora se nos aver\u00eda el mando que transmuta canales y elevamos la an\u00e9cdota a la categor\u00eda de drama.<\/div>\n<div>\nConfieso que he le\u00eddo la obra del terapeuta catal\u00e1n. Ha sido tal su \u00e9xito tras promocionarlo en un programa de televisi\u00f3n que el empleado de la librer\u00eda tuvo que arrodillarse en el escaparate para rescatar uno de los \u00faltimos ejemplares. Santandreu nos viene a decir que con un trozo de pan, cuartillo y medio de agua y aire para respirar no existe motivo alguno por el que vivir como si nos movi\u00e9ramos en el escenario de una tragedia griega. De las cl\u00e1sicas, digo, que para \u2018dracma\u2019 el que padecen ahora donde aquella cuna de la civilizaci\u00f3n ha degenerado en camastro. Seg\u00fan avanza uno por las p\u00e1ginas\u00a0 le sube desde la tr\u00e1quea una bocanada de optimismo hasta que se adentra en los mundos de Yuppie y separa el grano de la paja, la realidad de la ilusi\u00f3n. Pero bueno, mucha necesidad tendremos de palmadas en el \u00e1nimo para colmar una sala que otras veces parece un campo de f\u00fatbol cerrado al p\u00fablico por sanci\u00f3n federativa del equipo local.<\/div>\n<div>\nEsto ocurre en todas las latitudes, incluso en esta Vitoria verde por fuera y por dentro, del fruto hasta la c\u00e1scara. Nos acaban de premiar en Bruselas con un mensaje parecido al de \u2018arribita los corazones\u2019. Es un motivo de orgullo colectivo, que tanto necesitan las comunidades para sentir que a sus individuos les une un cord\u00f3n umbilical. Reinamos en Europa, aunque el verbo ande devaluado por los presuntos pelotazos de Urdangar\u00edan por escuadras que no son de balonmano y que aran m\u00e1s el advenimiento de la Rep\u00fablica que tantos luchadores antimon\u00e1rquicos. A ver si explotamos -en el buen sentido del t\u00e9mino, no como detonaci\u00f3n- el reconocimiento continental de M\u00edster Green. O de lo contrario bien podr\u00edamos tomar clases particulares a distancia -corta, \u00e9chenle 65 kil\u00f3metros- de quienes s\u00ed saben c\u00f3mo brotar chispas con el roce de dos maderas.<\/div>\n<div>\nHablaba de contrastes y termino la semana con la asistencia a una presunta sesi\u00f3n de risoterapia, emociones desbordadas y educaci\u00f3n para padres que deben transmitir valores a los hijos. Y enlazo con la conferencia de Santandreu porque, al final y en esta sociedad de automatismos y comodidades, los anhelos humanos tratan de abrise camino desde el pecho. Bastaban dos im\u00e1genes o un juego de saludos y de abrazos para encender el dispositivo por el que los ojos se convierten en fuentes de agua salada. Estamos felices por el color del incre\u00edble Hulk o de la rana Gustavo y nos brotan l\u00e1grimas de cocodrilo. Verde, por supuesto. Ahora va a resultar que los circunspectos vitorianos somos unos sentimentales.<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Mobiliario urbano por \u00c1ngel Resa Supongo que somos tan extra\u00f1amente normales o tan corrientemente raros como el resto de personas que pueblan\u00a0 ciudades del mundo entero. Aunque los contornos en Vitoria siempre parecen m\u00e1s difusos y las diferencias no se presentan como pelda\u00f1os insalvables, tambi\u00e9n vivimos de paradojas. Nos aqueja la misma ansiedad que [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":41,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[2956,3501,7301],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3059"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-json\/wp\/v2\/users\/41"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3059"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3059\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3059"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3059"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3059"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}