{"id":2762,"date":"2011-10-30T13:32:32","date_gmt":"2011-10-30T12:32:32","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/?p=2762"},"modified":"2011-10-30T13:32:32","modified_gmt":"2011-10-30T12:32:32","slug":"ojos-negros-sin-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/2011\/10\/30\/ojos-negros-sin-esperanza\/","title":{"rendered":"Ojos negros sin esperanza"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<h5><span style=\"color: #666699;\">MOBILIARIO URBANO \u00a0\u00a0\u00c1NGEL RESA<\/span><\/h5>\n<p>Periscopio salpica por Vitoria los dramas de un mundo desquiciado<\/p>\n<p><a href=\"\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2011\/10\/mobiliario-urbano-30-10-11blog.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-2763\" title=\"mobiliario urbano 30-10-11blog\" src=\"\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2011\/10\/mobiliario-urbano-30-10-11blog.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"567\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2011\/10\/mobiliario-urbano-30-10-11blog.jpg 679w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/inakicerrajeria\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2011\/10\/mobiliario-urbano-30-10-11blog-300x284.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<div>Reconozc\u00e1moslo, compa\u00f1eros en el oficio de juntar letras. Hay una jaculatoria laica, un latiguillo que nos muerde las entra\u00f1as hasta dejarnos las v\u00edsceras hechas una pena. \u201cUna imagen vale m\u00e1s que mil palabras\u201d. \u00bfLlegar\u00e1 el d\u00eda en el que podamos revertir la oraci\u00f3n? \u00bfEn el que un vocablo como PAZ, por ejemplo, desenfoque la instant\u00e1nea y la relegue a un segundo plano? Mientras mascamos nuestra derrota frente al imperio gr\u00e1fico podemos armarnos de pesimismo con una extensa visita a las distintas exposiciones de Periscopio. Quedamos para redactar pies de foto simples y enunciativos, siempre por debajo de retratos humanos en carne viva.<\/div>\n<div>\nLlovizna sobre la Plaza de Espa\u00f1a, donde una selecci\u00f3n de la reputada agencia Reuters muestra piezas del puzzle contempor\u00e1neo. Abundan las escenas dram\u00e1ticas, que a los derrotados s\u00f3lo les consuela la certeza de que su \u2018mercanc\u00eda\u2019 tiene una salida en el mercadillo superior a la de los triunfadores. Observen la foto de una ni\u00f1a que camina hacia el colegio sobre una alfombra de cascotes en Cisjordania. Viste un abrigo con el n\u00famero 33 al frente, porta la mochila estudiantil y el rostro reconcentrado parece veinte a\u00f1os mayor que su edad verdadera. En ese gesto profundamente serio contiene la tragedia que amplifican como una lupa soldados israel\u00edes tras el metacrilato de sus escudos.<\/div>\n<div>\nOtro panel ense\u00f1a la rebeld\u00eda desafiante de un hombre que orina frente a una alineaci\u00f3n de polic\u00edas argentinos bien pertrechados de defensas. Con esa meada en arco, provocadora y larga, que intenta empapar las botas de los rivales suelta la rabia por la muerte violenta de un adolescente acusado de robo. La muestra es un c\u00famulo de reacciones emocionales. Conmueve la alegr\u00eda de Jorge Cocer tras un gol de Brasil a Portugal, su rostro de j\u00fabilo y los brazos al aire, enchufados al gotero en la habitaci\u00f3n oncol\u00f3gica del hospital. Impacta la imagen de un grupo aferrado a los esqu\u00edes del helic\u00f3ptero que lo rescata de las inundaciones en Pakist\u00e1n. Caras que miran hacia arriba, igual que si vieran una aparici\u00f3n mariana, como cinceladas por el pincel maestro de El Greco.<\/div>\n<div>Hacen falta otros retratos que nos liberen un momento de tanta angustia reunida. Y ah\u00ed est\u00e1 la imagen burlona de Keith Richards, s\u00edmbolo de retranca a la inglesa. O la instant\u00e1nea que muestra a la modelo que sin tiempo para nada se descalza camino del lugar donde cambiar\u00e1 su atuendo para regresar a la pasarela.<\/div>\n<div>\nPeriscopio salpica Vitoria de puntos geogr\u00e1ficos donde remover la conciencia. Montehermoso exhibe al ata\u00fad abierto de una Caracas en esquela permanente. Las estad\u00edsticas apuntan a la capital de Venezuela como el mayor factor de riesgo en toda Am\u00e9rica Latina. En las im\u00e1genes de blanco y negro predomina m\u00e1s el tono f\u00fanebre que el claro. El eslogan que la define como \u2018sucursal del cielo\u2019 degenera en visa al infierno. Uno recuerda hace dos d\u00e9cadas el pistol\u00f3n apoyado sobre el surtidor de gasolina y las chabolas en los cerros que ascienden desde el llano cubierto por rascacielos. Valoramos por contraste, sabemos lo que vale la calma cuando la enfrentamos a im\u00e1genes de tempestad.<\/div>\n<div>\nLa sala de la calle San Prudencio re\u00fane a los reporteros gr\u00e1ficos m\u00e1s premiados del mundo. Sobrecogen la chica afgana con la nariz amputada; la tremenda cogida del torero Julio Aparicio, con ese pit\u00f3n oscuro que le atraviesa la garganta para parecer la lengua misma del diestro; la cabeza de un hombre decapitado ante una alambrada en el entorno de Ciudad Ju\u00e1rez; y ojos, muchos ojos negros que forman el orfe\u00f3n de la desesperanza. Entonces regresa uno mentalmente a los paneles de la Plaza de Espa\u00f1a y recuerda la foto de un burro que porta urnas a modo de alforjas entre los montes escarpados de Afganist\u00e1n. Un modo de reivindicar la palabra, siquiera a trav\u00e9s del voto tal vez in\u00fatil.<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; MOBILIARIO URBANO \u00a0\u00a0\u00c1NGEL RESA Periscopio salpica por Vitoria los dramas de un mundo desquiciado Reconozc\u00e1moslo, compa\u00f1eros en el oficio de juntar letras. 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