Antes de su marcha, insta al Ayuntamiento a sacar adelante «con consenso» los proyectos que cree necesarios para poner a punto el barrio
Calles reparadas, viviendas reformadas, novedosos negocios instalados, actividades de ocio y cultura implantadas y una más que mejorada percepción social. Cuatro años pueden suponer toda una vida y en este caso, estos 1.460 días representan un antes y un después en la colina fundacional de Vitoria. Pese a las voces críticas que de forma periódica claman lo contrario, son innegables la multitud de actuaciones que desde 2008 se han sucedido en el Casco Viejo de la capital alavesa gracias a las cuales el barrio se ha visto revitalizado y dotado de un atractivo al que no se resisten los turistas, pero tampoco los propios vitorianos.