{"id":397,"date":"2014-01-15T08:15:07","date_gmt":"2014-01-15T10:15:07","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/gran-cinema\/?p=397"},"modified":"2014-01-15T08:15:07","modified_gmt":"2014-01-15T10:15:07","slug":"comprender-al-otro-no-es-justificarle","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/gran-cinema\/2014\/01\/15\/comprender-al-otro-no-es-justificarle\/","title":{"rendered":"&#8220;Comprender al otro no es justificarle&#8221;"},"content":{"rendered":"<p><strong>AITOR MERINO\u00a0 ACTOR Y DIRECTOR<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<br \/>\n<strong>Es la primera pel\u00edcula que agot\u00f3 las entradas en el Zinemaldia. &#8216;Asier eta biok&#8217; cuenta la amistad de su director con un etarra.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"\/gran-cinema\/wp-content\/uploads\/sites\/44\/2014\/01\/AITOR10.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-398\" title=\"Aitor Merino, en un fotograma de 'Asier ETA biok'.\" src=\"\/gran-cinema\/wp-content\/uploads\/sites\/44\/2014\/01\/AITOR10.jpg\" alt=\"\" width=\"610\" height=\"338\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/gran-cinema\/wp-content\/uploads\/sites\/44\/2014\/01\/AITOR10.jpg 610w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/gran-cinema\/wp-content\/uploads\/sites\/44\/2014\/01\/AITOR10-300x166.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 610px) 100vw, 610px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La pel\u00edcula que antes agot\u00f3 las entradas en el Zinemaldia es un documental hecho con dinero recolectado en Internet y protagonizado por un actor que tuvo su momento de gloria hace a\u00f1os. <strong>Aitor Merino<\/strong> creci\u00f3 en Bara\u00f1ain, Pamplona, en el seno de una familia abertzale y de izquierdas \u00abpero siempre contraria a la violencia de ETA\u00bb. A los 16 a\u00f1os se fue a buscarse la vida como actor a Madrid y triunf\u00f3 con &#8220;Historias del Kronen&#8221;. Pero nunca olvid\u00f3 a su amigo de la ikastola. Incluso cuando este acab\u00f3 militando en ETA y pas\u00f3 ocho a\u00f1os en prisi\u00f3n.<br \/>\nMerino concibi\u00f3<a href=\"http:\/\/asieretabiok.com\/asier-eta-biok\/\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\"> &#8220;Asier eta Biok&#8221; <\/a>con el prop\u00f3sito de explicarles a sus colegas actores en Madrid c\u00f3mo su mejor amigo es un etarra. Condenado por pertenecer al aparato de informaci\u00f3n de la organizaci\u00f3n, Asier Aranguren no se arrepiente de nada y vive en Pamplona despu\u00e9s de cumplir su condena en c\u00e1rceles francesas. Merino reconoce la ingenuidad y sinceridad de su pel\u00edcula, que hoy se estrena en la secci\u00f3n Zinemira de San Sebasti\u00e1n. No le asustan las repercusiones en su carrera de un filme que habla, en definitiva, de heridas abiertas en Euskadi. \u00abQuiero pensar que las puertas que se me cierren son las que nunca tendr\u00eda que haber cruzado\u00bb.<br \/>\n<strong>&#8211; \u00bfSe puede ser amigo de alguien que ha cometido algo moralmente inaceptable?<\/strong><br \/>\n&#8211; Una gran pregunta. Para muchas personas podr\u00e1 ser moralmente reprobable, y yo lo entiendo. Pero para m\u00ed va m\u00e1s all\u00e1 de lo racional. El afecto, cuando se acompa\u00f1a de respeto rec\u00edproco, est\u00e1 por encima de las diferencias. Supera a mi raz\u00f3n. No todo vale en la amistad, pero es que Asier ha sido tan buen amigo m\u00edo&#8230; Nos conocemos desde los doce a\u00f1os, desde la ikastola.<br \/>\n<strong>&#8211; Le hubiera salido una pel\u00edcula muy distinta si Aranguren mostrara arrepentimiento, cosa que no hace. Al rev\u00e9s, se muestra m\u00e1s firme en sus convicciones que nunca.<\/strong><br \/>\n&#8211; Eso hace que la pel\u00edcula sea a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil y me pone a m\u00ed en una situaci\u00f3n moralmente m\u00e1s compleja. En lugar de eludirlo lo he integrado en la historia. Asier no reniega de su militancia, sus creencias son firmes. Pero me gustar\u00eda dejar claro que no es insensible al dolor ajeno. Y est\u00e1 dispuesto a escuchar otros planteamientos, nosotros siempre hemos discutido much\u00edsimo. Habiendo pertenecido a ETA, asume como propios todos los actos que ETA ha cometido.<br \/>\n<strong>&#8211; En el filme no cuenta qu\u00e9 hizo dentro de la banda. \u00bfEn la vida real tampoco le ha confesado si empu\u00f1\u00f3 un arma?<\/strong><br \/>\n&#8211; Incluso en eso es consecuente. Para \u00e9l, haber hecho o no algo es lo mismo. Por propia lealtad a sus compa\u00f1eros, no quiere ponerse en un lugar distinto a quienes s\u00ed han hecho algo. Prefiere ser visto como un monstruo a los ojos de los dem\u00e1s o de m\u00ed mismo antes de no aceptar su propia responsabilidad por haber militado en ETA.<br \/>\n<strong>&#8211; Pero usted en su fuero interno, \u00bfqu\u00e9 cree?<\/strong><br \/>\n&#8211; Yo creo que jam\u00e1s empu\u00f1\u00f3 una pistola, no le veo capaz. Pero, para \u00e9l, ese no es un argumento v\u00e1lido. Dice que me lo contar\u00e1 cuando acabe todo esto, supongo que se refiere a cuando el conflicto sea historia.<br \/>\n<strong>&#8211; Usted asegura que en &#8220;Asier eta biok&#8221; no encuentra \u00aba la persona que tanto quiero\u00bb.<\/strong><br \/>\n&#8211; Cuando empezamos a rodar yo ten\u00eda la idea de una pel\u00edcula m\u00e1s convencional que mostrara que Asier es una persona normal, como cualquier otra. Despu\u00e9s fui asumiendo que, siendo de ETA, hay un estigma que no pod\u00edamos eludir, sino que deb\u00edamos ahondar en ello. Escog\u00ed entrar en unos terrenos inc\u00f3modos y el retrato final no es complaciente. Si me hubiera limitado a mostrar por qu\u00e9 le quiero tanto, detalles cotidianos de nuestra amistad, hubi\u00e9semos mostrado una cara mucho m\u00e1s amable.<br \/>\n<strong>&#8211; \u00bfBuscaba humanizarle?<\/strong><br \/>\n&#8211; No. Doy por hecho que es humano, con sus contradicciones, m\u00e1s all\u00e1 de su militancia. No quer\u00eda ensalzar su figura humana y mucho menos de justificarle. Tenemos que conocer al otro, tratar de comprenderle, y eso no implica en absoluto justificarle. Hay un componente de frustraci\u00f3n, porque cuando vemos la televisi\u00f3n tendemos a creer que conocemos a los personajes que aparecen. A cualquier pol\u00edtico, sin ir m\u00e1s lejos, sea del signo que sea. Y en realidad no nos damos cuenta de que juzgamos lo que representa, no conocemos a la persona. Y teniendo en cuenta lo que representa Asier&#8230; Ese amigo al que tanto quiero no est\u00e1 reflejado en la pel\u00edcula.<br \/>\n<strong>&#8211; El espectador y usted mismo salen del filme con m\u00e1s dudas que certezas.<\/strong><br \/>\n&#8211; \u00c9sa ha sido mi intenci\u00f3n. Si tuviera certezas no habr\u00eda hecho esta pel\u00edcula. No quiero siquiera sugerir una conclusi\u00f3n cerrada, solo compartir nuestras dudas para que el espectador se haga preguntas y saque sus conclusiones. &#8220;Asier eta biok&#8221; transita en la duda, en el propio conflicto que me genera que Asier haya sido militante de ETA.<\/p>\n<p><a href=\"\/gran-cinema\/wp-content\/uploads\/sites\/44\/2014\/01\/AITOR3.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-large wp-image-399\" title=\"Aitor Merino, en el pasado Festival de San Sebasti\u00e1n. FOTO: Oskar L. Belategui\" src=\"\/gran-cinema\/wp-content\/uploads\/sites\/44\/2014\/01\/AITOR3.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/gran-cinema\/wp-content\/uploads\/sites\/44\/2014\/01\/AITOR3.jpg 2048w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/gran-cinema\/wp-content\/uploads\/sites\/44\/2014\/01\/AITOR3-300x225.jpg 300w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/gran-cinema\/wp-content\/uploads\/sites\/44\/2014\/01\/AITOR3-768x576.jpg 768w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/gran-cinema\/wp-content\/uploads\/sites\/44\/2014\/01\/AITOR3-1024x768.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><br \/>\n<strong>&#8211; Cuando rueda el recibimiento en las calles de Pamplona al salir de la c\u00e1rcel, con la parafernalia habitual, siente rechazo.<\/strong><br \/>\n&#8211; Toda la liturgia patriotera me causa repel\u00fas, me da igual la bandera en Col\u00f3n que el recibimiento a Asier. Yo me cri\u00e9 con eso, entonces estaba en mi ambiente, en mi salsa. Pero de pronto me sent\u00ed como un turista. Al estar con la c\u00e1mara no era part\u00edcipe, sino observador. Y me di cuenta de que todos los a\u00f1os que llevo en Madrid me han hecho ver el conflicto de forma distinta. Me sent\u00ed como un pez de agua salada en un r\u00edo. Desubicado. Raro.<br \/>\n<strong>&#8211; Reconoce en el propio documental que fracasa a la hora de provocar empat\u00eda hacia el protagonista.<\/strong><br \/>\n&#8211; Mi intenci\u00f3n al principio era mostrar a mis amigos de Madrid qui\u00e9n era este amigo del que tanto les hab\u00eda hablado y cuya sola menci\u00f3n provocaba incomodidad. Conforme avanza la pel\u00edcula me doy cuenta de que yo act\u00fao como filtro entre ambos mundos, sin estar del todo en ninguno de ellos. Y supe que mi propia mirada respecto a la militancia de Asier hab\u00eda cambiado. Mis amigos de Madrid y el p\u00fablico pasaron a un segundo plano y el foco cambi\u00f3 hacia lo que yo sent\u00eda respecto a esos terrores latentes.<br \/>\n<strong>&#8211; \u00bfY qu\u00e9 le dicen sus amigos de Madrid despu\u00e9s de verla?<\/strong><br \/>\n&#8211; El \u00e9xito es que se gener\u00f3 un debate que iba m\u00e1s all\u00e1 de mi propia experiencia. Quiz\u00e1 han entendido un poquito m\u00e1s sobre el conflicto, porque yo lo llamo conflicto, aunque s\u00e9 que llamarlo as\u00ed ya implica un posicionamiento. Debatimos sobre la amistad y sobre la situaci\u00f3n pol\u00edtica. Les gust\u00f3 mucho, aunque a alg\u00fan amigo a quien quiero much\u00edsimo le sorprendi\u00f3 ingratamente mi relaci\u00f3n con Asier.<br \/>\n<strong>&#8211; \u00bfNo cree que su amigo ha tirado su vida por la borda?<\/strong><br \/>\n&#8211; \u00c9l no tiene esa sensaci\u00f3n. Y yo tampoco. Ahora hace una vida normal y ha estado trabajando para la coordinadora de presos. Asier ha pagado el precio alt\u00edsimo de una decisi\u00f3n que tom\u00f3 de manera consciente.<br \/>\n<strong>&#8211; \u00bfSe sigue sintiendo entre dos aguas? \u00bfDisfrutando del triunfo de la Roja en Madrid y hablando del conflicto?<\/strong><br \/>\n&#8211; Les ocurre a muchos, y creo que es sano. El posicionamiento siempre ha sido: o conmigo o contra m\u00ed. Como si no hubiera estadios intermedios con sentimientos contradictorios. Yo soy un vasco madrile\u00f1o, he pasado m\u00e1s de la mitad de mi vida en Madrid. Todas las vivencias que he tenido como vasco no las olvido. En ambos mundos y en ninguno.<br \/>\n<strong>&#8211; \u00bfNo teme que esta pel\u00edcula perjudique su carrera como actor? \u00bfQu\u00e9 le ha dicho su representante (Katrina Bayonas, la misma de Pen\u00e9lope Cruz)?<\/strong><br \/>\n&#8211; Mi representante me conoce desde ni\u00f1o y me ha respetado. Es posible que me cierre algunas puertas, pero me abrir\u00e1 otras. Quiero pensar que las puertas que se me cierren son las que nunca tendr\u00eda que haber cruzado.<br \/>\n<strong>&#8211; \u00bfHa pecado de inocencia? \u00bfDe exceso de sinceridad?<\/strong><br \/>\n&#8211; Creo que eso no es malo. Hay un componente de ingenuidad que forma parte de mi personalidad. Contar esto era una necesidad que yo sent\u00eda. Incluso desde posiciones ideol\u00f3gicas muy contrarias a la m\u00eda no podr\u00e1n negar mi sinceridad. Hablo de una vivencia que podr\u00e1 desagradar, pero es la que es. Quer\u00eda demostrar a mis amigos de Madrid que ellos solo han visto una visi\u00f3n parcial del conflicto. Ayudarles a entender que hay una parte importante de la poblaci\u00f3n vasca que no ha sido bien tratada, aunque eso, por supuesto, no justifica lo que ha hecho ETA. La violencia ha sido un s\u00edntoma de un problema pol\u00edtico todav\u00eda no resuelto. Y en Madrid cuesta entender eso. Ojal\u00e1 no me hubiera tocado tener que vivirlo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"\/gran-cinema\/wp-content\/uploads\/sites\/44\/2014\/01\/AITOR2.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-large wp-image-400\" title=\"Asier Aranguren y Aitor Merino, en 'Asier ETA biok'.\" src=\"\/gran-cinema\/wp-content\/uploads\/sites\/44\/2014\/01\/AITOR2.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"576\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/gran-cinema\/wp-content\/uploads\/sites\/44\/2014\/01\/AITOR2.jpg 1920w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/gran-cinema\/wp-content\/uploads\/sites\/44\/2014\/01\/AITOR2-300x169.jpg 300w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/gran-cinema\/wp-content\/uploads\/sites\/44\/2014\/01\/AITOR2-768x432.jpg 768w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/gran-cinema\/wp-content\/uploads\/sites\/44\/2014\/01\/AITOR2-1024x576.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>El sincero y frustrado intento de humanizar a un fan\u00e1tico<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\"><strong>La voluntad conciliadora de Aitor Merino choca en &#8220;Asier eta biok&#8221; con el discurso cerril de su amigo de la infancia, que no se arrepiente de su pertenencia a ETA.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">&#8220;Asier eta biok&#8221;, por fortuna, carece del tono doctrinario y panfletario de otro documental sobre la historia reciente de Euskadi,<strong> &#8220;La pelota vasca&#8221;<\/strong>. Sin embargo, <strong>Aitor Merino<\/strong> comparte con Julio Medem cierto acercamiento &#8220;naif&#8221; a la cuesti\u00f3n vasca y, como todo aquel que se ha ido a vivir fuera desde hace a\u00f1os, conserva una imagen idealizada del pa\u00eds. \u00bfC\u00f3mo hacer entender a sus compa\u00f1eros de profesi\u00f3n en Madrid que su mejor amigo desde cr\u00edo es un etarra? Ah\u00ed est\u00e1 el planteamiento casi suicida de un filme abordado desde la sinceridad que, como su propio director y protagonista admite en las escenas finales, naufraga en su prop\u00f3sito: dif\u00edcil sentir empat\u00eda por un iluminado que, lejos de mostrar arrepentimiento, se reafirma en sus convicciones con fanatismo.<\/p>\n<p align=\"justify\">\nLas primeras im\u00e1genes de este documental grabado con medios caseros arrancan mal. Asier Aranguren talla en una roca en mitad del monte un lauburu y una l\u00e1pida en homenaje a su padre muerto, miembro del consejo de administraci\u00f3n de &#8220;Egin&#8221; y encarcelado en el <strong>proceso 18\/98.<\/strong> La \u00e9pica de la monta\u00f1a en la buc\u00f3lica Euskadi, tan querida por el imaginario abertzale, parece apoderarse del relato, aunque Merino adopta pronto un tono entre jocoso y nost\u00e1lgico para explicar qui\u00e9nes son esos dos amigos que se zampan un bocata entre la niebla. La acci\u00f3n, aclara con af\u00e1n did\u00e1ctico, arranca en \u00abun peque\u00f1o pa\u00eds dentro de dos Estados\u00bb. En concreto, en un barrio perif\u00e9rico de Pamplona.<\/p>\n<p align=\"justify\">\nAll\u00ed crecieron Aitor y Asier, que en 1984 hac\u00edan pira de clase para fumarse un cigarrito mientras so\u00f1aban con un destino que les deparar\u00eda vidas bien diferentes. \u00abPor un lado estaba ETA, que aquel a\u00f1o mat\u00f3 a 41 personas; por otro los GAL\u00bb, describe el director, que salta de Lasa y Zabala a la <strong>m\u00fasica de Kortatu.<\/strong> Se echan de menos im\u00e1genes de ese reguero continuo de v\u00edctimas en los a\u00f1os de plomo. Aitor so\u00f1aba con ser actor y luc\u00eda pelo platino y actitud &#8220;afterpunk&#8221; en la conservadora Pamplona. Solo era cuesti\u00f3n de tiempo que, a los 16 a\u00f1os, diera el salto a Madrid, donde se labr\u00f3 un hueco en la profesi\u00f3n: &#8220;Historias del Kronen&#8221; permanece como su filme m\u00e1s relevante.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n\u00abEn Madrid nunca me sent\u00ed en el coraz\u00f3n del enemigo, era libre\u00bb, aclara Merino, que muestra brevemente en pantalla a sus amigos actores -Juan Diego Botto, Willy Toledo, Pilar Castro- humor\u00edsticamente hartos de su af\u00e1n por hacerles entender lo que pasaba en Euskadi. \u00abDefender el derecho de nuestro pueblo a decidir era visto como una afrenta en Madrid, solo encontraba incomprensi\u00f3n\u00bb. Mientras, Asier purgaba su lucha antimilitarista como insumiso con a\u00f1o y medio de prisi\u00f3n. A su salida de la c\u00e1rcel, ingres\u00f3 en ETA. <strong>\u00abYo no defend\u00eda la lucha armada como inevitable, me parec\u00eda \u00e9ticamente inaceptable\u00bb,<\/strong> puntualiza el actor.<\/p>\n<p align=\"justify\">Merino dorm\u00eda una noche en casa de su amigo cuando la Polic\u00eda irrumpi\u00f3 sin miramientos. Las denuncias de malos tratos y el escaso eco que tuvo el suceso en los medios no sirvieron de nada, solo a\u00f1adieron confusi\u00f3n a la imagen que el actor ten\u00eda de la situaci\u00f3n en Euskadi. Aranguren lo ten\u00eda tan claro que acab\u00f3 en busca y captura como colaborador del Comando Urbasa. Capturado en Francia en 2003, fue condenado a diez a\u00f1os por pertenecer al aparato de informaci\u00f3n de ETA, tal como reza en las hemerotecas, no as\u00ed en el documental. \u00abLos cargos eran falsos, no hab\u00eda colaborado con ning\u00fan comando en ning\u00fan asesinato\u00bb, afirma Merino en el filme. <strong>\u00ab\u00bfC\u00f3mo pudo tomar una decisi\u00f3n que a m\u00ed me costaba entender?\u00bb.<\/strong><br \/>\nAranguren fue expulsado de Francia en 2010 tras cumplir siete a\u00f1os de condena en una c\u00e1rcel de Par\u00eds. Merino corri\u00f3 hasta La Junquera para grabar a escondidas el emocionante reencuentro con sus familiares. \u00abHemos optado por otra estrategia, que va a ser la buena\u00bb, tranquiliza el reci\u00e9n liberado a su t\u00eda anciana en el hospital, que le desgrana recuerdos de la Guerra Civil. Merino tambi\u00e9n rueda el recibimiento en Pamplona, con la parafernalia habitual en estos casos: el aurresku a las puertas de la herriko taberna, los &#8220;gora ETA&#8221; bajo el arrano beltza&#8230; El homenajeado se reafirma en sus convicciones ante los suyos: \u00abOcho a\u00f1os son pocos en la historia de Euskal Herria. Estoy en la calle, pero no estoy libre\u00bb.<\/p>\n<p align=\"justify\">\nLo mejor de &#8220;Asier eta biok&#8221; llega entonces. La incomodidad del director ante \u00abla liturgia patri\u00f3tica\u00bb de la izquierda abertzale en su antiguo barrio le hace sentirse desplazado. Y el filme se erige en la constataci\u00f3n de c\u00f3mo alguien ha tirado su vida por la borda. Cuando monta por primera vez en un coche tras salir de prisi\u00f3n, Aranguren pregunta por el funcionamiento del &#8220;bluetooth&#8221;. Sin trabajo, avejentado hasta parecer el padre de Merino y con una madre que no entiende sus convicciones, el protagonista suelta un m\u00edtin en las escenas finales de la pel\u00edcula, mientras se niega a responder al director si empu\u00f1\u00f3 un arma: <strong>\u00abTe dir\u00e9 qu\u00e9 he hecho o dejado de hacer cuando esto termine\u00bb.<\/strong><br \/>\n<strong><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Aitor Merino<\/strong> reconoce ante la c\u00e1mara su fracaso a la hora de humanizar a su amigo, que recibe abrazos jatorras en las Fiestas de San Ferm\u00edn. Hasta su madre asiste impotente en la cena de Nochevieja al discurso cerril de quien sigue apelando al pasado y hablando en nombre de un pueblo. Efectivamente, los amigos madrile\u00f1os de <strong>Aitor Merino<\/strong> seguir\u00e1n sin entender nada.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">Reportaje publicado en el Diario EL CORREO el 22 de septiembre de 2013.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AITOR MERINO\u00a0 ACTOR Y DIRECTOR &nbsp; Es la primera pel\u00edcula que agot\u00f3 las entradas en el Zinemaldia. &#8216;Asier eta biok&#8217; cuenta la amistad de su director con un etarra. &nbsp; &nbsp; La pel\u00edcula que antes agot\u00f3 las entradas en el Zinemaldia es un documental hecho con dinero recolectado en Internet y protagonizado por un actor [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":59,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[17,38,39,141],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/gran-cinema\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/397"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/gran-cinema\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/gran-cinema\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/gran-cinema\/wp-json\/wp\/v2\/users\/59"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/gran-cinema\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=397"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/gran-cinema\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/397\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/gran-cinema\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=397"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/gran-cinema\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=397"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/gran-cinema\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=397"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}