Crónicas televisivas#7 El frigopie de los Alcántara | Gran Cinema - Blog elcorreo.com

Blogs

Oskar Belategui

Gran Cinema

Crónicas televisivas#7 El frigopie de los Alcántara

 

El otro día los Alcántara fueron a un cine de verano de aquellos con sillas de tijera, bocata en albal y chasquido de pipas. Los ladinos de los guionistas jugaron sucio y tocaron la fibra sentimental de los cuarentones: proyectaban “La guerra de los niños” de Parchís y la hija de Antonio Alcántara aparecía con un frigopie, aquel helado blandengue y rosáceo que se devoraba empezando por el dedo gordo. La labor de arqueología popular de “Cuéntame” siempre ha sido una de las claves de su éxito. “Habla de aquello que conoces”, se aconseja en cualquier cursillo de guion. El vaso de duralex, la camisa de tergal y la longitud de las patillas han sido tan determinantes en la popularidad de la serie como las vicisitudes de la familia protagonista a lo largo de los años.

 

El primer capítulo de “Cuéntame” se emitió el 13 de septiembre de 2001. Se titulaba “El retorno del fugitivo” y jugaba con el triunfo de Massiel en Eurovisión. En aquel equipo de guionistas, coordinado por Eduardo Ladrón de Guevara y Patrick Buckley, encontramos a Ángeles González-Sinde, que ocho años después sería ministra de Cultura. La previsión inicial era llegar hasta la muerte de Franco, pero ahí tienen al narrador de la serie Carlitos Alcántara -estrategia tomada de “Aquellos maravillosos años”- llevando un bar de copas en el Madrid de la Movida. Con los años, los realizadores hasta se han atrevido a sumergir a los personajes de ficción en imágenes de noticiarios de la época, cual Forrest Gumps cañís.

 

Imanol Arias siempre ha confesado que Antonio Alcántara debe mucho a su padre. Al igual que le ha sucedido a Ana Duato, sus personajes han sido una bendición y una condena para unas carreras detenidas en el barrio de San Genaro. “Cuéntame” sigue conquistando por la humanidad de sus actores, por el juego de la nostalgia y por unas tramas que permiten reengancharse aunque se hayan perdido varios capítulos. En un panorama televisivo con series que juegan al folletín de época, cortesía de los efectos digitales, “Cuéntame” ha obrado el milagro de parecer un producto de otro tiempo. Una saga entrañable y deliciosamente demodé.

 

Por Oskar Belategui

Sobre el autor

Archivos


febrero 2015
MTWTFSS
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
232425262728