>

Blogs

Julio Arrieta

Gabinete secreto

Diccionario infernal

Esto que ven aquí al lado es el contrato de cesión de alma supuestamente firmado por el cura francés Urbano Grandier y Satán en algún momento del primer tercio del siglo XVII. A primera vista no es muy impresionante. Tal y como está la cosa últimamente, seguro que ustedes han firmado acuerdos laborales que dan mucho más miedo que este. El texto está en latín y escrito en una caligrafía endiablada –jaja-, pero disponemos de la traducción. Dice lo siguiente:

“Nos, el muy poderoso Lucifer, secundado de Satanás, Belzebut, Leviathan, Elimi, Astarot y otros, hemos aceptado en el día de hoy el pacto de alianza de Urbano Grandier, que se nos entrega; y le prometemos el amor de las mujeres, la flor de las doncellas, el honor de las monjas, las dignidades, los placeres y riquezas: fornicará cada tres días; la embriaguez le será gustosa; cada año nos ofrecerá un homenaje firmado con su sangre; hollará con sus pies los sacramentos de la iglesia y nos dirigirá oraciones. En virtud de este pacto vivirá veinte años feliz en la tierra de los hombres y vendrá luego entre nosotros a maldecir a Dios” “Hecho en los infiernos en el consejo de los Demonios” “Han firmado Lucifer, Belcebub, Satanás, Elimi, Leviathan, Astharot” “Visado con la signatura y sello del maestro diablo y de los Ss. príncipes de los demonios”.

Este documento es uno de los que salieron a relucir en el zurriburri satánico de las posesas de Loudun, un follón de monjas energúmenas y curas rijosos que acabó con el citado Grandier, que parece que sólo pasaba por allí el pobre, churruscado en la hoguera. Jacques A. Simon Collin de Plancy (1793-1887) dedicó varias páginas a este episodio en su ‘Diccionario infernal’, libro estupendo y delirante dado a la imprenta por primera vez en 1818, editado varias veces a lo largo del siglo XIX y cuya edición española de 1842 está ahora disponible en una versión facsímil publicada por Maxtor . La edición más famosa es la de 1863 y es conocida porque contaba con ilustraciones de demonios famosos, Astarot, Belial y todos esos, que han sido saqueadas sin piedad por las discográficas consagradas al Black Metal. Collin de Plancy figura en las enciclopedias normales como ocultista pero, por lo que yo sé, no se dedicó al ocultismo propiamente dicho. Fue un librepensador, racionalista e incrédulo que acabó convertido en católico ferviente dedicado a la demonología, para consternación de los que le seguían en su primera época escéptica. De no creer en nada Collin de Placy pasó a creérselo todo y en su diccionario recogió toda la información que pudo encontrar sobre los demonios y su mundo. Aunque en las reseñas suele destacarse lo sistemático de su trabajo y el detalle en la descripción de las características de los diablos, sus dominios y jerarquías, la verdad es que el ‘Diccionario infernal’ es un compendio desbordado de chascarrillos asombrosos y no necesariamente satánicos. Abrirlo es perderse. La diversión está garantizada.

Leyendo al azar descubro que Gial es el “río de los infiernos escandinavos en que se pasa sobre un puente llamado Gialor” y que Gila fue una “insigne bruja del siglo XVI” que “se comía todos los niños que podía encontrar”, la muy cabrona. Los lectores de Harry Potter se asombrarán al leer que Hemione es un “demonio disfrazado de mujer que acompañaba siempre a un sacerdote brujo llamado Benito Berna, con el cual tuvo cópula por más de 40 años“, nada menos. Por otra parte Mab, “según Shakespeare, es la reina de las hadas” y Macario fue un panadero del siglo IV que “renunció al mundo y se retiró en 335 a una soledad de Nitria” en la que, cómo no, fue tentado por el Maligno, que le ofreció placeres similares a los detallados en el contrato adjunto.

Temas


septiembre 2010
MTWTFSS
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930