La propuesta de división en grupos parece diseñada exclusivamente para separar a los clubes vascos de los navarros
Si la Federación Española la ratifica en su reunión del próximo día 15, la estrafalaria configuración en grupos de la Segunda B propuesta por la Comisión Mixta para el año que viene va a dar de qué hablar. Cuanto más fácil parecía que lo tenían para –por fin– dividir a los 80 clubes respetando el criterio geográfico y las comunidades autónomas limítrofes, más empeñada parece la Federación en que los 10 clubes vascos no se enfrenten a los 4 navarros tampoco esta temporada.
Componer los cuatro grupos de Segunda B suele ser un rompecabezas de 80 piezas que nunca encaja al gusto de todos, pero esta próxima temporada la división parecía cantada (y no sólo la anunciábamos nosotros Ver link). Los cuatro se podían crear respetando las demarcaciones territoriales.
Sorprendetemente la Federación ha diseñado una división irregular que parte en dos Castilla La Mancha y encima obliga a cada club navarro a viajar hasta Galicia (6 veces) en lugar de permitirles aprovechar la cercanía de los 10 equipos vascos o el riojano.
Sin palabras.