{"id":4740,"date":"2020-01-02T14:02:53","date_gmt":"2020-01-02T13:02:53","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/?p=4740"},"modified":"2020-01-02T14:02:53","modified_gmt":"2020-01-02T13:02:53","slug":"diez-dosis-de-the-cure","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/2020\/01\/02\/diez-dosis-de-the-cure\/","title":{"rendered":"Diez dosis de The Cure"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_4741\" style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-4741\" loading=\"lazy\" class=\"size-large wp-image-4741\" src=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2020\/01\/The-Cure-Borja-Agudo-600x399.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"399\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2020\/01\/The-Cure-Borja-Agudo-600x399.jpg 600w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2020\/01\/The-Cure-Borja-Agudo-150x100.jpg 150w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2020\/01\/The-Cure-Borja-Agudo-300x200.jpg 300w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2020\/01\/The-Cure-Borja-Agudo.jpg 639w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><p id=\"caption-attachment-4741\" class=\"wp-caption-text\"><em>Foto: Borja Agudo<\/em><\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A la espera de comprobar si The Cure editan por fin en 2020 su famoso \u00e1lbum nuevo (que, a este paso, va a hacerse viejo antes de salir), recupero esta pieza que publiqu\u00e9 en el peri\u00f3dico hace tres a\u00f1os y pico, la \u00faltima vez que vinieron a tocar por aqu\u00ed. Se hab\u00eda volatilizado de nuestro mundo digital y no me ha quedado otra que rescatarla de emergencia v\u00eda Wayback Machine. He procurado limpiarla un poco de referencias temporales caducadas, pero seguro que alguna habr\u00e1 quedado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con The Cure pasa lo mismo que con Bruce Springsteen: si alg\u00fan d\u00eda se les ocurre dar un concierto apa\u00f1adito de hora y cuarto, limitado a sus mayores \u00e9xitos comerciales, los fans montar\u00e1n en c\u00f3lera y acabar\u00e1n arrasando el recinto. Los <em>setlists<\/em> de los Cure rondan siempre la treintena de canciones, un poco por arriba o un poco por abajo, y al examinar con detalle esos listados se comprueba que en ellos convive material muy diverso: est\u00e1n los bombazos comerciales, por supuesto, esas melod\u00edas de pop adhesivo y juguet\u00f3n que dieron popularidad masiva al grupo, pero tampoco pueden faltar los himnos oscuros que alimentan a la facci\u00f3n m\u00e1s siniestrilla y leal de sus fans, y todo ello se suele salpicar con alguna rareza remota y con unas cuantas composiciones de sus discos m\u00e1s recientes y (con perd\u00f3n) olvidables. A Robert Smith, el hombre del pelo imposible y el pintalabios catastr\u00f3fico, no le gusta olvidarse de ning\u00fan rinc\u00f3n de su repertorio: busca siempre equilibrar la f\u00f3rmula de manera que contente al conjunto de sus seguidores y, sobre todo, que ofrezca una imagen completa de la banda. Porque todo eso, por dispar y hasta incongruente que pueda parecer, es The Cure.<\/p>\n<p>Vamos a repasar su carrera a trav\u00e9s de canciones que no son, desde luego, las m\u00e1s famosas, aunque la mayor parte de ellas siguen sonando a menudo en sus conciertos y algunas, de hecho, funcionan desde hace d\u00e9cadas como puntales de su directo. Estas diez dosis de <em>La Cura<\/em> sirven como un recopilatorio cronol\u00f3gico de<em> no singles<\/em>, ese concepto tan importante en su universo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>1. Fire In Cairo (1979)<\/strong><br \/>\nAunque se les catalogue tantas veces como un grupo de post-punk, en realidad los Cure hunden sus ra\u00edces en la d\u00e9cada de los 70: ya en 1973, cuando Robert Smith solo ten\u00eda 13 a\u00f1os, actu\u00f3 en directo con una banda en la que militaban Lol Tolhurst y Michael Dempsey, junto a otros dos amigos. Smith, Tolhurst y Dempsey fueron los miembros de The Cure en el primer \u00e1lbum, <em>Three Imaginary Boys<\/em>, editado en 1979 y muy alejado de los t\u00f3picos posteriores sobre la banda: lo suyo era un pop enigm\u00e1tico y minimalista, con una influencia muy relativa del punk y, desde luego, con cortes de pelo bastante convencionales. La pegadiza <em>Fire In Cairo<\/em> logra combinar un ritmo saltar\u00edn, una atm\u00f3sfera vagamente enrarecida y un estribillo que deletrea una y otra vez el t\u00edtulo, como en un trabalenguas para clase de ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/XDQWPP04l0s\" width=\"100%\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>2. M (1980)<\/strong><br \/>\nThe Cure hicieron una gira como teloneros de Siouxsie y a Robert Smith le toc\u00f3 ocupar por primera vez (habr\u00eda m\u00e1s) el puesto de guitarrista de los Banshees, tras el abandono de John McKay. Al contemplar las evoluciones de Siouxsie, una especie de sacerdotisa tenebrosa sobre el escenario, nuestro hombre se dio cuenta de lo importante que era para un grupo contar con un l\u00edder visible y carism\u00e1tico. Tambi\u00e9n supo apreciar, y disfrutar como guitarrista, la intensidad del torturado afterpunk de Siouxsie y los suyos. Los tres siguientes \u00e1lbumes de The Cure constituyen su trilog\u00eda siniestra (ahora dir\u00edan g\u00f3tica), aunque cada uno muestra una marcada personalidad: <em>Seventeen Seconds<\/em> es ante todo misterioso, <em>Faith<\/em> suena m\u00e1s bien depresivo y <em>Pornography<\/em> tiene un punto violento y demente. <em>M<\/em>, obsesiva y sinuosa, pertenece al primero de ellos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/h2HhnQxI8VI\" width=\"100%\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>3. The Drowning Man (1981)<\/strong><br \/>\nSi uno escucha los discos de esta \u00e9poca, The Cure parecen estar desliz\u00e1ndose por un tobog\u00e1n hacia la negrura. Y, seg\u00fan dejan traslucir sus comentarios sobre aquellos tiempos, la impresi\u00f3n responde bastante a la realidad del grupo. En <em>Faith<\/em> dominan las canciones lentas, f\u00fanebres incluso, dominadas por las repetitivas l\u00edneas de bajo (o, a menudo, de dos bajos) que envuelven al oyente en una atm\u00f3sfera de neblina y abatimiento. Esa sensaci\u00f3n de ser absorbido resulta particularmente notoria en <em>The Drowning Man<\/em>, uno de los dos temas del disco basados en la trilog\u00eda <em>Gormenghast<\/em>, la fascinante creaci\u00f3n de Mervyn Peake que Smith suele citar como su obra literaria favorita.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/bbVcP_Mo9nM\" width=\"100%\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>4. One Hundred Years (1982)<\/strong><br \/>\nY, tras el gris oscuro, llega el negro. <em>One Hundred Years<\/em> es la canci\u00f3n que abre <em>Pornography<\/em> y no deja lugar a dudas desde su primer verso, tantas veces repetido en textos sobre los Cure: \u00abNo importa si todos morimos\u00bb. Es un \u00e1lbum extremo y desabrido, marcado por el creciente desequilibrio de Robert Smith, a quien le obsesionaba la idea del suicidio, y por la ingesta masiva de LSD y alcohol. Curiosamente, se convirti\u00f3 en su mayor \u00e9xito hasta entonces en el Reino Unido, adem\u00e1s de marcar el inicio de la est\u00e9tica cl\u00e1sica de los Cure, pero tanta oscuridad acab\u00f3 devorando al propio grupo: la estructura que manten\u00eda unidos a los tres miembros (Smith, Tolhurst y Gallup, quiz\u00e1 la formaci\u00f3n m\u00e1s importante de su historia) se hizo a\u00f1icos y la banda dej\u00f3 de existir, si es que alguna vez ha sido algo m\u00e1s que Robert Smith con quien se pusiese a mano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/mKav_kXO97A\" width=\"100%\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>5. The Upstairs Room (1983)<\/strong><br \/>\nCon Smith de nuevo como guitarrista de Siouxsie And The Banshees y entretenido con su proyecto paralelo The Glove, cualquiera habr\u00eda pensado que la historia de los Cure hab\u00eda alcanzado su punto final con el apag\u00f3n an\u00edmico de <em>Pornography<\/em>. El periodo que sigui\u00f3 es el m\u00e1s desconcertante de su carrera y el propio Robert Smith suele contemplarlo con escasa simpat\u00eda: <em>The Upstairs Room<\/em> es una de las poqu\u00edsimas canciones de su discograf\u00eda que jam\u00e1s han interpretado en directo. Pero aqu\u00ed se gest\u00f3 el grupo vers\u00e1til que unos pocos a\u00f1os despu\u00e9s triunfar\u00eda comercialmente, modelado a trav\u00e9s de una sucesi\u00f3n de sencillos livianos que oscilaban entre la electr\u00f3nica ochentera (<em>Let\u2019s Go To Bed<\/em> o <em>The Walk<\/em>, con el leal escudero Tolhurst trasplantado de la bater\u00eda a los teclados) y el \u2018music hall\u2019 ac\u00fastico con sobredosis de estribillos de <em>The Lovecats<\/em>. The Cure, extremistas emocionales, eran de pronto un grupo tan desquiciado en la alegr\u00eda como en la desesperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/Au2EM-ES0RM\" width=\"100%\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>6. Shake Dog Shake (1984)<\/strong><br \/>\nEsos salvajes cambios de humor tan caracter\u00edsticos del grupo (que incluso acabar\u00edan dando t\u00edtulo a uno de sus discos de los 90) quedaban muy claros en <em>The Top<\/em>, el disco de The Cure menos valorado por la cr\u00edtica. Ciertamente puede resultar desconcertante, con su psicodelia de pesadilla infantil y unas letras alucinadas en las que aparecen chicas oruga o chicas p\u00e1jaro, pero varias de sus canciones se mantienen firmes en los <em>setlists<\/em> tantos a\u00f1os despu\u00e9s, como la rabiosa y agobiante <em>Shake Dog Shake<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/6zowlf0JcvM\" width=\"100%\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>7. Push (1985)<\/strong><br \/>\nReconvertidos en quinteto (Smith, Tolhurst, Gallup, Thompson, Williams), los exitosos Cure de mediados de los 80 abarcan una asombrosa parcela de terreno estil\u00edstico: es la \u00e9poca de sus grandes hits de pop infalible, pero en discos como <em>The Head On The Door<\/em> o <em>Kiss Me, Kiss Me, Kiss Me<\/em> caben desde sufrientes inmolaciones guitarreras hasta cancioncillas retozonas de inocencia casi absurda, con Smith metamorfoseado en un raro h\u00edbrido de monstruo y ni\u00f1o. <em>Push<\/em>, que cerraba la primera cara de <em>The Head On The Door<\/em>, se podr\u00eda ver como una adaptaci\u00f3n del afterpunk a los grandes estadios, gracias a esa larga introducci\u00f3n instrumental que adquiere pleno sentido en directo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/ELKVW8HiUTE\" width=\"100%\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>8. Plainsong (1989)<\/strong><br \/>\n<em>Disintegration<\/em>, su disco de 1989, est\u00e1 considerado la obra cumbre de The Cure, seguramente porque en \u00e9l dieron con la f\u00f3rmula definitiva para combinar su talento para el pop con las atm\u00f3sferas tristonas de su \u00e9poca menos luminosa. Suena un poco rid\u00edculo a estas alturas, pero a Robert Smith le angustiaba la proximidad de su 30 cumplea\u00f1os y eso le llev\u00f3 a componer canciones marcadas por la depresi\u00f3n y la desesperanza: en su momento declar\u00f3 que estaba dispuesto a grabar el \u00e1lbum en solitario si sus compa\u00f1eros de banda no hubiesen sintonizado con el nuevo material. <em>Plainsong<\/em> abr\u00eda el disco y marcaba el tono pausado, reflexivo, hipersensible, con un manto de sencillas l\u00edneas mel\u00f3dicas y un sonido marcado por los ecos y efectos. Funcionaba tan bien como t\u00fanel de acceso a un mundo propio que la siguen utilizando a menudo como inicio de los conciertos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/YSaNXpD49Qw\" width=\"100%\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>9. Burn (1994)<\/strong><br \/>\nEl propio Smith suele referirse a los 90 como su periodo menos relevante. En avance r\u00e1pido, vamos a rematar nuestra selecci\u00f3n con dos canciones que aparecen con frecuencia en sus \u2018setlists\u2019 m\u00e1s recientes. Lo de <em>Burn<\/em> no deja de ser curioso, porque se trata de un tema de hace m\u00e1s de veinte a\u00f1os: lo compusieron para la banda sonora de la pel\u00edcula <em>The Crow<\/em>, aquella del roquero resucitado y el actor muerto, pero no lo tocaron en directo hasta 2013. Su puesto de honor en aquella banda sonora se puede interpretar como un reconocimiento p\u00fablico de su condici\u00f3n de padrinos de lo g\u00f3tico, una etiqueta que a Smith le hace rechinar los dientes: \u00abSolo la gente que no es g\u00f3tica piensa que The Cure somos un grupo g\u00f3tico \u2013declar\u00f3 una vez al Guardian\u2013. Yo me visto de negro. Voy vestido de negro ahora, siempre lo he hecho, pero no pretendo manifestar nada al mundo. Lo hago porque&#8230; no s\u00e9&#8230; \u00bfPorque adelgaza? \u00bfPorque as\u00ed no tienes que lavar tan a menudo?\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/mfTkL-ZHDCY\" width=\"100%\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>10. It Can Never Be The Same (in\u00e9dita en estudio)<\/strong><br \/>\nDel par de temas que los Cure estrenaron en sus conciertos de 2016,<em> It Can Never Be The Same<\/em> parece especialmente relevante, ya que Robert Smith lleva el t\u00edtulo escrito en una de sus guitarras, y adem\u00e1s cal\u00f3 muy r\u00e1pido entre los fans m\u00e1s devotos del grupo: seg\u00fan los foros que se dedican a desmenuzar cada palabra y cada gesto del l\u00edder de la banda, esta canci\u00f3n es una despedida dedicada a su madre, Rita, que falleci\u00f3 en 2015. \u00abPuedo cantar, puedo re\u00edrme, puedo bailar \/ como si nada hubiese cambiado, \/ pero sin ti, sin ti, \/ nunca podr\u00e1 ser igual\u00bb. El a\u00f1o pasado la incluyeron en el directo <em>Cur\u00e6tion<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/2e4SXYhlp-Y\" width=\"100%\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; A la espera de comprobar si The Cure editan por fin en 2020 su famoso \u00e1lbum nuevo (que, a este paso, va a hacerse viejo antes de salir), recupero esta pieza que publiqu\u00e9 en el peri\u00f3dico hace tres a\u00f1os y pico, la \u00faltima vez que vinieron a tocar por aqu\u00ed. 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