{"id":4063,"date":"2018-09-13T10:42:43","date_gmt":"2018-09-13T09:42:43","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/?p=4063"},"modified":"2018-09-13T10:42:43","modified_gmt":"2018-09-13T09:42:43","slug":"guitarra-se-escribe-con-uve-un-texto-repescado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/2018\/09\/13\/guitarra-se-escribe-con-uve-un-texto-repescado\/","title":{"rendered":"Guitarra se escribe con uve (un texto repescado)"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_4064\" style=\"width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-4064\" loading=\"lazy\" class=\" wp-image-4064\" src=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2018\/09\/Rudolf-Schenker-Scorpions-Foto-Jordi-Alemany-600x400.jpg\" alt=\"Foto: Jordi Alemany\" width=\"560\" height=\"373\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2018\/09\/Rudolf-Schenker-Scorpions-Foto-Jordi-Alemany-600x400.jpg 600w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2018\/09\/Rudolf-Schenker-Scorpions-Foto-Jordi-Alemany-150x100.jpg 150w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2018\/09\/Rudolf-Schenker-Scorpions-Foto-Jordi-Alemany-300x200.jpg 300w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2018\/09\/Rudolf-Schenker-Scorpions-Foto-Jordi-Alemany-768x512.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 560px) 100vw, 560px\" \/><p id=\"caption-attachment-4064\" class=\"wp-caption-text\"><em>Foto: Jordi Alemany<\/em><\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para las \u00faltimas generaciones, la guitarra Gibson Flying V ha quedado ligada de manera indisociable al rock duro y el heavy. Su forma radical y agresiva, que evoca m\u00e1s un arma o un proyectil que un instrumento, serv\u00eda como expresi\u00f3n est\u00e9tica id\u00f3nea para una m\u00fasica fuerte e inconformista. Pensamos en la Flying V y nos vienen a la cabeza bandas como Scorpions, cuyo guitarrista Rudolf Schenker (en la foto) es un apasionado coleccionista de este modelo, o los primeros Metallica sacando chispas a sus cuerdas. Pero, en realidad, la Flying V viene de mucho m\u00e1s atr\u00e1s, de un tiempo en el que el heavy metal era inimaginable y el rock estaba todav\u00eda en su infancia.<\/p>\n<p>El pasado enero se cumplieron sesenta a\u00f1os de la concesi\u00f3n de la patente para fabricar la Flying V y su hermana <a href=\"http:\/\/images.gibson.com\/Files\/9f3343de-5db5-4e70-9bc2-54dd9e22305c.jpg\" rel=\"external nofollow\">Explorer<\/a>, tambi\u00e9n angulosa y rupturista. \u00abHoy resulta casi imposible entender de qu\u00e9 dram\u00e1tica manera estas guitarras confundieron las expectativas de los fabricantes de guitarras y los propios guitarristas. Siempre hab\u00eda existido la ley no escrita de que el cuerpo de una guitarra deb\u00eda respetar una forma tradicional. Despu\u00e9s de que apareciesen estos nuevos modelos, cualquier cosa parec\u00eda posible\u00bb, ha escrito el experto Tony Bacon en el libro que les dedic\u00f3. La Gibson quer\u00eda reivindicarse como firma innovadora despu\u00e9s de que su archirrival, Fender, lanzase la entonces vanguardista Stratocaster. La apuesta fue m\u00e1s lejos de lo que nadie habr\u00eda esperado: encargaron varios dise\u00f1os y acabaron eligiendo la Flying V y la Explorer, que romp\u00edan con el t\u00f3pico eterno y cursi de la guitarra con forma de cuerpo de mujer, heredado de sus ancestros ac\u00fasticos.<\/p>\n<p>La Flying V fue recibida con estupefacci\u00f3n y se qued\u00f3 muy lejos del \u00e9xito. La revista <em>Guitar Aficionado<\/em> ha repasado las cifras de ventas de aquella d\u00e9cada: en 1958 se facturaron ochenta y una unidades; en 1959, solo diecinueve. Ese mismo a\u00f1o se interrumpi\u00f3 la producci\u00f3n, con la excepci\u00f3n de veinte instrumentos m\u00e1s que se ensamblaron a principios de los 60 para aprovechar piezas sobrantes que hab\u00edan quedado en los almacenes. Y eso que el modelo tuvo desde el principio sus fervientes partidarios, entre los que destacaron dos m\u00fasicos de blues que lo adoptaron con entusiasmo: Lonnie Mack (que llam\u00f3 a la suya <em>Seven<\/em>, porque era la s\u00e9ptima que se fabricaba) y <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=z20yAKQLXc0\" rel=\"external nofollow\">Albert King<\/a> (que bautiz\u00f3 a su primera Flying V como <em>Lucy<\/em>). King era zurdo y tocaba con una guitarra de diestro puesta del rev\u00e9s, sin siquiera reordenar las cuerdas: seg\u00fan algunos estudiosos, la Flying V le cautiv\u00f3 por su simetr\u00eda, ya que el giro no afectaba a su forma, aunque otros sostienen que la eligi\u00f3 simplemente por su chocante apariencia, que aportaba una dimensi\u00f3n extra al espect\u00e1culo.<\/p>\n<p>El inter\u00e9s por la guitarra en uve de Gibson se reaviv\u00f3 en la segunda mitad de los 60, debido en buena parte a una casualidad. The Kinks viajaron a Estados Unidos en 1965 (algo que no podr\u00edan hacer en los cuatro a\u00f1os siguientes, debido al veto de la Federaci\u00f3n Americana de M\u00fasicos) y una compa\u00f1\u00eda a\u00e9rea extravi\u00f3 la guitarra de Dave Davies. El m\u00fasico tuvo que acudir a una tienda de instrumentos de California, donde prob\u00f3 dos guitarras que no acabaron de convencerle. El dependiente sac\u00f3 entonces un estuche polvoriento y le ofreci\u00f3 una Flying V del 58, con la que empez\u00f3 a tocar el riff de <em>All Day And All Of The Night<\/em>. Davies, satisfecho al fin, decidi\u00f3 comprar aquella guitarra extra\u00f1a (seg\u00fan algunas fuentes, pag\u00f3 sesenta d\u00f3lares; seg\u00fan otras, doscientos) y le dio una visibilidad sin precedentes, ya que apareci\u00f3 con ella en varias actuaciones televisivas e incluso en la portada del<em> Greatest Hits!<\/em> de los Kinks. La Gibson redise\u00f1\u00f3 el modelo y volvi\u00f3 a fabricarlo en 1966, pero tambi\u00e9n en esa ocasi\u00f3n se qued\u00f3 muy lejos de arrasar: aunque el mism\u00edsimo Hendrix la adopt\u00f3 (tuvo tres, incluida una que <em>customiz\u00f3<\/em> con motivos psicod\u00e9licos) y Keith Richards toc\u00f3 una en el concierto de los Stones en Hyde Park, la Flying V volvi\u00f3 a retirarse de la circulaci\u00f3n en 1970.<\/p>\n<p>Pero, en los 70, las huestes del rock duro abrazaron aquella guitarra iconoclasta, que m\u00e1s tarde pasar\u00eda como un precioso legado al heavy metal y sus derivados: bandas como Mountain, Uriah Heep, UFO, Van Halen, Kiss o Scorpions forman parte de la historia de la Flying V, junto a int\u00e9rpretes ajenos al g\u00e9nero como Marc Bolan, Billy F. Gibbons (ZZ Top), Steve Jones (Sex Pistols) o <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=i5PZQMwL7iE\" rel=\"external nofollow\">Lenny Kravitz<\/a>. En el pr\u00f3logo que escribi\u00f3 para un libro sobre el modelo, el exigente Gibbons elogia su \u00abaire de misterioso atractivo\u00bb, pero tambi\u00e9n su \u00abtono poderoso\u00bb. Sin \u00e9l, por muy llamativa que fuese, jam\u00e1s habr\u00eda llegado a nada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/TB1ANsUQcgQ\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Para las \u00faltimas generaciones, la guitarra Gibson Flying V ha quedado ligada de manera indisociable al rock duro y el heavy. Su forma radical y agresiva, que evoca m\u00e1s un arma o un proyectil que un instrumento, serv\u00eda como expresi\u00f3n est\u00e9tica id\u00f3nea para una m\u00fasica fuerte e inconformista. 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