{"id":3698,"date":"2018-01-03T11:45:45","date_gmt":"2018-01-03T10:45:45","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/?p=3698"},"modified":"2018-01-03T11:46:43","modified_gmt":"2018-01-03T10:46:43","slug":"la-frescura-suiza-un-texto-repescado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/2018\/01\/03\/la-frescura-suiza-un-texto-repescado\/","title":{"rendered":"La frescura suiza (un texto repescado)"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignright wp-image-3699\" src=\"\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2018\/01\/Kleenex.jpg\" alt=\"Kleenex\" width=\"315\" height=\"438\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2018\/01\/Kleenex.jpg 575w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2018\/01\/Kleenex-108x150.jpg 108w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2018\/01\/Kleenex-216x300.jpg 216w\" sizes=\"(max-width: 315px) 100vw, 315px\" \/>Cada vez que hablamos de la explosi\u00f3n punk de hace cuarenta a\u00f1os, tendemos a abrir la caja de los t\u00f3picos y reutilizar las mismas ideas: la ruptura abrupta con el pasado, por ejemplo, y tambi\u00e9n el <em>hazlo t\u00fa mismo<\/em>, la ineptitud t\u00e9cnica y la nueva libertad que estas nociones tra\u00edan consigo. Pero, en realidad, esos rasgos definitorios no acaban de ajustarse a los mascarones de proa del movimiento: uno coge a los Sex Pistols y se encuentra con canciones que, lejos de masacrar toda tradici\u00f3n, trataban de recuperar la vieja energ\u00eda del rock and roll (incluso, ay, con versiones de cl\u00e1sicos) y que quiz\u00e1 no constituyan ejercicios de virtuosismo, pero tampoco sirven precisamente como cartilla de p\u00e1rvulos del instrumentista. Para colmo, fueron editadas por discogr\u00e1ficas establecidas y se ce\u00f1\u00edan siempre a unos par\u00e1metros muy definidos, estimulantes pero en absoluto imprevisibles.<\/p>\n<p>Habr\u00e1 que concluir que, si lo valioso del punk eran esos cuatro conceptos liberadores, deber\u00edamos buscar su aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica en otra parte. Y tal vez el lugar m\u00e1s indicado, por improbable que pueda parecer, sea Suiza: pocas bandas encajan tanto en las descripciones del esp\u00edritu punk como Kleenex, el grupo surgido en Z\u00farich en 1978. En cinco a\u00f1os de carrera, les dio tiempo para rebautizarse (una demanda de los fabricantes de pa\u00f1uelos les oblig\u00f3 a mutar en LiLiPUT) y para cambiar incontables veces de formaci\u00f3n: fueron tr\u00edo, cuarteto y quinteto, casi siempre exclusivamente femenino. Kleenex y LiLiPUT s\u00ed que romp\u00edan con el pasado, s\u00ed que operaban al margen de todo, s\u00ed que ignoraban de manera casi absoluta la manera ortodoxa de utilizar un instrumento y s\u00ed que sonaban esencialmente libres, insolentes, con un planteamiento formal que invad\u00eda a menudo el terreno de lo desconcertante e incluso lo demencial. El estadounidense Greil Marcus, vaca sagrada del periodismo musical y fan fatal de la banda suiza, no ha dudado en dar el paso de vincular su estilo y su sexo: \u00abLo que produc\u00edan eran ruidos absolutamente femeninos que a los machos les habr\u00eda dado verg\u00fcenza hacer en aquella \u00e9poca y probablemente tambi\u00e9n les dar\u00eda verg\u00fcenza hacer ahora: &#8216;iiiiiii&#8217;, &#8216;uuuuu&#8217;, un pulverizador &#8216;wuwuwuwu&#8217;\u00bb. Son tesis siempre delicadas, pero es cierto que bandas como The Slits, The Raincoats, X-Ray Spex o Essential Logic, todas ellas femeninas o encabezadas por mujeres, estuvieron entre lo m\u00e1s aut\u00e9nticamente punk del punk.<\/p>\n<p>Los or\u00edgenes de Kleenex son un puro dedo levantado ante lo convencional. Al principio, el grupo solo ten\u00eda cuatro canciones, que constitu\u00edan otros tantos atentados contra el gusto establecido, pero esa escasez de repertorio no les imped\u00eda ofrecer conciertos de hasta cuatro horas, en los que los cuatro temas de dos o tres acordes se repet\u00edan una y otra vez para deleite de un entregado p\u00fablico de amiguetes. Un d\u00eda, el guitarrista (un chico) se hart\u00f3 y dej\u00f3 colgadas a sus compa\u00f1eras en mitad de actuaci\u00f3n, as\u00ed que se subi\u00f3 al escenario una espectadora que tocaba en otro grupo y que, a fuerza de repetici\u00f3n, se hab\u00eda aprendido las canciones. As\u00ed surgi\u00f3 la primera formaci\u00f3n cl\u00e1sica de Kleenex. \u00abEra todo tan divertido que pensamos que a lo mejor deber\u00edamos componer una quinta canci\u00f3n\u00bb, relat\u00f3 en una entrevista aquella guitarrista espont\u00e1nea, Marlene Marder, que junto a la bajista Klaudia Schiff se convirti\u00f3 en la \u00fanica componente fija de la banda. \u00abDurante un a\u00f1o tocamos sin afinar la bater\u00eda, la guitarra ni el bajo\u00bb, ha admitido.<\/p>\n<p>Kleenex y LiLiPUT fueron una conjunci\u00f3n afortunada de anarqu\u00eda, amateurismo y creatividad. Sus canciones siguen senderos propios, basados habitualmente en la repetici\u00f3n, con ritmos que se entrecortan y aceleran seg\u00fan una l\u00f3gica propia. Las voces se desga\u00f1itan, estallan en onomatopeyas, gritan versos en ingl\u00e9s an\u00f3malo (las principales compositoras pr\u00e1cticamente no conoc\u00edan el idioma) o en alem\u00e1n de Suiza. Hay silbidos, hay saxof\u00f3n, hay viol\u00edn, hay incluso un silbato antiviolacion con el que acompa\u00f1an su canci\u00f3n sobre el autostop. En todo momento queda claro que se lo pasaban muy bien y que su ambici\u00f3n era nula, pero aquel primer sencillo que les editaron unos amigos lleg\u00f3 a John Peel, la estrella de la radio musical brit\u00e1nica, que se prend\u00f3 del grupo y lo program\u00f3 con su habitual desmesura. Los responsables de Rough Trade sintonizaron tambi\u00e9n con la propuesta y ficharon a las chicas, que de pronto se vieron girando por el Reino Unido. Y el pope Marcus hizo sus deberes de cr\u00edtico cultural y vincul\u00f3 su gozoso caos con el dada\u00edsmo de sesenta a\u00f1os antes, que tambi\u00e9n hab\u00eda nacido en Z\u00farich, aunque las primeras sorprendidas por aquella asociaci\u00f3n fueron las artistas: \u00abSab\u00eda que hab\u00eda ocurrido en Z\u00farich, pero nunca se me ocurri\u00f3 que LiLiPUT tuviese que ver con ello. Al final, me imagino que s\u00ed existir\u00e1 una conexi\u00f3n, porque lo he le\u00eddo en muchos libros, ja, ja&#8230;\u00bb, se burlaba Marlene Marder, que falleci\u00f3 el a\u00f1o pasado.<\/p>\n<p>La banda suiza solo edit\u00f3 dos \u00e1lbumes, ya como LiLiPUT, y un pu\u00f1ado de sencillos, pero su huella fue mayor de lo que esa exigua discograf\u00eda permite suponer. Se ha vuelto casi obligatorio mencionar que Kurt Cobain incluy\u00f3 a Kleenex\/LiLiPUT en su famosa lista de cincuenta discos favoritos, aunque las herederas m\u00e1s directas de nuestras protagonistas fueron las <em>riot grrrls<\/em> de los 90. Kill Rock Stars, el sello m\u00e1s representativo de aquel movimiento feminista y contestatario, reedit\u00f3 en el a\u00f1o 2000 todo el material oficial de las suizas y las reconoci\u00f3 como \u00abancestros\u00bb de Bikini Kill y compa\u00f1\u00eda. A finales de 2016, la discogr\u00e1fica estadounidense ha reincidido en el homenaje y ha lanzado <em>First Songs<\/em>, un doble elep\u00e9 que repasa de manera exhaustiva todo el material previo a sus dos \u00e1lbumes, incluidos varios temas in\u00e9ditos. Todo suena igual de fresco que el primer d\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/Y94qgVZAgW0\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(publicado originalmente en <a href=\"http:\/\/www.elcorreo.com\/on-extra\/musica\/201702\/02\/frescura-suiza-20170123185911-rc.html\" rel=\"external nofollow\">Musi-K<\/a>)<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cada vez que hablamos de la explosi\u00f3n punk de hace cuarenta a\u00f1os, tendemos a abrir la caja de los t\u00f3picos y reutilizar las mismas ideas: la ruptura abrupta con el pasado, por ejemplo, y tambi\u00e9n el hazlo t\u00fa mismo, la ineptitud t\u00e9cnica y la nueva libertad que estas nociones tra\u00edan consigo. 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