{"id":3677,"date":"2017-12-30T10:06:09","date_gmt":"2017-12-30T09:06:09","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/?p=3677"},"modified":"2017-12-30T10:06:09","modified_gmt":"2017-12-30T09:06:09","slug":"viajes-cosmicos-en-una-habitacion-un-texto-repescado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/2017\/12\/30\/viajes-cosmicos-en-una-habitacion-un-texto-repescado\/","title":{"rendered":"Viajes c\u00f3smicos en una habitaci\u00f3n (un texto repescado)"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-3678\" src=\"\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2017\/12\/Pauline-Anna-Strom-600x371.jpg\" alt=\"Pauline Anna Strom\" width=\"560\" height=\"346\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2017\/12\/Pauline-Anna-Strom-600x371.jpg 600w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2017\/12\/Pauline-Anna-Strom-150x93.jpg 150w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2017\/12\/Pauline-Anna-Strom-300x185.jpg 300w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2017\/12\/Pauline-Anna-Strom-768x475.jpg 768w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2017\/12\/Pauline-Anna-Strom.jpg 984w\" sizes=\"(max-width: 560px) 100vw, 560px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Da la impresi\u00f3n de que, si ajustamos el foco de la manera correcta, cualquier escena nos puede revelar una buena provisi\u00f3n de joyas desconocidas. Todos los a\u00f1os se rescatan del olvido discos, artistas, incluso estilos enteros que quedaron arrumbados por el tiempo y por las modas de una manera que parec\u00eda definitiva: desde la m\u00fasica somal\u00ed de los 70 y los 80, por poner un ejemplo <a href=\"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/2017\/09\/28\/las-casetes-desenterradas\/\">de recuperaci\u00f3n reciente<\/a>, hasta los yacimientos aparentemente inagotables del protoheavy anglosaj\u00f3n, objeto de decenas de antolog\u00edas. Entre los \u00faltimos tesoros <em>desenterrados<\/em> por los arque\u00f3logos musicales destaca la obra de Pauline Anna Strom, una artista estadounidense que lleva tres d\u00e9cadas fuera de todos los radares, si exceptuamos un grupo de admiradores tan exiguo como apasionado. En realidad, incluso en los a\u00f1os en que desarroll\u00f3 su actividad, con tres elep\u00e9s y cuatro casetes autopublicados entre 1982 y 1988, Pauline Anna siempre mantuvo un perfil discreto y esquivo, camuflada a menudo bajo un nombre art\u00edstico (Trans-Millenia Consort) e indiferente a todas esas servidumbres y compromisos que allanan el camino hacia la fama.<\/p>\n<p>A Pauline Anna Strom se la suele ubicar en la new age, aquella electr\u00f3nica contemplativa y espiritual que atraves\u00f3 su gran momento en los 80, y es cierto que sus composiciones encajan sin mayor problema en las coordenadas del estilo. Pero tambi\u00e9n es verdad que la etiqueta, tan desprestigiada, no hace ning\u00fan favor a unas piezas deslumbrantes, ingr\u00e1vidas, con una vocaci\u00f3n c\u00f3smica que entronca directamente con los grandes cl\u00e1sicos de la electr\u00f3nica setentera. Al fin y al cabo, su inspiraci\u00f3n estaba en los discos de pioneros como Tangerine Dream, Klaus Schulze, Vangelis o Brian Eno, mientras que la escena de la <em>nueva era<\/em> y su supuesta hermandad m\u00edstica no le despertaban grandes simpat\u00edas: \u00abEl bombo publicitario que rodea al g\u00e9nero new age es propaganda de mierda, igual que los dem\u00e1s aspectos de nuestra cultura orientada al <em>hype<\/em>. No te llames a enga\u00f1o: toda la estructura de negocio que rodea la \u2018new age\u2019 es tan corrupta, pol\u00edtica y superficial como cualquier otra\u00bb, alert\u00f3 en una de sus contadas entrevistas, concedida en 1986 a la revista californiana <em>Eurock<\/em>. Esas dos frases ya bastan para dejar claro que nuestra protagonista nunca ha sido exactamente una campeona de la diplomacia y las relaciones p\u00fablicas.<\/p>\n<p>Pauline Anna Strom naci\u00f3 en Luisiana, en el seno de una familia ultracat\u00f3lica. Vino al mundo de manera prematura y se qued\u00f3 ciega. Pas\u00f3 su juventud en Kentucky y, tras casarse con un militar, se mud\u00f3 a la ciudad californiana de San Francisco, el n\u00facleo de ese combinado de espiritualidad y tecnolog\u00eda que sirvi\u00f3 de caldo de cultivo a la new age. Aunque ella siempre hab\u00eda escuchado m\u00fasica cl\u00e1sica, los programas de radio que difund\u00edan el nuevo estilo le descubrieron nuevos territorios: primero empez\u00f3 a coleccionar discos y, despu\u00e9s, instrumentos electr\u00f3nicos, hasta convertir una habitaci\u00f3n de su apartamento en un estudio dom\u00e9stico. All\u00ed daba forma a sus piezas en sesiones creativas que sol\u00edan transcurrir de noche, con auriculares, en un entorno de silencio y oscuridad que se concilia bien con su m\u00fasica paciente y exploratoria, atravesada constantemente por cascadas de sonido que parecen fulgurantes rayos c\u00f3smicos. \u00abMi ceguera, m\u00e1s que entorpecerlas, ha contribuido a mis aptitudes musicales. Creo que mi o\u00eddo y mi capacidad de visualizaci\u00f3n mental se han desarrollado a un nivel m\u00e1s alto. Y tampoco afecta a mis capacidades desde un punto de vista t\u00e9cnico: es posible programar sintetizadores y unidades de efectos, grabar con precisi\u00f3n y manipular una mesa de mezclas gui\u00e1ndose solo por el sonido\u00bb, detall\u00f3 en aquella rara entrevista.<\/p>\n<p>Pauline Anna Strom siempre se mantuvo al margen de la industria, de manera que sus autoediciones no pasaron de tiradas modestas y pronto acabaron descatalogadas. Se convirti\u00f3 en la perfecta artista de culto: conocida solo por una minor\u00eda especializada, inactiva desde 1988, autora de m\u00fasicas inencontrables y, para redondear el perfil, misteriosa y huidiza en s\u00ed misma, hasta el punto de que resultaba casi imposible encontrar informaci\u00f3n fiable sobre ella. El sello RVNG Intl. la ha puesto inesperadamente de actualidad al editar <a href=\"https:\/\/igetrvng.com\/shop\/rervng10\/\" rel=\"external nofollow\"><em>Trans-Millenia Music<\/em><\/a>, una recopilaci\u00f3n que re\u00fane trece piezas extra\u00eddas de sus siete \u00e1lbumes. Son ochenta minutos de instrumentales hermosos, serenos y sugerentes, entre lo ambiental y lo psicod\u00e9lico, que triunfan en el prop\u00f3sito de embarcar al oyente en un viaje astral o, tal como lo planteaba la propia Pauline Anna, de enlazar \u00ablas profundidades del pasado remoto\u00bb y \u00ablas vastas magnitudes del futuro\u00bb. La compositora (\u00abaudazmente individualista y fieramente independiente\u00bb, como la describe la discogr\u00e1fica) incluso se ha avenido a conceder una entrevista telef\u00f3nica a la revista brit\u00e1nica <em>The Wire<\/em>, la biblia mensual de las m\u00fasicas de vanguardia. En el reportaje publicado el mes pasado, revela que sigue viviendo en el mismo apartamento que en los 80, pero que su querido equipo (el Yamaha DX7, el Prophet 10, el E-mu Emulator&#8230;) ya no est\u00e1 all\u00ed, porque se vio obligada a venderlo junto a su colecci\u00f3n de discos para superar una mala racha.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(publicado originalmente en la revista para suscriptores <a href=\"http:\/\/www.elcorreo.com\/on-extra\/musica\/viajes-cosmicos-habitacion-20171116165732-ntrc.html\" rel=\"external nofollow\">Musi-K<\/a>)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/fp6ZNrH4EzA\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Da la impresi\u00f3n de que, si ajustamos el foco de la manera correcta, cualquier escena nos puede revelar una buena provisi\u00f3n de joyas desconocidas. 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