{"id":3672,"date":"2017-12-29T12:06:39","date_gmt":"2017-12-29T11:06:39","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/?p=3672"},"modified":"2017-12-29T12:09:36","modified_gmt":"2017-12-29T11:09:36","slug":"cuidado-que-vuelven-butthole-surfers","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/2017\/12\/29\/cuidado-que-vuelven-butthole-surfers\/","title":{"rendered":"\u00a1Cuidado, que vuelven Butthole Surfers! (un texto repescado)"},"content":{"rendered":"<p>El peri\u00f3dico tiene una revista digital de m\u00fasica para suscriptores, <a href=\"http:\/\/www.elcorreo.com\/on-extra\/musica\/\" rel=\"external nofollow\">Musi-K<\/a>, en la que suelo publicar un texto todas las semanas (alguna vez <a href=\"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/2016\/12\/19\/la-noche-que-vi-a-los-bichos\">ya ha asomado alguno<\/a> por aqu\u00ed). He acabado especializ\u00e1ndome en peque\u00f1os perfiles de artistas veteranos y m\u00e1s o menos esquinados, es decir, en lo que m\u00e1s me interesa: por ah\u00ed han ido saliendo DAF, Throbbing Gristle, Ulver, Doctors Of Madness, el Radiophonic Workshop de la BBC, Der Plan, Andreas Dorau, Television Personalities, The Fall y otros sospechosos habituales, code\u00e1ndose alegremente con gente actual como Solange, Myrkur o Shilpa Ray. He pensado que, para aliviar el vac\u00edo de estos d\u00edas a caballo entre dos a\u00f1os, voy a recuperar en abierto una selecci\u00f3n de esos cincuenta y tantos textos: he elegido siete que me parecen especialmente divertidos, curiosos o interesantes. En alg\u00fan detalle se habr\u00e1n quedado desactualizados, pero la esencia sigue valiendo. Empezamos con este, que s\u00ed est\u00e1 al d\u00eda porque sali\u00f3 la semana pasada y porque, al fin y al cabo, no pasa de ser un ramillete de viejas an\u00e9cdotas.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-3673\" src=\"\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2017\/12\/Butthole-Surfers-600x371.jpg\" alt=\"butthole-surfers\" width=\"560\" height=\"346\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2017\/12\/Butthole-Surfers-600x371.jpg 600w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2017\/12\/Butthole-Surfers-150x93.jpg 150w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2017\/12\/Butthole-Surfers-300x186.jpg 300w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2017\/12\/Butthole-Surfers-768x475.jpg 768w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2017\/12\/Butthole-Surfers.jpg 983w\" sizes=\"(max-width: 560px) 100vw, 560px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s chocante de la biograf\u00eda de los Butthole Surfers podr\u00eda ser el hecho de que sus dos fundadores y piezas centrales (el vocalista Gibby Haynes y el guitarrista Paul Leary) fuesen estudiantes aventajados en la universidad. Gibby, de hecho, ya hab\u00eda conseguido un buen puesto como contable cuando empez\u00f3 con la banda, a comienzos de los 80, y Paul decidi\u00f3 abandonar los estudios a punto de doctorarse en Administraci\u00f3n de Empresas. Esa inesperada formalidad juvenil no cuadra con nada de lo que vino despu\u00e9s, porque la trayectoria de los Butthole Surfers es probablemente la m\u00e1s demencial de la historia de la m\u00fasica popular, un puro delirio en el que resulta dif\u00edcil discernir el m\u00ednimo vestigio de sensatez, cordura o responsabilidad. Muy pocos anecdotarios roqueros pueden competir con las sucesivas muestras de extrav\u00edo mental e inadaptaci\u00f3n social que caracterizaron a la banda texana a lo largo de los 80.<\/p>\n<p>\u00bfPor d\u00f3nde empezar? Quiz\u00e1 por lo m\u00e1s obvio, sus conciertos, con una puesta en escena a medio camino entre el circo de <em>freaks<\/em> y la pesadilla inducida por el \u00e1cido. En sus tiempos m\u00e1s salvajes, cuando llevaban dos bater\u00edas que parec\u00edan gemelos (King Coffey, que contin\u00faa en la banda, y Teresa Nervosa), las actuaciones de Butthole Surfers eran imprevisibles y a menudo terror\u00edficas. En un ambiente saturado de humo, con un mont\u00f3n de luces estrobosc\u00f3picas que parpadeaban sin clemencia, aprovechaban como tel\u00f3n de fondo varias proyecciones simult\u00e1neas y a menudo superpuestas: usaban pel\u00edculas de autopsias, de operaciones de cirug\u00eda pl\u00e1stica, de deformidades anat\u00f3micas, de explosiones nucleares, de factor\u00edas c\u00e1rnicas, de ara\u00f1as devorando a sus presas&#8230; Gibby Haynes vociferaba por su meg\u00e1fono, se arrojaba al suelo para hacer reventar sus condones rellenos de falsa sangre, prend\u00eda fuego a los platos de la bater\u00eda con alcohol de quemar, rociaba al p\u00fablico con un spray lleno de orina, despedazaba animales disecados y se comportaba, en general, como un orate en progresivo estado de desnudez. Claro que ese apartado, el de la escasez de ropa, lo ten\u00eda ya cubierto su bailarina desnuda, Ta-Da The Shit Lady, que al menos en una ocasi\u00f3n acab\u00f3 manteniendo relaciones sexuales con el vocalista en pleno escenario.<\/p>\n<p>Esa era su rutina, el pl\u00e1cido d\u00eda a d\u00eda, pero ha pasado a la historia un concierto de 1987 programado a hora temprana y anunciado para todos los p\u00fablicos. Nadie entiende qu\u00e9 empuj\u00f3 al c\u00e1ndido productor a adoptar aquella determinaci\u00f3n temeraria. Por supuesto, Ta-Da no se priv\u00f3 de bailar con los pechos al aire, pero la situaci\u00f3n se complic\u00f3 cuando Paul Leary se sac\u00f3 el pene (en cualquier historia de este grupo asoman varias veces los genitales de sus componentes) y Gibby empez\u00f3 a gritar ocurrencias como \u00ab\u00bfno odi\u00e1is cuando vuestro padre entra a la habitaci\u00f3n y ten\u00e9is una botella de vino metida por el ano?\u00bb. En alg\u00fan momento, el vocalista se prendi\u00f3 fuego y salpic\u00f3 de combustible a los responsables de seguridad, mientras amenazaba con acercarles tambi\u00e9n el mechero.<\/p>\n<p>Hablamos de una banda que, seg\u00fan la leyenda, se mud\u00f3 a Georgia solo para acosar a R.E.M., aunque en otras versiones sostienen que decidieron su nueva base de operaciones lanzando un dardo sobre un mapa. All\u00ed se establecieron en una casa sin muebles y se pasaban la mayor parte del tiempo en su destartalada furgoneta, junto a un pitbull bautizado como <em>Mark Farmer de Grand Funk Railroad<\/em> en dudoso homenaje al m\u00fasico aludido. Resulta dif\u00edcil decidir qu\u00e9 an\u00e9cdotas resumen mejor su talante carnavalesco, escatol\u00f3gico y, en general, grotesco. Tras un concierto en Atlanta, acabaron de fiesta en una casa donde tambi\u00e9n estaba la hija de Jimmy Carter, el expresidente de Estados Unidos. A Gibby le pareci\u00f3 muy divertido frotar el escroto en un malet\u00edn de la chica y, despu\u00e9s, todos pudieron contemplar con imaginable alborozo c\u00f3mo Carter llegaba a recoger a su hija y met\u00eda personalmente el equipaje en el maletero. La \u00faltima: ya en este siglo, en una de sus reuniones, actuaron en el festival All Tomorrow&#8217;s Parties. Gibby se qued\u00f3 dormido en el comedor del festival, durante el desayuno, y no le gust\u00f3 que una vigilante le despertara. Su reacci\u00f3n, desenlace l\u00f3gico de su alterado funcionamiento neuronal, fue chuparse un dedo e introduc\u00edrselo a la buena mujer por un agujero de la nariz.<\/p>\n<p>Tratamos, en fin, de un grupo que se llama Butthole Surfers (traducible por los <em>surfistas del ojete<\/em>) y que en alguno de sus \u00e1lbumes prescindi\u00f3 de t\u00edtulos y los sustituy\u00f3 por dibujitos asquerosillos. Pero, abandonando ya la apabullante <em>trivia<\/em> que acumularon estos personajes, hay que puntualizar que tambi\u00e9n se trata de una de las propuestas m\u00e1s personales e insobornables del rock alternativo estadounidense de los 80: los Butthole Surfers trazaron una senda radicalmente individual que fascin\u00f3 a figuras posteriores como Kurt Cobain o los miembros de Soundgarden, aunque resulte dif\u00edcil encontrar en ellos su herencia sonora. Incluso dentro de su generaci\u00f3n (que incluye a ilustres como Sonic Youth, Dinosaur Jr., Big Black, H\u00fcsker D\u00fc o, ya m\u00e1s tard\u00edos, los Pixies), la cuadrilla texana destac\u00f3 siempre por su m\u00fasica enajenada y su talante marciano. Los texanos proced\u00edan de la habitual escena hardcore, pero evolucionaron hacia una suerte de hippismo post-punk, lo que un cr\u00edtico de <em>Noisey<\/em> ha descrito con acierto como \u00abuna versi\u00f3n repelente de Grateful Dead\u00bb. Sus guitarras lis\u00e9rgicas (en su caso no es un decir, porque sol\u00edan a\u00f1adir LSD al bol de cereales del desayuno) lo mismo remedaban a Black Sabbath que se demoraban en extra\u00f1os interludios ruidistas, donde tambi\u00e9n sacaban partido de voces extra\u00eddas de grabaciones. El efecto es ca\u00f3tico y a la vez estimulante, sobre todo en sus primeros \u00e1lbumes, porque m\u00e1s tarde evolucionaron hacia un sonido m\u00e1s vendible dentro de su esencial anormalidad. Ah, tambi\u00e9n conviene mencionar dos actividades paralelas de Gibby Haynes: <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=3DE413Th6K4\" rel=\"external nofollow\">su proyecto P<\/a> (s\u00ed, P, as\u00ed se llamaba) en compa\u00f1\u00eda de Johnny Depp y su colaboraci\u00f3n con Ministry en la anfetam\u00ednica <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=GXCh9OhDiCI\" rel=\"external nofollow\"><em>Jesus Built My Hotrod<\/em><\/a>, que quiz\u00e1 se haya convertido en su interpretaci\u00f3n m\u00e1s conocida fuera de Estados Unidos.<\/p>\n<p>La noticia es que los Butthole Surfers est\u00e1n de vuelta, con una formaci\u00f3n de cuarteto que completa su ya veterano bajista Jeff Pinkus. El mes pasado se relanz\u00f3 en vinilo <em>Locust Abortion Technician<\/em>, com\u00fanmente aceptado como su obra magna, y se inici\u00f3 as\u00ed un programa de reediciones que va a prolongarse a lo largo de 2018. Este retorno al candelero ha servido de est\u00edmulo para que el grupo retome la actividad creativa y anuncie un nuevo \u00e1lbum, que constituir\u00e1 su primer material nuevo desde 2001. \u00abNadie ha sacado un disco decente con 35 a\u00f1os de carrera. Bueno, excepto Johnny Cash, pero nosotros no somos Johnny Cash. Va a ser un camino complicado para hacer un disco que sea presentable\u00bb, ha declarado Gibby Haynes a <em>Rolling Stone<\/em>. Y Paul Leary ha avanzado que el disco contendr\u00e1 \u00abcanciones de rock, algunas cosas ambientales y tambi\u00e9n cosas realmente est\u00fapidas\u00bb, siempre fiel a uno de los lemas de la banda: el rock debe resultar odioso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/IMIt5vRQuOE\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El peri\u00f3dico tiene una revista digital de m\u00fasica para suscriptores, Musi-K, en la que suelo publicar un texto todas las semanas (alguna vez ya ha asomado alguno por aqu\u00ed). 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