{"id":3158,"date":"2016-04-22T19:15:57","date_gmt":"2016-04-22T18:15:57","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/?p=3158"},"modified":"2016-04-22T19:15:57","modified_gmt":"2016-04-22T18:15:57","slug":"cancion-de-la-semana-tragic-alert","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/2016\/04\/22\/cancion-de-la-semana-tragic-alert\/","title":{"rendered":"Canci\u00f3n de la semana: &#039;Tragic Alert&#039;"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/2016\/04\/22\/cancion-de-la-semana-tragic-alert\/al-jourgensen-surgical-meth-machine\/\" rel=\"attachment wp-att-3159\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter  wp-image-3159\" title=\"Al Jourgensen (Surgical Meth Machine)\" src=\"\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2016\/04\/Al-Jourgensen-Surgical-Meth-Machine.jpg\" alt=\"\" width=\"560\" height=\"327\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2016\/04\/Al-Jourgensen-Surgical-Meth-Machine.jpg 1323w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2016\/04\/Al-Jourgensen-Surgical-Meth-Machine-150x88.jpg 150w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2016\/04\/Al-Jourgensen-Surgical-Meth-Machine-300x175.jpg 300w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2016\/04\/Al-Jourgensen-Surgical-Meth-Machine-768x448.jpg 768w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2016\/04\/Al-Jourgensen-Surgical-Meth-Machine-600x350.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 560px) 100vw, 560px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al Jourgensen es uno de esos muchos artistas que han condenado a sus seguidores a la decepci\u00f3n, porque resulta muy improbable que alcance de nuevo el nivel de <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=K-jR-9o0cew\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\">aquel disco de 1992<\/a> que se ha dado en llamar <em>Psalm 69<\/em>, aunque en realidad se titulaba <em>\u039a\u0395\u03a6\u0391\u039b\u0397\u039e\u0398<\/em>. Ya s\u00e9 que hay quienes prefieren los dos inmediatamente anteriores, pero yo soy muy fan de ese \u00e1lbum, d\u00e9jenme con mis obsesiones. Nuestro hombre y su grupo, Ministry, alcanzaron ah\u00ed una cumbre del metal industrial, aunque la etiqueta jam\u00e1s me ha convencido demasiado cuando se les aplica a ellos: las nueve canciones del disco sacaban el m\u00e1ximo partido a las guitarras y la electr\u00f3nica como herramientas para la brutalidad, seg\u00fan f\u00f3rmulas diversas e imaginativas que nunca se ajustaban demasiado a los c\u00e1nones (bastante m\u00e1s aburridos) del metal tecnificado. \u00a1Qu\u00e9 variado, qu\u00e9 bueno y qu\u00e9 pasado de rosca es ese disco! Con el tiempo, Ministry se me fueron haciendo repetitivos, incluso un poco cargantes en la obsesi\u00f3n de Jourgensen por el sarcasmo pol\u00edtico, aunque siempre se agradec\u00eda su facilidad para fabricar canciones que m\u00e1s parecen apisonadoras.<\/p>\n<p>Ahora, este ap\u00f3stol del exceso acaba de estrenar proyecto nuevo, <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/surgicalmethmachine\/?ref=ts&#038;fref=ts\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\">Surgical Meth Machine<\/a>, despu\u00e9s de dar carpetazo a Ministry a ra\u00edz de la muerte de su c\u00f3mplice Mike Scaccia. El \u00e1lbum, editado esta semana, no es ni mucho menos <em>Psalm 69<\/em>, pero s\u00ed me da la impresi\u00f3n de que Jourgensen se ha venido arriba con el cambio: los temas de la andanada inicial suenan todav\u00eda m\u00e1s salvajes que su habitual desparrame, aunque al final se modera con una versi\u00f3n de Devo y algunos gui\u00f1os hacia los inicios de Ministry como proyecto de tecnopop oscurillo. He seleccionado <em>Tragic Alert<\/em>, donde la materia prima quiz\u00e1 tenga m\u00e1s que ver con el hardcore que con el metal, pero me ha condicionado lo que est\u00e1 disponible <em>en abierto<\/em>: en realidad, habr\u00eda preferido alguno de los cortes donde las bases se acercan al abuso r\u00edtmico del techno m\u00e1s monomaniaco.<\/p>\n<p>Mientras le\u00eda sobre Jourgensen para una cosita que publiqu\u00e9 ayer en la <a href=\"http:\/\/www.elcorreo.com\/on-extra\/musica\/201604\/21\/vuelve-apostol-exceso-20160419185734-rc.html\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\">revista musical para suscriptores<\/a>, me enter\u00e9, por cierto, de que seguramente tiene algo de vasco. Ya sab\u00eda que es nacido en La Habana: su familia se exili\u00f3 a Miami con el castrismo y Al (cuyo nombre original es Alejandro Ram\u00edrez Casas) habl\u00f3 solo espa\u00f1ol hasta que su jovenc\u00edsima madre se cas\u00f3 con el noruego Jourgensen. En sus memorias cita a su abuelo, el prestigioso veterinario cubano Julio Brouwer, innovador de la inseminaci\u00f3n vacuna (a la familia tambi\u00e9n pertenecen el guitarrista <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=iGGXS3FmMwo\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\">Leo Brouwer<\/a> y la compositora <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/results?search_query=ernestina+lecuona\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\">Ernestina Lecuona<\/a>), y veo por ah\u00ed que el segundo apellido de aquel hombre ilustre era Etchecopar. Digo yo que alguna porci\u00f3n de vasquidad habr\u00e1 por ah\u00ed.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/ljgs9Bbe_wU\" frameborder=\"0\" width=\"560\" height=\"315\"><\/iframe><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; Al Jourgensen es uno de esos muchos artistas que han condenado a sus seguidores a la decepci\u00f3n, porque resulta muy improbable que alcance de nuevo el nivel de aquel disco de 1992 que se ha dado en llamar Psalm 69, aunque en realidad se titulaba \u039a\u0395\u03a6\u0391\u039b\u0397\u039e\u0398. 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