{"id":3078,"date":"2016-01-11T10:08:34","date_gmt":"2016-01-11T09:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/?p=3078"},"modified":"2016-01-11T10:08:34","modified_gmt":"2016-01-11T09:08:34","slug":"david-bowie-ha-muerto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/2016\/01\/11\/david-bowie-ha-muerto\/","title":{"rendered":"David Bowie ha muerto"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/2016\/01\/11\/david-bowie-ha-muerto\/david-bowie\/\" rel=\"attachment wp-att-3079\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter  wp-image-3079\" title=\"David Bowie\" src=\"\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2016\/01\/David-Bowie.png\" alt=\"\" width=\"558\" height=\"338\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2016\/01\/David-Bowie.png 600w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2016\/01\/David-Bowie-150x91.png 150w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2016\/01\/David-Bowie-300x182.png 300w\" sizes=\"(max-width: 558px) 100vw, 558px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Durante unos cuantos a\u00f1os, David Bowie vino a ser lo que en el argot de la prensa se suele llamar un <em>morituri<\/em>, una figura caduca de la que ya no se esperaba otra novedad interesante que no fuese su obituario. As\u00ed ocurri\u00f3 entre 2004, cuando un palo de piruleta le golpe\u00f3 de manera rid\u00edcula en un ojo y torci\u00f3 simb\u00f3licamente la suerte de su carrera, y 2013, cuando celebr\u00f3 su cumplea\u00f1os <a href=\"http:\/\/www.elcorreo.com\/vizcaya\/ocio\/201301\/08\/david-bowie-nuevo-disco.html\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\">lanzando de improviso<\/a> la hermosa <em>Where Are We Now?<\/em>. Sin embargo, ahora mismo nadie se esperaba la noticia de su fallecimiento, que ha golpeado al mundo a primera hora de la ma\u00f1ana: el artista brit\u00e1nico acababa de lanzar <em>Blackstar<\/em>, un \u00e1lbum extra\u00f1o, atemporal y enigm\u00e1tico que hab\u00eda consolidado su \u00faltima reinvenci\u00f3n, un giro en el que el hombre de las mil m\u00e1scaras hab\u00eda decidido parecerse por fin a s\u00ed mismo. Ten\u00edamos ante nosotros un Bowie crepuscular, vulnerable, mayor, con letras repletas de referencias a la mortalidad (desde el \u201cpaseando a los muertos\u201d de aquel <em>Where Are We Now?<\/em> hasta la abundante imaginer\u00eda f\u00fanebre de <em>Blackstar<\/em>) pero con una vitalidad creativa que animaba a esperar (y desear) que esta nueva situaci\u00f3n durase mucho tiempo. En los mejores momentos, incluso nos permit\u00edamos fantasear con la posibilidad de que retomase las actuaciones en directo y, puestos a so\u00f1ar, que pagase a Bilbao el concierto que le deb\u00eda desde hace doce a\u00f1os, cuando suspendi\u00f3 la cita para sumergirse en su testarudo retiro de ermita\u00f1o. Era una tonter\u00eda, ya, tan enorme como la de haber pensado por un momento si lo del fallecimiento (de c\u00e1ncer, reci\u00e9n cumplidos los 69) no ser\u00eda una nueva maniobra del camale\u00f3n, siempre sofisticado y ajeno a convenciones.<\/p>\n<p>Estos d\u00edas circulaba por las redes el enlace a <a href=\"http:\/\/supbowie.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\">una p\u00e1gina<\/a> que permite saber a qu\u00e9 se dedicaba el artista a las distintas edades: si uno introduce en el motor de b\u00fasqueda &#8217;15 a\u00f1os&#8217;, se encuentra con un Bowie que ya estaba d\u00e1ndole al rock and roll con su primer grupo. Su carrera largu\u00edsima y monumental, repleta de mutaciones est\u00e9ticas y estil\u00edsticas, ha producido hitos incontables (habr\u00eda que ser muy obtuso para no tener una canci\u00f3n favorita de Bowie) y le ha convertido en una de las figuras mayores de la m\u00fasica popular, una autoridad que se las arregl\u00f3 para ser venerable sin perder <a href=\"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/evadidos\/2012\/01\/12\/david-bowie-y-el-futuro-de-ayer\/\" target=\"_blank\">el contacto con los tiempos<\/a> ni la capacidad de riesgo. En cierto modo, era el reverso de Lemmy, el l\u00edder de Mot\u00f6rhead que tambi\u00e9n acaba de fallecer: los dos se hab\u00edan granjeado el respeto universal por v\u00edas opuestas, el uno a trav\u00e9s de la reinvenci\u00f3n incesante y el otro, a trav\u00e9s de la continuidad inconmovible. Eran dos sabios del rock, y no nos quedan muchos de esa estatura.<\/p>\n<p>En las discusiones de bar sobre cu\u00e1l es la canci\u00f3n que preferimos de David Bowie, un tema de conversaci\u00f3n cl\u00e1sico entre mis amigos, yo siempre me he quedado con esta. Alguna hab\u00eda que elegir, aunque habr\u00eda podido ser cualquier otra de las que ustedes est\u00e1n pensando, y hoy asombra comprobar cu\u00e1ntas de ellas est\u00e1n te\u00f1idas de esa melancol\u00eda eleg\u00edaca que las hace id\u00f3neas para una despedida.<\/p>\n<p>&nbsp;<br \/>\n<iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/v--IqqusnNQ?rel=0\" frameborder=\"0\" width=\"560\" height=\"420\"><\/iframe><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Durante unos cuantos a\u00f1os, David Bowie vino a ser lo que en el argot de la prensa se suele llamar un morituri, una figura caduca de la que ya no se esperaba otra novedad interesante que no fuese su obituario. 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