En alguna ocasión ya os hemos hablado de la eyaculación precoz, de cuáles son sus causas, que os la volveremos a recordar y de lo bien que responden los pacientes a la terapia, es decir, de lo rápido que llega la solución y de lo motivador que es el tratamiento, casi semanalmente se va viendo el avance.
Pues bien, si siempre os hemos dicho que el 90% de los casos de eyaculación precoz que llegan a Albora Bide se quejan de este problema desde la adolescencia, también es verdad que existe ese 10% restante de eyaculadores precoces que su problema aparece de forma tardía, con alguna relación ya en la edad adulta.
Como hemos dicho la eyaculación precoz puede sobrevenir de manera repentina. Si de repente se tiene una eyaculación al poco tiempo de la penetración, este episodio podría generarle una gran preocupación y ansiedad. El afectado teme que este episodio vuelva a repetirse y este pensamiento negativo le adelanta el suceso. Entra en una especie de círculo vicioso. Esto se convierte ya en una prueba de examen, donde ya generalmente se suspende siempre, la autoestima y la confianza se ven mermadas e incluso se tiende a evitar el encuentro sexual, para no volver a quedar mal.
El problema persistirá, es más, si no se tratan van a más, y se convierten en eyaculadores precoces graves, que con estímulos de besos y caricias ya podrán estar super excitados y a punto. ¡Imaginaros!
Las causas de la eyaculación precoz, en estos casos son básicamente dos:
– La ansiedad por un buen desempeño: es decir querer quedar bien ante la pareja sexual y que este querer quedar bien les supere y se preocupen tanto que se genere tal ansiedad que no puedan controlar la eyaculación.
– Y la segunda causa es que la persona siempre haya mostrado signos de una ansiedad bastante alta, en su vida en general.
Para ir terminando, deciros que hay un rasgo de personalidad a tener en cuenta en casi todas las personas con eyaculación precoz y es su impulsividad, son personas que en general no solo se precipitan en la cama, también lo hacen cuando han de tomar una decisión, cuando han de decirle algo a alguien,… la ansiedad forma parte de sus vidas como una constante muy molesta.
El tratamiento se basa básicamente en dos premisas:
– Bajar la ansiedad de estas personas.
– Enseñarles con ejercicios a eyacular más despacio, “cuando ellos quieran” y no cuando se les impone dicha eyaculación.
No os lo penséis, la eyaculación precoz tiene solución y además rápida, animaros y poner punto y final a algo que os preocupa y baja vuestro deseo.
Por último, desearos que paséis unas felices fiestas y que entremos con buen pie en el 2014. Zorionak eta urte berri on!!!