Qué suerte tenemos las mujeres, vosotros los chicos con el periodo refractario lo tenéis más… vamos a ser educadas y a decir crudo, es decir, entre orgasmo y orgasmo tiene que pasar tiempo, o por lo menos más que para nosotras. No necesitamos de ese tiempo de descanso.
Pero tranquilos , tenéis otras ventajas que nosotras no tenemos. Vosotros os “ponéis” antes que nosotras y también es sabido que vosotros es muy difícil que os quedéis sin un orgasmo, mientras que en las mujeres la anorgasmia es muy típica . La represión aún sigue jugando un papel muy importante en la mujer.
Sin embargo en los hombres existe el período refractario y éste va aumentando con la edad. A nosotras, la edad, gracias a Dios, nos va liberando de prejuicios y eso hace que las cosas, incluido el orgasmo, se pueda facilitar.
Las mujeres, si seguimos estimulándonos tras el orgasmo podemos volver a sentir otro orgasmo, incluso es más fácil llegar a ese segundo orgasmo que al primero ya que la excitación se puede mantener alta, es decir, no partimos de cero.
También es verdad que cuando llegamos al orgasmo el clítoris puede quedar muy muy sensible y la caricia directa nos puede molestar. Si es ese tu caso no te preocupes, estimula zonas más extensas, cercanas al clítoris y no lo estimules directamente.
Y como siempre os hemos dicho, en diversos post, el uso mantiene la función. Pues aquí también se puede aplicar eso que os contamos. Si nos entrenamos, practicamos, es decir, si mantenemos una vida sexual activa y le dedicamos un tiempo a mejorar su rendimiento… lo podemos conseguir. Y eso no significa que el orgasmo sea el objetivo de la relación, el objetivo es disfrutar el encuentro con nosotras y con el otro, descubrir la piel y si tenemos un orgasmo… ¡genial! y si tenemos varios…!pues súper genial!
Y chicas, no seáis vagas, recordar los ejercicios de Kegel o el uso de las bolas chinas. El mantener la zona de suelo pélvico bien tonificada os ayudará a llegar al orgasmo con mayor facilidad y a que estos sean más intensos y por qué no… a tener más de uno.
¡Suerte!