El tamaño del pene es el mito por excelencia de casi todos los hombres. El refrán de “Ande o no ande, caballo grande” aquí todo cobra su fuerza y a muchos hombres les trae de cabeza.
Casi a diario en la consulta hombres, de todas las edades, nos consultan sobre el tamaño de su pene. Esto… bueno, ¡ni tan mal! El problema es cuando nos encontramos con hombres que no dejan de medirse el pene, y desgraciadamente para ellos esto no hace que les crezca… todo lo contrario, sí, sá , lo contrario, la obsesión con el tamaño hace que muchas veces la erección se vea mermada, porque en cada medida hay ansiedad por el resultado, con lo cual si ya había ansiedad, que por eso se lo miden, sino lo disfrutarían sin más, ésta aumenta cada día en cada medición y como la pescadilla que se muerde la cola (nunca mejor dicho, “la colita”) el pene aparece más mermado que en la anterior. ¡Chicos, la ansiedad dificulta la erección!
Es como cuando uno fuma, mientras fumas y tienes tu cigarrito en la boca (oralidad satisfecha con la aspiración = succión pecho materno) estás tranquilo, la ansiedad se calma, pero… ¿Cuánto dura? Cada vez menos. Cada día quizás aumentamos nuestro consumo o es muy fácil que lo hagamos.
Pues esto mismo pasa con cada medición del pene, cada día aumenta la necesidad de medírnoslo de nuevo, de comprobar que todo sigue igual y, ¿cómo iba a seguir? O para nuestro INRI ver como es menor que en la anterior medida, porque chicos, ¡mayor… seguro que no!
A todos los hombres no les agobia su tamaño, pero si tienes personalidad obsesiva y algún que otro problemilla con tu masculinidad… el campo de cultivo… está abonado.
Pero para daros cifras medidas, que sabemos que las queréis, deciros que en estos momentos se establece la longitud media del pene en erección en 13,58 centímetros, con un diámetro de3,82 centímetros y el 80% de los hombres se encontrarían entre los 10 y los16 centímetros, como promedio.
Y decimos nosotras, ¿puedes hacer algo con su tamaño? NO, rotundamente no. Los “juguetitos de tortura” que venden para alargarlo… ¡olvidaros,… no sirven! ¿Podéis ser más altos? Nos toca lo que nos toca y quizás hay que aprender a disfrutar con lo que tenemos, quizás esa sea la clave de la felicidad y no el amargarnos por lo que no puede ser. Nosotras con nuestros pechos, obsesión también en la mujer, lo tenemos “más fácil”, pero en este caso chicos, lo que se os ha dado valorarlo porque podéis perderlo, hacer que vuestra inseguridad y ansiedad no os impida “erectazos”, así que… no compréis boletos de lotería …¡que os puede tocar!.
Esas conductas de comparación en el vestuario del gimnasio, sin que el otro se de cuenta, abandonarla, solo os traerá problemas. Las obsesiones aumentan su intensidad si las alimentamos. Así que dejar de darle de comer.
Y no olvidéis que hay penes que en relajación pueden parecer más pequeños que otros, pero que en una erección triplican su tamaño, mientras que otros más «vistosos» solo ganan un par de centímetros cuando están en erección.
Desear lo que no tenemos, el pene de Nacho Vidal (25 cm) o la altura de cualquier modelo está en la forma de ser del ser humano, claro que si, pero no dejéis que esto os amargue la vida, que os la dificulte. Pensar también que a muchas mujeres un pene demasiado grande les puede asustar, que todo en su justa medida… Y que la vagina se adapta a cualquier tamaño y que un pene normal nos llenará la vagina y podrá proporcionar placer, luego, como en todo están los gustos, a las que les va un pene grande, a otras más estrecho o menos largo… Dependerá de las mujeres y de los hombres que lo estén disfrutando. Como todo en la vida.
Disfrutar de lo que tenéis y dejar de sufrir por lo que carecéis.