{"id":172,"date":"2008-01-08T02:34:00","date_gmt":"2008-01-08T02:34:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/estoesbrooklyn\/?p=172"},"modified":"2008-01-08T02:34:00","modified_gmt":"2008-01-08T02:34:00","slug":"historia-un-hechizo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/estoesbrooklyn\/2008\/01\/08\/historia-un-hechizo\/","title":{"rendered":"Historia de un hechizo"},"content":{"rendered":"<p><A href=\"http:\/\/bp3.blogger.com\/_LSCWnEpAnto\/R4OM-FiGTgI\/AAAAAAAAAXM\/64Fm1rFzvog\/s1600-h\/fotonoticia_20071219211515.jpg\"><IMG id=\"BLOGGER_PHOTO_ID_5153117396906954242\" style=\"margin: 0px 10px 10px 0px; float: left;\" alt=\"\" src=\"\/\/bp3.blogger.com\/_LSCWnEpAnto\/R4OM-FiGTgI\/AAAAAAAAAXM\/64Fm1rFzvog\/s400\/fotonoticia_20071219211515.jpg\" border=\"0\"><\/a>El periodista Antxon Urrusolo relat\u00f3 en el <A href=\"http:\/\/www.elmundo.es\/suplementos\/magazine\/2007\/427\/1196450019.html\">Suplemento de El Mundo<\/a> la historia de amistad entre Ken Follett y Fundaci\u00f3n Catedral Santa Mar\u00eda, que acab\u00f3 propiciando un beneficio mutuo. Para Follett, por la informaci\u00f3n de primera mano sobre el proceso de deterioro de una catedral g\u00f3tico, que ha empleado en su nuevo novela Un mundo sin fin. Para la catedral vitoriana y para la ciudad en general, por el extraordinario empuj\u00f3n medi\u00e1tico que supone que Follett presente a nivel mundial la versi\u00f3n en castellano del libro en la propia catedral vieja de Vitoria.<\/p>\n<div><em>Los viajes de Follett a Vitoria<\/em><\/div>\n<div><em><em>La conexi\u00f3n espa\u00f1ola<\/em><br \/>\n<em>Por Antxon Urrusolo<\/em><br \/>\n<em>Hace cinco a\u00f1os, el novelista que m\u00e1s libros ha vendido en Espa\u00f1a en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas se adentraba en Santa Mar\u00eda, la catedral vieja de Vitoria. Guiado por Juan Ignacio Lasagabaster, uno de los arquitectos de la restauraci\u00f3n del templo, pas\u00f3 varias horas recorri\u00e9ndolo. Pregunt\u00f3 por \u00e1ngulos, b\u00f3vedas, procesos constructivos, grados de inclinaci\u00f3n de las escaleras de caracol y otras cuestiones de considerable complejidad t\u00e9cnica, y qued\u00f3 vivamente impresionado por el triforio, la galer\u00eda que rodea el interior de la iglesia sobre los arcos de las naves laterales. Entre los muros y los ordenadores en los que se almacena la informaci\u00f3n sobre la restauraci\u00f3n, encontr\u00f3 docenas de historias arquitect\u00f3nicas, sociales y humanas que, probablemente, le ayudaron a tomar la decisi\u00f3n que millones de personas esperaban. Su novela m\u00e1gica, la que 18 a\u00f1os despu\u00e9s de publicada todav\u00eda compran 100.000 estadounidenses cada a\u00f1o y en Espa\u00f1a lleva cinco millones y medio de eemplares despachados, tendr\u00eda segunda parte. Y la catedral vieja de Vitoria le servir\u00eda de inspiraci\u00f3n.<br \/>\nEl escritor se llamaba, se llama, Ken Follett; el libro que le ha hecho mundialmente famoso, Los pilares de la tierra, y su esperada continuaci\u00f3n, felizmente alumbrada cinco a\u00f1os despu\u00e9s de aquella visita a la capital alavesa, Un mundo sin fin. Saldr\u00e1 a la venta el D\u00eda de los Inocentes y Follett viajar\u00e1 a Espa\u00f1a para presentarlo en la misma catedral de Vitoria el pr\u00f3ximo 9 de enero. Pero desde hace unas semanas ya est\u00e1 disponible la versi\u00f3n inglesa. Y en ella, en su \u00faltima p\u00e1gina, la 1.113 \u2013en la edici\u00f3n espa\u00f1ola son 1.184\u2013, la de los agradecimientos, entre docenas de nombres de acento anglosaj\u00f3n, destacan los de Carlos Rodr\u00edguez de Diego, Gonzalo Arroita y el int\u00e9rprete Luis Rivero. El embri\u00f3n de Un mundo sin fin naci\u00f3 en el Pa\u00eds Vasco, los cinco a\u00f1os que ha llevado su redacci\u00f3n est\u00e1n salpicados de e-mails y viajes entre Vitoria y Londres, y Rodr\u00edguez de Diego, Arroita y Rivero han sido durante este tiempo los tres mosqueteros del escritor brit\u00e1nico en su aventura espa\u00f1ola.<br \/>\nA sus 58 a\u00f1os, Follett conserva su peculiar mata de pelo blanco, una exuberancia capilar que adorna una cabeza magn\u00edfica, s\u00f3lida, rotunda, como de busto romano, y que contrasta con la irresistible cercan\u00eda de su due\u00f1o. \u201cLo que sucede en Un mundo sin fin tambi\u00e9n ocurri\u00f3 en la catedral vieja de Vitoria\u201d, explica. \u201cEl templo se ha levantado con los mismos puntos d\u00e9biles. Jack [uno de los personajes de la nueva historia] se encuentra con que la catedral [la misma cuya construcci\u00f3n sirvi\u00f3 de hilo narrativo de Los pilares de la tierra] comienza a agrietarse. Los constructores medievales no ten\u00edan una teor\u00eda adecuada de por qu\u00e9 los edificios se sustentan. Comet\u00edan errores y luego deb\u00edan solucionarlos. Y la radiograf\u00eda de ese proceso se ha hecho en Santa Mar\u00eda. Por desgracia, cuando escrib\u00ed Los pilares de la tierra no hab\u00eda ninguna catedral en Europa que exhibiera sus entra\u00f1as como \u00e9sta\u201d. [<\/em><A href=\"http:\/\/www.elmundo.es\/suplementos\/magazine\/2007\/427\/1196450019.html\"><em>seguir leyendo<\/em><\/a><em>]<\/em><\/em><\/div>\n<div><A href=\"http:\/\/paulauster.blogspot.com\/2008\/01\/ken-follett-en-vitoria.html\">Ken Follett en Vitoria<\/a><\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El periodista Antxon Urrusolo relat\u00f3 en el Suplemento de El Mundo la historia de amistad entre Ken Follett y Fundaci\u00f3n Catedral Santa Mar\u00eda, que acab\u00f3 propiciando un beneficio mutuo. Para Follett, por la informaci\u00f3n de primera mano sobre el proceso de deterioro de una catedral g\u00f3tico, que ha empleado en su nuevo novela Un mundo [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/estoesbrooklyn\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/172"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/estoesbrooklyn\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/estoesbrooklyn\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/estoesbrooklyn\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/estoesbrooklyn\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=172"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/estoesbrooklyn\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/172\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/estoesbrooklyn\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=172"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/estoesbrooklyn\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=172"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/estoesbrooklyn\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=172"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}