{"id":58,"date":"2012-05-01T20:40:57","date_gmt":"2012-05-01T20:40:57","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/escritoennegro\/?p=58"},"modified":"2012-05-01T20:40:57","modified_gmt":"2012-05-01T20:40:57","slug":"la-revancha-de-los-excluidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/escritoennegro\/2012\/05\/01\/la-revancha-de-los-excluidos\/","title":{"rendered":"La revancha de los excluidos"},"content":{"rendered":"<p>\u201cA\u00fan cuando Klebold y Harris\u00a0 fuesen mis fans, eso no les da ninguna excusa ni significa que la m\u00fasica es culpable\u201d<br \/>\n<strong>Marilyn Manson<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"\/escritoennegro\/wp-content\/uploads\/sites\/45\/2012\/04\/ILUSTRACION-COLUMBINE-copia1.gif\"><img loading=\"lazy\" title=\"ILUSTRACION DEL AUTOR\" src=\"\/escritoennegro\/wp-content\/uploads\/sites\/45\/2012\/04\/ILUSTRACION-COLUMBINE-copia1.gif\" alt=\"\" width=\"774\" height=\"1024\" \/><\/a><a href=\"\/escritoennegro\/wp-content\/uploads\/sites\/45\/2012\/04\/ILUSTRACION-COLUMBINE-copia.gif\"><br \/>\n<\/a><\/p>\n<p><strong>1<\/strong><\/p>\n<p>Hay l\u00f3bregas duchas en c\u00e1rceles de Filipinas que son m\u00e1s seguras que los patios de los institutos de secundaria. Sobre la canasta de baloncesto de alguno de ellos deber\u00eda reproducirse la frase de bienvenida al infierno de Dante: abandonad toda esperanza los que entr\u00e9is aqu\u00ed. La fauna de los patios de los institutos se ordena por un riguroso sistema de castas en cuya c\u00faspide est\u00e1n los deportistas, las chavalas fet\u00e9n y los que tienen un hermano mayor que les deja el coche. En la base, en un lugar similar al que ocupan las gacelas en los abrevaderos de la sabana, est\u00e1n los t\u00edos gafosos, los que leen tebeos a la hora del recreo y los bajitos, porque resulta que en un lugar donde se eval\u00faan las ideas, el tama\u00f1o impone, como le dijo la monja al marinero. El patio es gregario y los solitarios son caza y lo que abundan son las hienas, que r\u00eden las haza\u00f1as de los leones y se alimentan de la sobra de su fest\u00edn. Cinco minutos despu\u00e9s de salir del instituto a uno se le olvida el teorema de Euclides y, sin embargo, ha adquirido una idea bastante aproximada de c\u00f3mo manejarse en la vida, que es torear en el tercio conocido, adaptarse a las circunstancias y mirar para otro lado, y que el \u00faltimo que llega se queda sin silla. El instituto es darwinista y para sobrevivirlo hay que ser r\u00e1pido y hay que ser implacable y, como en la vida, la piedad es lujo.<\/p>\n<p><strong>2<\/strong><\/p>\n<p>No hab\u00eda piedad para los excluidos en el Instituto de Secundaria de Columbine, en Colorado, donde mandaban los machos de la defensa del equipo de f\u00fatbol y las Salom\u00e9s. Por los pasillos caminaban cuesta arriba Eric Harris y Dylan Klebold, a los que llamaban Los Parias porque estaban fuera de las castas. Klebold y Harris ten\u00edan poca vida social y apenas media docena de amigos ajenos al instituto con los que formaban la Mafia de las Gabardinas, un grupo de tarados que se vest\u00edan con guardapolvos oscuros hasta los pies adornados con s\u00edmbolos nazis. Generalmente les daba poco el sol y prefer\u00edan quedarse en casa jugando al \u201cDoom\u201d, un videojuego en el que un marine solitario masacra a tiros a un ej\u00e9rcito de zombis. En el pasillo del instituto pagaban un peaje de intimidaciones p\u00fablicas porque los futbolistas les zurraban delante de las chicas, practicando el juego que tanto gusta a los gorilas de demostrar que la tienen m\u00e1s larga. Nadie asume la humillaci\u00f3n como algo inevitable y que Dios te libre de la furia de los ofendidos. Klebold y Harris estaban a punto de ebullici\u00f3n. Dylan Klebold era un gigante prognato de casi dos metros que se hac\u00eda llamar Vodka porque le parec\u00eda un nombre mol\u00f3n, viv\u00eda en una casa de cuatrocientos mil d\u00f3lares, ten\u00eda diecisiete a\u00f1os y escuchaba m\u00fasica de Marilyn Manson. Eric Harris ten\u00eda dieciocho y le gustaba que le llamasen el Rebelde, odiaba pr\u00e1cticamente a todo el mundo conocido y ten\u00eda dificultades para manejar su ira, escrib\u00eda un diario delirante en un cuaderno de deberes al que llamaba el Libro de Dios y estaba lleno de fluvoxamina para mantener a raya su depresi\u00f3n. Eran colegas de martirio en la selva de los leones, no se com\u00edan una rosca, les detuvieron por mangar un ordenador de una camioneta y ambos pensaban que sus vidas eran una mierda sin remedio. No les interesaba el f\u00fatbol y a las chavalas no les interesaban ellos y a veces escrib\u00edan en las paredes del retrete que Columbine iba a estallar.<\/p>\n<p><strong>3<\/strong><\/p>\n<p>Durante los meses anteriores a que Columbine estallara, Klebold y Harris fabricaron cien bombas artesanales de propano y compraron por internet dos escopetas del calibre doce \u2013una Stevens 311 y una Springfield Savage-, una pistola semiautom\u00e1tica TEC 09 de nueve mil\u00edmetros y un rifle Hi-Point 995. El 20 de abril de 1999 era el aniversario del nacimiento de Adolf Hitler y un buen d\u00eda para jugar al \u201cDoom\u201d en los pasillos del instituto. Era la jornada de la revancha. Madrugaron y cargaron el arsenal en el coche, llevaban puestas las gabardinas de los excluidos, pasamonta\u00f1as y camisetas personalizadas. En la de Dylan Klebold pon\u00eda \u201cIra\u201d y en la de Eric Harris \u201cSelecci\u00f3n Natural\u201d. El patio es darwinista y no tiene sitio para la piedad. Harris y Klebold tuvieron piedad con un viejo compadre de la Mafia de las Gabardinas. Se llamaba Brooks Brown y hab\u00eda salido a tiempo del grupo de los parias. Harris y Klebold se lo encontraron a la salida del instituto, Brown iba a conseguir un pitillo y pensaba volver y Harris le dijo, chico, me caes bien, l\u00e1rgate de aqu\u00ed antes de que todo reviente. A Brown le salvaron los viejos tiempos. A las once y cuarto empezaron la fiesta del desquite y se cobraron las facturas. Iniciaron el fuego en el aparcamiento y avanzaron disparando por el vest\u00edbulo montando una escandalera, la manada entr\u00f3 en p\u00e1nico. Los parias tiraron bombas desde las ventanas pero unas explotaron y otras no. Gritaban \u201cVenganza\u201d y buscaban a chicos con gorras de equipos de f\u00fatbol. Jam\u00e1s el deporte fue tan insano. Dispararon a una chica en la cara por rezar y a un moreno por su color. \u201cEs incre\u00edble, t\u00edo, mira la sesera de este negrata\u201d, dijo Harris. Durante cuatro horas tiraron contra lo que se moviese celebrando cada blanco con carcajadas, quemaron las aulas y mataron a doce estudiantes y a un profesor, acabaron la masacre en la biblioteca, se estrecharon las manos y se dispararon en la cabeza. Harris se peg\u00f3 un tiro en la boca con la carabina Hi-Point y Klebold se vol\u00f3 la cara con la semiautom\u00e1tica TEC 09. A los Hombres de Harrelson les llev\u00f3 cinco horas inutilizar las bombas con las que los Parias pre\u00f1aron el instituto y despu\u00e9s lleg\u00f3 la hora de llevarse las manos a la cabeza y recoger los cad\u00e1veres. Los paisajes de la matanza estaban destrozados por los explosivos y el fiscal del condado de Jefferson, Dave Thomas, pidi\u00f3 a los padres informes bucodentales de sus hijos. Los pasmas norteamericanos utilizan el c\u00f3digo 20-4 para describir una redada antidroga y los chavales de los institutos suelen escoger el 20 de abril para hacer novillos y fumar marihuana. Los padres rezaron para que sus hijos estuviesen fumando porros.\u00a0 La semana siguiente una docena de psic\u00f3logos con pipa graznaron sus tres o cuatro ideas sobre el asunto en la tele. Echaron la culpa de la matanza a la Asociaci\u00f3n del Rifle, a Marilyn Manson, a la fluvoxamina y a las ofertas del super, que incitaban a los padres a comprar en lugar de quedarse en casa a escuchar a sus hijos decir que nadie les comprende. Clinton rez\u00f3 en la Casa Blanca y el Papa de Roma envi\u00f3 sus condolencias. El gobernador de Colorado Bill Owens acudi\u00f3 al escenario del tiroteo a reconfortar a las familias y dijo: \u201cQuiz\u00e1s hoy hayamos perdido la inocencia\u201d. Se puso una mano en el coraz\u00f3n, que alguien le dir\u00eda d\u00f3nde estaba. Venga ya, colega, la inocencia la perdi\u00f3 Ad\u00e1n en el Para\u00edso hace un mill\u00f3n de a\u00f1os y desde entonces estamos de vuelta.<\/p>\n<p><a href=\"\/escritoennegro\/wp-content\/uploads\/sites\/45\/2012\/04\/DYLAN-KLEBOLD.gif\"><img loading=\"lazy\" title=\"DYLAN KLEBOLD\" src=\"\/escritoennegro\/wp-content\/uploads\/sites\/45\/2012\/04\/DYLAN-KLEBOLD.gif\" alt=\"\" width=\"248\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<p><a href=\"\/escritoennegro\/wp-content\/uploads\/sites\/45\/2012\/04\/ERIC-HARRIS.gif\"><img loading=\"lazy\" title=\"ERIC HARRIS\" src=\"\/escritoennegro\/wp-content\/uploads\/sites\/45\/2012\/04\/ERIC-HARRIS.gif\" alt=\"\" width=\"252\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cA\u00fan cuando Klebold y Harris\u00a0 fuesen mis fans, eso no les da ninguna excusa ni significa que la m\u00fasica es culpable\u201d Marilyn Manson 1 Hay l\u00f3bregas duchas en c\u00e1rceles de Filipinas que son m\u00e1s seguras que los patios de los institutos de secundaria. 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