{"id":30,"date":"2005-11-24T16:26:26","date_gmt":"2005-11-24T16:26:26","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/elcorner\/?p=30"},"modified":"2005-11-24T16:26:26","modified_gmt":"2005-11-24T16:26:26","slug":"la-hora-los-valientes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/elcorner\/2005\/11\/24\/la-hora-los-valientes\/","title":{"rendered":"La hora de los valientes"},"content":{"rendered":"<p>Hay una coincidencia casi general entre aficionados, ex-jugadores, t\u00e9cnicos y periodistas en que, hoy por hoy, el primer rival del Athletic es el miedo. Algunos lo llaman ansiedad, que en el f\u00fatbol no ser\u00eda m\u00e1s que la prisa paralizante que les entra a los equipos cuando se ven incapaces de detener su cuesta abajo. Pero dej\u00e9moslo en miedo, en un miedo que, en este caso, ser\u00eda doble: por un lado, a lo desconocido -los jugadores rojiblancos nunca se hab\u00edan visto en semejante tesitura, tan cerca de las puertas de Mordor-, y por otro, al futuro, a la posibilidad desoladora de ser los protagonistas del mayor fracaso de la historia del club y cargar, ya para siempre, con ese estigma.<BR><BR>El gran reto del equipo de Javier Clemente no puede ser otro, por tanto, que vencer el miedo. Ha llegado, pues, la hora de los valientes, de los futbolistas con temple y coraje para salir de la trinchera y jugarse el pellejo en campo abierto. Llegados a este punto, surge la pregunta del mill\u00f3n: \u00bfLos hay? A primera vista, la verdad, no parece que en la actual plantilla del Athletic abunde, precisamente, ese tipo de futbolista capaz de dar lo mejor de s\u00ed mismo en la adversidad. Uno sospecha que, m\u00e1s bien, sucede lo contrario y que los que proliferan son los d\u00e9biles de esp\u00edritu, los que tienden por naturaleza a desaparecer, levitar, menguar o escaquearse cuando vienen mal dadas. <BR><BR>Quiz\u00e1s la culpa haya que buscarla, aunque nos duela, en la propia filosof\u00eda del club, lastrada por un c\u00edrculo vicioso irremediable: los buenos jugadores no tienen apenas competencia. Se les exige poco y, en el fondo, se saben insustituibles. Las cosas como son: si un canterano del Athletic, casi todos ellos chavales de vida regalada, sale intr\u00e9pido y competitivo -argentino, podr\u00eda decirse- ser\u00e1 porque lleva esas virtudes en la sangre, no porque lo propicie el sistema. <BR><BR>De este modo, la lista de jugadores rojiblancos con los que uno se ir\u00eda al fin del mundo -que cada uno haga la suya- acaba siendo muy corta. \u00bfDe media docena? En la m\u00eda no faltar\u00eda un futbolista discutido, Tiko, cuya actitud me parece mod\u00e9lica para sobrellevar estos tiempos de zozobra y tratar de encontrar una luz al final del t\u00fanel. El navarro es un jugador peculiar. Nadie lo niega. Hizo un a\u00f1o fant\u00e1stico, pero ya no ha vuelto a alcanzar ese nivel explosivo que le llev\u00f3 a ca\u00f1onazos hasta la selecci\u00f3n. Desde entonces, su juego ha sido intermitente, ha perdido sus galones de titular fijo y, en varias ocasiones, incluso se ha ganado los pitos del grada. Pero Tiko jam\u00e1s se esconde. Nunca se rinde ni se arruga. Nunca deja de ofrecerse y de intentarlo. A veces, incluso, con un exceso de emotividad que le perjudica. Pero no estar\u00eda mal que su ejemplo cunda en la plantilla. Y es que para recuperar los goles y el buen f\u00fatbol -no nos enga\u00f1emos: la \u00fanica forma posible de salir de la cola- lo primero es pedir el bal\u00f3n.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay una coincidencia casi general entre aficionados, ex-jugadores, t\u00e9cnicos y periodistas en que, hoy por hoy, el primer rival del Athletic es el miedo. Algunos lo llaman ansiedad, que en el f\u00fatbol no ser\u00eda m\u00e1s que la prisa paralizante que les entra a los equipos cuando se ven incapaces de detener su cuesta abajo. 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