{"id":875,"date":"2013-03-11T19:47:44","date_gmt":"2013-03-11T18:47:44","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/?p=875"},"modified":"2013-03-11T19:47:44","modified_gmt":"2013-03-11T18:47:44","slug":"hacia-el-conclave-examen-final-a-los-papables","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/2013\/03\/11\/hacia-el-conclave-examen-final-a-los-papables\/","title":{"rendered":"Hacia el c\u00f3nclave: examen final a los papables"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<a href=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2013\/03\/Sch.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-877\" title=\"Cardinals Odilo Scherer of Brazil arrives to give mass at the Saint Andrea at the Quirinale church in Rome\" src=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2013\/03\/Sch.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"293\" \/><\/a> Ser cardenal estos d\u00edas es un estr\u00e9s total, pero m\u00e1s ayer domingo, cuando la mayor\u00eda celebraba misa en las iglesias que se les asigna en Roma al recibir la p\u00farpura. Para los papables no fueron misas normales, sino una especie de examen final con lupa de cientos de periodistas y c\u00e1maras. Tambi\u00e9n hab\u00eda mucho cl\u00e9rigo. Fieles, poquitos, como suele pasar en las iglesias del centro de Roma. Es para pensar que esto interesa a la Iglesia y a los medios, pero bastante menos a los feligreses, a los que quiz\u00e1 basta esperar a saber qui\u00e9n es el nuevo Papa. Los lugares de cada misa, repartidos por toda la ciudad, circulaban entre los 5.000 periodistas acreditados como una gu\u00eda y, puestos a elegir, acabaron todos en los mismos sitios, a ver a los grandes papables. Normal, porque esta semana los cardenales han vivido escapando de la prensa y el silencio impuesto desde el mi\u00e9rcoles ha agravado la abstinencia. Se habla desde hace semanas de los favoritos pero de la mayor\u00eda no se sabe ni la voz qu\u00e9 tienen. Ayer fue el d\u00eda ideal para saberlo y ver la impresi\u00f3n que daban.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 Una de las mayores nubes de periodistas estaba en Sant\u2019Andrea al Quirinale, la iglesia de Odilo Pedro Scherer (en la foto). Este cardenal brasile\u00f1o, de 63 a\u00f1os, hasta ahora desconocido, es tenido por el candidato por sorpresa de la Curia, uno de los dos bandos del c\u00f3nclave. Tuvieron que cortar la calle. Se le vio tranquilo, daba una impresi\u00f3n elegante aunque no deslumbrante y hablaba un buen italiano. La homil\u00eda fue normalita, en una ceremonia multi\u00e9tnica. Habl\u00f3 de recuperar a los que se han ido y se fij\u00f3 en los j\u00f3venes. \u201cTened confianza en la misi\u00f3n de la Iglesia en este momento ciertamente dif\u00edcil, pero por otra parte, alegre y lleno de esperanza\u201d, confi\u00f3.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En medio de la presi\u00f3n medi\u00e1tica de estos d\u00edas, en este \u00faltimo escaparate antes del c\u00f3nclave, los cardenales m\u00e1s visibles intentan ser lo m\u00e1s planos posible y miden sus palabras. Reglas no escritas dicen que deben aparentar que ni por asomo creen que vayan a ser Papa, aunque lo teman o lo deseen. Todo se juzga y se observa. Se sienten escrutados. Si las propias intervenciones en las congregaciones generales, a puerta cerrada, son un importante momento de evaluaci\u00f3n del resto de los cardenales, qu\u00e9 decir de una misa ante veinte c\u00e1maras. A mediod\u00eda ya se sab\u00eda por la tele que a Scherer se le cay\u00f3 una hostia al suelo cuando daba la comuni\u00f3n. Pero gan\u00f3 puntos al final, al bendecir a una pareja de ancianos que celebraban 70 a\u00f1os de su boda: \u201c\u00a1Yo todav\u00eda no hab\u00eda nacido! \u00a1Entonces es posible, 70 a\u00f1os de matrimonio!\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0A Angelo Scola, su supuesto gran contrincante, le tocaba en la iglesia de Santi Apostoli, en pleno centro. Otra masa de periodistas, pero tambi\u00e9n estaba sereno, quiz\u00e1 m\u00e1s pendiente de las c\u00e1maras. Ley\u00f3 su homil\u00eda con unos folios. Fue igual de poco memorable. \u201cEl c\u00f3nclave ya es inminente, recemos para que el Esp\u00edritu Santo ofrezca a su Iglesia el hombre que pueda conducirla por las huellas de los grandes pont\u00edfices de los \u00faltimos 150 a\u00f1os. Se\u00f1or, danos un pastor santo\u201d, rog\u00f3. Levantando las manos de forma esc\u00e9nica proclam\u00f3: \u201cLa misi\u00f3n de la Iglesia es anunciar siempre la misericordia de Dios, tambi\u00e9n al hombre sofisticado y perdido del nuevo milenio, tambi\u00e9n en estos tiempos desgraciados\u201d. A la hora de la comuni\u00f3n fue gracioso ver c\u00f3mo solo se form\u00f3 una fila ante \u00e9l, mientras a otro cura nadie le hizo ni caso. La tonter\u00eda dominante hizo que algunos incluso fueran grabando con el m\u00f3vil mientras se acercaban a comulgar con quien, a lo mejor, va a ser el Papa.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0Por cantidad de p\u00fablico la misa de Sean O\u2019Malley, el cardenal de Boston, tambi\u00e9n estuvo servida. Fue en Santa Maria della Vittoria, famosa por su escultura del \u00e9xtasis de Santa Teresa de Bernini. \u201cLlevo aqu\u00ed a\u00f1os y nunca hab\u00eda visto tanta gente\u201d, brome\u00f3 el p\u00e1rroco desde el altar. O\u2019Malley, de estilo campechano a la americana, cont\u00f3 que cuando le asignaron el templo pidi\u00f3 llevarse a su casa la c\u00e9lebre escultura. \u201cYa lo intent\u00f3 Napol\u00e9on\u201d, le respondieron. Al final, de todos modos, se refiri\u00f3 a su condici\u00f3n de papable: \u201cDeseo aseguraros que volver\u00e9 a Boston como cardenal\u201d. En su serm\u00f3n, hablando del hijo pr\u00f3digo, advirti\u00f3: \u201cAtentos a no decir que yo soy justo y t\u00fa no\u201d. Estuvo m\u00e1s relajado que los dem\u00e1s, como descart\u00e1ndose directamente de la contienda.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0Como se imaginaba, en cuanto a chistes y jolgorio, el triunfador fue Timothy Dolan, el expansivo cardenal de Nueva York, que oficiaba en el barrio de Montemario. \u201cVeo mucha gente, hagamos dos colectas\u201d, sugiri\u00f3. Una de las reflexiones m\u00e1s interesantes la hizo el cardenal austriaco Schonborn, siempre cr\u00edtico con la Curia y en el bando renovador, que no obstante opin\u00f3: \u201cHe encontrado en esta semana entre los cardenales un esp\u00edritu de fraternidad raramente vivido. Esto es fruto del gesto humilde de Benedicto XVI, con quien ha comenzado un camino de conversi\u00f3n\u201d. Y a\u00f1adi\u00f3: \u201cEn pocos d\u00edas tendremos Papa\u201d. Quiz\u00e1 ya han dado con la idea buena.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0El brasile\u00f1o Geraldo Majella Agnelo se fue a As\u00eds a rezar a la tumba de San Francisco y el convento revel\u00f3 que estos d\u00edas han pasado por all\u00ed Schonborn y Scherer. De Oeullet, otro gran papable, nada se supo, porque celebr\u00f3 su misa a \u00faltima hora. Se dice que no lleva bien la presi\u00f3n y ser favorito, pero la ausencia tambi\u00e9n es una forma sutil de protagonismo.<\/p>\n<p><strong><\/strong>\u00a0<\/p>\n<p><strong>BRONCA CON APLAUSOS A BERTONE<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En v\u00edsperas del c\u00f3nclave que comienza ma\u00f1ana la divisi\u00f3n entre cardenales renovadores y el sector inmovilista de la Curia, as\u00ed como un malestar latente, sigue saliendo a la luz. El portavoz vaticano, Federico Lombardi, ha asegurado que el viernes la votaci\u00f3n de le fecha del c\u00f3nclave, motivo de pulso entre ambos bandos, se resolvi\u00f3 sin problemas por una mayor\u00eda abrumadora, \u201ccomo de diez a uno\u201d. Es decir, no habr\u00eda existido ninguna tensi\u00f3n entre quienes quer\u00edan adelantarlo, la Curia, y los que prefer\u00edan disponer de m\u00e1s tiempo para debatir, el grupo de extranjeros formado en torno a los purpurados de Estados Unidos. El martes habr\u00eda sido una fecha de consenso, una se\u00f1al de acercamiento antes del c\u00f3nclave. Sin embargo el problema de fondo parece seguir intacto, seg\u00fan revela un episodio ocurrido en la congregaci\u00f3n general del s\u00e1bado, la pen\u00faltima antes de la que se celebrar\u00e1 ma\u00f1ana. Seg\u00fan \u2018La Repubblica\u2019, el cardenal brasile\u00f1o Joao Braz de Aviz, de 64 a\u00f1os, barajado como papable sorpresa, realiz\u00f3 una dura intervenci\u00f3n de denuncia de los males de la Curia, una acusaci\u00f3n en toda regla a su m\u00e1ximo responsable, el secretario de Estado, Tarcisio Bertone, que al terminar fue premiada con aplausos por una parte de sus colegas.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aviz, cardenal desde hace un a\u00f1o, es desde hace dos prefecto para la Congregaci\u00f3n para los Institutos de Vida Consagrada, uno de los \u2018ministerios\u2019 de la Curia, y por tanto sabe de lo que habla. Esta ha sido su primera experiencia en Roma, tras pasar su vida en di\u00f3cesis brasile\u00f1as y terminar de arzobispo de Brasilia en 2004. Bajo su gesti\u00f3n el dicasterio se ha renovado, a costa de topar con la burocracia vaticana. En su turno de palabra no solo denunci\u00f3 con argumentos los fallos de funcionamiento de la Curia, sino tambi\u00e9n la gesti\u00f3n del IOR, el banco vaticano, y la falta de informaci\u00f3n sobre el \u2018caso Vatileaks\u2019. Otros cardenales han tenido intervenciones parecidas en estos d\u00edas, pero no tan contundentes.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 Se supone que las reuniones son reservadas, pero la prensa italiana las reconstruye a diario, dentro del clima de cierta insubordinaci\u00f3n interna al silencio impuesto por la Curia. Adem\u00e1s las asambleas est\u00e1n siendo intensas: las intervenciones han llegado a 133. Se asocia precisamente el veto de entrevistas y ruedas de prensa a los cardenales del pasado mi\u00e9rcoles a un art\u00edculo de ese d\u00eda en \u2018La Stampa\u2019 que desvelaba cr\u00edticas internas. En concreto, una intervenci\u00f3n de Francesco Coccopalmerio, presidente del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos y autor en 2007 de un borrador de reforma de la administraci\u00f3n vaticana. Habl\u00f3 de la necesidad de mejorar la comunicaci\u00f3n entre el Papa y los jefes de cada dicasterio, pues las reuniones antes eran frecuentes y con calendario fijo pero se han ido limitando, filtradas por la secretar\u00eda de Estado. Tambi\u00e9n se\u00f1al\u00f3 la descoordinaci\u00f3n entre los \u2018ministerios\u2019 y la falta de atenci\u00f3n de la Santa Sede a las relaciones con las conferencias episcopales de cada pa\u00eds. En resumen, propuso reformar todo el sistema. Bertone tambi\u00e9n intervino para defender su gesti\u00f3n y record\u00f3 varias veces que lo que all\u00ed se dec\u00eda era secreto. Pero lo vio todo al d\u00eda siguiente en un peri\u00f3dico.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 El s\u00e1bado Braz de Aviz habr\u00eda atacado las actuaciones al margen del pont\u00edfice, el exceso de poder de la secretar\u00eda de Estado, la intromisi\u00f3n de intereses italianos, las meteduras de pata de estos a\u00f1os, el centralismo romano y el olvido de las iglesias locales. Un buen repaso. Bertone se defendi\u00f3 como pudo, pero al final tuvo que tragar con los aplausos de la sala al cardenal brasile\u00f1o. En este clima se llega al c\u00f3nclave.<\/p>\n<p><strong><\/strong>\u00a0<\/p>\n<p><strong>MA\u00d1ANA, PRIMERA FUMATA\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Si no hay Papa el mi\u00e9rcoles querr\u00e1 decir que los favoritos se han anulado entre ellos y puede surgir la sorpresa<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 El c\u00f3nclave empieza ma\u00f1ana por la tarde y a eso de las seis se ver\u00e1 la primera \u2018fumata\u2019. Salvo sorpresa may\u00fascula y primer caso que se recuerde en la historia reciente, ser\u00e1 negra. Es casi imposible que salga un Papa a la primera. Mucho m\u00e1s ahora con el alto n\u00famero de electores, 115, igual que en 2005 y la cifra m\u00e1s elevada de la historia, frente a los 20 \u00f3 30 de los primeros c\u00f3nclaves del siglo XIII y siguientes. El m\u00e1s r\u00e1pido del \u00faltimo siglo y medio fue el de P\u00edo XII, en 1939, que estando bastante claro requiri\u00f3 tres votaciones.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 El primer escrutinio sirve de tanteo y para descubrir por fin el cuadro general de la situaci\u00f3n, tras un largo mes de rumores y quinielas, pues Benedicto XVI anunci\u00f3 su renuncia el 11 de febrero. Con ese primer resultado los cardenales tendr\u00e1n ya n\u00fameros concretos y material de sobra para reflexionar toda la noche. En este c\u00f3nclave no hay un papable claro, sino varios muy v\u00e1lidos, tal vez demasiados, por lo que es probable que en un primer momento destaquen hasta tres o cuatro.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 El segundo d\u00eda es crucial, pues determinar\u00e1 si alguno de los candidatos fuertes que se barajan estos d\u00edas -Scola, Scherer, Ouellet, O\u2019Malley, Dolan u otro que haya sido bien escondido- sube en las votaciones y es capaz de arrastrar el consenso. Los votos de los que son de perfil similar o responden a un mismo tipo de electorado suelen confluir en un solo nombre y al final la carrera es cosa de dos. Si no hay trabas y un aspirante crece imparable habr\u00e1 Papa el mi\u00e9rcoles, tras cuatro o cinco votaciones como mucho. Igual que en 2005 con Ratzinger o en 1978 con Juan Pablo I. Pese a la divisi\u00f3n que reina en este c\u00f3nclave, entre renovadores y el \u2018partido romano\u2019 de la Curia, muchos analistas en Italia creen que ocurrir\u00e1 eso porque las negociaciones ya estar\u00eda muy atadas y, precisamente, no se quiere transmitir una imagen de desuni\u00f3n. Ser\u00e1 la prueba definitiva para verificar hasta qu\u00e9 punto ha llegado la crispaci\u00f3n entre los dos bandos. Es decir, si el mi\u00e9rcoles se llega a la \u00faltima \u2018fumata\u2019 -cinco votaciones- y es negra querr\u00e1 decir que han saltado los esquemas iniciales y la cosa se complica. Desde luego se hace m\u00e1s interesante.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 Todo es una cuesti\u00f3n de n\u00fameros. La mayor\u00eda exigida para la elecci\u00f3n es de dos tercios, 77 votos, y la clave estar\u00e1 en si un nombre obtiene una minor\u00eda de bloqueo, al menos 39 votos, que impida a otro lograrla y que de ah\u00ed no se mueva. Si hay un sector amplio que no acepta un candidato -y ser\u00eda posible con la tensi\u00f3n interna de estos d\u00edas- no hay nada que hacer. Debe buscarse otro y vuelta a empezar. Entonces el c\u00f3nclave ser\u00e1 a\u00fan m\u00e1s imprevisible: llega el turno de los papables de reserva o de compromiso o de la inspiraci\u00f3n del \u00faltimo momento y la sorpresa. El ejemplo m\u00e1s claro es Juan Pablo II en 1978. Si despu\u00e9s de tres d\u00edas no hay Papa, los cardenales se tomar\u00e1n una pausa de un d\u00eda y luego seguir\u00e1n. Si la situaci\u00f3n es irremediable tras 34 votaciones el escrutinio se reduce a un mano a mano entre los dos m\u00e1s votados, siempre por mayor\u00eda de dos tercios.<\/p>\n<p>(Publicado hoy en El Correo)<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ser cardenal estos d\u00edas es un estr\u00e9s total, pero m\u00e1s ayer domingo, cuando la mayor\u00eda celebraba misa en las iglesias que se les asigna en Roma al recibir la p\u00farpura. Para los papables no fueron misas normales, sino una especie de examen final con lupa de cientos de periodistas y c\u00e1maras. 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