{"id":60,"date":"2008-09-29T11:39:06","date_gmt":"2008-09-29T11:39:06","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/?p=60"},"modified":"2008-09-29T11:39:06","modified_gmt":"2008-09-29T11:39:06","slug":"cosas-normales-italia-15-napoles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/2008\/09\/29\/cosas-normales-italia-15-napoles\/","title":{"rendered":"Cosas normales en Italia (15): N\u00e1poles"},"content":{"rendered":"<p><IMG class=imgizqda id=img_0 src=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\">Este cap\u00edtulo no es ir\u00f3nico, y esta frase tampoco lo es. No es para decir que algo normal en Italia es una ciudad espantosa como N\u00e1poles, sino todo lo contrario: que lo normal en Italia son maravillas excepcionales como N\u00e1poles. Es una de mis ciudades favoritas, no ya de Italia, sino del mundo. Hablar siempre de la Camorra, como hemos hecho estos d\u00edas y que sin duda debe hacerse, tiene el riesgo de obviar la belleza de esta ciudad.<\/p>\n<p>No haga caso de quien le diga que N\u00e1poles no merece la pena, que est\u00e1 sucio, que es peligroso, que no tiene nada, que mejor no ir&#8230; Son opiniones de turistas desalmados. O que tuvieron un mal d\u00eda y sin duda deben volver a intentarlo. N\u00e1poles es una de las reservas espirituales de la humanidad. Yo siempre que voy aprendo algo. De c\u00f3mo tomarse la vida, de la actitud ante las complicaciones. Ves a una familia entera en una moto y se te aclaran las ideas. O tomando un caf\u00e9, el mejor del mundo. O paseando por el claustro del monasterio de San Gregorio Armeno, viendo a las monjas fregar el suelo con ni\u00f1os corriendo entre las columnas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan se llega la impresi\u00f3n es siempre salvaje. Es la \u00fanica capital occidental asentada sobre un volc\u00e1n vivo. Pero notas que es gente que te da mil vueltas. Tienen un sentido del humor, un talento esc\u00e9nico, una intuici\u00f3n para la improvisaci\u00f3n que los hace \u00fanicos. Hay una sabidur\u00eda popular en el aire, una forma de hacer en las personas que embriagan. Es una ciudad donde hubo una huelga de empleados de sem\u00e1foros, se pararon todos durante todo el d\u00eda y el tr\u00e1fico fluy\u00f3 con absoluta normalidad. Donde a veces se paga un caf\u00e9 de m\u00e1s, para un desconocido: alguien necesitado que puede pasar despu\u00e9s, preguntar si hay alg\u00fan caf\u00e9 pagado y tom\u00e1rselo felizmente. En N\u00e1poles hay aut\u00e9nticos caballeros, aut\u00e9nticas damas y aut\u00e9nticos hijos de puta, todo junto.<\/p>\n<p>N\u00e1poles es una civilizaci\u00f3n, aunque no haya salido por ah\u00ed a conquistar a nadie. Les dar\u00eda pereza. Ha sido al rev\u00e9s, los han estado conquistando siempre, y han forjado una manera de entender el mundo por oposici\u00f3n. Un libro muy recomendable, \u2018N\u00e1poles 1944\u2019, de Norman Lewis, agente del servicio de inteligencia brit\u00e1nico durante la invasi\u00f3n aliada, lo cuenta perfectamente.<\/p>\n<p>Pero claro, otra cosa es vivir en N\u00e1poles. Tocar cada d\u00eda su degradaci\u00f3n, el caos que devora la vida civil, su falta de futuro, la lenta p\u00e9rdida de la calidad en las relaciones humanas, la brutalidad latente,&#8230; Los lectores que vivan en N\u00e1poles lo sabr\u00e1n mejor que yo.<\/p>\n<p>El maestro Vittorio De Sica era un enamorado de N\u00e1poles y le dedic\u00f3 varias pel\u00edculas para intentar atrapar su esp\u00edritu. Por ejemplo, est\u00e1 muy bien pillado en \u2018Il giudizio universale\u2019 (El juicio universal, 1961). Una voz anuncia el fin del mundo a las seis de la tarde y la pel\u00edcula, de tipo coral y con un reparto espectacular, narra c\u00f3mo lo afrontan los napolitanos. Cuando llega la hora, con todos reunidos en la Piazza del Plebiscito, la voz anuncia con gravedad que empieza el juicio final. En el silencio, sopla un viento desolador. En ese momento sale de la fila un vendedor de amuletos y empieza a vocear: \u00ab\u00a1Cuernos portafortuna, cien liras!\u00bb. Un se\u00f1or le pide uno. \u00ab\u00a1Eh, cien liras, no cincuenta!\u00bb, protesta el vendedor, al ver que le quer\u00eda timar. Eso en el d\u00eda del juicio final, imag\u00ednense en un d\u00eda normal.<\/p>\n<p>Pero vamos a poner esta escena de \u2018L\u2019oro di Napoli\u2019 (El oro de N\u00e1poles, 1954), tambi\u00e9n de De Sica. Es una de esas estupendas pel\u00edculas por cap\u00edtulos que se hac\u00edan en esos a\u00f1os. La ponemos como homenaje a Eduardo De Filippo, conocido como Eduardo, a secas. Es el Shakespeare napolitano. Actor, dramaturgo, fil\u00f3sofo popular y, por todo ello, senador vitalicio. <\/p>\n<p> <OBJECT  height=344 width=425><PARAM NAME=\"movie\" VALUE=\"http:\/\/www.youtube.com\/v\/gkrnK0igAP0&#038;hl=en&#038;fs=1\"><PARAM NAME=\"allowFullScreen\" VALUE=\"true\">     <embed           src=\"\/\/www.youtube.com\/v\/gkrnK0igAP0&#038;hl=en&#038;fs=1\" type=\"application\/x-shockwave-flash\" allowfullscreen=\"true\" width=\"425\" height=\"344\"><\/embed><\/OBJECT><\/p>\n<p><STRONG>Sinopsis:<\/STRONG> Los vecinos acuden al sabio del barrio, que tiene consulta por horas, para plantearle un problema. El arist\u00f3crata de turno -los sigue habiendo- les obliga a levantar todos los puestos, las mesas y las sillas cada vez que sale o entra con su coche de palacio. \u00ab\u00a1Yo le quemo el palacio\u00bb!\u00bb, dice uno. \u00abNo exageremos, lo mandamos al hospital de los peregrinos, le ponemos un poco de jab\u00f3n en la puerta y&#8230;\u00bb, apunta otro. \u00abNo basta\u00bb, corta Eduardo. Los vecinos est\u00e1n asombrados: \u00ab\u00bfPero es que quiere su muerte?\u00bb. Eduardo responde muy serio: \u00ab&#8217;o pernacchio\u00bb (luego se ver\u00e1 lo que es). Los vecinos siguen perplejos. \u00abS\u00ed, hijo m\u00edo, hay pernacchio y pernacchio, es m\u00e1s, os puede decir que el verdadero ya no existe. El actual, corriente, llamado pernacchia, es una cosa vulgar, fea. El cl\u00e1sico es un arte. Somos&#8230; Pasqualino, Vicenzo,&#8230; cuatro, los que lo conocemos profundamente y lo practicamos en todo N\u00e1poles, lo que quiere decir en todo el mundo. El pernacchio puede ser de dos tipos: de cabeza y de pecho. En este caso debemos fundirlo, debe ser de cabeza y de pecho. Cerebro y pasi\u00f3n. El pernacchio que hagamos a este se\u00f1or debe significar: \u00abT\u00fa eres la mierda, la mierda, la mierda, la mierda, la mierda de la humanidad\u00bb. Los vecinos ya se animan m\u00e1s con la idea. &#8220;\u00bfC\u00f3mo es toda la fila de nombres que tiene?\u00bb, pregunta. \u00abDuque Alfonso Mar\u00eda de Santa Agata dei Fornari\u00bb, responden. Entonces, Eduardo hace &#8216;o pernacchio. Admiraci\u00f3n general. \u00abEsto se lo hac\u00e9is dos veces al d\u00eda, cuando sale y cuando entra&#8230; La mano tiene que estar suelta, con delicadeza, y los labios un poco h\u00famedos, con la saliva, y por favor, los dedos alzados porque sino sale un ruido incomprensible que no logra su objetivo por su insuficiencia. En cambio, con un pernacchio como el que os hecho yo se puede hacer una revoluci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este cap\u00edtulo no es ir\u00f3nico, y esta frase tampoco lo es. 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