{"id":436,"date":"2012-01-16T13:22:56","date_gmt":"2012-01-16T12:22:56","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/?p=436"},"modified":"2012-01-16T13:22:56","modified_gmt":"2012-01-16T12:22:56","slug":"un-gran-naufragio-por-un-pequeno-favor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/2012\/01\/16\/un-gran-naufragio-por-un-pequeno-favor\/","title":{"rendered":"Un gran naufragio por un peque\u00f1o favor"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2012\/01\/El-buque-Costa-Concordia-encal_54244928952_53389389549_600_3961.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-437\" title=\"El-buque-Costa-Concordia-encal_54244928952_53389389549_600_396[1]\" src=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2012\/01\/El-buque-Costa-Concordia-encal_54244928952_53389389549_600_3961.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"396\" \/><\/a>Un gran naufragio por un peque\u00f1o favor. \u00c9se es el t\u00edtulo del \u2018Corriere della Sera\u2019 de hoy, muy acertado, sobre el desastre del \u2018Costa Concordia\u2019. Se parece a aquel famoso y tan redondo del gran apag\u00f3n de 2003: \u2018Cae un \u00e1rbol en Suiza y deja sin luz a toda Italia\u2019. De nuevo, y como casi siempre en una tragedia italiana, nos encontramos con el absurdo en la ra\u00edz de lo ocurrido. Pero a estas alturas, con lo que hemos ido contando en este blog, ya no creo que a ninguno de sus lectores les resulte incre\u00edble.<\/p>\n<p>El peque\u00f1o favor de esta terrible historia es la decisi\u00f3n del comandante de la nave, Francesco Schettino, que ahora est\u00e1 en la c\u00e1rcel, de pasar cerquita de la isla del Giglio tocando la sirena porque el \u2018maitre\u2019 del restaurante era de all\u00ed y porque es el pueblo de un hist\u00f3rico oficial de la flota, y por lo visto existe la tradici\u00f3n, a modo de homenaje, de que cada crucero le salude. Aunque esa noche ni siquiera estaba all\u00ed. Es un detalle bonito, que tambi\u00e9n se hace por los del pueblo, pero se puede navegar a una distancia prudente. Sin embargo el capit\u00e1n se meti\u00f3 hasta la cocina.<\/p>\n<p>El paso del crucero es un acontecimiento de toda la vida en los pueblos costeros de Italia. Entonces, porque en un crucero ahora ya va cualquiera -incluso yo, como relat\u00e9 un verano- era un mundo de lujo y luces m\u00e1gicas que pasaba como un sue\u00f1o inalcanzable en medio de la noche. Pero en \u2018Amarcord\u2019, de Fellini (1973), eran los vecinos quienes se lo ten\u00edan que currar y sal\u00edan a la mar a verlo. A ver el legendario Transatl\u00e1ntico Rex:<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"\/\/www.youtube.com\/embed\/Zlq0l7kuxtQ?rel=0\" frameborder=\"0\" width=\"640\" height=\"360\"><\/iframe><\/p>\n<p>\u00a0Un favor del estilo del comandante del &#8216;Costa Concordia&#8217;, un gesto humano ajeno a las reglas, una cortes\u00eda personal, es el pan de cada d\u00eda en Italia. Hace posible que un crucero de 4.232 personas se desv\u00ede de su ruta un momentito de forma temeraria por una tonter\u00eda. Ya he contado aqu\u00ed que una vez vi c\u00f3mo se retrasaba 20 minutos la salida de un ferry de al menos 500 pasajeros por esperar a una se\u00f1ora que llegaba tarde. Cuando no tiene consecuencias es algo gracioso, y si la excepci\u00f3n te beneficia a ti es una bendici\u00f3n del cielo, una de esas cosas \u00fanicas de este pa\u00eds. El problema es cuando la cosa acaba mal. Se empieza a mirar y suele aparecer la chapuza. Errores de apreciaci\u00f3n ocurren en las mejores familias -sin ir m\u00e1s lejos hubo diarios que ni dieron la noticia en primera p\u00e1gina-, pero en Italia hay un talento especial para ello, todo un mundo personal de subjetividad. Lo sab\u00edan muy bien, por ejemplo, quienes estaban esa noche en la Guardia Costera de Livorno, que desde el principio se olieron que algo iba mal y sospecharon que ten\u00edan que v\u00e9rselas con un elemento de cuidado. El comandante de la nave dec\u00eda que no pasaba nada y les daba largas, as\u00ed que empezaron a actuar por su cuenta. Gracias a ellos parti\u00f3 a tiempo la operaci\u00f3n de socorro, porque el comandante tard\u00f3 una hora en reconocer la emergencia.<\/p>\n<p>Es la otra cara de la moneda, la misma pauta de comportamiento que se repite en otros individuos, pero con signo contrario. Desde que empez\u00f3 el desastre me estaba esperando algo como lo que efectivamente ocurri\u00f3: la aparici\u00f3n del h\u00e9roe. Es alguien igual de loco que el comandante, pero al rev\u00e9s, en positivo, que se juega la vida de forma desinteresada por los dem\u00e1s. Otro favor suicida, para entendernos. Fue el oficial Manrico Gianpedrone, de 57 a\u00f1os, que ayud\u00f3 a salvarse a numerosos pasajeros pero luego cay\u00f3 en un agujero y se rompi\u00f3 la pierna. Qued\u00f3 atrapado durante 36 horas hasta que fue sacado en helic\u00f3ptero el domingo.<\/p>\n<p>En toda tragedia los medios italianos necesitan un h\u00e9roe como el aire y, m\u00e1s all\u00e1 de los tics de la prensa, parece que lo buscan de forma patri\u00f3tica para poder dar un cuadro completo, que compense el dolor por las torpezas nacionales y redima, en parte, un car\u00e1cter tan peculiar como el suyo. Es un pa\u00eds de h\u00e9roes y malandrines.<\/p>\n<p>Una \u00faltima cosa. Ya sabr\u00e1n casi todo de este drama, y habr\u00e1n o\u00eddo relatos terribles de los supervivientes. Pero les cuento aqu\u00ed una de las historias m\u00e1s alucinantes que he visto, referida por el \u2018Daily Mail\u2019. Se trata del caso de Rosalyn Rinc\u00f3n, anglovenezolana de 30 a\u00f1os, que trabajaba a bordo en los espect\u00e1culos de entretenimiento. Su marido es mago y ella es la cl\u00e1sica se\u00f1orita que mete en una caja y corta s\u00e1dicamente en trocitos. Pues bien, as\u00ed estaba en el momento en que el barco choc\u00f3 con el arrecife y empez\u00f3 a inclinarse entre el p\u00e1nico general. Con la cabeza por un lado y las piernas por otro, mientras el mobiliario resbalaba y se estampaba con las paredes. Su marido logr\u00f3 sacarla de la caja enterita y al final se salvaron.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un gran naufragio por un peque\u00f1o favor. \u00c9se es el t\u00edtulo del \u2018Corriere della Sera\u2019 de hoy, muy acertado, sobre el desastre del \u2018Costa Concordia\u2019. 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