{"id":289,"date":"2011-02-28T09:47:00","date_gmt":"2011-02-28T09:47:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/?p=289"},"modified":"2011-02-28T09:47:00","modified_gmt":"2011-02-28T09:47:00","slug":"el-vil-metal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/2011\/02\/28\/el-vil-metal\/","title":{"rendered":"El vil metal"},"content":{"rendered":"<p>Las relaciones del romano con la calderilla, no s\u00e9 si tanto del italiano en general, est\u00e1n dominadas por la precariedad. Es algo muy curioso que suele descolocar. Por ejemplo: en cualquier otro lugar uno va a una tienda, compra algo, paga, le dan la vuelta y se va. En Roma esta simple operaci\u00f3n puede ser muy conflictiva y es uno de esos elementos que pueden dar un constante ambiente de hostilidad de baja intensidad, de pelea cotidiana. Hombre, en cualquier sitio est\u00e1 mal visto pagar una piruleta con un billete de 50 euros, pero este tipo de situaci\u00f3n en Roma se puede vivir con cualquier billete y casi con toda cantidad superior al importe. Uno se arriesga a un careto raro del dependiente, porque todo lo que no sea el importe exacto o muy aproximado supone una contrariedad. \u00ab\u00bfNo tiene \u2018spicci\u2019 (dinero suelto)?\u00bb, es una de las primeras preguntas que se oyen en Roma. Los billetes de 50 euros son un insulto y los m\u00e1s grandes no quiero ni pensarlo, porque casi nunca los he tenido entre las manos.<\/p>\n<p>Es uno de esos aspectos de la peculiar forma de entender el comercio -el cliente es un criminal- y de la falta de vocaci\u00f3n para el servicio p\u00fablico. Se supone que es precisamente el cliente quien debe tener cambios para suplir la escasez cr\u00f3nica de las tiendas. Se ve como una falta de cortes\u00eda no colaborar en este campo, un ejemplo m\u00e1s de que en Italia todo se concibe como entendimiento entre contrarios. \u2018Ir a encontrarse\u2019, se dice. Si se lleva el precio exacto, por supuesto, todo son grandes sonrisas de admiraci\u00f3n. Debo confesar que al cabo de los a\u00f1os a m\u00ed me han domesticado y ya he interiorizado esta man\u00eda. Cuando voy a Espa\u00f1a me deben de tomar por loco, siempre desesperado por rebuscar en los bolsillos para clavar el importe de una compra y pidiendo disculpas compungido cuando no lo consigo.<\/p>\n<p>Y en los taxis no digamos, un drama. Pero es que los taxistas romanos pueden salir sin una moneda encima y en caso de problemas es el cliente quien tiene que bajarse a cambiarlos a un bar. Que suele ser otro drama por la misma raz\u00f3n: nunca nadie tiene monedas o las conserva como oro en pa\u00f1o. A\u00fan as\u00ed, puede ocurrir que tras laboriosas negociaciones en una tienda, despu\u00e9s de los lamentos del dependiente y de buscar monedas en el \u00faltimo rinc\u00f3n del bolsillo, una vez alcanzado el importe exacto, la caja se abre y resulta que la vemos llena de calderilla, como el silo de T\u00edo Gilito. Da igual, parecen todos contagiados de la obsesi\u00f3n de hacer acopio de existencias, como si fuera a estallar una guerra nuclear.<\/p>\n<p>No s\u00e9 de d\u00f3nde viene esto. Puede derivar de simple vagancia o previsi\u00f3n para organizarse, o de traumas ancestrales transmitidos por tradici\u00f3n oral sobre la falta de metales para fundir armas de fuego. No lo s\u00e9, pero es intrigante la ag\u00f3nica falta de liquidez de toda una ciudad. Es que me ha pasado hasta en un banco. Y todav\u00eda me han hecho en un estanco esa cosa de la infancia de darte la vuelta en caramelos. Un d\u00eda le\u00ed por ah\u00ed que tiene una raz\u00f3n hist\u00f3rica, de un periodo en que no se fabricaba moneda y la gente desarroll\u00f3 un ego\u00edsmo maniacal hacia la calderilla. Tambi\u00e9n hay que pensar que Roma, pese a su pasado imperial, ha sido hasta hace nada un pueblo pobret\u00f3n, con plebe y aristocracia, una amodorrada ciudad de provincias. Es la capital europea que m\u00e1s se ha transformado, pues cuando se produjo la unidad de Italia andaba por los 200.000 habitantes.<\/p>\n<p>Se me ocurre otra raz\u00f3n: una simple precauci\u00f3n del due\u00f1o del local contra el robo, que apenas deja monedas en la caja. Pero no contra el robo por parte de un atracador, que tambi\u00e9n, sino de los propios empleados. Es decir, volvemos a la eterna desconfianza en el pr\u00f3jimo que preside las relaciones humanas en Italia. Basta ver la caja de muchos negocios, bares o restaurantes: la gestiona el propietario del local o un familiar directo sentado en una silla, en un espacio aut\u00f3nomo, y se dedica s\u00f3lo a eso. Al igual que en los bares se debe pagar antes, porque se supone que uno puede tener la tentaci\u00f3n de escaparse, tampoco los camareros tocan el dinero. Igual pasa en el autob\u00fas, el conductor s\u00f3lo conduce, para no tener acceso a las tentaciones. De aqu\u00ed nace el cr\u00f3nico problema de c\u00f3mo hacer pagar a la gente el transporte p\u00fablico, porque s\u00f3lo se controla mediante redadas aleatorias de inspectores, pero se puede pasar una vida de duraci\u00f3n media sin verlos. En teor\u00eda, uno compra los billetes en los estancos y los pica \u00e9l solito en una m\u00e1quina, si es que funciona. Si no, se supone que se marca \u00e9l mismo la fecha y la hora con un boli. En fin, dej\u00e9moslo.<\/p>\n<p>De esto quer\u00eda hablarles tras liarme en los proleg\u00f3menos, para variar. Resulta que hace dos semanas anunciaron que van a volver a poner cajeros en los autobuses, porque una vez los hubo. Es un tipo que s\u00f3lo se dedicaba a cobrar y dar los billetes. Lo pueden ver de pasada en esta escena de \u2018I soliti ignoti\u2019 (Mario Monicelli, 1958), cuando Marcello Mastroianni se sube al tranv\u00eda:<\/p>\n<p> <OBJECT style=\"BORDER-BOTTOM: 0px; BORDER-LEFT: 0px; MARGIN: 0px; BACKGROUND: none transparent scroll repeat 0% 0%; BORDER-TOP: 0px; BORDER-RIGHT: 0px\" width=425 height=349><PARAM NAME=\"movie\" VALUE=\"http:\/\/www.youtube.com\/v\/KyVZMRrSssk?fs=1&#038;hl=it_IT&#038;rel=0\"><PARAM NAME=\"allowFullScreen\" VALUE=\"true\"><PARAM NAME=\"allowscriptaccess\" VALUE=\"always\">      <embed             src=\"\/\/www.youtube.com\/v\/KyVZMRrSssk?fs=1&#038;hl=it_IT&#038;rel=0\" type=\"application\/x-shockwave-flash\" allowscriptaccess=\"always\" allowfullscreen=\"true\" width=\"425\" height=\"349\"><\/embed><\/OBJECT><br \/>\nEl retorno del \u2018bligliettaio\u2019 forma parte de un plan de choque para sanear ATAC, la pat\u00e9tica empresa municipal de autobuses d Roma. Adem\u00e1s es un lavado de imagen, porque quiz\u00e1 recuerden que la compa\u00f1\u00eda est\u00e1 metida en un gran esc\u00e1ndalo por el enchufe masivo de amiguetes. En fin, que con todo el cachondeo, la compa\u00f1\u00eda debe 350 millones a los bancos y 275 millones a los proveedores. Est\u00e1 al borde de la quiebra y de ah\u00ed que se refuercen los controles para terminar con los que no pagan, que son legi\u00f3n. En Roma se les llama \u2018portugueses\u2019 y no pagar se dice \u2018hacer el portugu\u00e9s\u2019, expresi\u00f3n que no es racista, sino que tiene su origen en una historia curiosa. Parece que en el siglo XVIII la embajada portuguesa organiz\u00f3 unos espect\u00e1culos en el Teatro Argentina y los portugueses pod\u00edan entrar gratis. No ten\u00edan invitaci\u00f3n y bastaba con presentarse como tal. Naturalmente, lo que hicieron muchos romanos fue hacerse pasar por portugueses para no pagar. Obviamente, ahora los que cargan con la mala fama son los portugueses.<\/p>\n<p>Las medidas dr\u00e1sticas del revolucionario plan de choque 2011-2015 dan una idea del desmadre del ATAC. Por ejemplo, se pretende reducir el n\u00famero de bonobuses mensuales gratuitos que se regalan a diestro y siniestro. \u00bfSaben cu\u00e1ntos son? Nada menos que 210.000. \u00a1M\u00e1s de los que se venden, que son 150.000! Tienen derecho al abono gratuito los mayores de 70 a\u00f1os y otras categor\u00edas, pero tambi\u00e9n fuerzas del orden y otros gremios. Es decir, es un coladero de miles de familias. Respecto a los dem\u00e1s, s\u00f3lo les digo que no existe un servicio de atenci\u00f3n al cliente. Tambi\u00e9n est\u00e1 previsto que lo pongan en el plan de choque, y eso si que ser\u00e1 un shock, porque no he visto en mi vida un sistema de transportes m\u00e1s imprevisible. Es una de las razones, supongo, por las que la gente no siente remordimientos de no pagar. \u00bfCu\u00e1nta gente paga el autob\u00fas, el tranv\u00eda y el metro? ATAC dice que saca cada a\u00f1o 230 millones de euros de la venta de billetes y calcula que, como m\u00ednimo, entre el 20 y el 30 por ciento de los usuarios viajan por la cara.<\/p>\n<p>Hace un par de a\u00f1os al menos pusieron unos expendedores de billetes en algunos autobuses y tranv\u00edas, que evitaban el latazo de ir comprando billetes por los estancos. Sin embargo, a los pocos meses la mayor\u00eda dejaron de funcionar. Esto de las m\u00e1quinas tambi\u00e9n se ha intentado varias veces. Seguimos con Mastroianni, pero unos cuantos a\u00f1os m\u00e1s tarde, para ver uno de estos artilugios en \u2018Fantasma d\u2019amore\u2019 (Dino Risi, 1981). Al menos a Mastroianni le sirve para conocer a Romy Schneider, tambi\u00e9n con unos cuantos a\u00f1os m\u00e1s encima. Pobre Romy -muri\u00f3 al a\u00f1o siguiente-, qu\u00e9 vida m\u00e1s chunga tuvo en sus \u00faltimos a\u00f1os. Es una pel\u00edcula sombr\u00eda y conmovedora, recomendable. Les pongo la escena inicial por si les entran ganas de verla. Se pueden saltar los t\u00edtulos de cr\u00e9dito -o \u2018las letras\u2019, como decimos las personas normales-, aunque vi\u00e9ndolos pueden conocer un poco Pav\u00eda:<\/p>\n<p> <OBJECT style=\"BORDER-BOTTOM: 0px; BORDER-LEFT: 0px; MARGIN: 0px; BACKGROUND: none transparent scroll repeat 0% 0%; BORDER-TOP: 0px; BORDER-RIGHT: 0px\" width=560 height=349><PARAM NAME=\"movie\" VALUE=\"http:\/\/www.youtube.com\/v\/_cwEwlCgIno?fs=1&#038;hl=it_IT&#038;rel=0\"><PARAM NAME=\"allowFullScreen\" VALUE=\"true\"><PARAM NAME=\"allowscriptaccess\" VALUE=\"always\">     <embed           src=\"\/\/www.youtube.com\/v\/_cwEwlCgIno?fs=1&#038;hl=it_IT&#038;rel=0\"  type=\"application\/x-shockwave-flash\" allowscriptaccess=\"always\"  allowfullscreen=\"true\" width=\"560\" height=\"349\"><\/embed><\/OBJECT><br \/>\nEl aparatito en cuesti\u00f3n es un armatoste, los de ahora son peque\u00f1os, aunque para el caso es lo mismo. Bien, volviendo a lo nuestro, a la semana del anuncio del fastuoso plan de choque de ATAC sali\u00f3 otra noticia mucho m\u00e1s interesante. La Fiscal\u00eda de Roma ha descubierto que existe desde hace ocho a\u00f1os una billeter\u00eda paralela ilegal. Es decir, desde 2003 alguien fabrica y vende billetes falsos, pero iguales a los aut\u00e9nticos. La sospecha es que el timo ha surgido dentro de la empresa, donde han clonado el \u2018software\u2019 que produce los originales. Otra hip\u00f3tesis est\u00e1 relacionada con una extra\u00f1a oleada de robos de los aparatos para convalidar los billetes: pueden haberlo hecho para acceder a matrices de c\u00f3digos que permiten crear infinitos n\u00fameros falsos. El timo perfecto.<\/p>\n<p>Al margen de esta estafa millonaria, la investigaci\u00f3n ha revelado ya otras chapuzas. Por ejemplo, en muchas taquillas pod\u00edan vender los billetes sin que la venta fuera registrada y el empleado de turnno se met\u00eda el dinero en el bolsillo: bastaba con desenchufar el aparato al emitir el billete. Pero hay un dato a\u00fan mejor. La propia compa\u00f1\u00eda no tiene ni idea de su negociado porque nunca se les ha ocurrido comparar el n\u00famero de billetes vendidos con los usados. En resumen, se desconoce el alcance del timo y ser\u00e1 dif\u00edcil que pillen a nadie.<\/p>\n<p>Como vemos la obsesi\u00f3n por el vil metal llega a niveles de sofisticaci\u00f3n enfermizos y se palpa en todas las esferas de la vida p\u00fablica. Esto de los autobuses era s\u00f3lo un ejemplo. En la ceremonia de apertura del a\u00f1o judicial en el Tribunal de Cuentas, su presidente ha vuelto a denunciar, como cada a\u00f1o, que las denuncias de corrupci\u00f3n ha crecido un 30% y es una &#8220;patolog\u00eda&#8221; nacional. Los peri\u00f3dicos, como mostramos rutinariamente con la tonter\u00eda del Diario m\u00ednimo, est\u00e1n llenos cada d\u00eda de corruptelas y esc\u00e1ndalos, que se amontonan unos sobre otros y que hacen olvidar los anteriores, de gente que se pringa de forma rastrera por cuatro duros, por una poltrona, por un coche, por un sueldillo, por un apartamento&#8230; No tiene fin. As\u00ed quiz\u00e1 se expliquen la formidable disposici\u00f3n de \u00e1nimo que encuentra alguien como el primer ministro italiano y uno de los hombres m\u00e1s ricos del pa\u00eds para ir por la vida comprando todo lo que se le antoja. Desde \u2018minis\u2019 a sus chicas o parlamentarios, como el que la semana pasada denunci\u00f3 que le ofrec\u00edan 150.000 euros y la reelecci\u00f3n por cambiarse de bando. El panorama general es de una rapi\u00f1a casi existencial, de miedo cerval e instintivo a la pobreza, como si la vida fuera precaria, no tuviera sentido y lo \u00fanico razonable es el s\u00e1lvese quien pueda. No digo que no sea as\u00ed, pero es que algunos pueden m\u00e1s que otros, claro. Por citar el pen\u00faltimo caso, en Mil\u00e1n se ha destapado el bochornoso esc\u00e1ndalo de cientos pisazos de propiedad p\u00fablica del Pio Albergo Trivulzio adjudicados en alquiler a precios rid\u00edculos a amiguetes y famosos a precios de risa. S\u00ed, eso, de risa. Quiz\u00e1 es mejor tom\u00e1rselo a broma para no desesperarse, como hace Alberto Sordi en \u2018Il marchese del Grillo\u2019 (Mario Monicelli, 1981).<\/p>\n<p> <OBJECT style=\"BORDER-BOTTOM: 0px; BORDER-LEFT: 0px; MARGIN: 0px; BACKGROUND: none transparent scroll repeat 0% 0%; BORDER-TOP: 0px; BORDER-RIGHT: 0px\" width=560 height=349><PARAM NAME=\"movie\" VALUE=\"http:\/\/www.youtube.com\/v\/B8Ynndbt6aM?fs=1&#038;hl=it_IT&#038;rel=0\"><PARAM NAME=\"allowFullScreen\" VALUE=\"true\"><PARAM NAME=\"allowscriptaccess\" VALUE=\"always\">    <embed         src=\"\/\/www.youtube.com\/v\/B8Ynndbt6aM?fs=1&#038;hl=it_IT&#038;rel=0\" type=\"application\/x-shockwave-flash\" allowscriptaccess=\"always\" allowfullscreen=\"true\" width=\"560\" height=\"349\"><\/embed><\/OBJECT><STRONG><\/STRONG><\/p>\n<p><STRONG>Sinopsis:<\/STRONG> El marqu\u00e9s es un arist\u00f3crata aburrido y descre\u00eddo de principios del XIX, en esa Roma ab\u00falica y clasista. Habla con un amigo franc\u00e9s de la vida. \u00ab\u00a1Cu\u00e1nto me han dado el co\u00f1azo en mi vida, pero yo tambi\u00e9n a los dem\u00e1s, siempre haciendo bromas, de la ma\u00f1ana a la noche, cuando llega la noche acabo muerto. Me dices: \u2018S\u00f3lo haces bromas\u2019. \u00bfY en Roma qu\u00e9 quieres hacer? \u00bfQu\u00e9 hay? C\u00fapulas, iglesias, tejados, gatos, mendigos,&#8230; \u00a1y brujas! Mira, mira,&#8230;\u00bb. Salen y le muestra a una ni\u00f1a que hace un ritual de mal de ojo, a la que pone a parir. La chavala le pide dinero con la amenaza de secarle los test\u00edculos y Sordi improvisa una de sus bromas con una moneda que pone al rojo vivo&#8230; Pero se acaban tocando la entrepierna para ahuyentar el mal fario.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las relaciones del romano con la calderilla, no s\u00e9 si tanto del italiano en general, est\u00e1n dominadas por la precariedad. Es algo muy curioso que suele descolocar. Por ejemplo: en cualquier otro lugar uno va a una tienda, compra algo, paga, le dan la vuelta y se va. En Roma esta simple operaci\u00f3n puede ser [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":17436,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[24,214,311,456,479,631],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/289"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17436"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=289"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/289\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=289"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=289"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=289"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}