{"id":203,"date":"2009-09-14T14:21:00","date_gmt":"2009-09-14T14:21:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/?p=203"},"modified":"2009-09-14T14:21:00","modified_gmt":"2009-09-14T14:21:00","slug":"verano-loco-19","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/2009\/09\/14\/verano-loco-19\/","title":{"rendered":"Verano loco (19)"},"content":{"rendered":"<p><STRONG><BIG><STRONG>37. Femenino singular<\/STRONG><\/BIG><\/STRONG><\/p>\n<p>No hay pa\u00eds m\u00e1s<IMG id=img_0 class=imgizqda src=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\"> femenino que Italia, de machista que es. Seg\u00fan se llega uno se ve abrumado por la invasi\u00f3n sexual publicitaria, a niveles sonrojantes. A ellos les da igual no parecer modernos. Se encuentran t\u00edas impresionantes hasta en la hoja parroquial. Las presentadoras del telediario hacen posturitas y se atusan la melena como si fuera una cena \u00edntima. Las basureras que se re\u00fanen a medianoche en Campo de Fiori, en Roma, a tomar caf\u00e9 parece que se citan para hacer un calendario, todas con la raya del ojo. Apenas se ven mujeres con pelo corto y a las espa\u00f1olas les choca el predominio, c\u00f3mo decirlo, del estilo un poco put\u00f3n, o como de nochevieja. Se deshacen en cumplir el ideal masculino, que se agradece, pero hace sufrir bastante. Tambi\u00e9n es por presi\u00f3n social, y al viajar fuera se relajan al no sentirse tan juzgadas.<\/p>\n<p>La sociedad las trata igual, claro. Es el pa\u00eds con menos mujeres en el poder: 11% de diputadas, como en los setenta, y 2% en consejos de administraci\u00f3n. Hay restaurantes con dos cartas, una normal para el hombre y otra sin precios, para su pareja. Hay decenas de concursos de miss, que regalan cocinas, y el m\u00e1ximo sue\u00f1o de miles de chicas es ser azafata televisiva. Una vez en el festival de Venecia caus\u00f3 ira entre las colegas el regalo a la prensa de la organizaci\u00f3n. A ellos, un bonito bloc. A ellas, un champ\u00fa.<\/p>\n<p>FIN<\/p>\n<p>Bueno, de esto ya hemos hablado m\u00e1s veces y me repito. Y qu\u00e9 m\u00e1s decir, basta poner la tele estos d\u00edas y ver la elecci\u00f3n de Miss Italia. Ayer fueron cuatro horas, hasta las dos de la madrugada en el primer canal de la RAI y se pasaron dos telediarios. Literalmente, porque no se emitieron. Las prioridades son las prioridades. Ah, y le han pagado 70.000 euros a la invitada estrella: Paris Hilton.<\/p>\n<p><STRONG><BIG><STRONG>38. Cambiar todo&#8230;<\/STRONG><\/BIG><\/STRONG><\/p>\n<p>Si se le pide a cualquiera que enuncie un t\u00f3pico italiano es muy probable que diga eso de que hay que cambiar todo para que no cambie nada. La frase de &#8216;Il gattopardo&#8217;, obra maestra de Lampedusa y luego de Visconti, sigue siendo una de las sutilezas m\u00e1s refinadas para explicar la mentalidad italiana. Se cumplen 50 a\u00f1os de la muerte de su autor sin que se le recuerde demasiado, aunque es el libro italiano m\u00e1s traducido del siglo XX. Lampedusa, que se retrat\u00f3 en el entra\u00f1able personaje de Fabrizio Salina, es un siciliano an\u00f3nimo, herm\u00e9tico y fascinante que combati\u00f3 las dos guerras mundiales, estudi\u00f3 sin sacar una carrera y vivi\u00f3 para la lectura. Escrib\u00eda por pasi\u00f3n privada &#8220;l\u00edneas que nadie leer\u00e1&#8221; y su libro fue publicado en 1958, un a\u00f1o despu\u00e9s de morirse.<\/p>\n<p>Sobre la tenaz perpetuidad de ese mundo antiguo que describi\u00f3 es interesante recordar las noticias que hace tres a\u00f1os dieron protagonismo a Palma di Montechiaro, en Agrigento, escenario de la novela. &#8216;El pueblo donde todos pagan a la mafia&#8217;, dec\u00edan los titulares. El clan de la zona exig\u00eda el &#8216;pizzo&#8217; incluso a los jubilados. Si no les quemaba la casa. Ese a\u00f1o hubo 420 atentados. La peculiaridad de Palma es que es el \u00fanico pueblo de Sicilia abandonado por la Mafia, tras las guerras de los ochenta. Desde entonces es territorio de feroces familias de paletos y bandidos. Como en los viejos tiempos.<\/p>\n<p>FIN<\/p>\n<p>&#8216;Il gattopardo&#8217; (Luchino Visconti, 1963), Palma de Oro en Cannes.<\/p>\n<p> <OBJECT style=\"BORDER-BOTTOM: 0px; BORDER-LEFT: 0px; MARGIN: 0px; BACKGROUND: none transparent scroll repeat 0% 0%; BORDER-TOP: 0px; BORDER-RIGHT: 0px\" width=425 height=344><PARAM NAME=\"movie\" VALUE=\"http:\/\/www.youtube.com\/v\/FP52mfF5gUc&#038;hl=it&#038;fs=1&#038;rel=0\"><PARAM NAME=\"allowFullScreen\" VALUE=\"true\"><PARAM NAME=\"allowscriptaccess\" VALUE=\"always\">   <embed       src=\"\/\/www.youtube.com\/v\/FP52mfF5gUc&#038;hl=it&#038;fs=1&#038;rel=0\" type=\"application\/x-shockwave-flash\" allowscriptaccess=\"always\" allowfullscreen=\"true\" width=\"425\" height=\"344\"><\/embed><\/OBJECT><br \/>\n<STRONG>Sinopsis:<\/STRONG> <\/p>\n<p>Como lecci\u00f3n de historia, de vida y de Sicilia, tenemos este di\u00e1logo sublime. Sucede en plena formaci\u00f3n del Reino de Italia. Un enviado de Tur\u00edn ofrece un puesto de senador a don Fabrizio, pr\u00edncipe de Salina. Pero \u00e9l lo rechaza.<\/p>\n<p>-\u00bfEn serio rechaza hacer lo posible para aliviar el estado de pobreza material y de ciega miseria moral de su mismo pueblo?<\/p>\n<p>-Somos viejos, Chevalley, muy viejos. Son al menos 25 siglos que llevamos a cuestas el peso de magn\u00edficas y heterog\u00e9neas civilizaciones. Todas venidas de fuera, ninguna hecha por nosotros, ninguna crecida aqu\u00ed. Desde hace 2.500 a\u00f1os no somos m\u00e1s que una colonia. No lo digo para lamentarme, es culpa nuestra. Estamos muy cansados, vaciados, apagados.<\/p>\n<p>-Pero pr\u00edncipe todo esto ha terminado. Sicilia ya no es tierra de conquista, sino libre parte de un Estado libre.<\/p>\n<p>-La intenci\u00f3n es buena, pero llega tarde&#8230; El sue\u00f1o, querido Chevalley, un largo sue\u00f1o. Eso es lo que quieren los sicilianos. Ahora dir\u00e1n todos esos que quieren despertarlos, aunque sea para llevarles maravillosos dones. Y, dicho entre nosotros, yo dudo sinceramente de que el nuevo reino tenga muchos regalos para nosotros en su maletero&#8230; Aqu\u00ed cada manifestaci\u00f3n, incluso la m\u00e1s violenta, es una aspiraci\u00f3n al olvido. Nuestra sensualidad es deseo de olvido. Los disparos, las cuchilladas, son deseo de muerte. Nuestra pereza, la penetrante dulzura de nuestros sorbetes, es deseo de voluptuosa inmovilidad. Es decir, otra vez de muerte.<\/p>\n<p>-Pr\u00edncipe, \u00bfno le parece que exagera? Yo mismo he conocido en Tur\u00edn sicilianos que eran todo lo contrario de dormilones.<\/p>\n<p>-No me he explicado bien, lo siento, he dicho sicilianos, quer\u00eda decir Sicilia. Este ambiente, la violencia del paisaje, la crueldad del clima, la continua tensi\u00f3n en cada cosa&#8230;<\/p>\n<p>-El clima se vence, el paisaje se puede modificar, el recuerdo de los malos gobiernos se borra, estoy seguro de que los sicilianos quieren mejorar.<\/p>\n<p>-No niego que algunos sicilianos transportados fuera de la isla puedan conseguir despertarse, pero tienen que partir muy j\u00f3venes, a los 20 a\u00f1os ya es tarde, ya se ha formado la corteza. Lo que a usted le sirve es m\u00e1s bien un hombre que sepa compaginar su inter\u00e9s particular con vagos ideales p\u00fablicos.<\/p>\n<p>-Pero si los hombres honestos como usted se retiran el camino quedar\u00e1 libre a la gente sin escr\u00fapulos y sin perspectiva, como los Sedara, y todo ser\u00e1 de nuevo como antes, durante m\u00e1s siglos. Escuche su conciencia pr\u00edncipe, y no las orgullosas verdades que ha dicho&#8230; Pr\u00edncipe, se lo ruego, intente colaborar.<\/p>\n<p>-Sois un caballero, Chevalley, y considero un privilegio haberos conocido, ten\u00e9is raz\u00f3n en todo. Menos cuando dec\u00eds que los sicilianos querr\u00e1n mejorar, no querr\u00e1n mejorar porque se consideran perfectos. La vanidad en ellos es m\u00e1s fuerte que la miseria.<\/p>\n<p>Fuera:<\/p>\n<p>-Pr\u00edncipe, aunque usted no lo crea, este estado de cosas no durar\u00e1. Nuestra eficiente, \u00e1gil, moderna administraci\u00f3n cambiar\u00e1 cada cosa.<\/p>\n<p>-No deber\u00eda poder durar, pero durar\u00e1 siempre, el siempre humano, claro, uno o dos siglos, y despu\u00e9s todo ser\u00e1 distinto, pero ser\u00e1 peor. Arrivederci, querido Chevalley.<\/p>\n<p>-Arrivederci, gracias por todo.<\/p>\n<p>-Nosotros fuimos los gatopardos, los leones. Quien nos sustituir\u00e1 ser\u00e1n los chacales, las hienas, y todos, gatopardos, leones, chacales y ovejas, seguiremos crey\u00e9ndonos la sal de la tierra. <\/p>\n<p>-Creo que no he entendido bien, \u00bfc\u00f3mo ha dicho?<\/p>\n<p>-Nada, nada.<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo ha dicho? No he o\u00eddo.<\/p>\n<p>Y su coche se aleja.<\/p>\n<p>Am\u00e9n.<\/p>\n<p>(Publicados en El Correo en agosto de 2007)<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>37. Femenino singular No hay pa\u00eds m\u00e1s femenino que Italia, de machista que es. Seg\u00fan se llega uno se ve abrumado por la invasi\u00f3n sexual publicitaria, a niveles sonrojantes. A ellos les da igual no parecer modernos. Se encuentran t\u00edas impresionantes hasta en la hoja parroquial. 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