{"id":188,"date":"2009-07-27T11:46:00","date_gmt":"2009-07-27T11:46:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/?p=188"},"modified":"2009-07-27T11:46:00","modified_gmt":"2009-07-27T11:46:00","slug":"verano-loco-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/2009\/07\/27\/verano-loco-4\/","title":{"rendered":"Verano loco (4)"},"content":{"rendered":"<p><STRONG><BIG><STRONG>7. Anitona, el mito<\/STRONG><\/BIG><\/STRONG><\/p>\n<p>Anitona en <IMG id=img_1 class=imgizqda src=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\">Italia s\u00f3lo es una, Anita Ekberg, con esa punter\u00eda po\u00e9tica de su lengua en el uso de aumentativos y diminutivos. Anita es &#8216;La dolce vita&#8217;, erigida por Fellini en icono sexual del italiano medio y entero, y del resto del mundo, adem\u00e1s de difundir el mito de la escandinava f\u00e1cil, que tantos disgustos y alegr\u00edas ha dado. Los mitos, como se sabe, son dif\u00edciles de llevar, sobre todo para quien los calza y Anitona sigue en Italia, pero apartada del mundanal ruido. Con 75 a\u00f1os, huye de las fotos y sobre todo odia que le recuerden la fontana de las narices. No hay a\u00f1o que en Roma no detengan a un iluminado que se ba\u00f1a en la famosa plaza. La \u00faltima, una milanesa de mediana edad que hasta se puso en &#8216;top less&#8217;. Dio la misma explicaci\u00f3n que el tipo de &#8216;El extranjero&#8217; de Camus a su asesinato: &#8220;Ten\u00eda calor&#8221;.<\/p>\n<p>S\u00ed, se esperaban grandes cosas de Anita, que a los 19 a\u00f1os era Miss Suecia y debut\u00f3 en el cine con Abott y Costello. Cuando irrumpi\u00f3 en Italia fue la revoluci\u00f3n y hab\u00eda fila para lig\u00e1rsela. No tanto para darle buenos papeles. El gran Dino Risi confes\u00f3 que se invent\u00f3 una pel\u00edcula a su medida s\u00f3lo para intentar acostarse con ella. \u00bfC\u00f3mo es, por d\u00f3nde se empieza?, le preguntaron. &#8220;Empresa fatigos\u00edsima&#8221;, respondi\u00f3 lac\u00f3nico. Hoy \u00e9l tiene 90 a\u00f1os, pero lo lleva mejor. &#8220;Los primeros en envejecer son los j\u00f3venes&#8221;, dice el maestro.<\/p>\n<p>FIN<\/p>\n<p><IMG id=img_0 class=imgdcha src=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\"><br \/>\nPor desgracia este art\u00edculo ha envejecido fatal. <A id=link_0 title=http:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/2008\/6\/7\/adios-maestro href=\"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/2008\/6\/7\/adios-maestro\">Como sabemos, Dino Risi muri\u00f3<\/A>. Y la pobre Anita est\u00e1 muy desmejorada, no les pongo ni la foto. Si quieren b\u00fasquenla en Internet. <A id=link_1 title=http:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/2008\/12\/20\/vacaciones-roma-6- href=\"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/2008\/12\/20\/vacaciones-roma-6-\">Ya hemos hablado otras veces de Anita<\/A>, as\u00ed que nos lanzamos a la rareza. Vean este descacharrante fragmento de una de sus primeras apariciones, en &#8216;Abbott y Costello en Marte&#8217; (Abbott and Costello go to Mars, 1953, Charles Lamont). Es en ingl\u00e9s, pero para aquellos que no lo pillen da lo mismo. Para los papeles del serrallo sideral de amazonas venusinas la productora contrat\u00f3, a lo bestia, a todas las concursantes de Miss Universo de aquel a\u00f1o, y Anita Ekberg estaba entre ellas como Miss Suecia. Anda por ah\u00ed con la lanza, una de tantas, a ver si la descubren:<\/p>\n<p> <OBJECT style=\"BORDER-BOTTOM: 0px; BORDER-LEFT: 0px; MARGIN: 0px; BACKGROUND: none transparent scroll repeat 0% 0%; BORDER-TOP: 0px; BORDER-RIGHT: 0px\" width=425 height=344><PARAM NAME=\"movie\" VALUE=\"http:\/\/www.youtube.com\/v\/kwvE0WdkH_8&#038;hl=it&#038;fs=1&#038;rel=0\"><PARAM NAME=\"allowFullScreen\" VALUE=\"true\"><PARAM NAME=\"allowscriptaccess\" VALUE=\"always\">        <embed                 src=\"\/\/www.youtube.com\/v\/kwvE0WdkH_8&#038;hl=it&#038;fs=1&#038;rel=0\"  type=\"application\/x-shockwave-flash\" allowscriptaccess=\"always\"  allowfullscreen=\"true\" width=\"425\" height=\"344\"><\/embed><\/OBJECT><\/p>\n<p><STRONG><BIG><STRONG>8. La m\u00e1gica zona 5-5-5<\/STRONG><\/BIG><\/STRONG><\/p>\n<p>El cin<IMG id=img_2 class=imgizqda src=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\">e basura italiano de los 70 y 80, ahora de culto, es un fil\u00f3n en todas sus variantes: c\u00f3mica, er\u00f3tica, policiaca, terror. Se pega uno grandiosas panzadas a re\u00edr, pero hay una especialidad local, la comedia de f\u00fatbol. En Espa\u00f1a hubo una muy buena de Fernando Fern\u00e1n G\u00f3mez, &#8216;El fen\u00f3meno&#8217;, sobre un profesor alem\u00e1n tomado por delantero ruso, pero en Italia abundan. Una de sus joyas es &#8216;L&#8217;allenatore nel pallone&#8217; (1984), rodada en campos de primera y con apariciones estelares de jugadores. Es sobre un nefasto entrenador de la Longobarda, interpretado por Lino Banfi. Legendaria su t\u00e1ctica de la &#8216;bi-zona&#8217;, el inefable 5-5-5, que explicaba agitando las manos en un remolino: &#8220;Cinco delante y cinco detr\u00e1s, los delanteros bajan, los defensas suben, y as\u00ed todo el rato y en esta confusi\u00f3n general la gente dir\u00e1: &#8216;\u00a1Pero tienen cinco jugadores m\u00e1s!&#8217; y el rival no entender\u00e1 nada&#8221;. En Navidad se estrenar\u00e1 la segunda parte con Totti y otros futbolistas que se pegan por salir.<\/p>\n<p>Otro hito es &#8216;Eccezzziunale veramente&#8217; (1982), con un gran Diego Abatantuono que da vida a tres &#8216;tifosi&#8217; distintos. &#8220;Ser\u00e9 breve y circunciso&#8221;, dice en la reuni\u00f3n dominical de ultras antes de leer el evangelio seg\u00fan \u00e9l, en clave milanista. Ya hubo segunda parte en 2005. Y qu\u00e9 curioso, en los dos filmes se pronosticaban los mangoneos de la &#8216;Juve&#8217; y que acabar\u00eda en Segunda.<\/p>\n<p>FIN<\/p>\n<p>Esto me da pie para poner una de las escenas m\u00e1s populares de la pel\u00edcula, que siempre hab\u00eda querido meter y no sab\u00eda c\u00f3mo, protagonizada por un grupo de aficionados del Inter en un bar.<\/p>\n<p> <OBJECT style=\"BORDER-BOTTOM: 0px; BORDER-LEFT: 0px; MARGIN: 0px; BACKGROUND: none transparent scroll repeat 0% 0%; BORDER-TOP: 0px; BORDER-RIGHT: 0px\" width=425 height=344><PARAM NAME=\"movie\" VALUE=\"http:\/\/www.youtube.com\/v\/Ku941L_i6Sw&#038;hl=it&#038;fs=1&#038;rel=0\"><PARAM NAME=\"allowFullScreen\" VALUE=\"true\"><PARAM NAME=\"allowscriptaccess\" VALUE=\"always\">         <embed                   src=\"\/\/www.youtube.com\/v\/Ku941L_i6Sw&#038;hl=it&#038;fs=1&#038;rel=0\" type=\"application\/x-shockwave-flash\" allowscriptaccess=\"always\" allowfullscreen=\"true\" width=\"425\" height=\"344\"><\/embed><\/OBJECT><\/p>\n<p><STRONG>Sinopsis:<\/STRONG> El grupo de amigos (Abatantuono es el grandote) discuten con un corredor de apuestas antes del derby con el odiado Milan. En esto entra el t\u00edpico chulito que pide &#8220;due ana&#8221;, expresi\u00f3n desconocida. Luego se explica: &#8220;Due analcolici&#8221; (dos aperitivos sin alcohol). En el mismo estilo, luego pregunta por la &#8216;toilette&#8217;. Y entonces es cuando se la preparan. Estos del Inter son muy poco de fiar.<\/p>\n<p><STRONG>(Publicado en El Correo en julio de 2007)<br \/>\n<\/STRONG><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>7. Anitona, el mito Anitona en Italia s\u00f3lo es una, Anita Ekberg, con esa punter\u00eda po\u00e9tica de su lengua en el uso de aumentativos y diminutivos. Anita es &#8216;La dolce vita&#8217;, erigida por Fellini en icono sexual del italiano medio y entero, y del resto del mundo, adem\u00e1s de difundir el mito de la escandinava [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":17436,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[6,69,240,243,259,546,586,1046],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/188"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17436"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=188"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/188\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=188"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=188"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=188"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}