{"id":171,"date":"2009-04-23T20:55:00","date_gmt":"2009-04-23T20:55:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/?p=171"},"modified":"2009-04-23T20:55:00","modified_gmt":"2009-04-23T20:55:00","slug":"cosas-normales-italia-25-bis-imposible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/2009\/04\/23\/cosas-normales-italia-25-bis-imposible\/","title":{"rendered":"Cosas normales en Italia (25 bis): lo imposible"},"content":{"rendered":"<p>Gracias de coraz\u00f3n a todos por sus palabras que, sin embargo, tienen un grave inconveniente: me han animado a seguir, con evidente riesgo de equivocarme.<\/p>\n<p>Sin movernos del terreno de lo imposible, quer\u00eda mencionar el apasionante fen\u00f3meno de la elasticidad temporal en Italia. Tambi\u00e9n aqu\u00ed es f\u00e1cil que me pierda, as\u00ed que partir\u00e9 de lo m\u00e1s concreto para intentar terminar Dios sabe d\u00f3nde, en el infinito y m\u00e1s all\u00e1, como en \u20182001, una odisea del espacio\u2019.<\/p>\n<p>El uso del gerundio en italiano, en algunos casos, eleva a una categor\u00eda desconocida el sentido de este tiempo verbal. Por lo generoso. Se supone que indica una acci\u00f3n que se est\u00e1 realizando y eso es precisamente lo que sobreentiende un romano a quien se espera durante media hora en una cita y responde al tel\u00e9fono: \u00abSto arrivando\u00bb (Estoy llegando). No hay que equivocarse. Con escaso margen de error, en la mayor\u00eda de las ocasiones lo que quiere decir es que est\u00e1 entrando en la ducha, si hay suerte, y as\u00ed hay que interpretarlo.<\/p>\n<p>La literalidad en italiano est\u00e1 mal vista, como un exceso de celo. Se debe dejar un margen a la ambig\u00fcedad, que permite el juego. Es adem\u00e1s mucho m\u00e1s pr\u00e1ctico y real para vivir en movimiento, en el r\u00edo imparable de la vida. Las referencias, sean reglas u horas, son port\u00e1tiles. Tambi\u00e9n te pueden cobrar cada d\u00eda una cosa en el bar o en la carnicer\u00eda, sin llegar nunca a aferrar el criterio regulador. La gente pide descuentos en los sitios menos pensados y a veces se los dan. Absolutamente todo puede dejarse para otro d\u00eda en el \u00faltimo momento, hasta lo m\u00e1s sagrado, desde un juicio a unas oposiciones, y no digamos una votaci\u00f3n decisiva del Parlamento o una intervenci\u00f3n quir\u00fargica. Hasta el inicio de la liga, y con eso est\u00e1 todo dicho. Por ejemplo, hoy se ha decidido, de repente, cambiar la cumbre del G-8 de Cerde\u00f1a a L\u2019Aquila, despu\u00e9s de dos a\u00f1os de preparativos y a s\u00f3lo dos meses y medio de la cita. Y que la nueva enc\u00edclica del Papa vuelve a retrasarse hasta junio. &#8216;Slittare&#8217; (resbalar) y &#8216;rinviare&#8217; (aplazar) son los verbos m\u00e1s socorridos y utilizados. Todo &#8216;slitta&#8217;, todo resbala. Es un pa\u00eds flotante. Adem\u00e1s de tener una ciudad acu\u00e1tica e imposible, Venecia.<\/p>\n<p>Lo p\u00fablico, como hemos intentado explicar, se suele descuidar porque no es de nadie. Se adapta a las necesidades personales. En su aplicaci\u00f3n al reloj, esa peculiar concepci\u00f3n del tiempo, cuyo uso queda al albedr\u00edo de cada cual, est\u00e1 perfectamente reflejada en el cartel del horario de una vieja librer\u00eda de Via del Pellegrino, en el centro de Roma. \u00abMa\u00f1anas: incierto variable. Tardes: de 16.00 a 20.00 (seguro). Tardes de s\u00e1bado: s\u00f3lo en los meses no c\u00e1lidos\u00bb. Y a\u00f1ade: \u00abEn cumplimiento de la convenci\u00f3n de Ginebra de 1949 este establecimiento se abstiene de abrir los domingos\u00bb. En otra tienda suele haber un cartel que dice: \u00abTorno prima o poi\u00bb (Vuelvo antes o despu\u00e9s). Yo estoy totalmente a favor.<\/p>\n<p>Esta dilataci\u00f3n de las reglas de convivencia, en funci\u00f3n de las peque\u00f1as vicisitudes de cada uno, hace que todo sea imprevisible o se retrase. Porque, como repetimos, el centro es el hombre, no el sistema, que es inhumano por definici\u00f3n y exigencias de funcionamiento. Si coincide que ese hombre es uno mismo es una bendici\u00f3n del cielo. Cuando se forma parte del sistema es para desesperarse. Pero eso mismo hace que en este pa\u00eds todo sea posible, para bien y para mal. Todos los que vivimos aqu\u00ed, como el replicante rubiales, hemos visto cosas que vosotros no cre\u00e9riais. Ferrys que retrasan veinte minutos la salida para esperar a una se\u00f1ora que llega tarde y avisa por tel\u00e9fono para que la esperen. Revisores que se apiadan de viajeros sin billete y les dejan viajar gratis en primera clase. Aviones que se abren cuando est\u00e1n cerrados. Polic\u00edas que te cuelan s\u00f3lo porque estuvieron una vez en Espa\u00f1a y se lo pasaron muy bien. Profesores que te aprueban porque les caes simp\u00e1tico. En ese sentido es un pa\u00eds m\u00e1gico. Triunfan los sentimientos, como en las pel\u00edculas. En otro lugar de Europa uno se dar\u00eda por jodido, pero la individualidad italiana, su sentido de la solidaridad y la extra\u00f1eza ante las reglas o estructuras superiores a lo que ocurre aqu\u00ed y ahora abre espacios impensables. Uno cuenta siempre con poder forzar, aunque sea un poquito, los m\u00e1rgenes instituidos. Se vive m\u00e1s despreocupado. Pero tambi\u00e9n, y esta es la parte mala, se abren espacios inimaginables cuando a uno le toca chocar irremisiblemente con la ineficacia del sistema. Cualquiera tiene tambi\u00e9n historias terror\u00edficas para no dormir.<\/p>\n<p>Veamos, como intermedio, las peripecias del pobre Fantozzi, el gan Paolo Villaggio, para cobrar la pensi\u00f3n. \u00daltimamente ten\u00edamos un poco olvidado a nuestro h\u00e9roe, prototipo del italiano puteado, explotado y sufridor, y eso no puede ser, es mascota entra\u00f1able del blog:<\/p>\n<p> <OBJECT  height=344 width=425><PARAM NAME=\"movie\" VALUE=\"http:\/\/www.youtube.com\/v\/SNG0bRa0uwY&#038;hl=it&#038;fs=1&#038;rel=0\"><PARAM NAME=\"allowFullScreen\" VALUE=\"true\"><PARAM NAME=\"allowscriptaccess\" VALUE=\"always\">   <embed       src=\"\/\/www.youtube.com\/v\/SNG0bRa0uwY&#038;hl=it&#038;fs=1&#038;rel=0\" type=\"application\/x-shockwave-flash\" allowscriptaccess=\"always\" allowfullscreen=\"true\" width=\"425\" height=\"344\"><\/embed><\/OBJECT><br \/>\nEl tr\u00e1fico es un ejemplo cl\u00e1sico y aqu\u00ed ya podemos estar rozando el t\u00f3pico. Los italianos se saltan las reglas continuamente, pero conducen muy bien y, respet\u00e1ndolas, quiz\u00e1 la circulaci\u00f3n quedar\u00eda colapsada. Ya hemos contado que un d\u00eda hubo huelga de mantenimiento de sem\u00e1foros en N\u00e1poles, los apagaron todos y el tr\u00e1fico fluy\u00f3 con toda normalidad como un d\u00eda cualquiera. En Roma uno puede cruzar la calle por donde le d\u00e9 la gana, basta mirar a los ojos al conductor que viene lanzado. En nueve de cada diez casos el automovilista se parar\u00e1 sin enfadarse y te dejar\u00e1 pasar, aunque sea en hora punta y tenga encima siete autobuses. Da igual lo que diga el c\u00f3digo de circulaci\u00f3n para esa situaci\u00f3n concreta y quien tenga la raz\u00f3n seg\u00fan las normas. Es m\u00e1s humano pactarlo entre dos personas sobre la marcha. El italiano es comprensivo y tiene un afinado sentido de la piedad. Es extremadamente civilizado en lo privado, aunque el uso de lo p\u00fablico d\u00e9 una impresi\u00f3n de barbarie. Basta ver lo sucia que est\u00e1 Roma. Un conocido me cont\u00f3 que, pasando por un paso de cebra, un motocilista lo esquiv\u00f3 a toda velocidad y con el cl\u00e1sico sarcasmo romano le grit\u00f3 mientras se alejaba:<\/p>\n<p>-Aoooo, \u00bfpero es que crees que est\u00e1s en Londreeeeees?<\/p>\n<p>Las reglas y leyes fluctuantes pueden causar muchos problemas al reci\u00e9n llegado, porque se cree todo y a\u00fan funciona con esquemas normales. En este sentido aterrizar en Italia puede ser una pesadilla. Lo sabe cualquier corresponsal. El tel\u00e9fono, la luz, abrir una cuenta, cualquier tr\u00e1mite burocr\u00e1tico parece un obst\u00e1culo insuperable porque, en general, uno llama y aparece una persona que le dice que necesita 17 documentos distintos y hasta su carta astral, en copia compulsada. Aunque sea para hacerse la tarjeta del supermercado. Ese empleado o funcionario lo suele hacer porque no tiene ni idea, o no se acuerda, o las reglas cambian cada mes y, para asegurar, pide todo lo que se le ocurre. Se castiga al ciudadano sin piedad. Lo mejor en estos casos es mi \u2018t\u00e9cnica del concurso\u2019: llamar dos o tres veces a empelados distintos y elegir la respuesta m\u00e1s sencilla, pues tras algunos intentos suele aparecer otro dependiente que simplemente pide una fotocopia del carn\u00e9 de identidad. Esto entre gente que trabaja en la misma oficina, imaginen coordinar un pa\u00eds. Las centralitas telef\u00f3nicas delirantes de la modernidad, especializadas en marear al consumidor, no han hecho m\u00e1s que disparar este fen\u00f3meno.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed tocamos otro punto insondable, en el que por hoy no nos adentraremos, que es el amor al papeleo. Por antig\u00fcedad decimon\u00f3nica Italia es el reino del matasellos, el timbre y el formulario recortable. Pero yo atribuyo a esa desconfianza hacia lo abstracto y al creer s\u00f3lo en lo que se ve un amor realmente desmedido por el fax. Aunque en el resto del mundo occidental est\u00e9 en desuso los fabricantes pueden dormir tranquilos mientras exista Italia. Hacer las cosas por Internet les suena a chino y una voz al tel\u00e9fono es un eco en el espacio. Mande usted un fax, es siempre la respuesta. Se siente el v\u00e9rtigo temporal de un pa\u00eds que vive en otra \u00e9poca. Con la burocracia los tiempos son eternos, otra dimensi\u00f3n del tiempo. Tras la impaciencia inicial se entra en una especie de estado de desinter\u00e9s, de desapego espiritual y se deja de esperar. Es lo m\u00e1s parecido que conozco a la ataraxia, una serenidad imprevisible que, parad\u00f3jicamente, Italia proporciona por saturaci\u00f3n. Otra lecci\u00f3n de vida.<\/p>\n<p>Como todo resbala, o se pospone, o depende de las circunstancias concretas, nadie cree demasiado en nada, cosa que ya hemos dicho. Todos estos retrasos y agujeros en el tiempo que repetimos pueden ser defectos, pero seg\u00fan como se mire son comodidades y, ayayay, como tales son muy contagiosas. Suecos, espa\u00f1oles o alemanes cuadriculados que llegan quej\u00e1ndose de todo al final se \u2018italianizan\u2019 totalmente, porque en cierto modo la suya puede ser una forma de vida m\u00e1s saludable. El extremo es que incluso se llega a desear que no se cumpla lo anunciado, como cuando uno era peque\u00f1o y la noche anterior a un examen so\u00f1aba con una repentina nevada que bloqueaba la ciudad o un ataque marciano. En Italia esos milagros son perfectamente posibles. Todo puede saltar a \u00faltima hora. Es m\u00e1s, la gente se organiza a veces deseando o dando por sentado que las cosas no ser\u00e1n a la hora establecida. Es m\u00e1s, si es as\u00ed, a veces se causan trastornos, pues la puntualidad puede llegar a ser juzgada como una exageraci\u00f3n, una falta de flexibilidad que es casi vista como no saber vivir. A m\u00ed me han re\u00f1ido por llegar a la hora a cenar a una casa donde estaba invitado, porque ni hab\u00edan empezado a cocinar.<\/p>\n<p>En medio de este desmadre, insisto, se yerguen ciudadanos rectos integ\u00e9rrimos, hastiados pero a\u00fan en pie, que son como esculturas vivientes al h\u00e9roe desconocido, luchando contra viento y marea sin la menor posibilidad, creo yo, de \u00e9xito ni de cambiar nada. Con la gente que todav\u00eda cree en los Reyes Magos y los lectores de peri\u00f3dicos son los \u00faltimos rom\u00e1nticos de este mundo.<\/p>\n<p>Uno de los m\u00e1s grandes ejemplos de alegre elasticidad temporal es el que plantea \u2018Non ci resta che piangere\u2019 (No nos queda m\u00e1s que llorar, seg\u00fan mi traducci\u00f3n, 1984), legendaria pel\u00edcula de Massimo Troisi y Roberto Benigni, dos monstruos de la humanidad. Interpretan a dos bedeles de un instituto que se quedan dormidos en el coche mientras esperan ante un paso a nivel. Cuando despiertan est\u00e1n en el Quattrocento. Y ya est\u00e1, as\u00ed de f\u00e1cil. Sus aventuras para intentar regresar al presente son memorables. \u00ab\u00a1Recordad que deb\u00e9is morir!\u00bb, les dice un fraile de la Inquisici\u00f3n, y Troisi responde: \u00abS\u00ed, s\u00ed, ahora me lo apunto&#8230;\u00bb. Uno de los mejores momentos es \u00e9ste, en el que encuentran al mism\u00edsimo Leonardo Da Vinci:<\/p>\n<p> <OBJECT style=\"BORDER-RIGHT: 0px; BORDER-TOP: 0px; BACKGROUND: none transparent scroll repeat 0% 0%; MARGIN: 0px; BORDER-LEFT: 0px; BORDER-BOTTOM: 0px\" height=344 width=425><PARAM NAME=\"movie\" VALUE=\"http:\/\/www.youtube.com\/v\/845Yu0Rk_nw&#038;hl=it&#038;fs=1&#038;rel=0\"><PARAM NAME=\"allowFullScreen\" VALUE=\"true\"><PARAM NAME=\"allowscriptaccess\" VALUE=\"always\">  <embed     src=\"\/\/www.youtube.com\/v\/845Yu0Rk_nw&#038;hl=it&#038;fs=1&#038;rel=0\" type=\"application\/x-shockwave-flash\" allowscriptaccess=\"always\" allowfullscreen=\"true\" width=\"425\" height=\"344\"><\/embed><\/OBJECT><br \/>\n<STRONG>Sinopsis: <\/STRONG>Para los que no dominen el italiano ser\u00e1 largo, porque el humor de Troisi y Benigni est\u00e1 en su forma de hablar, sin acabar las frases. Pero haremos el esfuerzo por el cine, qu\u00e9 demonios. Lo traduzco casi literalmente para quien no comprenda bien.<\/p>\n<p>Nuestros h\u00e9roes, un napolitano, Troisi, y un toscano, Benigni, cada uno retrato de sus rasgos aut\u00f3ctonos, encuentran a Leonardo Da Vinci. Se acercan y empiezan a discutir. \u00abMira, le decimos, nos hace falta esto, esto y esto, \u00bfnos lo puedes construir?\u00bb, dice Troisi. \u00abPero no, a \u00e9l qu\u00e9 le importa, imb\u00e9cil, \u00e9l tiene que pensar que somos dos cient\u00edficos, tenemos que despertar su curiosidad, decimos cosas que le dejan impresionado\u00bb.<\/p>\n<p>Pasan al lado y Troisi dice haci\u00e9ndose el interesante: \u00ab\u00bfPero nueve por nueve ser\u00e1n 81?\u00bb. Benigni le sacude: \u00ab\u00a1Hemos terminado con Leonardo, vas con la tablita de multiplicar a Leonardo Da Vinci! \u00a1Cosas cient\u00edficas! D\u00e9jame hablar a m\u00ed\u00bb. Vuelven. Empieza el di\u00e1logo:<\/p>\n<p>-En la naranja est\u00e1 la vitamina C&#8230;<br \/>\n-\u00bfQui\u00e9nes sois?<br \/>\n-Somos&#8230; dos&#8230; digamos colegas&#8230; somos tambi\u00e9n ingenieros, cient\u00edficos, descubridores, hemos hecho un mont\u00f3n de patentes, inventamos, hacemos un mont\u00f3n de cosas&#8230;<br \/>\n-\u00bfQu\u00e9 est\u00e1 haciendo?<br \/>\n-Un experimento con las palas y el agua&#8230;<br \/>\n-\u00bfLa corriente?<br \/>\n-La corriente&#8230; la corriente es&#8230; peligrosa, peligrosa, te arrastra, si usted intenta nadar contracorriente, nada, no lo consigue&#8230; peligroso&#8230; no para los ingenieros, sino para el que nada&#8230;<br \/>\n-Oiga, nosotros quer\u00edamos desarrollar estas cosas cient\u00edficas que hemos dicho con usted, si tiene un poco de tiempo&#8230;<br \/>\n-Podemos hacer una consulta&#8230; entre inteligencias&#8230;<br \/>\n-Vamos, vamos a la tienda estudio.<\/p>\n<p>En la tienda:<br \/>\n-Bueno Leonardo, no hay que perder tiempo. Estoy emocionado porque es la primera vez que&#8230; Entonces&#8230; Nosotros, las cosas que te hemos dicho antes, estos conceptos cient\u00edficos, hay que construir sobre esto, aparatos&#8230;<br \/>\n-Nosotros ser\u00eda como, como decir, que nosotros metemos las ideas, trabajamos con la inteligencia, t\u00fa construyes, ta, ta, lo que salga al final, faltar\u00eda m\u00e1s, se divide a la mitad&#8230; bueno, 33, 33 y 33, mejor dejar claro estas cosas que&#8230; Bueno, te explica \u00e9l.<br \/>\n-Bueno, a ver alguna de estas invenciones que tenemos en el archivo&#8230; \u00a1La gente va a pie o va a caballo! No es verdad, hay otra manera, el tren. El tren est\u00e1 construido as\u00ed Leonardo: dos v\u00edas, m\u00e1s f\u00e1cil y se muere&#8230; pero dos v\u00edas largas, puedes llegar a \u00c1frica, no te preocupes, dos trozos de hierro, los sab\u00e9is construir \u00bfno? De hierro, duro, con cosas de madera dentro, y vas donde quieras, das curvas, subes, bajas,&#8230; Bueno dibujo peor que usted, perdone si me permito&#8230; Zas y zas, esto son las v\u00edas, la madera, y encima est\u00e1 el tren, todo de hierro, el humo que sale, tuf, tuf&#8230; \u00bfC\u00f3mo funciona? Se tira la le\u00f1a en la caldera, el calor desarrolla energ\u00eda y&#8230;<br \/>\n-\u00bfEntonces va con una chimenea?<br \/>\n-No, no, es un mecanismo diverso&#8230;<br \/>\n-Echando le\u00f1a se mueve&#8230;<br \/>\n-Bueno, otra cosa&#8230; \u00a1El obrero! \u00a1Marx! El capitalista explota al obrero, que no sabe que es un obrero, la conciencia de clase&#8230; la huelga \u00bfCu\u00e1nto me quieres hacer trabajar? \u00a1Hago la huelga!&#8230; Ehhh, \u00a1Freud! Dice esta mesa \u00bfqu\u00e9 es? El lapsus freudiano, tu madre te gustaba, complejo de Edipo, el inconsciente&#8230; Buuff.<br \/>\n-Perdona, Leonardo, una cosa simple, facil\u00edsima, el term\u00f3metro. Una cosa de cristal, mercurio, todos los numeritos, sirve para saber si tienes fiebre, te lo pones aqu\u00ed, o en la boca. Si el mercurio llega a 35&#8230;<br \/>\n-\u00a1D\u00e9bil!<br \/>\n-D\u00e9bil, m\u00edrame a mi.<br \/>\n-36, normal, 37&#8230;. eehh<br \/>\n-Rojo, rojo, lo ha tenido mi hermana&#8230;<br \/>\n-Rojo, un poco de fiebre, 38 un poco m\u00e1s, tienes que quedarte en casa, no sales, qu\u00e9 fr\u00edo, una cosa&#8230; 41, 42, roj\u00edsimo, al hospital&#8230;<br \/>\n-\u00bf35?<br \/>\n-Exacto, 35, d\u00e9bil, te sientes&#8230;<br \/>\n-\u00a138!<br \/>\n-38&#8230; \u00a1Leonardo! No, lo ha dicho antes, bueno, gracias, nada, nos vamos&#8230; Si quieres quedarte, qu\u00e9date, yo me voy&#8230;<br \/>\n-Esc\u00fachame Leonardo, con calma, si nos ponemos&#8230; \u00a1El sem\u00e1foro!<\/p>\n<p>Pasa la tarde. Cae el sol.<br \/>\nBenigni vuelve y Troisi le est\u00e1 ense\u00f1ando otra cosa.<br \/>\n-\u00bfEntendido? No, no me digas que entiendes y luego no has entendido nada, \u00bfpor qu\u00e9 no me lo dices: no, no he entendido, explic\u00e1melo otra vez?<br \/>\n-He entendido.<br \/>\n-S\u00ed, pero pones un cara&#8230; Vamos a probar. Atenci\u00f3n. Cojo cuarenta cartas, ta, ta, barajo, corto&#8230;<br \/>\n-\u00a1Cortas para no hacer trampas!<br \/>\n-Eso es, muy bien. Tres cartas a ti, tres para m\u00ed&#8230; En la mesa&#8230; \u00a1Atenci\u00f3n Leonardo, no me hagas&#8230;! En la mesa settebello (el siete de oros), as de oros y ocho de espadas. T\u00fa tienes el ocho de bastos, \u00bfqu\u00e9 coges?<br \/>\n-\u00a1Settebello y as de oros!<br \/>\n-Muy bonito \u00bfves c\u00f3mo no has entendido nada y dices que s\u00ed? \u00a1Si tienes un ocho tienes que cogerlo!<br \/>\n-\u00bfPero por qu\u00e9?<br \/>\n-\u00a1Mamma m\u00eda! \u00a1Porque es una regla!<br \/>\n-Venga vamos, d\u00e9jalo.<br \/>\n-\u00a1Ni siquiera la escoba, es que es una cosa&#8230;!<br \/>\n-Arrivederci, maestro, gracias.<br \/>\n-Arrivederci, maestro, pero mamma m\u00eda&#8230;<\/p>\n<p>Desde luego, qu\u00e9 cabez\u00f3n este Leonardo. Las reglas son las reglas.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gracias de coraz\u00f3n a todos por sus palabras que, sin embargo, tienen un grave inconveniente: me han animado a seguir, con evidente riesgo de equivocarme. 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