{"id":1640,"date":"2015-09-30T06:46:29","date_gmt":"2015-09-30T06:46:29","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/?p=1640"},"modified":"2015-09-30T06:46:29","modified_gmt":"2015-09-30T06:46:29","slug":"arrivederci","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/2015\/09\/30\/arrivederci\/","title":{"rendered":"Arrivederci"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Queridos lectores de este blog, si no lo saben ya se lo digo yo: me voy de Roma. Esto es una despedida y es el \u00faltimo art\u00edculo que les escribo por este conducto. Evidentemente no s\u00e9 qu\u00e9 decir. He pasdo aqu\u00ed 15 a\u00f1os, la mitad con este blog. Son d\u00edas de despedidas y no se me dan nada bien. Por suerte no tengo tiempo para ellas porque debo resolver interminables papeleos. No te dejan ir as\u00ed como as\u00ed. Encima mientras est\u00e1s a la espera al tel\u00e9fono en la compa\u00f1\u00eda el\u00e9ctrica Acea te ponen <em>Imagine<\/em>, de John Lennon, que canta \u201cimagina otro pa\u00eds\u201d. Ya, eso es lo peor. El futuro en Italia, y en Roma, es algo imposible, que no se ve y resulta angustioso, piensas que en este pa\u00eds no se puede vivir, pero es que el presente, ese presente siempre tan lleno de problemas del que todos se lamentan, se hace mucho m\u00e1s intolerable cuando sabes que te tienes que ir, porque te das cuenta de que no te querr\u00edas ir. Es una trampa sin soluci\u00f3n, y este pa\u00eds, esta ciudad, te atrapa. <em>\u201cSi, Roma ti frega, perche poi \u00e8 bella\u201d<\/em>, me dice el quiosquero. Traducido: Roma te enga\u00f1a, o te la juega, porque es que luego es bella. Es decir, te lamentas y la odias, pero al final est\u00e1s enamorado de ella, te quejas, pero no la dejas.<\/p>\n<p>Estos d\u00edas la mirada es m\u00e1s intensa, y muy traicionera, porque uno se pone sentimental. Hasta la porquer\u00eda de las calles me parece entra\u00f1able y lo m\u00e1s consolador es tambi\u00e9n lo m\u00e1s asfixiante: aqu\u00ed no va a cambiar nada.<\/p>\n<p>El otro d\u00eda me encuentro en el portal a un vecino que sale con una bolsa llena de tarros de cristal vac\u00edos. Le pregunto si va a tirarlos a la basura. Me dice que no, que son los que usa su madre para darle la salsa de tomate y va a devolv\u00e9rselos. Pero es que este se\u00f1or es ya mayorcito, es m\u00e1s, es el abuelo de una de las amigas del colegio de mis hijas. Sigue con sus costumbres y sigue siendo un ni\u00f1o.<\/p>\n<p>El domingo en la plaza me encuentro a un ni\u00f1o vestido con el uniforme de la Roma, reluciente y apenas estrenado, con el n\u00famero 10 y le pregunto para tomarle el pelo si es de la Lazio. Me grita la respuesta, porque ve que no he entendido nada: &#8220;\u00bfPero qu\u00e9 dices? \u00a1Hoy es el cumplea\u00f1os de Francesco Totti!&#8221;. S\u00ed, la verdad es que sigo sin entender gran cosa. Dentro de unos a\u00f1os volver\u00e9 y Totti seguir\u00e1 jugando con cincuenta y pico, porque ya no es un fen\u00f3meno humano, sino hist\u00f3rico, como la ciudad.<\/p>\n<p>Estoy con un amigo metido en pol\u00edtica y vemos pasar un personaje del barrio, uno de esos individuos de toda la vida, sin oficio conocido, al que todo el mundo conoce, que pasa el d\u00eda de aqu\u00ed para all\u00e1. Mi amigo me cuenta que el otro d\u00eda se le acerc\u00f3 y le cont\u00f3 que exactamente por sus caracter\u00edsticas, por su mera condici\u00f3n de personaje del barrio, su aspiraci\u00f3n era que el ayuntamiento le pagara un dinerillo. &#8220;Con 700 euros me conformar\u00eda&#8221;, le dijo en confianza. Porque es una garant\u00eda para la comunidad: vigila la calle, est\u00e1 atento a los ni\u00f1os, avisa si hay desperfectos, sabe lo que se mueve en el barrio. En sus palabras, tiene &#8220;control del territorio&#8221;. En su opini\u00f3n pod\u00eda prestar un buen servicio al Estado, que bien necesitado est\u00e1. El detalle redondo de esta historia es que este hombre en los ochenta era un &#8216;soldatino&#8217; de la Banda de la Magliana. Es decir, manten\u00eda el &#8220;control del territorio&#8221; para este grupo criminal. Pero puede pasar del anti-Estado al Estado con toda tranquilidad.<\/p>\n<p>El colegio p\u00fablico de mi hijo ha estado todo el mes de septiembre con horario solo hasta la una, con recreo y comedor incluido, por los eternos problemas de organizaci\u00f3n del personal. Luego, el primer d\u00eda de horario completo, este lunes, se marcaron una asamblea sindical de dos horas. Qu\u00e9 recuerdos. El a\u00f1o pasado hubo una racha de huelgas y asambleas semanales de las que te avisaban el d\u00eda antes, si te avisaban, y nunca te sab\u00edan decir si la iban a secundar o no, solo que la hab\u00eda y luego ya ver\u00edan. Ten\u00edas que ir por la ma\u00f1ana a ver si hay suerte o qu\u00e9. Un d\u00eda hubo suerte y entraron los chavales. Los padres nos saludamos aliviados y desaparecimos en el tr\u00e1fico de Roma, cada uno a su trabajo. Bien: a las 11.30 nos llamaron a todos para que fu\u00e9ramos corriendo a buscarlos antes de las 12.00, porque la profesora de esa hora hab\u00eda decidido en el \u00faltimo momento unirse a la huelga.<\/p>\n<p>Fui dispuesto a quemar las instalaciones. Encontr\u00e9 all\u00ed padres y madres desesperados con id\u00e9ntica disposici\u00f3n, jurando en arameo. Hab\u00eda una unanimidad total y enfurecida en montar un pollo monumental. Hubo dos fen\u00f3menos asombrosos. El primero es que estaban todos. Es decir, todos los padres, de las profesiones m\u00e1s variadas, hab\u00edan podido dejar el trabajo a media ma\u00f1ana de repente, y que sea lo que Dios quiera. El segundo es que cuando salieron los cr\u00edos, me puse en cabeza a dirigir la rebeli\u00f3n para protestar y al girarme estaba completamente solo, hab\u00edan huido todos. Mi di\u00e1logo con la maestra que sac\u00f3 a los ni\u00f1os fue inolvidable. Tras protestar en\u00e9rgicamente, me explic\u00f3 que la maestra del siguiente turno al final se hab\u00eda levantado, se lo hab\u00eda pensado con un capuccino y hab\u00eda decidido secundar la huelga. Le pregunt\u00e9 c\u00f3mo eso era posible y me dijeron que ten\u00edan derecho. Es m\u00e1s, que no ten\u00edan ni que habernos avisado para ir a coger a los ni\u00f1os y eso ya hab\u00eda sido una deferencia. Le dije que todo me resultaba incomprensible y dijo la siguiente frase, que qued\u00f3 esculpida en el aire mientras la pronunciaba:<\/p>\n<p>-Hombre, tenga en cuenta que el objetivo de la huelga es crear el m\u00e1ximo malestar social.<\/p>\n<p>Como si no tuvi\u00e9ramos bastante, pens\u00e9 yo, y esta hija de puta de profesora de mi hijo se levanta pensando por la ma\u00f1ana de qu\u00e9 manera me puede joder lo m\u00e1ximo posible.<\/p>\n<p>Una amiga y vecina es mitad italiana y mitad neoyorquina. Se vino a vivir a Roma hace unos a\u00f1os. Me cont\u00f3 el otro d\u00eda c\u00f3mo fue la \u00faltima reuni\u00f3n de la comunidad de vecinos del edificio, que es una casa de locos. Nadie paga las cuotas, discuten por los m\u00e1s nimios detalles, han acumulado una deuda descomunal. Las reuniones suelen ser penosas. Yo me libro porque estoy de alquiler, pero oigo los gritos desde mi casa. Mi amiga, que con su arraigado sentido de comunidad estadounidense se pega con las paredes para intentar cambiar algo, me dijo que sali\u00f3 profundamente deprimida. Porque cada cual va a lo suyo, es incapaz de pensar m\u00e1s all\u00e1 del mes siguiente y en general predomina una profunda ignorancia, en la que destacan un par de jefecillos, los que m\u00e1s gritan o se dan m\u00e1s aires, a los que se unen mansamente los dem\u00e1s. \u201cMe avergonc\u00e9 de ser italiana\u201d, me dijo. S\u00ed, no es descabellado pensar en esta comunidad de vecinos como una peque\u00f1a met\u00e1fora de Italia. Luchar aqu\u00ed contra los elementos es una guerra continua, y te preguntas si tiene sentido hacerla porque no la vas a ganar, la pierdes siempre. No sabes si admirar como sabidur\u00eda ancestral el cinismo e inmovilidad de los romanos o maldecirlos por su conformismo.<\/p>\n<p>Me entristece dejar de tratar al se\u00f1or gru\u00f1\u00f3n del ultramarinos de abajo, justo ahora que por fin, despu\u00e9s de cuatro a\u00f1os de malas caras, est\u00e1bamos alcanzando un grado de confianza en el que yo creo que ya casi pod\u00eda llegar al menos a insultarme.<\/p>\n<p>Hay de todo, claro. La conserje de otro colegio, el de mis hijas, aplica una deliciosa filosof\u00eda a la campanilla que marca la hora de entrada en el edificio. No suena siempre a la misma hora, autom\u00e1ticamente y de forma programada, sino que la toca ella, y lo hace en funci\u00f3n del n\u00famero de ni\u00f1os que han entrado, no por la hora exacta. Es decir, cuando cree que ya han llegado casi todos, seg\u00fan el retraso general del d\u00eda, hace sonar el timbre. Es un timbre fluctuante, una hora el\u00e1stica, sensible a las dificultades humanas.<\/p>\n<p>Ayer mismo escuch\u00e9 un di\u00e1logo incre\u00edble mientras com\u00eda en una <em>trattoria<\/em> del Ghetto. Eran dos se\u00f1oras bastante mayores, viejas amigas, parec\u00edan del barrio, muy romanas. Hablaban de sus cosas, de chismes, de dinero, lo t\u00edpico. Pero tras una pausa una va y dice: \u201c\u00bfSabes? El otro d\u00eda hab\u00eda un mosquito en la habitaci\u00f3n y zas, me lo cargu\u00e9. Entonces pens\u00e9: para este mosquito seguro que soy un ser pr\u00e1cticamente eterno, porque en su min\u00fascula existencia ni es capaz de concebir un tiempo para \u00e9l tan largo, y para m\u00ed matarle fue como rascarme, no me caus\u00f3 la m\u00e1s m\u00ednima reflexi\u00f3n. Entonces pens\u00e9 que tal vez yo sea un mosquito para un ser superior al que mi vida le importa un pimiento y un d\u00eda, zas, me mata\u201d.<\/p>\n<p>-Ah, estamos hablando de una entidad externa, dijo la otra mujer.<\/p>\n<p>-S\u00ed, a la fuerza.<\/p>\n<p>-Ya, \u00bfy qu\u00e9 quieres hacer? Es as\u00ed.<\/p>\n<p>-Ya.<\/p>\n<p>Y se ventilaron la botella de vino.<\/p>\n<p>Italia y los italianos son <em>inaffidabili<\/em>, poco de fiar, una palabra muy suya. Es mejor no esperar nada, porque quedas decepcionado. Pero a cambio suceden cosas que no te esperas. Y yo adoro las sorpresas, son la sal de la vida. Hay una generosidad y cercan\u00eda humana muy espont\u00e1nea, con un fatalismo vital \u00fanico, falto de dramatismo. Estos d\u00edas ceno con amigos y con todos me pregunto por qu\u00e9 demonios no nos hemos visto m\u00e1s, ahora que no nos vamos a ver m\u00e1s. Tambi\u00e9n me pasa con ustedes, pero espero que nos sigamos viendo.<\/p>\n<p>Un abrazo y arrivederci<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/UFTiKYxeICU?rel=0&#038;controls=0\" frameborder=\"0\" width=\"640\" height=\"480\"><\/iframe><br \/>\nFinal de <em>Roma<\/em> (1972), de Federico Fellini.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Queridos lectores de este blog, si no lo saben ya se lo digo yo: me voy de Roma. Esto es una despedida y es el \u00faltimo art\u00edculo que les escribo por este conducto. Evidentemente no s\u00e9 qu\u00e9 decir. He pasdo aqu\u00ed 15 a\u00f1os, la mitad con este blog. 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