{"id":1593,"date":"2015-06-04T20:32:23","date_gmt":"2015-06-04T19:32:23","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/?p=1593"},"modified":"2015-06-04T20:32:23","modified_gmt":"2015-06-04T19:32:23","slug":"el-senor-del-hotel-vuelve-a-casa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/2015\/06\/04\/el-senor-del-hotel-vuelve-a-casa\/","title":{"rendered":"El se\u00f1or del hotel vuelve a casa"},"content":{"rendered":"<div id=\"yiv2293534614yui_3_16_0_1_1433330127036_206382\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-1594\" title=\"benitez-napoli-agosto-2014-ifa\" src=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2015\/06\/benitez-napoli-agosto-2014-ifa-e1433445844847.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"450\" \/>Ben\u00edtez ha pasado dos a\u00f1os en un hotel que ni siquiera estaba en N\u00e1poles, sino a treinta kil\u00f3metros, en medio de la nada. Normal que ahora se sienta como en casa. Un hotel de habitaciones decentes pero normalitas, con colchas naranjas, que cuestan 60 euros con pensi\u00f3n completa, aunque \u00e9l ha estado en un loft que ser\u00eda m\u00e1s mono. Ben\u00edtez es un emigrante del f\u00fatbol y hasta tiene cara de espa\u00f1olito. Cuando se march\u00f3, hace una d\u00e9cada, fue para currar. Ha sentido el exilio en Inglaterra e Italia como una misi\u00f3n, un largo peregrinaje del que deb\u00eda regresar por la puerta grande, como los indianos o los que vuelven al pueblo con un cochazo. Ayer se present\u00f3 en Madrid con un avi\u00f3n privado.<\/div>\n<div>En N\u00e1poles dec\u00edan que viv\u00eda como un cura. Un man\u00edaco del trabajo. El campo de entrenamiento estaba al lado del hotel y Rafa se pasaba el d\u00eda del hotel al trabajo y del trabajo al hotel. Ahora ha llegado el momento de volver del hotel a casa. Tambi\u00e9n en el Real Madrid quieren alguien de casa. Todos se han puesto muy hogare\u00f1os. Pero en N\u00e1poles deja a la gente cabreada: quintos, fuera de la Champions y eliminados en semifinales de Europa League con un tal Dnipro. Ayer \u00e9l recordaba los 104 goles que ha marcado el N\u00e1poles, un hito. Pero en la ciudad citan m\u00e1s otro n\u00famero, el 54, los goles que se ha comido este a\u00f1o, otro r\u00e9cord. Es como en la Roma, donde alucinan con que Luis Enrique sea entrenador del Barcelona. El &#8216;Calcio&#8217; sin duda trae suerte a los t\u00e9cnicos espa\u00f1oles.<\/div>\n<div id=\"yiv2293534614yui_3_16_0_1_1433330127036_206382\">\n<p>Ben\u00edtez ha dejado en N\u00e1poles un aura de caballero ib\u00e9rico, serio, trabajador y tambi\u00e9n muy cabezota. Poco d\u00factil, poco italiano en la ciudad m\u00e1s italiana de todas, en el club an\u00e1rquico de Maradona. Siempre jugaba con 4-2-3-1, cayera quien cayera y su defensa ha sido un colador. Lo comprob\u00f3 el Athletic en verano al apearle de la eliminatoria de Champions. En estos tres meses Ben\u00edtez ha perdido todos los partidos fuera de casa salvo dos: un empate y una victoria con dos descendidos. Quiz\u00e1 ya andaba muy distra\u00eddo con el cierre de su contrato, pensando en largarse por fin del hotel, un edificio de ladrillo an\u00f3nimo, funcional, aunque tiene tres piscinas y dos pistas de tenis. Billar y ping pong. Pero es de esos donde no ha acabado de cuajar lo del campo de golf porque queda a desmano.<\/p>\n<p>Rafa sol\u00eda comer y cenar en el restaurante. Si no le conoc\u00edas y te lo encontrabas pod\u00edas haberle tomado por un se\u00f1or del hotel, un viajante majete. Alguna vez pedir\u00eda un club sandwich en la habitaci\u00f3n y as\u00ed es dif\u00edcil bajar tripa. Luego, a lo suyo: ordenador, v\u00eddeos, tel\u00e9fono, reuniones, esquemas, dibujos, mucho entrenamiento sin bal\u00f3n. Alguna paella los domingos, con su equipo, pero simple, sin pescado, porque no le gusta. Era una rutina imparable, cartesiana, funcionarial, la carrera de una vida que ten\u00eda que acabar con premio. En 2005 lleg\u00f3 uno, el momento m\u00e1s loco de una vida de escuadra y cartab\u00f3n: la famosa final de la Champions del Liverpool contra el Milan, donde remont\u00f3 un 3-0 en el descanso. Nadie sabe gran cosa de Ben\u00edtez, que es misterioso de puro normal, pero eso s\u00ed. Es el de la final de Estambul. Eso llena un curr\u00edculum.<\/p>\n<p>Desde entonces a lo mejor le llaman por eso, a ver si se repite aquella chispa m\u00e1gica, como si tuviera que volver a surgir por estad\u00edstica o Ben\u00edtez tuviera un secreto, aunque no se sabe cu\u00e1l es. Florentino quiz\u00e1 haya consultado un laboratorio suizo de c\u00e1lculo que le dice que este a\u00f1o ser\u00e1 el bueno de Ben\u00edtez, el de la segunda chispa. Luego gan\u00f3 t\u00edtulos en el Inter, el Chelsea y el N\u00e1poles, pero casi nunca de los gordos. Es verdad que tampoco le han dado las mejores plantillas y ahora tiene la gran ocasi\u00f3n de probar esquemas infalibles con los jugadores m\u00e1s perfectos, un ideal cient\u00edfico en el que todo deber\u00eda funcionar.<\/p>\n<p>Su curr\u00edculum arranca con unos inicios prometedores en el Castilla y el Parla, truncados por el n\u00famero 10, de cuyo nombre ni se acuerda, de la selecci\u00f3n de Canad\u00e1, un pa\u00eds inexistente en el f\u00fatbol, y encima en una Universiada, la competici\u00f3n m\u00e1s anodina que se pueda imaginar. Fue como una maldici\u00f3n de grisura. Su rodilla derecha se rompi\u00f3 en una entrada por detr\u00e1s y con 26 a\u00f1os se hizo entrenador. Admiraba al Milan de Sacchi y fotocopiaba apuntes emocionado en la escuela de la federaci\u00f3n italiana en Coverciano. El trabajo duro le llev\u00f3 por el banquillo del Valladolid, del Osasuna, del Extremadura. Persever\u00f3 y por fin triunf\u00f3 en Valencia, con dos ligas entre 2002 y 2004. Luego se fue al extranjero, algo que entonces era muy osado en Espa\u00f1a. Fue el primer entrenador espa\u00f1ol de la Premier. Un pionero, abri\u00f3 un camino internacional a Torres y Xabi Alonso.<\/p>\n<p>En Inglaterra hizo su segunda casa. Su mujer y sus hijas nunca fueron a N\u00e1poles. Ben\u00edtez acab\u00f3 formando parte de la peculiar estirpe de los entrenadores de hotel, quiz\u00e1 su forma m\u00e1s pura y tambi\u00e9n la m\u00e1s aburrida. Como Irureta o Bielsa, con un punto ermita\u00f1o y de anulaci\u00f3n personal por el trabajo. Ha estado fuera once a\u00f1os. Los mismos que pas\u00f3 su padre de botones hasta que se convirti\u00f3 en director comercial de una cadena de hoteles. Ben\u00edtez cree en el trabajo, el sacrificio, los n\u00fameros y los ascensos. Seguramente poco en las casualidades, pero lo cierto es que tras batir a Ancelotti en Estambul, el gran momento de su carrera, ahora le quita el puesto que siempre hab\u00eda so\u00f1ado. Esperando que ah\u00ed salte esa nueva chispa, el salto al hiperespacio gal\u00e1ctico fruto de a\u00f1os de algoritmos. Los periodistas italianos dicen que parece soso, pero que es tan listo como Mourinho, o m\u00e1s. Quiz\u00e1 \u00e9l mismo oculte una chispa que lucha por salir cuando se le sonrojan los mofletes.<\/p>\n<p><em>(Publicado en El Correo)\u00a0<\/em><\/p>\n<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ben\u00edtez ha pasado dos a\u00f1os en un hotel que ni siquiera estaba en N\u00e1poles, sino a treinta kil\u00f3metros, en medio de la nada. Normal que ahora se sienta como en casa. 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